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Cuidaré de ti

Summary:

Josefumi está enfermo y Kira lo cuida.

Notes:

Aquí aún no viven juntos. Perdón los errores, este fic no tiene beta.
¡Aquí vamos!

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Hoy Josefumi se despertó con un fuerte dolor de cabeza, se peinó lo mejor que pudo y comiendo un pedazo de pan se dirigió a la universidad.

Poco después, sintió que no podía prestar atención a nada de lo que los profesores estaban hablando.

Fue frustrante. No el hecho de no poder prestar atención, si no, el de no poder estar en su cama durmiendo justo en ese instante.

Cuando por fin terminó el martirio, guardó sus cosas y comenzó a caminar directo a su casa con el propósito de descansar.

A los pocos pasos escucha el sonido de su celular alertando sobre un nuevo mensaje.

Sacó el teléfono del bolsillo de su pantalón y leyó el remitente. Era Kira… ¡Por supuesto! ¡¿Cómo pudo olvidarlo?! Hoy, como casi todas las tardes, se vería con él. Rápidamente se dirigió al punto de encuentro.

Al llegar a dicho lugar, Josefumi queda nuevamente sorprendido. ¿Qué le pasaba? Su mente daba vueltas.

— Llegaste —dijo una voz bastante estática pero que le encanta mucho escuchar—. Ven, entra rápido.

Josefumi se queda quieto por un momento, una pequeña briza se hace presente y siente mucho más frío del que debería.

Parece que el breve momento en que se quedó parado fue en realidad bastante largo, porque Kira, sin cambiar la expresión en ningún momento, lo tomó de la mano y lo llevó adentro.

Josefumi sintió su mano sobre la suya y no pudo evitar que su corazón latiera más rápido. En cambio, Kira sintió que la mano del más chico estaba muy caliente.

Ahora josefumi lo recuerda. Como sus charlas suelen ser de temas que no se deben tratar a la ligera y de extrema confidencialidad, Kira propuso sin tanto rodeo que en vez de encontrarse en el parque o en un restaurante como suelen hacer, hoy se reúnan en su departamento.

La primera reacción de Josefumi fue sorprenderse, pues Kira no solía dejar que nadie entrara a su casa, su extrema dedicación a la limpieza y el orden eran la principal causa. Pero considerando el peligro al que son expuestos al estar hablando en la vía pública, Josefumi llegó a la conclusión de que fue, hasta incluso, racional su propuesta.

Kira sirve un poco de té y ambos se sientan sobre el suelo de la sala.

Josefumi aprovecha para echar un vistazo a su alrededor y mirar cómo es el hábitat natural del más grande.

Como era de esperarse, todo está perfectamente ordenado y limpio. La decoración es un poco extravagante, y la iluminación es muy agradable.

Josefumi se pierde en sus pensamientos por un minuto hasta que escucha a Kira hablarle.

— Si ya terminaste, te pido que me prestes atención.

Josefumi se pone rojo al ser atrapado.

— N-No es eso… bueno sí lo es… pero me gusta mucho, se siente muy agradable… aquí.

Kira lo mira con su expresión imperturbable, aunque dejó escapar un pequeño asombro ante sus palabras. Josefumi ha aprendido a prestarle atención a estos pequeños detalles que están bien escondidos, y poco a poco le es más fácil leerlo.

Mientras Josefumi toma el té, no puede evitar sentir más frío, inconscientemente su cuerpo empieza a temblar un poco y sus párpados se cierran lentamente dejando sus ojos completamente cerrados.

Unos segundos después se sorprende al sentir una mano en su frente. Abre los ojos de golpe y su sorpresa es aún mayor cuando ve el rostro de Kira tan cerca suyo.

— Estás ardiendo en fiebre —dice Kira y se acerca a uno de los muebles que tiene sacando una manta—. Deberías haberme dicho cómo te sentías.

Josefumi siente que le sacan la taza de té vacía de sus manos y le colocan una suave y fina manta color crema encima.

En ese momento, Josefumi se percata de que tal vez esté un poco enfermo.

Luego de estornudar dos veces seguidas y limpiarse la nariz con un pañuelo que le entregó Kira, Josefumi piensa que efectivamente puede que esté bastante enfermo.

— L- Lo siento Kira —dice como puede—, me iré en un momento, lamento haber venido así.

Josefumi trata de pararse, pero cuando lo logra se siente muy mareado, tanto que se habría caído si no fuera por las manos de Kira.

Una vez más sentía esas perfectas manos muy bien cuidadas y más suaves que un pétalo de rosa.

— Ven.

Kira pasa un brazo de Josefumi por sus hombros sosteniéndolo con una mano, y la otra la lleva hacia su cintura para brindarle más apoyo.

Josefumi se deja llevar, disfrutando la cercanía. De un momento a otro, se encuentran frente al baño.

Dentro, la tina ya está preparada. Josefumi se preguntaría cuándo fue que preparó todo, si no fuera porque en este momento no puede pensar con claridad.

Kira lo ayuda a desvestirse y otra vez, Josefumi apenas procesa todo lo que está pasando hasta que es sumergido en el agua.

— En serio, no tienes porqué hacer esto.

— Lo sé, lo hago porque quiero.

Killer Queen aparece y le entrega a Kira una esponja. Kira le coloca jabón y frota la espalda de Josefumi para quitar todo el sudor.

Mientras Kira limpia a Josefumi, Killer Queen está sentado como un gatito al costado de la tina. Josefumi lo mira y le parece adorable, usa su stand para hacer algunas burbujas y dejar que el gato humanoide juegue un poco.

Kira está avergonzado y agradece estar detrás de Josefumi para que este no lo viera.

— Me iré una vez que termines —dice de pronto el más chico mientras Kira lava su cabello, acariciando las hebras—. Ya he causado suficientes molestias y sé cómo te disgusta salir de la rutina.

— No te irás hasta que estés en las condiciones para hacerlo —sentencia Kira—. En tu situación actual no podrás cuidar de ti mismo, y sé que no querrás molestar a tu madre.

Josefumi desvía la mirada al darse cuenta que nada de lo que dijo era mentira. Casi inmediatamente, Killer Queen se le acerca preocupado captando su atención. Cuando lo logra, cambia su expresión mirándolo con ojos expectantes y alegres. Josefumi le sonríe y vuelve hacer más burbujas para él.

Luego, siente como una toalla es colocada sobre su cuerpo y como una más pequeña está sobre su cabeza sacando el exceso de agua.

Josefumi se siente bien. Ser cuidado por Kira se sentía realmente bien.

Kira le presta un pijama con estampado de anclas azules y lo ayuda a recostarse sobre la cama en la habitación para invitados. Vuelve a verificar su estado tomando su temperatura y el termómetro sigue señalando fiebre, aunque ya no es tan alta como antes del baño.

Josefumi mira sus ojos en todo momento mientras Kira le da medicina y le coloca un paño de agua tibia sobre la frente. En algún momento sin darse cuenta cerró los ojos y sintió un pequeño beso en su rostro antes de quedarse completamente dormido. Entre sueños atribuía esto a un delirio por la fiebre, recreando esa suave sensación en su mejilla una y otra vez.

Unas horas más tarde se despierta y ve por la ventana que ya es de noche. Se sienta sobre la cama dejando caer el paño de su frente.

— Despacio, no seas tan brusco.

Josefumi se gira inmediatamente y ve a Kira sentado al lado de la cama.

"¿Acaso se quedó aquí todo el tiempo mientras dormía?" se preguntó.

— Te atraeré la comida. Espérame un momento.

A la vuelta, Kira trae consigo una sopa de verduras y la coloca en la cama sobre una mesita auxiliar.

Josefumi siente que nunca ha sido tan cuidado antes, el único recuerdo que tiene de este tipo es el de la señora Holly salvandole la vida.

Prueba la sopa y está realmente deliciosa.

— Gracias, está muy rica —dice alegre.

Kira no dice nada y se levanta con la idea de dejarlo comer tranquilo. Pero la mano de Josefumi lo detiene abruptamente.

 

— Quédate —pide.

Kira mira sorprendido al hombre sentado en la cama. Su cabello cae para el lado izquierdo de su rostro, totalmente despeinado y sin su característico copete. Sus ojos están un poco caídos por su estado actual y parecen rogarle por que se quede con él en este momento.

Kira asiente y se vuelve a sentar en la silla.

— ¿Cómo te sientes? —pregunta.

— Mucho mejor —responde alegre—. Después de todo he tenido a un doctor cuidando de mí todo este rato.

Kira levanta un poco sus cejas. Josefumi termina de comer y luego vuelve a acostarse.

Una vez más comienza a sentir mucho sueño, y una vez más siente unos suaves labios sobre su mejilla otra vez, antes de quedarse totalmente dormido.

La próxima vez que se vuelve a despertar ya es de día. Mira rápidamente hacia el costado de la cama pero esta vez no está Kira ahí.

No debería estar sintiendo la decepción que está sintiendo, se dice a sí mismo.

Estira los brazos sintiéndose renovado. Nunca antes había sanado tan rápido, realmente Kira lo había cuidado mucho. Inconscientemente Josefumi pone una estúpida cara de enamorado mientras piensa en él. Más pronto que tarde los recuerdos borrosos del baño de ayer aparecen en su mente.

"¡Qué vergüenza!" se dice a sí mismo mientras se tapa el rostro con las dos manos.

Luego de divagar un poco, decide que es momento de levantarse y ver si está Kira en casa o si se ha ido a trabajar.

Sale del cuarto y no escucha nada. Todo estaría totalmente deshabitado, si no fuera porque Killer Queen en cuanto entró en la sala fue corriendo hacia él abrazándolo.

"Bien, entonces sí está en casa" piensa.

Mira al stand y aunque este tiene los ojos brillantes como cada vez que lo ve, esta vez se lo ve un poco cansado.

— Llévame con Kira —pide Josefumi acariciando su cabeza—, por favor.

El stand sostiene su mano y lo lleva a un cuarto.

"De seguro esta es su habitación… espero que no me mate por entrar".

Antes de abrir la puerta, Josefumi advierte que va a pasar.

Dentro, las persianas están por la mitad y Kira está acostado sobre la cama.

Josefumi lo mira y ve que está despierto, pero su rostro se ve muy cansado, inclusive puede distinguir claramente pequeñas ojeras debajo de sus bonitos ojos azules. Se dirige rápidamente hacia él y se agacha a su altura en la cama.

— ¿Estás bien? —le pregunta el más chico.

— Esa es mi línea —le responde tosiendo.

Josefumi lleva su mano a la frente de Kira y siente que está caliente.

— Lamento contagiarte, esto es mi culpa, déjame cuidar de ti, por favor.

— Está bien —le responde sin pensarlo realmente.

— Creo que esta vez seré yo el doctor —dice con media sonrisa.

— Retiro lo dicho, mejor vete.

— Noo, ¡solo bromeaba!

Kira lo mira y sonríe un poco.

Josefumi abre sus ojos y levanta las cejas. ¿Acaso vio una sonrisa? ¡Y qué hermosa era! Quiere ver más de esas.

— Bien, empezaré con los paños —dice rápidamente y va en busca de estos.

Luego de seguir las instrucciones de Kira, Josefumi coloca un pañito sobre la frente del más grande y luego lo arropa para que descanse.

Josefumi lo mira y Kira le sostiene la mirada, hasta que siente que no puede mantener más los párpados abiertos y pestañea un par de veces.

— Descansa un poco, Yoshikage —le dice Josefumi y se acerca más a él.

Kira está despierto todavía y puede ver y sentir el momento exacto en el que Josefumi se agacha sobre él y le da un pequeño beso en la mejilla.

— ¡¿Pero qué haces?! —le dice Kira totalmente avergonzado, llevando una mano hacia la zona en donde acaba de sentir esos dulces labios.

— Es parte del tratamiento —responde divertido Josefumi—. Al menos funcionó conmigo —dice con una gran sonrisa antes de salir corriendo— ¡En un rato volveré a cambiar el paño! —agrega antes de salir por la puerta.

Kira está rojo, mareado y acalorado. No puede distinguir si esta vez es a causa de la fiebre o no. Saber que Josefumi sintió sus pequeños besos y no se molestó por estos es algo que lo deja tranquilo y con una sensación agradable en el pecho.

De pronto un pensamiento se hace presente: "¿acaso me acaba de llamar por mi nombre?"...

Sus párpados ceden y disfruta la sensación de sentir los ojos cerrados. Su mente lo lleva a Josefumi pronunciando su nombre y besando su mejilla… "¿Cómo se sentirá besar sus labios?" Es lo último que piensa antes de quedarse completamente dormido.

Notes:

No pude evitar escribir algo lindo sobre estos dos.

¡Y es que me encantan!

¡Gracias por leer!