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Viaje en el tiempo

Chapter 12: Nubes negras y Pesadas

Summary:

Todo sucede en Hogsmeade.

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

***nubes negras y pesadas***

Algo andaba mal, él lo sabía.

Se había puesto a investigar los extraños remolinos plateados alrededor de Evans hacía meses, pero no encontraba nada que le dijese que era.

Estaba frustrado, muy frustrado.

La guerra se había extendido hacia Gran Bretaña magia, Grindelwald había comenzado a atacar y comenzar sus planes.

El ministerio y todos los magos lo estaban presionando, intentando que haga algo al respecto ¿acaso no entendían que no podía hacer nada? No por el juramento de sangre, aquello lo había solucionado hace tiempo, a pesar de que no lo diga, pero no podía luchar contra Gellert, le dolía demasiado.

Había intentado hacer entrar en razón al hombre por medio de cartas, las ignoro todas, a favor de seguir con lo que estaba haciendo. Eso lo enojaba muchísimo ¿acaso no podía ver lo que podía ver todo lo que lograrían estando juntos? Al parecer no, el idiota prefería ignorarlo.

La única carta que había recibido del hombre fue que deje de molestarlo, y si realmente quería pararlo debía luchar contra el en un duelo.

¿Realmente cree que lucharía contra él? No, no, mejor aún ¿Gellert realmente estaba dispuesto a luchar contra el hasta matarlo? Oh, su Gellert, el que tanto ama, el que tanto lo había amado en algún momento ¿Por qué hacía aquello?

Su frustración aumento aún más al ver el libro de "animales fantásticos y donde encontrarlos" de Newt Scamander. El cobarde lo había abandonado en esta lucha contra la oscuridad, a favor de vivir una vida tranquila con sus asquerosas bestias, y la asquerosa mestiza que tenia de esposa.

En su ataque de furia, muchas cosas a su alrededor explotaron o se rompieron. Tiro todo lo de su escritorio al piso, rompiendo todas sus chucherías, que automáticamente volvieron a su posición, sin ningún daño alguno. Otro ataque de furia y volvió a tirar las cosas ¿¡por qué mierda había puesto ese encantamiento en las cosas de su escritorio!? Pensó con enojo.

Tomo un grande suspiro y se calmó. Se sentó en la silla detrás del desk, y se puso a pensar con calma, mientras que con un movimiento de mano, todas las cosas rotas volvieron a su lugar.

Bien. El niño Evans había sobrevivido a su casi muerte, bueno, en realidad a su muerte, porque volvió a despertar después de morir por ya varios minutos. También estaba esa curiosa neblina a su alrededor que todos parecían a ver ignorado. También vio una gran debilidad en tom por el chico, no pensó que realmente pasara aquello... ¿se habrá enamorado del?... imposible, Tom no puede sentir amor, nació a través de una poción de amor después de todo, no es posible que pueda sentir ese tipo de afecto por el otro muchacho, seguramente había sido dolor al perder un seguidor potencial.

Otro tema.

Tom había conseguido muchos seguidores, y los seguiría obteniendo. Estaba seguro que el chico estaba muy metido en las artes oscuras, y que hizo cosas terribles por su obsesión por la inmortalidad, pero aun no sabía cuáles. También sabía que una vez que Grindelwald deje de ser el señor oscuro, Tom se convertiría en el siguiente, así que debía encontrar a alguien que lo derrotase, alguien que pueda acabar con el... ¿pero quién?

Fleamont Potter.

No, el no... alguien de su familia... estaba seguro que la familia potter tenia herederos más poderosos que el promedio, y seguramente si juntaba al chico con una sangre sucia nacería alguien lo suficientemente fuerte... pero ah, allí está el problema... Fleamont está comprometido con Euphemia McMahon (no existe un apellido realmente para Euphemia, así que le invente uno) una sangre pura de una familia adinerada, su hija iba a Ivermorny. Si no podía separarlos los dejaría tener un hijo, un hijo en el que influenciaría lo suficiente como para que nazca un hijo o hija, con el suficiente poder para derrotar a Tom... un niño que manipularía a su antojo, haciéndolo su marioneta, que le obtendría toda su gloria.

Si, llevaría tiempo, pero se lograría. Por ahora debía fijarse en poder detener a Gellert, por mucho que le duela, eso le daría más acceso al ministerio y a las personas, después de todo, derrotaría al mago oscuro Grindelwald.

Una sonrisa macabra se dibujó en su rostro, mientras se levantaba para mirar hacia la ventana de su oficina.

***TMR//HJP***

En el tiempo que había pasado, habían transcurrido muchas cosas, como por ejemplo la amistad reforzada de Harry con Walburga, Orión, Fleamont y sorprendentemente, aunque no lo crean, Abraxas, aunque sabía que el rubio estaba más allí por curiosidad que por otra cosa.

Su relación con Tom se fortaleció aún más luego de su casi muerte, y el casi beso en sus labios de Orión, aunque Tom no sepa lo último, solo por la vida del Black, no querría saber qué pasaría si el Heredero de Slytherin se enterara de lo sucedido.

Una cosa que le puso los pelos de punta fue la mirada celeste y molesta de Dumbledore en su nuca en cada momento, vigilando sus pasos, e intentando averiguar merlín sabe qué. La maldita cabra jamás se cansaba de molestar, y eso enfurecía al menor, no sabía que estaba planeando, y ero súper molesto no saber que podría suceder, y de que debería estar preparado.

Las clases habían ido bien, sus notas no eran las mejores, no eran como las de tom, pero eran los suficientemente altas como para no decir que no sabía nada.

El mayor había estado sumamente sobreprotector con el después del incidente de su casi muerte, y a pesar de que con el tiempo había aflojado, aun lo hacía. Pero contrario a lo que algunos pensarían, a él no le molestaba, al contrario, le alegraba tener a alguien tan preocupado por el, especialmente si era tom.

Esos días le había entrado una duda. Habían estado en una clase de teoría mágica, donde decía que dos objetos, que son lo mismo, solo que de diferentes épocas, no pueden estar en un mismo lugar, no pueden convivir las dos en un mismo tiempo en otras palabras.

Eso le hizo pensar ¿Por qué su capa y la de Fleamont seguían? Había visto al de ojos avellanas usarla varias veces, por lo que sabía que seguía allí ¿Por qué? Esa era la pregunta.

Había comenzado a leer varios libros sobre tiempo y objetos en la biblioteca, intentando encontrar una respuesta a su duda, pero no hallaba absolutamente nada. Todo decía lo mismo.

Incluso había recurrido a libros muggles, que curiosamente, en esta época si estaban aquí, en una sección apartada.

Pero todo lo que decía ero lo mismo, solo que con otras palabras

Según la física, la impenetrabilidad es la resistencia que opone un cuerpo a que otro ocupe su lugar en el espacio: ningún cuerpo puede ocupar al mismo tiempo el lugar de otro. Así mismo, la impenetrabilidad es la resistencia que opone un cuerpo a ser traspasado. Se encuentra en la categoría de propiedad general. Se denomina así a la propiedad que tienen los cuerpos de no poder ser ocupado su espacio, simultáneamente, por otro cuerpo conseguido, la impenetrabilidad se debe a la sustancia que llena su volumen, llamada masa.

Prácticamente, la capa de Fleamont debería estar luchando para que su propia capa no ocupe su lugar "ningún cuerpo puede ocupar al mismo tiempo el lugar de otro" eso sería físicamente imposible, a pesar de que están en el mundo mágico, por lo que se debe aplicar de la misma manera pero también diferente.

Tal vez, su capa y la de Fleamont están luchando por el espacio, ambas funcionan aun, pero debe haber una que debe de estar empezando a funcionar mal, o que con el tiempo lo hará... ¿Qué pasaría si los electrones de la capa estuvieran absorbiendo los de la de su abuelo?

Como dije antes, probablemente sea una lucha, ambos están peleando e intentando robarse los electrones de la otra, o en este caso, debe estar intentando fusionarse, para que allá una sola.

Tendría que ver cómo está andando la de Fleamont para comprobar su teoría.

– ¿Qué tanto leer y anotas? –pregunto tom a su lado, mientras dejaba por fin de lado su tarea

–Oh... am... estoy tratando de averiguar algo –sonrió apenado, ya que nunca había sido un gran investigador

– ¿así? ¿Y que sería? –pregunto con genuina curiosidad.

–veras, estuve pensando en algo... ¿Cómo es posible que dos mismos objetos, solo que de diferentes tiempos, coexistan en un mismo tiempo y espacio? –preguntó retóricamente con fascinación

– ¿magia? –respondió de todas formas el heredero

–si, además. ¿Pero qué tal, si ambas capas están en una lucha por el dominio de espacio? ¿Y si la capa de Fleamont y la mía estén luchando entre sí, y robándose electrones, intentando ver quien sede primero? En términos mágicos ¿Qué tal si en realidad una capa está absorbiendo a la otra? –hablo rápidamente, aunque tom le entendió perfectamente.

El mayor quedo en silencio unos momentos, intentando procesar la información, y cuando estuvo, por fin hablo.

–y si... estoy pensando, recordando las clases de química de la escuela primaria muggle... ambos deben estar compartiendo electrones... dicen que cuando dos átomos que están a una distancia suficiente, y no ceden electrones, los comparten, creando así una estabilidad –hablo lento, intentando que Harry y el mismo lo entiendan –ambas capas deben estar compartiendo electrones, y creando una estabilidad lo suficientemente fuerte para que ambas puedan coexistir en un mismo tiempo... y ya que no estamos en el mundo mágico, no creo que la distancia sea un problema realmente–

Una sonrisa se extendió por el rostro de Harry, que no dudo en tomar el rostro de su novio y besarlo con fiereza. Amaba verlo pensar, amaba ver lo inteligente que era.

El mayor siguió el beso automáticamente, aunque estaba sorprendido por el ataque del menor, no se quejó, y profundizo el beso, metiendo su lengua a la boca de Harry y explorando toda la cavidad.

***TMR//HJP***

En los meses que habían pasado, el clima se había aclarado un poco, pero al tiempo volvió a oscurecer de a poco.

Habían tenido partidos de quidditch, y en los que Slytherin jugaban, siempre ganaban, gracias al asombroso trabajo en equipo, y a su buscador.

Todos intentaban vivir una estadía normal dentro del castillo, tratando de no ver la realidad que era el mundo de afuera, con los ataques de Grindelwald.

Numerosos padres y familia de nacidos de muggles habían muerto, por lo que el aire de las casas donde ellos mayormente habitaban, era oscuro y melancólico.

Ese día estaba especialmente nublado. El viento era fuerte, los arboles del bosque prohibido de inclinaban hacia un lado, tanto que parecían que se caerían. Algunas ventanas del castillo crujían, aunque gracias a la magia, sabían que no se romperían.

Ambos caminaban hacia la clase de trasfiguraciones, la primera que tenían es día a la mañana, lamentablemente.

Por los pasillos se escuchaban los típicos murmullos, algunas risas, y gritos. Todos parecían actuar con normalidad, pobres crédulos, todos sabían que algo malo pasaría y ni siquiera lo notaban.

Una vez en el aula, tomaron asiento en sus lugares habituales, en el medio. Y esperaron a que la clase se llenara, ignorando fieramente al profesor en el escritorio.

–Bueno, la clase de hoy hablaremos de la transformación animaga –comenzó mientras se levantaba y se apoyaba en el escritorio.

Miro a todos los estudiantes, analizando que no faltaran ninguno, y siguió.

–un animago o animaga es una bruja o mago con la capacidad de transformarse en un animal, conservando el pensamiento humano y la capacidad de razonar, aunque no tienen la capacidad del habla. Esta trasformación dura años poder hacerla bien. Se requiere habilidad, práctica y paciencia para que los magos y brujas logren hacerlo. Es un trabajo largo y arduo, y tiene el potencial de ser contraproducente y causar que la transformación sea terriblemente incorrecta– hablo mientras miraba con ese ojo crítico, como intentando advertir a un hijo de que no haga algo.

–>para poder hacer la trasformación primero se debe sostener una hoja de mandrágora en la boca durante un mes entero, razón por la que los hombre lobo no pueden convertirse en uno. Luego usando la hoja para la creación de una poción, recitando el conjuro amato animo animato animagus diariamente y bebiendo la poción para animago durante una tormenta eléctrica, y luego de aquello puede transformarse a su voluntad –

–> ¿si señor Evans? –pregunto mientras miraba al chico

– ¿y no hay otra forma? Digo, estamos en un mundo de magia, y estoy seguro de que si se investiga lo suficiente podría a ver otra forma más fácil, no tan compleja como lo que está describiendo usted –hablo con calma

–No, no lo hay... o al menos no han encontrado otra forma para que un mago o bruja se pueda convertir en animago más fácilmente –negó

Harry lo miro unos segundos, metido en sus pensamientos, hasta que por fin asintió, y dejo a su profesor continuar.

La clase paso rápidamente, con el viejo explicando los riesgos de la trasformación, y porque costaba tanto lograrla.

El día también había pasado rápido, Harry no recuerda en qué momento se encontró caminando hacia el pueblo de Hogsmeade, con tom y sus otros compañeros.

Caminaron con calma, pasaron por varias tiendas, compraron dulces en honeydukes, vieron la tienda de escobas, compraron algunos libros, hasta que al final llegaron a su destino final, las tres escobas.

Fueron atendidos por una amable y joven madame Rosmerta. Todos pidieron cerveza de mantequilla y disfrutaron el calor del lugar. Hablaron de todos tipos de cosas, y rieron.

Ahora mismo Harry se encontraba al lado de tom, con su cabeza apoyada en el hombro de este último. Su mirada estaba fija en la ventana donde se podía ver el pueblo, y lo oscuro del día, las nubes negras y pesadas, el fuerte viento, y ahora, las gotas de agua que habían comenzado a comer.

–Tom –murmuro el menor al ver la primera gota

– ¿si, Harry? –respondió el mayor, mirándolo con adoración

–Ya es hora –volvió a murmuran, todavía con la vista en la ventana

– ¿hora para qué? –pregunto Walburga

El menor no respondió, solo levanto la mirada, y la fijo en tom, antes de besarlo profundamente.

El mayor correspondió confundido, con sus manos en ambas mejillas del chico.

– ¿Qué sucede, Harry? –pregunto el heredero, mientras pegaba su frente a la del menor

–es hora de que me vaya... el momento llego –una lagrima silenciosa cayo del ojo esmeralda

Los ojos del Slytherin se abrieron profundamente, con puro terror, y cuando iba a replicar, algo en las calles estallo.

–te amo –dijo Harry, pero el no tuvo tiempo de responder.

Dos Personas enmascaradas y con ropas negras entraron a la tienda, apuntando a todos con sus varitas.

–Acólitos –murmuro Tom con terror

Pero no les dio tiempo a hacer nada, Harry ya había saltado y había empezado a lanzar hechizos a los dos que habían entrado.

– ¡corran! –dijo

Y con un pesar en su estómago, lanzo la maldición asesina a uno, que cayó muerto al instante que hizo contacto con el hechizo. Luego le mando otra al atacante de al lado.

Muchos habían comenzado a escapar, a huir hacia Hogwarts, y otros, mayormente los mayores, se metían en las peleas.

Los hechizos iban y venían, de todos colores, y si no fuera una pelea, hubiera sido glorioso.

Personas muertas yacían en el piso, con sus ojos abiertos en terror, sin poder respirar.

– ¡Walburga! ¡Lleva a los más pequeños a Hogwarts! –Ordeno cuando vio a la bruja luchando contra un seguidor del mago oscuro –yo me encargare de esto –le grito

Ella solo asintió, y soltó el hechizo, para comenzar a buscar los más pequeños.

Se puso enfrente del mago y ambos levantaron sus varitas, un hechizo verde golpeo con uno rojo, que no se distinguía si era la maldición cruciatus o un simple expelliermus.

Estuvieron así unos minutos, hasta que el hechizo dio en el hombre, y Harry le pudo sacar su varita, para luego desmayarlo.

Miro hacia un lado, allí estaba tom, luchando con un mago mientras miraba desesperadamente a su alrededor, tratando de encontrarlo.

Cuando sus ojos se conectaron paro el hechizo, y lo intercambio por la maldición asesina, que dio directo en el pecho del acólito. Y comenzó a correr hacia él, pero no llego.

– ¡Grindelwald! ¡Detente! ¡Esta no es la lucha de unos niños! –grito Albus

Todos a su alrededor comenzaron a parar, solo algunos pocos seguían.

La distancia entre ambos magos era bastante, pero al mismo tiempo poca.

Sus voces se escuchaban por todo Hogsmeade.

Harry desvió su vista hacia donde Dumbledore miraba, y allí no vio, el señor oscuro estaba allí, con su cabello blanco y sus ojos, uno celeste y el otro blanco. La varita de anciano giraba en su mano, mientras daba un par de pasos hacia adelante, donde se encontraba su ex amante. Levanto una mano, y toda lucha seso, nadie más del otro grupo levanto su varita.

–Albus, que agradable volver a verte... –comenzó con voz baja pero manipuladora –estas muy deteriorado... los años sí que te han golpeado –se burla

–para esto... este no es el método... todos esos niños... –dijo fingiendo pesar

– ¿todos eso niños? O Albus, deja de fingir pesar... ambos sabemos que tú eres un monstruo peor que yo... con todo el daño que has hecho a esos mismos niños –

–Gellert –advierte Dumbledore

Y así comienza la legendaria batalla, de la que tantos en un futuro hablaban.

La varita de anciano, y la varita de Dumbledore se levantaron y ambos lanzaron su hechizo.

El verde esmerando golpeo el rojo sangre, en una lucha que solo uno podía ganar.

Todos miraban expectantes a su alrededor, viendo fascinados la lucha.

Pero Harry lo sabía, lo vio en el momento que uno de los hechizos se adelantó hacia el otro, ya había un ganador, y ese no era Dumbledore.

Desvió su mirada al otro lado de la pelea, tom, frente suyo, mirándolo a él.

Sus miradas conectaron, y con eso se dijeron todo.

Cuando el verde esmeralda de la varita de Grindelwald estaba a segundos de cortar el expelliermus, Harry actuó, sin importar lo que los demás digan. Porque nadie más haría nada, Dumbledore había perdido, pero si el viejo moría, Gellert tomaría todo, ya nadie lo pararía.

Levanto su varita, y con un simple murmullo, acabo con la vida del mago oscuro, que concentrado en su pelea, no noto la varita que se levantaba contra él.

Avada kedavra– la luz verde salió, y dio de lleno en el sorprendido mago.

La pelea de hechizos se cortó, ninguno de los dos fue ganador. Todos miraban al estudiante de Slytherin que miraba fijamente el cuerpo que cayó en peso muerto.

Los estudiantes, magos y aurores festejaron, los acólitos miraron atónitos el cuerpo y comenzaron a escapar.

– ¡que has hecho muchacho! –grito Dumbledore con terror

Todos quedaron expectantes a las palabras del niño

– ¡esa no era la forma! –Volvió a gritar el profesor – ¡te metiste en un duelo! –

– ¡cállate! –Grito con bronca, y el silencio cayó en el lugar – ¡tú estabas perdiendo! ¡Solo faltaban segundos para que el hechizo te diera! ¡Y si eso pasaba, nadie más querría enfrentarse al Grindelwald y hubiéramos perdido! ¡Si yo no actuaba, nadie más lo haría! ¡Además! ¿¡Crees que se puede derrotar a un señor oscuro con un simple expelliermus!? ¡El hechizo es poderoso, sí, pero no lo suficientemente poderoso para que ganaras! –le grito con bronca, algo que nadie más se atrevería a hacer.

Dumbledore no respondió, solo se quedó allí, mirándolo atónito.

La lluvia seguía cayendo. Los rostros de todos estaban mojados y con tierra, y ni contar sus ropas. Era como una escena de película, era melancólico.

En ese momento, la respiración de Harry se volvió a acortar como aquella vez. La sensación de succión volvió, haciendo que callera al piso agarrándose el pecho.

Tom corrió hacia el cuándo salió de su estupefacción. Lo tomo en brazos y grito.

– ¡traigan a un médico ahora! –pero nadie hacia caso

Todos metidos en sus propias mentes, tratando de asimilar lo que sucedía

–No –susurro sin aliento el menor

Tom lo miro, lagrimas caían de sus ojos, mezclándose con la lluvia

–Ya es hora, tom... debo volver –le susurro mientras levantaba su mano y tocaba su mejilla.

Madame Pomfrey venia corriendo desde Hogwarts, lo más rápido posible. Los amigos de Harry se arrodillaron a su alrededor, intentando apoyar. Los demás magos apenas se movían, y los médicos aun no llegaban.

–No, no, no, no, no... aun no es hora –susurro mientras lloraba

–s-si... lo es... l-la tormenta... d-desaparecerá pronto –dijo con voz entrecortada por la falta de aire

Sus esmeraldas brillantes que se iban apagando, intentando enfocarse en los hermosos ojos celestes de su novio... pero no llego.

Su corazón dejo de latir, y el aire ya no entraba en sus pulmones... él había muerto, y esta vez no despertaría.

Harry. Harry... por favor, despierta... amor, mi amor... por favor... te amo, te amo, te amo... tu eres el futuro señor Riddle... ¿lo recuerdas? Ahora despierta... Harry... por favor... Harry... mi dulce Harry... el futuro señor Riddle –lloro tom al cuerpo sin vida de su novio. Pesadas lágrimas caían, mientras apoyaba su cabeza en los alborotados cabellos de su amante.

–Señor Riddle... él ha muerto –anuncio con dolor la enfermera que había llegado tarde.

Tom lloro como un niño, pidiendo que lo revivan. Walburga lloro, Orión lloro, Fleamont lloro, Abraxas lloro, los profesores lloraron... lloraron la pérdida de un apreciado estudiante.

Esos días una tormenta arraso con Hogwarts, llevándose con ella lo que nunca debió a ver estado.

Las paredes del castillo se tiñeron de gris, como si fueran no más que un recuerdo lejano de una alborotada mente.

Los estudiantes no estaban mejor. Slytherin estaba de luto, algunos de otras casas también. Fueron muchas pérdidas, y todos, a pesar de feliz porque la guerra había acabado, estaban tristes por las muertes.

Tom Riddle no salía de su habitación, los elfos le llevaban su comida allí, y casi ni la tocaban.

El baúl de Harry había desaparecido, como todas sus cosas, como si jamás hubiera estado allí, no era más que un recuerdo lejano.

Tom miro por la ventana el lago negro, y en un ataque de furia comenzó a romper todo, golpear todo en la habitación, hasta que quedó destrozada.

Sus ojos brillaron de un rojo sangre, y su magia crepitaba por todo su cuerpo, buscando el momento para estallar.

Todo Hogwarts lo sintió.

***TMR//HJP***

Todo se había puesto negro. Se encontraba en aquel lugar que era la nada misma, igual que la vez anterior.

Miro a su alrededor, buscando a alguien o algo, pero no hayo nada.

–Es hora de volver a casa, mi niño –susurro una voz, que no supo identificar, esta vez no era la voz de luna

– ¿y tom? –pregunto con un pesar en la garganta

–estará bien, querido, no te preocupes– dijo la amable voz.

Ya no hablaron, el menor solo cerro los ojos, y se dejó llevar por el sentimiento de succión, esta vez no lo pararía.

***TMR//HJP***

Sus ojos se abrieron de golpe, ya no estaba en Hogwarts, no estaba en Hogsmeade... estaba en Privet Drive número 4.

Había vuelto.

Notes:

MERLINN, ESTOY EMOCIONADAA.

espero les allá gustado este nuevo capitulo, y me alegra informarles que es el ultimo de la primera parte.

allí tienen la teoría de la capa de invisibilidad, que honestamente ame escribir.

tienen los pensamientos de Dumbledore, y como planea el nacimiento de Harry, que honestamente me dio bronca ¿Cómo se atreve ese viejo a inmiscuirse en la vida de Harry?

también pido perdón por lo escasa que es la batalla, pero honestamente escribir peleas no es lo mío.

si ven algún error ortográfico, gramatical, o algo que no concuerde con la historia, agradecería mucho que me lo dijeran.

3875 palabras

Atte y con mucho cariño: Alaisha Grindelwald

Notes:

queridos lectores:

espero les haya gustado el primer capitulo de la historia.

si quieren mas fanfics no duden en buscar en mi perfil de wattpad, allí hallaran.
perfil: MarLove / MarBregu

2736 Palabras

Atte y con mucho cariño: Alaisha Grindelwald

HISTORIA REPUBLICADA CON TODOS LOS ERRORES CORREGIDOS EL DIA 17/12/21.