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NO MIRES ATRÁS, NUNCA MIRES ATRÁS

Summary:

Tony Stark: Genio, millonario, playboy, filántropo, y, ahora, superhéroe.

Tan sólo habían pasado unos meses desde que le reveló al mundo que era Iron Man y la vida no podía irle mejor.
Así era…. Hasta que se encontró con un viejo y abandonado laboratorio de Hydra y sin querer reactivó una de sus máquinas. Un rayo de luz azul, y de repente se encontró en el mismo laboratorio… pero setenta años antes rodeado de agentes de Hydra.

Tras la entrada de los Comandos Aulladores, Tony se encuentra con su héroe de infancia, el Capitán América.

Y entonces, Tony se encuentra viviendo un sueño. Se une a los Comandos en la búsqueda de como mandar a Tony de vuelta a su era. Es la aventura de su vida, al principio, es increíble… pero entonces Steve y él conectan mucho más que de lo que una amistad se refiere y se encuentra dividido entre querer quedarse con él o volver a casa.

Al final, da igual el resultado, pierde.

Notes:

Buenas de nuevo, hacia mucho tiempo que no subía ninguna traducción nueva, pero como imaginareis lleva bastante trabajo para releer una y otra vez tanto el original como el trabajo que voy haciendo para hacerlo lo mejor posible, pero por fin tengo tiempo y ganas de empezar de nuevo y espero que sigáis disfrutando de mis traducciones.

Esta fantástica historia la leí hace tiempo y la dejé en pendiente para traerósla ya que me pareció una idea fascinante y me encantó como la trabajó la autora. Si bien es una historia que se publicó en 2018, por lo tanto la teoría de viajes en el tiempo es totalmente contradictoria a la mostrada en Endgame, este mundo de viajes en el tiempo en muy diferente, más parecido a Regreso al futuro.

Bueno, sin daros mas la lata, espero que la disfrutéis, y siento si hay algunos errores gramaticales :).

Intentaré subir mínimo dos a la semana pero mañana subiré el segundo capítulo como regalo de bienvenida. Enjoy :D

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: uno punto veintiuno gigabatios?????

Chapter Text

Maldita hydra.

Su padre siempre le había dicho que no subestimara la organización y siempre repetía su estúpido lema de: ‘Corta una cabeza y dos más tomarán su lugar.’

Y entonces su padre añadía, ‘Haz las cuentas, Tony. Dos cabezas tienen el doble de dientes.’

Cuando era un niño, Tony vivía por esas palabras, pero según fue creciendo, empezó a rodar los ojos al escucharlas…

Sí, Tony escuchaba a su padre pero también había hecho sus cuentas. El fin de Hydra significaba cero Hydra. Algo que estaba muerto permanecía muerto.

Excepto… que no había considerado la mitología detrás del maldito nombre.

Porque al parecer, décadas después de la caída de Hydra, había decidido crecer de vuelta su maldita cabeza.

Y lo hizo cuando Tony estaba investigando uno de sus edificios abandonados en medio de ninguna parte en Francia.

Maldita Hydra.

Había estado buscando algo que hacer con su traje actualizado. El Mark 15, que llamaba con cariño Sigiloso, y había volado hasta ahí con soltura. Su nuevo prototipo furtivo equipado con unos propulsores con amortiguadores sónicos y una capa autorreflectiva que adaptaba el exterior del traje a lo que le rodeaba con su capacidad de furtivo. Hasta ahora, ni SHIELD ni ninguna de las agencias europeas en la zona habían notado su presencia, ni siquiera cuando había volado a un rango donde sus otros trajes eran detectados.

Poco después de revelarse como Iron Man ante los medios, Tony se había encontrado uno de los viejos diarios de su padre y, en él, Howard había descrito cuando los Comandos encontraron esta base. Había escrito que en ella había un laboratorio que contenía maravillas científicas pero la página siguiente a esa había sido arrancada. La curiosidad de Tony hizo su aparición y la oportunidad de usar a Sigiloso era demasiado buena para dejarla pasar.

No pensó dos veces que pudiera haber algún peligro.

Se sentía imparable. Obadiah estaba muerto y enterrado desde hacía meses y estaba viviendo al máximo ser reconocido más como Iron Man que como el rico playboy o instigador de guerra. Por lo que explorar un viejo edificio parecía ser más una aventura que un terrible peligro.

El edificio estaba abandonado y, por el crecimiento de plantas y deterioro, habían pasado muchos años desde que había tenido actividad humana. Las salas estaban oscuras y polvorientas y, dónde daba la luz, había plantas creciendo del suelo. Las primeras habitaciones que pasó estaban bastante vacías donde los únicos signos de vida eran las huellas de roedores en el polvo.

Acababa de pasar una gran habitación que habían sido los barracones. Los restos de las camas de metal seguían en pie y ancladas al suelo pero estaban tan oxidadas que seguramente se romperían si Tony aplicaba algo de peso en ellas.

Con el tiempo, llegó al laboratorio.

Tan pronto vio las marcas de balas, puertas casi derribadas por una explosión, supo que había encontrado el lugar del que hablaba su padre. Con sus propulsores terminó de romper las puertas, que cayeron con un fuerte chirrido e hicieron volar una gran nube de polvo.

Mantuvo sus manos en alto, iluminando la sala con sus propulsores. El polvo llenaba el lugar, dándole un tono grisáceo a la habitación, que se acentuaba con la luz azul de sus propulsores.

La sala era circular con máquinas que la llenaban en filas circulares también. Le recordaba un poco a la organización de la NASA dónde tenían las terminales en filas según su cometido, diseñada cada una para una tarea concreta. La NASA tenía una organización como una clase, con todas las terminales mirando en la misma dirección. Pero esta sala estaba organizada en un círculo socrático, con todas las terminales mirando a una gran estructura en el centro. Así que por supuesto, Tony fue al centro.

Y ahí fue donde Hydra mostró sus dos cabezas…

La estructura del centro, Tony sólo habría descrito su función como un grandioso trono. Un gran sofá de terciopelo rojo estaba en el medio de ella. Se veía envejecido pero parecía haber sido una construcción fuerte.

Una caja con palancas y botones estaba enfrente del sofá y el símbolo de Hydra estaba estampado en su frente como un recordatorio para todos de quien había creado esa máquina. También tenía filas de números. Los números marcados eran la fecha del diario de su padre y Tony lo tuvo que comprobar dos veces cuando se dio cuenta. Era una prueba mayor de que nadie más había estado ahí desde entonces.

La maravilla científica que su padre se había visto obligado a abandonar no había sido tocada por décadas.

Detrás de la silla había una gran torre circular con muchos cables y bombillas y lo que parecían paneles solares y Tony sólo podía intentar adivinar para que servía. Cables de todos lados estaban conectados a esta máquina.

Mirándolo bien, parecía muy ridícula.

Y a Tony le encantó.

Así que… fue a jugar con ella.

La máquina cobró vida cuando tenía sus manos bajo el mecanismo de la silla. Brilló con una luz azul, parecida a la de su arc reactor creaba… pero más oscura.

Intentó alejarse pero no fue lo suficiente rápido.

Fue atrapado por una fuerza invisible y obligado a permanecer en la silla.

Las pantallas del Mark 15 parpadearon y sus lecturas se volvieron locas. Los niveles de energía superaron todas las escalas y se apagaron. No veía nada… excepto por la brillante luz azul oscura. Que se colaba por los pequeños engranajes de su traje.

‘J,’ Tony jadeó. Se sentía como un niño otra vez, asustado de la oscuridad en su enorme habitación, y deseando que el verdadero Jarvis, su mayordomo, viniera a hacerlo todo mejor.

No hubo respuesta…. Tony no esperaba ninguna. Tan pronto el traje se apagó, también lo hizo su conexión con Jarvis. Su IA actuaría de inmediato, por supuesto, y contactaría con SHIELD, el gobierno francés, y a cualquiera que pudiera ayudar a salvar a su dueño.

Pero no llegarían a tiempo.

Sentía como si estuviese siendo aplastado por la misma fuerza opresiva que lo atrapó. Apenas podía respirar. Tony inhaló las que creyó serían sus últimas bocanadas de aire y las sintió dejar sus pulmones…

La máquina vibró a su alrededor y la luz azul invadió todo.

Era el último mordisco de la fiera asesina y Tony se había acercado demasiado. Tendría que haber escuchado a su padre.

Nunca imaginó que acabaría así…

 

y no lo hizo….

La luz azul desapareció en un momento y cayó hacia delante, jadeando para volver a llenar sus pulmones de aire y su traje empezó a recalibrarse.

‘¡J! ¡Comprobación del sistema!’ demanda Tony, aún jadeando por aire. Apretándose el pecho según el dolor va desapareciendo.

Jarvis aún no había contestado así que pregunta de nuevo, ‘¿J?’

‘Be - ….is,’ suena la voz incoherente de Jarvis.

Tony intenta concentrarse en escuchar a su IA pero, entonces nota las otras voces en la sala. Eran altas y alertadas y todas a su alrededor. Al parecer, la caballería había llegado. ¿Había perdido la consciencia? ¿Estaba Coulson delante suya mirándole molesto?

Tony se deja caer a la silla para recomponerse. Tenía que parecer guay y tranquilo y no actuar como el niño asustado que se sintió momentos antes. Era Tony Stark después de todo, y Tony Stark no se asustaba de pequeñas cosas como la oscuridad o la muerte.

‘Be- Beta-,’ Jarvis dice y las pantallas vuelven a la vida. Tony se sentó más recto cuando vio el nuevo mundo a su alrededor. Ya no estaba el polvo ni las máquinas derruidas. Sino que estaba un brillante y completamente funcional laboratorio lleno de gente, todos mirándole en shock y trabajando como locos en sus estaciones.

‘Beta Jarvis está conectado,’ dice Jarvis en su oído y un escalofrío le recorre la espalda.

¿Beta Jarvis? ¿Por qué iba a activarse Beta Jarvis? ¡Sólo debía activarse si perdía conexión con el programa principal! ¿Se habían estropeado sus comunicadores?

‘Lo siento, Señor. No puedo contactar con el servidor. Los sistemas del traje están volviendo a su función máxima, pero la comunicación exterior es muy limitada. No consigo conectar con ningún satélite. Es como si no hubiera ninguno.’

Tony traga en seco y se levanta. Reconocía los uniformes de los hombres a su alrededor. Los había visto en las fotos de propaganda que su padre le había enseñado y en películas de la guerra. Estaban vestidos como agentes de Hydra.

‘Dos cabezas, Tony,’ le recordó la voz de su padre del pasado. ‘Recuerda, tienen más dientes.’

‘Mierda,’ Tony suelta bajo aliento.

Busca por más diferencias, incapaz de procesar lo que su mente le está contando.

Las puertas que había terminado de destruir están intactas y pegadas a la pared y parecen nuevas sin ni un simple agujero de bala.

‘Estoy recogiendo frecuencias de radio pero la información que me llega es muy extraña,’ continúa Jarvis.

Tony no estaba escuchando casi a Jarvis, sino el dialecto de los hombres a su alrededor, que ahora también eran soldados llegando a la sala cargados con armas. Pero lo más importante es que están hablando alemán.

Tony no podía creerlo… estaba en medio de una muy activa base de Hydra que ya no estaba muerta porque…. Porque ya no estaba en su tiempo.

Hydra había construido una maldita máquina del tiempo y Tony se había metido ahí sin preaviso.

‘Mierda,’ Tony repite bajo aliento. Su pulso empezaba a acelerarse y podía sentir un ataque de pánico empezar a formarse.

Esto no podía estar pasando, joder.

Irónicamente, sus primeros pensamientos sobre viajes en el tiempo fueron la voz de Doc Brown gritando ‘¡Genial Scott!’ en Vuelta al futuro.

‘Jodidamente genial Scott,’ resopla.

No se había movido desde que se había levantado y alguien se le acercaba.

Tony enciende sus propulsores y se eleva en el aire para mantener la distancia. Eso causa conmoción en toda la gente de la sala, obviamente no están acostumbrados a hombres robóticos voladores, pero ninguno intenta atacarle… aún.

De repente hay una explosión.

Tony se eleva aún más para salir del radio de la explosión. Un montón de balas la siguieron y toda la gente bajo suya cayó.

Los agentes de Hydra actuaron en seguida disparando de vuelta.

Tony estaba de más, flotando sobre ellos. Los nuevos luchadores no se habían dado cuenta de que estaba ahí y ninguno pensó en mirar arriba.

Tony estaba dividido…. ¿Qué hacía? ¿Se unía a la pelea? ¿Pero a quien apuntaba? ¿Y si los hombres peleando con Hydra eran igual de malos?

Unas cuantas balas le dieron a la máquina del tiempo y Tony supo al instante donde estaba su lealtad. Con la máquina del tiempo. Era su único billete a casa.

Tony tenía que detener la pelea lo más rápido posible. Aumentó los propulsores al máximo en sus manos y disparó sobre sus cabezas haciendo una línea perfecta a lo largo de toda la sala.

No se acercaron a la cabeza de nadie pero todos se agacharon y la lucha se detuvo casi al instante.

Tony aterriza frente a la máquina y grita, ‘¡Okey! ¡Vamos a parar esto ahora mismo! ¡Tú!’ apunta a un soldado que vino con los atacantes y el hombre se agacha como si Tony le fuera a disparar. Tony rueda los ojos pero el hombre no podía ver su cara tras la armadura. Tony pregunta, ‘¿Quién eres?’

Por suerte, el hombre habla inglés, y contesta, ‘Soy Joe…’

Tony se traga un gruñido frustrado y vuelve a intentarlo, ‘¿Para quién peleas?’

‘América y sus aliados.’

‘Gracias a Dios,’ suspira Tony. Tras la cara asustada de Joe, Tony explica, ‘Soy un americano que ha sido traído aquí en contra de mi voluntad. Estoy de vuestro lado. Ok, compatriotas, deteneos, ¡lo tengo controlado!’

Tony se alza de nuevo en el aire y usa la tecnología de camuflaje para oscurecer su traje y parecer más amenazador y suelta, ‘Hydra. Habéis sido derrotados. Rendíos u os las veréis conmigo.’

Aumenta la potencia de sus propulsores y saca las armas y misiles de su brazo, hombro y hasta de sus piernas. Es una imagen amenazadora que hace que la mayoría tiré sus armas al suelo. Los que no lo hicieron al momento, no tardan ni un segundo en seguir el ejemplo de los otros al ver que no tenía sentido estando en minoría…

‘De acuerdo, americanos haced lo que mejor sabéis hacer,’ dice Tony mientras aterriza. ‘Hydra, necesito a uno de vosotros que hable inglés y me pueda decir como he acabado aquí.’

‘¡Espera un mom-!’ uno de los americanos interrumpe Sin mirarle, Tony alza una mano con su propulsor brillando y el hombre se calla.

Los agentes de Hydra miran a un hombre en concreto y este nervioso da un paso al frente, diciendo, ‘Ese sería yo…’

Tony se gira hacia él y gruñe, ‘Habla.’

Nerviosamente jugueteando con los botones de su camisa, el agente de Hydra mira a los americanos y luego a Tony. Empieza, ‘Cráneo Rojo invirtió en muchas nuevas tecnologías que podían ser usadas para expandir nuestra influencia y por eso creamos esta máquina. Queríamos poder alterar el final de batallas pasadas a nuestro favor y robar armas superiores del futuro… como tú.’

‘Enviadme de vuelta y después destruid esta cosa,’ sisea Tony.

El agente de Hydra se encoge y murmure, ‘No podemos.’

Tony vuelve a elevarse en el aire y dice entre dientes ‘¡¿Qué?!’

Otro agente de Hydra se adelanta y responde frenético, ‘¡Te trajimos cuando la base estaba bajo ataque! ¡Esperábamos usarte para luchar contra ellos! ‘Usamos el-’

‘¡Cállate!’ le gruñe el primer agente.

‘¿Qué?’ reitera Tony, flotando hasta el más cooperativo de los dos.

‘Usamos el teseracto para traerte. Cráneo Rojo fue el que lo puso en la máquina pero lo quitó en cuanto apareciste y se marchó porque no parecías estar funcionando. No podía dejar caer el teseracto ni a sí mismo en manos enemigas.’

‘¿No hay nada más que pueda darle poder a la máquina?’ demanda Tony.

‘¡Decidle al Capitán que Cráneo Rojo estaba aquí!” Sisea el líder del equipo americano a un subordinado. El soldado sale corriendo de la sala pero Tony lo ignora para seguir interrogando al agente que tiene delante.

‘¡Nada puede replicar su poder!’ responde el agente y Tony gruñe frustrado. Esto estaba empezando a no ser divertido. ¿Iba a tener que esperar por un rayo significante que pudiera darle energía a esta cosa o qué? Su única oportunidad real caía sobre el teseracto pero estaba en manos de Cráneo rojo y sólo sabía que iba a estar en sus manos cuando el Capi muriera. Tony deseaba haber prestado más atención a las historias de su padre, quizás así recordaría más sobre el teseracto.

‘¿Adónde ha ido?’ demanda Tony, esperando por un milagro.

‘No lo sé,’ gime el agente de Hydra.

Su estómago empezaba a comprimirse cuando se gira hacia el líder americano. Suelta, ‘Tenemos que encontrar a Cráneo Rojo.’

‘… lo cogeremos en algún momento,’ replica el hombre. ‘… pero hemos estado tras él por meses y esta no es la primera vez que se nos escapa de las manos…’

Tony aterriza, su corazón sintiéndose más pesado.

‘¿De verdad vienes del futuro?’ pregunta el hombre entrecortado.

‘Año 2009,’ susurra Tony feroz mientras se preguntaba si volverá a ver su era algún día.

‘Y si eres americano, eso significa que ¿entonces…?’

‘Ganamos la guerra,’ contesta Tony y el hombre sonrió. Los soldados americanos que estaban escuchando fueron más eufóricos y chocaron palmas o rieron. Tony continua, ‘¿Quién está a cargo de esta operación? Necesito trabajar con él para poder encontrar a Cráneo rojo más rápido.’

‘Por aquí,’ dice el líder. ‘El capitán debe estar reagrupándose con el resto de los Comandos en el centro de mando.’

Tony aterriza con una sacudida y su corazón empezó a latir con fuerza por una nueva razón. Sólo sabía de un Capitán que había trabajado con los Comandos. Jadea, ‘¿Se refiere a Capitán América… el Capitán América?’

‘El mismo,’ replica el líder y el corazón de Tony se contrae en su pecho.

‘Genial Scott,’ murmura Tony pero esta vez no por miedo, sino por excitación.

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‘Parece que la base es nuestra,’ Bucky informa a Steve mientras corre hacia él con el casco bajo el brazo. ‘Pero tenemos chicos reportando ya que Schmidt ha escapado.’

Una punzada de frustración atraviesa a Steve pero no lo muestra. En su lugar, Steve le da una palmada al brazo de Bucky y dice, ‘Gracias, Buck… ¿algún PDG* por aquí?’

Bucky niega con la cabeza y contesta, ‘No, parece que es un – un…. Guau.’

Steve se gira y sigue la mirada de Bucky.

Un cabo, que lideraba uno de sus equipos de asalto, va caminando hacia ellos seguido… por un ¿robot?

‘¿Me he dormido y estoy soñando con un comic de ciencia ficción?’ susurra Steve bajo aliento a su mejor amigo.

Bucky se estira y le pellizca.

Steve salta por el repentino y agudo dolor y se queja, ‘¡Ey!’

Bucky se pellizca a sí mismo y dice, ‘Nop. Esto es real.’

El cabo les saluda y reporta, ‘Señor, la base es segura pero no va a creer lo que hemos encontrado.’

‘Apuesto a que podemos hacernos una buena suposición,’ dice Bucky, mirando sin parpadear al robot.

Los ojos de Steve pasan por toda la superficie cromada oscura de la máquina. Tiene forma humanoide en naturaleza, con brazos, piernas, dedos e incluso dos ojos, aunque brillan con una tenue luz blanca. Se fija en que el robot tiene una marca en el pecho pero no consigue averiguar que podría significar “MK 15”.

‘Sorprendentemente, yo no soy lo más increíble,’ dice el robot, haciendo que Steve salte. Sus ojos brillantes no han dejado a Steve desde que entró en la habitación y se acerca a él tendiéndole la mano. ‘Es un honor conocerle, Capitán.’

Steve le da la mano y una sonrisa aparece en su cara. Informa a la máquina, ‘Tendría que ser algo mucho mayor para sorprenderme. ¡Usted es asombroso!’

El robot gira la cabeza y murmura, ‘Gracias, pero la razón por la que estoy aquí es por una máquina del tiempo. Vengo del siglo 21 y necesito su ayuda para volver.’

Steve tiene que usar toda su energía en no dejar su mandíbula caer.

‘¡Esto dice que ganamos la guerra, Señor!’ corta el cabo excitado.

‘¿Esto?’ murmura el robot contrariado.

‘Lo siento, ¿Hay alguna forma de llamarte?’ pregunta Steve. A pesar de su rostro inamovible, el robot parece sorprendido y gira la cabeza a un lado. ¿Podría tener sentimientos? ¿Todos los comics de ciencia ficción estaban equivocados? ¿Tenían emociones?

Hay una larga pausa mientras el robot se plantea su pregunta. Bucky y él se miran. ¿Qué estaba contemplando la máquina?

‘Creo que es mejor si me llaman… Sigiloso, por ahora,’ murmura el robot.

‘¿Sigiloso?’ pregunta Bucky con una mueca.

La mirada del robot por fin deja a Steve y se dirige a Bucky. Su color cambia sin aviso y se unifica con las paredes claras de la sala. Dice, ‘El título oficial de esta unidad es Mark 15 pero, por sus capacidades de camuflaje, yo… mi creador pensó apropiado llamarme “Sigiloso”.’

‘Tu creador parece alguien divertido,’ comenta Bucky.

‘Tiene sus cosas,’ dice el robot, sonando divertido.

‘Dices que es mejor llamarte sigiloso,’ reitera Steve. Y pregunta con curiosidad, ‘¿Tienes otro nombre?’

‘… No quiero dar mucha más información,’ contesta Sigiloso lentamente. ‘Mi otro nombre podría… revelar cosas sobre el futuro. Temo que, si revelo mucho, el futuro podría cambiar y me gusta como es el futuro ahora así que no quiero eso.’

Steve ríe, pero no puede evitar preguntarse cuál podría ser su nombre. La marca de MK 15 en su pecho ahora tiene sentido al menos…

‘De acuerdo, Sigiloso,’ dice Steve. ‘¿Cómo podemos ayudarte?’

‘La máquina del tiempo no funciona sin el teseracto. Cráneo Rojo lo tiene.’

‘Pues tenemos un objetivo similar, encontrar a Cráneo rojo,’ apunta Steve. Cualquier inquietud que tuviera sobre Sigiloso se evapora con eso. El robot estaba de su lado… por ahora al menos.

Sigiloso asiente y replica, ‘Estaría orgulloso de ayudar en su misión. Le diré algo sobre el futuro, la leyenda de Capitán América y su Comandos Aulladores aún vive en mi siglo. Todos vosotros sois recordados y venerados.’

Bucky hincha el pecho con orgullo, pero Steve sonríe con gratitud a Sigiloso y susurra, ‘gracias por decírnoslo. Al resto del equipo le encantará oír eso.’

El robot asiente y murmura, ‘Voy a dar una vuelta volando. Quizás me encuentre con Cráneo Rojo.’

‘...¿volando?’ repite Steve asombrado.

Sigiloso asiente y se alza en el aire por una fuerza de luz que sale de sus manos y pies. Dice, ‘Tengo vuestra radio frecuencia. Si encuentro algo, os lo haré saber.’

Steve asiente, sonriendo con gusto, y dice entrecortadamente, ‘Buena suerte.’

Sigiloso asiente una vez más y sale volando por una ventana rota. Steve y Bucky se giran a la vez para verlo marchar.

‘Guau,’ susurra Bucky. Se gira hacia Steve y pregunta, ‘¿Podemos quedárnoslo?’

Steve rueda los ojos y dice, ‘No es un perro callejero, Buck.’

‘¡No, es un jodido robot volador del futuro que quiere trabajar con nosotros!’

‘Sólo para volver a casa. Lo has escuchado. Estando aquí puede cambiar los eventos del futuro. ¿Y si no ganamos la guerra porque cambiamos demasiado el futuro?’ apunta Steve. Bucky le mira con el ceño fruncido y Steve continúa, ‘Reúne al resto de los Comandos. Tenemos que contarles lo de Sigiloso.’

Bucky asiente y deja la sala. El Cabo saluda a Steve una vez más y se marcha también. Una vez solo, Steve se gira hacia la ventana por donde salió Sigiloso. Se permite un momento para maravillarse y pensar en el futuro que avecina al mundo. Sigiloso es increíble.

¿Qué más les ofrecería el futuro?