Chapter Text
Max estaba saliendo de la universidad, estaba a unos meses de terminar. Llego a su trabajo por las tardes, una panadería con postres incluidos. Principalmente se encargaba de atender la caja, acomodar los panes y postres que cocinaba su jefe, el cual le estaba enseñando el oficio (desde que era adolescente tomo ese trabajo y le gusto tanto que se convirtió en un aprendiz).
Ya era tarde, 7:30pm, cerraban a las 8pm y ya solo esperaba poner el cartel de cerrado para guardar todo y limpiar antes de irse a su casa. Aunque nunca faltaba el ultimo cliente que iba a ultimo minuto. Un muchacho alto y cansado entró, tomo algunos panes y dos cupcakes, verde y azul, se acercó para pagar. Max no creía en el amor a primera vista... hasta ese momento, su corazón comenzó a latir rápidamente y se quedo sin aliento desde el momento que lo vio entrar al establecimiento, cuando estuvo en la caja, parado frente a él, saludo mecánicamente y en automático.
―Buenas noches, mi nombre es Max, espero encontrara todo lo que pueda disfrutar.
―Buenas noches, soy Yakko, y si encontré todo gracias ―Max vio como el otro movía la cabeza desconcertado ―Lo siento, conteste en automático.
―Fue un día pesado, supongo.
―Como todos mis días.
Max le cobro y luego se despidió, cuando el chico salió Max solo suspiro "Yakko".
Con el pasar de las semanas, Max se dio cuenta que no había un día fijo para que Yakko pasara a comprar pan, pero si lo hacia media hora antes de cerrar. Pero si pasaba de tres a cuatro veces por semana, también se dio cuenta que siempre llevaba dos cupcakes, los panes que llevaba variaban.
Algunas veces Max intentaba hacer platica, pero Yakko contestaba en automático. Como el otro día.
―Buenas noches Yakko, ¿Encontraste todo lo que querías?
―Buenas noches... ―Fijo su mirada en el gafete que traía Max. ―...Max ―Luego se despertó del momento automático. ―¿Cómo sabes mi nombre?
―Ya me lo has dicho varias veces, contestas en automático a mis saludos y siempre me dices tu nombre, comienzo a creer que estoy hablando con un robot ―Y por primera vez en semanas Max logró escuchar una leve risa.
―Perdón, no por decirte mi nombre, si no por no grabarme el tuyo, a veces estoy en modo automático, así como dices. Tengo dos trabajos al día y termino agotado ―Tomo la bolsa de papel que le tendió Max y le pago, no sin antes ser interrumpido.
―Espera un minuto ¿sí? ―Max fue a la parte de atrás por uno de sus Muffins especiales, y lo metió en una caja transparente. ―Aquí tienes.
―No es de esos Muffins "especiales" ¿verdad? (1)
―¡NO! es un muffin de café, desayunalo mañana, estoy seguro de que te servirá.
―Genial ―Yakko le sonrió y Max se sentía en las nubes, una sonrisa y una pequeña risa... todo en un día ―¿Cuánto es?
―Es cortesía de la casa.
―Bueno, buenas noches, Max.
―Buenas noches, Yakko.
