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Freddie

Summary:

Fic basado en el resumen del episodio 409 de wwdits con el mismo nombre: Guillermo recibe una visita inesperada desde el otro lado del océano.

Básicamente un fanfic centrado en un personaje que apenas ha sonado su voz 10 segundos en pantalla.

Notes:

Antes de empezar me gustaría avisar que este, a parte de ser un fanfic escrito y revisado a altas horas de la noche, es también el primero que publico. Es por eso que aprovecho este espacio para disculparme de antemano por los errores que haya podido cometer a la hora de escribirlo. ¡Las criticas son bien recibidas en los comentarios!

También encuentro necesario aclarar el hecho de que no he visto en ningún momento el episodio filtrado, los únicos spoilers aquí presentes son aquellos que llevan semanas o meses circulando por Twitter y Tumblr.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Luego de un largo viaje en avión, perder la maleta en el aeropuerto y tomar varias líneas de autobuses hasta encontrar la correcta, Freddie logra llegar a la puerta principal de la casa. Esta, sin embargo, luce mucho más antigua en comparación a cómo se la imaginaba cuando veía pequeños fragmentos pixelados en la pantalla durante sus videollamadas con Guillermo.

Una vez ahí se encuentra realmente nervioso. Revisa por última vez el estado del último mensaje en su bandeja de entrada (no leído) y titubea un poco antes de tocar al timbre. Con las manos unidas en la espalda, comienza a balancearse sobre sí mismo mientras espera a que alguien abra la puerta.

En ese momento las preocupaciones que le habían surgido durante el recorrido se vuelven aún más fuertes. ¿Había hecho bien llegando a esa hora? Sabía que el horario de Guillermo era altamente irregular pero mayoritariamente nocturno. Quizás había cometido un gran error al llegar unos minutos antes del atardecer si se supone que es en ese momento que comienza su jornada laboral.

¿Se molestaría si le pide pasar la noche en su casa? Había intentado reservar en algún motel de la zona pero su portátil no paraba de darle error y supuso que sería mucho más fácil hacerlo presencialmente. Esto realmente no debería de ser un problema sino fuera por el hecho de que la mayor parte de su dinero se encuentra en la maleta.

¿Le molestará esta visita repentina? Llevaba con esta idea en mente desde que Guillermo le planteó al principio de su relación la posibilidad de tener que volver a Nueva York. Poco a poco esa posibilidad se fue desvaneciendo –y con ello su idea– pero un día él simplemente desapareció. No fue hasta la semana siguiente que por fin contestó a una de sus llamadas cuando estaba de vuelta trabajando para su antiguo jefe. Más tarde trató de explicarle todo pero de forma precipitada.

Realmente le preocupa la vuelta a ese trabajo porque siente que su novio ha perdido la mitad de su vida trabajando ahí. Todas las anécdotas que le cuenta son de cuando ni siquiera llegaba a la veintena y, cuándo le pide que cuente algo más actual, se inventa historias sobrenaturales para desviar la atención sabiendo que ambos vamos a acabar riéndose al final. Aunque eso es lo de menos ahora mismo, su principal preocupación en este momento debería ser como se tomará ese jefe su llegada y como esta puede afectar al trabajo de Guillermo.

Finalmente todos los pensamientos se esfuman de golpe una vez se abre la puerta y ve a su novio soñoliento al otro lado. Sonríe y comienza a sacudir la mano en el aire para saludarlo pero antes de poder avanzar este cierra la puerta rápidamente. Aún desde el otro lado es capaz de escuchar sus respiraciones fuertes y murmullos en español diciendo algo sobre si esto era un sueño, pero cuando abre por segunda vez comprueba que no lo es y se queda estático.

Pasan unos segundos incómodos hasta que Freddie se lleva el puño a la boca para toser y Guillermo sale del trance.

"Hey!" Vuelve a saludar pero esta vez levantando la mano sin moverla. Guillermo le invita a pasar y le hace señas para mantener la voz baja mientras lo lleva rápidamente a su habitación. Una vez ahí comprueba que nadie les ha seguido y cierra la cortina.

*Wow… Esto es mucho más pequeño de lo que me imaginaba" Se rie nervioso.

Guillermo se quita las gafas para apretarse el puente de la nariz. "Ok, ok, Tengo MUCHAS preguntas." Se las vuelve a colocar y se sienta junto a él en su cama. "No sé si preguntar qué, cómo, cuándo, dónde carajo estan tus cosas pero simplemente empecemos por por qué, ¿Por qué has venido?"

A Freddie se le cristalizan los ojos de la emoción. "¡Te extrañaba! Simplemente te fuiste un día y no pude ni decirte adiós, así que quería hacer las cosas bien." Extiende los brazos levemente en busca de cariño y Guillermo corresponde con un rápido abrazo para posteriormente cogerle las manos. "Además perdí la maleta en el aeropuerto, ya sabes cómo son las cosas por ahí, haha."

"Dios mío… pero, no sé, ¿No podrías haberme avisado si quiera? Tengo mucho trabajo por aquí y quizás es peligroso. No sé si a los otros les molestará que mezcle mi vida laboral con la sentimental o… simplemente que traiga aquí a gente no relacionada con el trabajo." Le sudan las manos. En todo momento evita el contacto visual y se nota visiblemente nervioso, sobre todo cuando traga saliva al acabar.

"Sí, de hecho estuve a punto de decírtelo." Hace una pausa. "Varias veces de hecho. Pero siempre colgabas tan repentinamente que nunca me daba tiempo a abordar el tema. Es por eso que una vez lo tenía todo listo me parecía muy tarde para decírtelo por si te parecía demasiado. Y antes de que digas nada, sé perfectamente como de pésima es esta idea pero no sé. Simplemente hay ocasiones en las que se uno necesita tomar un poco de riesgo y ver qué pasa después."

"¿Cuando tienes tú avión de regreso?" Escoge desviar el tema antes que lidiar con el hecho de que quizás tenga algo de culpa en esta situación.

"Mañana por la noche. Realmente no me alcanzaba el dinero para más. Y mucho menos ahora con el problema del aeropuerto." Se ríe tratando de transmitirle tranquilidad.

Suelta sus manos para colocarle una en el hombro y coger aire "Freddie, mi amor, ¿Me das un segundo?" Este asiente y Guillermo procede a agarrar su almohada y ahogar sus gritos en ella.

"Bueno, tampoco creo que sea tan malo." Él está nervioso. Se separa y empieza a frotarse las manos. "Oh, mierda. ¿Lo es?"

Antes de que su pregunta pueda ser contestada, un grito pronunciando el nombre de Guillermo resuena por toda la casa. El aludido rápidamente se levanta de su sitio con un salto y se gira para agarrarle de los hombros a su novio.

"Por favor, tú quédate aquí sin hacer ruido y si uh… no sé, un grupo de cámaras sobre un documental te quiere hacer una entrevista o algo simplemente négate o diles que luego les daré un par de propinas. Ellos saben--- En ese hipotético caso ellos sabrían a lo que me refiero, lo cuál no debería de pasar porque por qué razón grabarían aquí un documental." Ríe nervioso y le da un rápido beso en los labios. "Y perdón por las prisas, te qu-"

Lo que sea que fuera a decir se ve interrumpido por un segundo grito de reclamación, haciendo que se vaya corriendo inmediatamente.

Freddie entonces se queda solo en esa pequeña habitación arrepintiéndose de haber ido. ¡Ni siquiera ha podido profundizar en las implicaciones de haber perdido su maleta! Se siente realmente incómodo y tonto.

"Estúpido, estúpido, estúpido" Se repite a sí mismo cerrando los ojos para que esas palabras logren calar más dentro de él. "Ni siquiera entiendo a qué ha venido eso de las caaaaaaa… ¡MIERDA!" Cuando abre los ojos se encuentra con la mirada fija del adolescente Colín sobre él.

"Estúpido, ¡Adivina qué!" Le pregunta mientras se acercan a él y sonrie.

"¿Qué?" Contesta confundido. La cara de ese niño le resulta bastante familiar pero juraría que era mucho más pequeño, aunque en verdad costaba mucho definir su edad debido al hecho de que su cara hace contraste con el resto del cuerpo.

"Te conozco, tú eres el amiguito especial de Gizmo con el que habla tanto por videollamada."

"¿Gizmo?" Pregunta aún más confuso

"Si, bueno… Gizmo, Memo, Guillermo, mierda de burro, familiar, guardaespaldas, gilipollas, asesino, dolor en el culo… como sea que le llames tú"

Freddie ni siquiera sabe que decir o hacer al respecto, ¿Ha escuchado correctamente? ¿Guardaespaldas? ¿Mierda de burro? ¿¿¿Asesino??? Pero sabe que no tiene que tomarse enserio las claramente exageradas palabras de lo que supone es un adolescente en la edad del pavo; es por eso que decide ignorarlo y preguntar algo simple. "Oye chico, ¿Cuantos años dices que tienes?"

"Oh, eso es pregunta trampa. Depende de si te refieres biológica o mentalmente. Supongo que tengo quince años con respecto a lo segundo y realmente me da pereza ponerme a calcular para lo primero."

Esto lo confunde más de lo que ya estaba, así que decide ir a por la segunda pregunta más simple. "¿Sabes que está haciendo Guillermo ahora?"

"No lo sé, seguramente Nandor le haya pedido que haga de mediador matrimonial o cualquier mierda de esas como siempre hace. Últimamente hay mucha tensión desde que se casó hace dos semanas. ¿Te puedes creer que a la semana su esposa Marwa se ha ido a vivir al ático y no le deja acceder a su propia Mancave o cualquier término sexista con el que se refieran a esa jodida sala recreativa para viejos?" De repente una llamada empieza a sonar en el teléfono de Colín, quien al ver el número solo decide hacer una mueca de asco.

"Ugh, no sé yo, ¿No es de mala educación no cogerlo?"

"Dios, ustedes los británicos y vuestros putos modales. Con razón el cabrón de Lazslo os odia tanto." Él desbloquea la llamada y se escucha a una mujer gritar desde la otra línea a medida que el otro abandona la habitación. "¡No Nadja, no pienso actuar más en tu puto club nocturno. Además, esta noche les he prometido a mis suscriptores de Twitch que jugaría al Fortnite!" Es lo último que se escucha de él.

Freddie se vuelve a quedar solo otra vez pero esta vez trata de realizar un esquema mental. Entonces, ¿Nadja lleva el club en el que trabaja Guillermo de contador? ¿O quizás él trabaja en otro? ¿Pero igualmente sigue trabajando para el hombre que trabajaba antes aunque ahora de terapeuta y a la vez de asistente, a pesar de que también le hizo de Wedding Planner? ¿Eso sin contar el trabajo de canguro para Colin a pesar de que él es adolescente? ¿Y de dónde carajo saca entonces tiempo para el trabajo en el ferrocarril? Algo no va del todo bien y le preocupa. ¿Está él siquiera en su derecho de preguntar ahora mismo después de haberlo puesto tan nervioso por haber llegado aquí de sorpresa? Ni siquiera quiere responder a eso.

Mientras tanto, escucha las voces de Guillermo y Nandor discutiendo en la entrada y decide sacar la cabeza para ver qué está ocurriendo. Cuando mueve la cortina, está hace demasiado ruido y en tan solo un segundo la habitación se calla y la cámara se centra en él.

"Joder, Freddie, ¿Qué es lo que te dije?" Se queja Guillermo entre dientes tapando la cámara antes de que la vea y yendo hacia él para volver a cerrar la cortina.

"¿Él es comida, Guillermo? ¿Por qué no me has avisado antes? Eish, aunque no se ve muy apetecible. Es tan blanco que parece que está… muerto. Ya sabes que la sangre de muerto me sienta mal."

"¡Cállate, Nandor! ¡Él no es comida!"

"¡Guillermo, ¿Me puedes explicar que es lo que está pasando aquí!?" Pregunta Freddie aún más confuso que antes.

"¡Un segundo! ¡Estoy tratando de pensar en algo!" Rápidamente se gira hacia Nandor y le hace gestos para que use su hipnosis vampírica con él.

"¡No me mandes a callar! ¿¡Y por qué estás moviendo así la mano!?" Pregunta Nandor hasta que se da cuenta de que es a lo que se refiere. Entonces él se acerca a Freddie mientras mueve su mano de igual manera. "¡Tú… tú… tú… ni siquiera sé lo qué tengo que pedirle y además sabes que no soy bueno con esto de la hipnosis!"

Freddie comienza a reírse fuerte y los otros dos comparten una mirada de confusión bastante evidente. "Vale, creo ahora lo entiendo todo. ¡Estáis tratando de hacerme una broma de bienvenida! Muy bueno, casi me lo trago entero pero eso de los vampiros ha sido demasiado obvio de tu parte, Memo."

"Jajaja, ¡Si! ¡Una broma!" Le pega un codazo a Nandor y este baja el brazo y comienza a reírse también de manera nerviosa. "Es que Nandor aquí donde lo ves es un gran bromista."

"¡Sí! ¡No me he podido resistir a la tentación en cuanto he sabido que Guillermo se ha traído aquí a uno de sus amigos sin haber avisado antes, haha!" Esas últimas palabras obviamente van con segundas intenciones y el aludido decide ignorarlas. Ya le explicará más tarde la situación… a su forma.

"Um, en verdad nosotros somos un poco más que amigos." Trata de rectificar Freddie. No es como si fuera la primera vez que creen que su novio es tan solo si amigo.

"Ah, ya veo. Mejores amigos."

Guillermo resopla. Piensa que Nandor es definitivamente imbécil. Sin embargo, sabe que este es el momento para confesarle su secreto antes de que tanto él como Freddie le echen en cara no haberle dicho nada. "No, uh, Freddie y yo hemos estado saliendo. Estamos saliendo de hecho. Lo siento por no habértelo dicho antes."

"Oh." Es entonces cuando Nandor se gira para mirar a Guillermo y junta sus dedos pulgares e índices tratando de sonar tranquilo y confiado. "Oh wow. No tienes que pedir perdón por nada, Guillermo. Esto es fantástico. Se avecinan buenos tiempos." Automáticamente después pasa a dirigir su atención hacia Freddie. "Guillermo ha estado muy solo. Cómo, realmente sólo. Es, cómo, era gracioso al principio pero luego se volvió un poco patético." Freddie mantiene su atención en Nandor, muy nervioso. Mientras tanto, Guillermo estaba conteniendo sus ganas de matar a Nandor mientras que este comienza a reírse solo. "En un punto lo encontré teniendo una fiesta... ¡Con un cadáver!"

Antes de decir algo de lo que se vaya a arrepentir, Guillermo interviene tratando de salvar lo último que dijo. "Claramente no era un cadáver de verdad, era solo un chico blanco que, como además era británico, pues me invitó a una fiesta del té"

Freddie ríe. "Wow. Cuando me dijiste que tú prototipo eran hombres blancos y británicos, realmente pensaba que estabas bromeando."

Guillermo nervioso también ríe y le golpea levemente el brazo. "Ya me conoces, nunca puedes diferenciar cuando es que estoy bromeando y cuando digo la verdad."

"Bueno, creo que va siendo hora de que salgamos de este pequeño y triste cuarto. Está empezando a sumergirme en una gran y penosa depresión."

Los tres salen pero no sin que antes Guillermo se asegure de que no hay cámaras en la entrada. Si se encuentran con alguna más tarde, ya se inventará una escusa.

La imagen nueva que tiene Freddie de Nandor no se corresponde en nada a lo que se imaginaba después de todas las quejas que había recibido por parte de Guillermo. Se imaginaba a un hombre mucho más formal, serio y tradicional, no a un el jefe excéntrico que parece bromear sobre ciertos aspectos de la vida de sus empleados y accede a ponerse una vestimenta sacada de la Edad Media junto a unos colmillos de plástico para gastarle una broma a quién pensaba que era tan solo un amigo. Además, si no fuera porque Guillermo le ha hablado de él, no se habría podido imaginar que era su jefe, parecen más una pareja de amigos. Tienen fotos con brillantina juntos, Nandor se mete con él de forma divertida y Guillermo se disculpa por no haberle contado que tenía novio, ¿Para que necesita saber un jefe esa información de todas formas?

Poco tiempo después, Nandor decide dejarlos a solas y Guillermo comienza un tour por la casa. A pesar de lo rápido que debería de ser debido al limitado número de habitaciones que le llega a enseñar, él logra alargarlo explicándole cada una de las tareas que tiene que realizar en cada una de ellas.

"Y cómo has podido ver, es muy grande y vieja así que ahora entiendes a qué me refero con eso de que este era un trabajo más duro y peligroso que la gran mayoría." Trata de concluir Guillermo.

Freddie ríe. "Ya veo, sí. Esta todo tan viejo y sucio que sino fuera por ti casi parecería que el resto de habitantes de esta casa están muertos."

"Haha, si, bueno. Como sea, ¿Alguna sugerencia?"

"¿Crees que podría ver el ático? Colin mencionó que había una mujer viviendo ahí pero realmente tengo mucha curiosidad por ver como sería una sala recreativa dentro de la estética de esa casa tan antigua."

"No veo por qué no. Sinceramente yo creo que es el sitio normal dentro de la casa. No creo tampoco que Marwa tenga ningún inconveniente en dejarnos entrar, sospecho que ella está únicamente evitando a Nandor."

Mientras suben, Freddie le hace un par de preguntas acerca de la boda y cómo es que todo se había torcido tan rápido. Guillermo entonces se limita a mencionar lo raro que se estaba comportando ella durante estos últimos días sin entrar mucho en detalle.

Una vez arriba, se encuentran con Nandor frustrado junto a la puerta tras varios intentos de intentar acceder por la fuerza.

"Mucha suerte tratando de entrar." Comenta él enfadado. "La puerta tiene candado, la habitación está insonorizada y por más que llamó no consigo que abran. ¡He intentado incluso transformarme en humo pero me han encerrado en una aspiradora y luego me han tirado al jardín!"

"¿Eso del humo se supone que es una metáfora o..?"

"No le hagas mucho caso." Susurra Guillermo. "Aunque no lo aparente en verdad es bastante viejo y a veces se le va la cabeza."

Nandor tose de manera notablemente voluntaria dando a entender que lo ha escuchado perfectamente pero prefiere no añadir nada más.

Guillermo pone los ojos en blanco y lo aparta de la puerta. "Déjame al menos intentarlo una vez." Suavemente golpea tres veces y esta se abre. Nandor se cruza de brazos frustrado.

Al otro lado se encuentran Marwa y The Guide. Al parecer ambas estaban viendo una película del oeste. "¡Nosotras estamos teniendo una noche de chicas, pero si quieres puedes unirte Guillermo!"

Él niega con la cabeza "Gracias por la invitación, pero mira, me gustaría presentarte a mi novio Freddie." Trata de hacer hincapié en la palabra novio para aclarar los malentendidos que hayan podido alentar a su comportamiento en estas últimas semanas. "Nos gustaría entrar y ver vuestra Womancave, ¿Es eso posible?"

Marwa mira fijamente a Freddie y tras unos segundos le empieza a susurrar un par de cosas a The Guide. Ella asiente a todo lo que dice con la cabeza. "Sí, te comprendo completamente amiga." Le contesta de manera más audible.

"La invitación está únicamente disponible para ti, así que lo siento mucho pero él se tiene que quedar fuera." De repente ambas chicas agarran a Guillermo de los brazos y lo empujan para dentro en contra de su voluntad aunque este trate de oponer resistencia.

Una vez dentro, cierran la puerta con su respectivo candado y los gritos y pataletas de Guillermo se silencian debido a la insonorización de la habitación.

Freddie parpadea tratando de asimilar que es lo que acaba de pasar. "¿Ellas acaban… ellas acaban de secuestrar a Guillermo en contra de su voluntad?"

"Mierda. Supongo que eso quiere decir que el resto de la noche estamos nosotros dos solos, Teddy"

"En realidad, es Freddie, señor" Corrige inseguro.

Chasquea con la lengua mientras separa sus brazos. "Freddie, Freddy, Teddy. Todo lo mismo." Se puede percibir la rabia en su tono de voz. "Bueno, ¿Alguna idea de que hacer ahora?"

"¿Se refiere a alguna idea para entrar ahí?"

"No. No para entrar, sino para salir. Si ellas creen que pueden tener su propia noche de chicas dentro de mi Mancave entonces tendremos que hacer nuestra propia noche de chicos fuera. Esta tiene que ser mucho más divertida y loca para que así vean quién es el puto mejor y quién se merece más esa puta habitación y al puto Guillermo. Así que nada de planes aburridos o sosos."

Él duda unos momentos. Estar con Nandor antes había sido divertido, ¿Pero era realmente buena idea salir con él fuera y sin nadie más? "No lo sé, tenía pensado pedirle una cita a Guillermo después de esto e ir a comer algo, llevo sin comer nada desde esta mañana."

"No es la gran cosa pero es una buena idea por la que comenzar." Afirma Nandor aún visiblemente molesto para girarse y gritarle a la puerta. "¿¡Habéis oído eso!? ¡Nosotros también vamos a hacer nuestra jodida noche de chicos y va a ser mil veces mejor que la vuestra! ¡Ahora mismo me voy a llevar al novio de Guillermo a una cita para comer y nos lo vamos a pasar mucho mejor. Ya veremos a quienes vais a dejar sin invitación la próxima vez!"

Automáticamente, agarra a Freddie del antebrazo y proceden a abandonar la casa en busca del primer puesto ambulante que esté abierto.

Esta escapada improvisaba hace sonar todas las alarmas en la cabeza de Freddie que le avisan de cuan mala idea es abandonar la casa para ir a una ciudad completamente desconocida con prácticamente otro desconocido. Mira a Nandor, quien lo sigue sosteniendo del antebrazo, para preguntarse si él también siente lo mismo. Sin embargo, cuando él le mira a los ojos estos parecen que no ocultan ningún pensamiento real más allá del rencor. En cierto modo, parece un niño pequeño enfadado y celoso porque no le dejan jugar con su juguete.

Esa carencia de preocupación por parte del contrario debería preocuparle más de lo que ya estaba pero en cierta forma le tranquiliza y le sirve de ayuda para que a medida que avanzan recuerde lo que le dijo antes a Guillermo acerca de tomar un poco de riesgo para ver qué pasa después. Al fin y al cabo todo este viaje una gran mala idea fruto de una decisión impulsiva, ¿No es así?

Finalmente, tras correr un par de cuadras y aprovechar el conocimiento recién adquirido de Freddie con las líneas de autobús, logran encontrar una calle muy transitada con un puesto de pretzels abierto. El olor a cannabis se percibe perfectamente en el ambiente y esto le provoca un fuerte choque cultural a Freddie, quien se encuentra sorprendido por el hecho de que sea legal fumar en la calle como si nada.

Ambos se colocan en la cola para esperar su turno. Mientras este llega, Nandor desaparece durante unos minutos en los que Freddie trata de mantener conversación con sus vecinos de cola, quienes resultan ser parte del grupo de porretas que estaban consumiendo en un banco cercano. Le ofrecen la posibilidad de unirse pero la rechaza amablemente y continúan con la charla hasta que volvió Nandor con la cara roja.

Cuando lo ve llegar, aparta la mirada casi de inmediato. Él tapa su propia cara con su mano. "Oh shit, ¿Estás bien? ¿Te has caído o algo? Tienes la cara toda roja." Pregunta preocupado. "Por favor, toma esto y limpiatela." Le extiende un pañuelo que saca de su bolsillo.

Comienza a hablar mientras se limpia la cara. "Oh no, estoy bien. Bastante bien. Extremadamente bien, de hecho. Muchas gracias." Freddie sin embargo no se ve muy convencido con esa respuesta. "Esto no sé cómo llegó aquí. Ni siquiera sé qué es. De una chica supongo. Ella estaba muy borracha o drogada, no sé bien. Pero eso no importa mucho, creo que ahora está muerta. No, ella definitivamente lo está asi que ya no hay que preocuparse nunca más."

Freddie se vuelve a reír. "Buena suerte intentando que me crea otra vez la broma esa, Nandor. No soy tan tonto."

"Si, haha. No eres tan fácil de engañar. No me extraña por qué Guillermo está contigo, mi pequeño amigo."

Freddie no alcanza el doble sentido original del comentario, pero eso no es impedimento para que le siente como un golpe en la cara cuando sabe que hay algo en lo que su novio le está mintiendo acerca de su trabajo. Quiere preguntarle directamente a Nandor a qué se dedicaba su novio realmente, pero decide no arruinar el momento y reírse con él mientras se rasca la nuca nervioso. "Ni siquiera soy pequeño."

La cola continua en movimiento aunque ninguno de los dos está realmente prestando atención. Freddie le escribe un mensaje a Guillermo mientras ignora como dos adolescentes se cuelan delante de ellos y Nandor está bastante ocupado persiguiendo cualquier distracción fuera de la cola o tratando de no perder el equilibrio.

Tras la espera, finalmente llega su turno y el vendedor le da dos pretzels a Nandor. Este empieza a restregarlos por su cuerpo como si fueran sus tetas, a ponérselo en la cabeza mientras hace un baile tonto e incluso los usa para darse pequeños golpes en sus genitales y su culo simulando que le están practicando sexo oral y anal. A Freddie esto le causa mucha gracia y comienza a reírse hasta que el tendero les llama la atención.

"Oh bueno, supongo que me toca a mí." Se ofrece a pagar mientras saca su cartera dispuesto a gastar sus últimos ingresos disponibles en ese momento.

"No te preocupes, Fred. A esto invita la casa." Interviene Nandor. Freddie genuinamente no sabe si le ha llamado así porque se ha vuelto a olvidar su nombre o porque se lo ha dicho de forma amistosa, por lo que decide ignorarlo. Nandor le lanza una moneda al tendero en la cara muy fuerte. Esto acaba provocando que pierda el equilibrio y con ello la consciencia debido al impacto tan fuerte con el suelo. "Y aquí tenemos a otro trabajador vagueando. Nueva York la ciudad que nunca duerme mi culo."

"Er… ¿No crees que quizás eso haya sido un poco innecesario?"

Nandor bufa. "No tiene sentido. Esta era una noble tradición en mi antigua tierra de Al Qolnidar y nunca he tenido problemas ejecutándola en esta caca de país. Eish, vosotros los canadienses y vuestros modales ejemplares."

"Espera, ¿Por qué crees que soy canadiense?"

"¡Wow, no lo sé! Quizás porque eres blanco, risueño, soso, muy educado, aburrido, pareces el tipo al que le meten un puñetazo en la cara y encima se disculpa por los daños que le has hecho al puño de la otra persona… ¿De dónde vas a ser sino?"

Decide ignorar ciertos rasgos que había mencionado y se limita a responder lo último. "Bueno, pues te equivocas, amigo. Yo soy de Londres. ¿Dónde creias entonces que había conocido a Guillermo en este último año?"

"¿Me estás diciendo entonces que ese pequeño bastardo estuvo ligando durante toda su estancia ahí mientras yo estaba sólo en mi viaje de redescubrimiento alrededor del mundo? Por qué no me sorprenderá, que capullo."

Freddie nota mucha molestia en el tono de voz de Nandor, ¿Debería preguntarle por qué le importaba tanto? No entiende como es tan frustrante para él que Guillermo viviese su vida en otro lado. Se le hace mucho más sospechoso cuando se supone que fue él quién lo envió allí para ayudar a su amiga en primer lugar.

Con respecto al viaje, si hace memoria cree recordar que durante los primeros meses Guillermo le llegó a contar muy apenado que casi lo acompaña pero al final hubo un cambio de planes. Realmente ahora mismo duda de cuál iba a ser el papel de su novio ahí, ¿Acompañante? ¿Amigo? ¿Asistente? Lo único que llegó a contarle un poco más en profundidad acabó siendo una broma en la que se suponía que lo convertirían en vampiro en un río de Irán. Aunque debe admitir que en ese momento no lo entendió y se limitó a reírse por lo específica que era la broma, pero ahora que ve a Nandor con ese disfraz logra entender todas las bromas y referencias acerca del tema.

En fin, definitivamente habían cosas que no cuadraban en la historia. Sin embargo, no era el momento de pensar en ellas cuando un hombre disfrazado le está ofreciendo los dos pretzels que habían mantenido contacto con sus genitales y hay otro hombre desmayado a menos de un metro de distancia.

La gente que se acerca a socorrer al tendero no les llega a pedir reclamaciones a ninguno de los dos. Es por eso que deciden abandonar el lugar hasta que descubren cerca de ahí a un grupo de personas que comienzan a aglutinarse alrededor de unos cartones para ver cómo bailan unos artistas callejeros.

No es hasta que termina una de esas actuaciones que comienzan a sacar a voluntarios del público para que muestren sus mejores pasos de baile delante de la multitud. Uno de esos voluntarios es Nandor quien, una vez situado en el centro, comienza a hacer breakdance y la gente acompaña a sus pasos entre gritos y palmadas.

Cuando su repertorio llega a su fin, un par de personas lo agarran del brazo y lo sacan sin mucho esfuerzo fuera del círculo para hablar con él. Freddie los pierde a todos de vista y comienza a buscarlos. No tarda mucho en encontrarlo sentado en el suelo junto al banco de aquellos chicos con los que mantuvo conversación en la línea.

"Buah tío, ha sido impresionante." Dice uno de ellos parando para darle una calada a su porro. "Te prometo que por un segundo perdí la cabeza porque creía que realmente estabas flotando."

"Yo creo que ha sido fantástico." Menciona Freddie una vez llega llevándose las manos a la espalda para inclinarse y estar a su altura.

"¡Oh, aquí estás! Pensaba que habías aprovechado para abandonarme. Pero jodete porque ahora me he echado estos amigos tan chulos."

Esto confunde a Freddie, quien no sabe que decir. "¿Por qué… Por qué haría eso?" Acaba preguntando nervioso

"No lo sé. La gente suele hacer eso a veces. Supongo. Al menos ahora tengo a estos chicos que me han enseñado a hacer esto. Mira, mírame." En este momento se levanta y procede a hacer un corte de mangas con tres dedos. "Consiste en pasar el dedo anular entre los dedos anular y meñique de la otra mano y… OH, JODER, AHORA NO PUEDO DESLIAR LOS DEDOS. NECESITO AYUDA." Esto acaba provocando una risa colectiva acompañada de varias toses.

"¿Te vas a comer eso?" Le pregunta una persona a Freddie apuntando a los preztels.

Él recapacita. Por muy hambriento que esté no cree que sea capaz de comérselos cuando sabe qué ha sido lo que han tocado. "A decir verdad no tengo tanta hambre, aquí tienes."

"Muchas gracias, tronco." Le agradece. "¿Quieres un poco y así estamos en paz?" Le acerca su porro pero este niega con la cabeza y lo aparta con la mano.

"Agradezco la oferta pero, ¿No tenéis mejor alguna cerveza por aquí o algo de alcohol en lugar de esto?"

"¿Alcohol? ¿Qué te crees que somos aquí? ¿Delincuentes?" Se escuchan las quejas de alguien ajeno a la conversación desde el otro lado del banco.

"¿Me puede alguien explicar cómo es posible que sea legal fumar hierba en la calle pero no beberse una cerveza."

"Yo que sé macho, solo sé que esto te tranquiliza mucho más."

"Vamos Freddie." Lo llama Nandor correctamente por primera vez en la noche. "No seas tan tímido, prueba un poquito. Esto te ayudará a soltarte y así podremos hacer que la noche sea mucho más emocionante y memorable que lo que sea que estén haciendo esas bestias en mi cueva."

"Nandor, no creo que sea buena idea. ¿Que dirá Guillermo si me ve así?" Pregunta preocupado. Una vez más la alarma de las malas ideas vuelve a sonar dentro de su cabeza.

"Probablemente dirá que eres mucho más guay, que te ama muchísimo y que quiere volver contigo otra vez a Londres o cualquier mierda así, que coño sé yo."

Una vez más no entiende a qué viene lo que sea que está diciendo Nandor. Sin embargo, ya le han llamado aburrido y soso esta en la noche y le gustaría demostrar que está equivocado. "Está bien, está bien; pero solo un poco." Dicho esto, una vez más se salta la señal. Procede sentarse al lado de la persona que le pidió comida y prueba ese porro que le habían ofrecido anteriormente. Cuando suelta el humo, comienza a toser entre risas. "Que me jodan. ¿Quién es el aburrido ahora, eh?"

"Yaay! Así se hace, pequeño bribón." Felicita Nandor.

No nota mucho la diferencia en los primeros minutos pero, una se levanta, un fuerte mareo le sacude y casi se cae al suelo. De repente piensa en cómo no haber comido en todo el día le va a pasar factura y se arrepiente enormemente.

 

Durante el resto de la noche se siente especialmente raro. Es como si fuera él pero a la vez no y en cierta manera le preocupa lo vivo que se siente en este momento. Bueno, en realidad le recuerda más a estar en modo automático. No piensa antes de actuar y le cuesta mucho ver lo que pasa a su alrededor, así que simplemente decide ignorar todo y seguir con lo que sea que está haciendo.

Cuando se da cuenta, está bailando en el club de Nadja. El primer pensamiento consciente que tiene es cómo de mal le sabe la boca en estos momentos. El segundo consiste en cuestionarse cuánto tiempo lleva en esta fiesta de disfraces y como de incómodo se siente al ser el único sin disfraz. El tercero es ya percatarse del gran problema que supone haber perdido de vista a Nandor. Confía en que no se haya ido sin él, pero antes de comenzar a buscarlo considera que antes es mejor idea ir al baño y echarse agua en la cara para despejarse.

Una vez cumplido su objetivo, accede al único cubículo existente y se sienta un rato con la tapa bajada para descansar. Cuando comienza a sentirse mejor, aprovecha para agarrar el móvil por primera vez en la noche y ve un registro de once llamadas perdidas de Guillermo.

"¡Mierda, esto es muy malo!" Trata de devolverle las llamadas pero por desgracia no hay cobertura en ese baño. De todas formas, ¿Cómo iba a justificar el hecho de no haber dado señales de vida y haber salido de casa con Nandor para acabar drogándose con él múltiples veces en distintos momentos de la noche? ¿Y siquiera estaba seguro de que le caía realmente bien a ese tipo?

Traga saliva arrepintiéndose de no haber hecho caso una vez más a la alarma de las malas ideas y haber venido aquí en primer lugar. Se supone que había venido a pasar tiempo con Guillermo, pero en su lugar solo ha conseguido ser gilipollas y estresarlo más aún.

Bueno, si es sincero, esto ni siquiera era cuestión de tiempo. Él es completamente consciente de que Guillermo tiene otra vida y no es quién para exigirle tiempo que sabe que no tiene. Sin embargo, por mucho que trate de negárselo a sí mismo, sabe que él está mucho más distante desde que se fue.

Quizás suene tonto, pero durante la semana en la que Guillermo no contestó y no recibía sus mensajes realmente llegó a plantearse la posibilidad de que lo hubiera bloqueado y le estuviera tratando de hacer ghosting, pero una vez volvió a contestar se olvidó de esta teoría.

Sin embargo esta idea vuelve a golpear su cerebro. ¿Y si realmente esa era su idea inicial pero se acabó arrepintiendo? No suena como algo que haría Guillermo. Aunque debe admitir que después de las inconsistencias que ha escuchado esta noche, no sabe si realmente lo conoce. Quizás debería pedirle una explicación en lugar de pensar que todo eso son paranoias suyas; pero, una vez más, no cree que esté en el derecho de pedirle nada después de lo que ha hecho esta noche.

Como si de una obra del destino se tratara, una gran mezcla de voces provenientes de la pista de baile interrumpen sus pensamientos. Estás mismas voces acaban disminuyendo enormemente su volumen cuando la puerta del baño vuelve a cerrarse. En su lugar solo prevalecen principalmente las de Nandor y Guillermo.

"¡Eres jodidamente gilipollas, Nandor! ¿¡Cómo de todos los sitios que hay se te ocurre dejar a un humano sólo aquí!? ¡Qué pasa si lo han matado!" Grita Guillermo, tremendamente preocupado y frustrado.

Freddie se queda estático en el váter. ¿Debería salir? Probablemente. Sin embargo no puede moverse. Está seguro de que si no sale ahora mismo, van a ser ellos los que lo vayan a matar. Pero, por otra parte, necesita saber que cojones está pasando aquí.

"¡No ha sido mi culpa! Nosotros estábamos fumando, luego nosotros estábamos bailando y de repente ya no había más nosotros porque se fue sin decir nada!" Se excusa Nandor. "Además todo esto es tu culpa por habernos dejado solo a los dos para irte con las chicas."

"¡Yo ni siquiera quería! Es tu esposa la que me ha obligado y la que lleva actuando extraño conmigo desde el día de vuestra puta boda. Seguramente todo esto sea porque tú eres una mierda de marido que ni siquiera la aprecia y es por eso que busca volcar su amor con otras personas Y NI SIQUIERA ENTIENDO POR QUÉ ESTAMOS HABLANDO DE ESTO CUANDO CUALQUIER VAMPIRO O CUALQUIER OTRA MIERDA SOBRENATURAL EN ESTE PUTO CLUB DE MIERDA SE PUEDE ESTAR COMIENDO A MI NOVIO PORQUE ERES UN IMBÉCIL INCAPAZ DE HACER NADA BUENO POR MÍ!"

Desde su cubículo, Freddie escucha lo que supone son unos empujones. Debería salir y parar la pelea, pero siente que le falta el aire. El solo hecho de pensar que durante toda esta noche ha estado en grave peligro de muerte le estaba causando una mezcla de náuseas y un ataque de ansiedad.

Trata de tranquilizarse. Intenta pensar que esto es solo parte de otra broma. También trata de concentrarse en el hecho de que sigue vivo, pero la idea de que eso puede cambiar en cualquier segundo le aterra.

Comienza a sentir que las paredes del cubículo se van cerrando. Se siente atrapado. Se siente sin aire. Se siente muerto. Es irónico como hace unos minutos se sentía preocupado por lo vivo y libre que se sentía y cómo en unos segundos todo se haya dado completamente la vuelta.

No puede oír que es lo que está pasando fuera pero cuando ve que están intentado abrir la puerta, logra levantarse y abrirla. Sin embargo, las hiperventilaciones no cesan.

Ve como ambos tratan de acercarse mientras le hablan, pero solo están empeorando la situación. Siente que le están robando el aire, así que les empuja y se va al lado más alejado en el baño. Una vez ahí, fija su mirada en Nandor e inconscientemente mira a su boca. Desde esa distancia apenas puede apreciar los colmillos que sobresalen de la comisura de sus labios, pero el recuerdo de la sangre en su cara sigue presente en su mente. Trata de retroceder sin perderlos de vista, pero su espalda choca contra la pared. Se siente más acorralado que nunca. Ante este sentimiento, su cuerpo no aguanta más y cede, perdiendo finalmente el conocimiento.

 

La próxima vez que se despierta está sentado en el despacho de Nadja con ella chasqueando los dedos delante suya.

"¿Me puedes responder una vez más dónde estamos y qué es lo que ha pasado?" Pregunta Freddie llevándose las manos a la cabeza. Siente un malestar horrible en todo su cuerpo. En primer lugar, se siente como si lo hubieran atropellado un par de veces. En segundo lugar, su boca mantiene un sabor horrible y está terriblemente seca; cree que en cualquier momento va a comenzar vomitar. Y por último, su cabeza le duele horrores, como si se hubiera golpeado múltiples veces con un marco de la puerta.

"Esta es mi oficina." Contesta Nadja sentada en su silla mientras se mira las uñas. "Un par de burros mononeuronales te encontraron inconsciente en el baño y te trajeron aquí. Tienes suerte de conocer al contable o en caso contrario te hubiera echado de aquí de una patata en el culo."

Freddie se queda mirando la cara de la mujer. Asume que ella es Nadja porque básicamente es la jefa del local y se corresponde con las descripciones de Guillermo sobre su persona. Sin embargo su cara le resulta extrañamente familiar. Oh, mierda, Guillermo. Una de las últimas cosas que recuerda en el baño es la gran cantidad de llamadas perdidas suyas que tenía. ”¿Sabes dónde está Guillermo?"

"Ese intento de novio tuyo está teniendo una de sus peleas maritales con Nandor fuera del club. Si te gusta el voyeurismo te recomiendo que salgas rápido porque Marwa nos contó que su marido es eyaculador precoz."

Él no sabe que responder a tales palabras. Al final decide simplemente levantarse de la silla y tratar de despedirse con dos besos en las mejillas. Al ver el rechazo que esto le produce a Nadja, opta por una sacudida de manos. "Gracias por la ayuda y ¿supongo que también por esa información tan específica?"

"Oh, es un placer. Diles de mi parte que se vayan a tomar por culo"

Tras esas últimas palabras, él abandona la habitación y se encuentra de nuevo en la pista de baile. Por el camino comienza a dudar sobre cuál será la reacción de Guillermo al verle, ¿Aliviado? ¿Contento? ¿Enfadado? ¿Decepcionado? Sí, probablemente la última se corresponde más a la realidad.

A medida que avanza se va encontrando con varias personas que tratan de agarrarlo e incluso llegan a chuparle la cara o la mano, lo cuál provoca que tenga que aguantar sus cada vez más crecientes ganas de vomitar.

Cuando no puede aguantar más, acaba vomitando y le mancha las botas a un gran número de personas que se enfadan y comienzan a perseguirlo. Él comienza a empujar a aún más gente intentando avanzar hacia la salida de la manera más rápida posible, aumentando aún más la cantidad de la horda.

Una vez fuera, encuentra a Guillermo amenazando a Nandor con un objeto en su estómago. No presta demasiada atención a la escena. Él está tan acelerado solo se dedica a gritar por ayuda y esconderse detrás de ellos. Realmente no pensaba que ese plan funcionaría, pero lo hace.

Una vez para de correr comienza a vomitar nuevamente.

"¡Ey, cuidado con mis botas!" Escucha quejarse a Nandor mientras se aleja.

Guillermo por su parte consigue apaciguar a la multitud furiosa que estaba persiguiendo a su novio y se acerca a Nandor para decirle que la discusión no ha acabado.

Cuando Freddie se reincorpora, tiene la intención de pedirle perdón por todo lo que ha pasado, pero Guillermo lo para antes de que pueda abrir la boca y le pregunta sobre lo que ha pasado.

Freddie toma aire y comienza a cerrar y abrir los puños para tratar de calmarse. "Te refieres a que ha pasado ahora ahora, justo antes de ahora o mucho más antes de ahora?" Pregunta.

"Eso Guillermo, tienes que aprender a ser más directo cuando hablas! Esta noche han pasado muchas cosas y no todos podemos leerte la mente para saber que es lo que quieres en todo momento." Nandor se cruza de brazos y Guillermo opta por resistirse las ganas de gritarle, agarrándose el puente de la nariz en su lugar.

"Me refiero a ahora mismo," Dice mientras se acerca a Freddie y apoya su mano en su espalda. "Nadja ya nos ha contado lo del baño." Aprovecha para pegarle una patada a Nandor en la espinilla. "Y Nandor me ha contado lo que ocurrió después de que me encerraran en el ático."

"Follada de Preztels incluida" Añade haciendo el círculo del Ok con los dedos mientras se agarra la espinilla.

Entonces Freddie procede a explicarles a ambos lo que acababa de pasar. Justo cuando termina, el reloj de Guillermo comienza a pitar indicando que pronto comenzará a amanecer. Es entonces cuando los tres emprenden su incómodo camino de vuelta a casa.

La mayor parte de éste transcurre en silencio y Freddie no sabe si esto realmente es algo bueno o malo. ¿De qué iban a hablar de todas formas? Por una parte está casi seguro de que Nandor lo detesta por algún motivo. Por otra parte, supone Guillermo está muy enfadado con Nandor ha pasado esta noche y eso también implica que está enfadado con él aunque no lo haya demostrado aún.

Es por esto mismo que duda sobre si sacar el tema de la maleta cuando recuerda lo ocurrido con ella y como directamente afecta a que no tenga sitio para pasar la noche –o, bueno, la mañana en este caso–.

Por suerte o por desgracia, finalmente no es necesario hacer esta pregunta ya que, al llegar a casa, se encuentran con Lazslo y Colin subiendo por las escaleras del recibidor.

"¿Quién cojones es este muchacho?" Pregunta Lazslo cuando ve a Freddie entrando por la puerta.

"¡Él es el novio británico de Gizmo." Responde Colín a su lado.

"¡Y una mierda! Bajo ningún concepto pienso tolerar tener a este bastardo bajo el techo en ruinas de mi jodida casa." Dijo negando con la cabeza para posteriormente levantar su brazo en señal de autoridad. "¡Gizmo, o sacas inmediatamente a este montón de mierda de mi casa o te juro que le arranco la cabeza y la cuelgo de recuerdo en la pared del puñetero salón!"

Luego de esas palabras, es cuestión de segundos que ambos salgan de nuevo a la puerta principal. Ellos comparten una mirada silenciosa y ninguno sabe que decir a continuación. A continuación Guillermo decide sentarse en las escaleras con los brazos cruzados y un rostro preocupado.

Tras unos segundos, Freddie se tira del cuello de la chaqueta nervioso. "Oh, guau. Creo que le he causado una buena impresión, ¿Tú que opinas?" Bromea intentando aligerar el ambiente.

Guillermo se ríe y se gira para volver a dirigirle de nuevo la mirada. ”En verdad pensaba que iba a reaccionar mucho peor. Eres como, todas las cosas que más odia en una. No creo que la amenaza fuera realmente una broma."

Traga saliva pero intenta ver el lado divertido de la situación. "Bueno, al menos eso quiere decir que me tendrías que limpiar el polvo todos los días, estaríamos viviendo en la misma casa y, ya estás acostumbrado a solo verme la cabeza gracias al FaceTime, así solo tendrías que acostumbrarte a verme de esta manera." Entonces abre mucho los ojos y saca la lengua tratando de hacer una muy pobre imitación de muerto que acaba rompiendo en el momento que ambos comienzan a reír.

"Y er… ¿cómo es que al final pudiste salir del ático?" Preguntó curioso mientras se sentaba a su lado.

"Oh, pues fue… gracioso. Para ponerte en contexto me habían inmovilizado envolviéndome con unas mantas como si fuera un bebé; así que tuve que pensar en la manera de que me sacaran de ahí. Entonces se me ocurrieron distintos planes hasta que caí en la cuenta de proponer un torneo de baloncesto y apostar que si podía encestar más veces que ellas, me dejarían libre. A Marwa esa idea le encantó así que aceptó sin dudarlo." A partir de ahí empieza a reírse él solo. "Bien pues resulta que ninguno de los tres sabía jugar al baloncesto, por lo que no conseguimos encestar ni un balón. Estuvimos jugando por más de una hora hasta que hice trampas y pude salir de ahí." Freddie también le acompañó en la risa pero de repente Guillermo cambia radicalmente la expresión de su cara. "Y ya te puedes imaginar el resto, vi tu mensaje, traté de llamarte, no contestabas, me asusté, llamé a Nadja, ella me dijo que te vio junto a Nandor estando los dos drogados y para cuándo había llegado ya no estabais juntos."

"Yo…" Freddie se toma unos segundos para pensar que va a decir sin desmoronarse. "Yo lo siento mucho. Realmente no sé en qué estaba pensando en ningún momento. Ni cuando estaba viniendo para acá, ni cuando salí con Nandor después de que te encerraran, ni mucho menos cuando acabé accediendo a la presión de fumar." Tiene que hacer una pausa para coger más aire y aparta la mirada de Guillermo para mirar al frente. "Bueno sí, estaba pensando en cómo de malas eran todas esas ideas, pero las hice igualmente. Y te lo vuelvo a repetir, sé que esto no soluciona nada porque soy responsable de mis actos y todos ellos te han acabado estresando más de lo que estás, pero lo siento muchísimo." Su voz se rompe al final y empieza a llorar.

Guillermo le pone la mano en la espalda y dirige su mirada al mismo punto que él. "No te voy a mentir, sí que han sido todas ideas muy tontas." Hace una pequeña pausa que provoca que Freddie llore más. "Pero a decir verdad no estoy enfadado. Quizás el término más adecuado sería decepcionado pero tampoco es el caso." Le quita la mano del hombro para unir las llamas de sus dedos y suspira. "Mira, estoy acostumbrado a tratar con todo tipo de problemas en este trabajo y, aunque no lo creas, dentro de las posibilidades esto ni siquiera entra dentro de la sección de las peores cosas que podrían haber pasado. Está más bien en un punto medio."

Freddie le interrumpe limpiándose las lágrimas un poco alterado. "Dios, ¿Cómo no va a estar esto entre las peores cosas? No trates de intentar quitarme la culpa diciendo palabras vacías, ¿De verdad tan convencido estabas de que podría haber muerto hoy que el simple hecho de no haberlo hecho convierte todo esto en una situación neutral?"

Guillermo no habla, simplemente deja escapar un 'um…' de su boca y mueve la cabeza a la izquierda para dedicarle una mirada de culpa a la inexistente cámara que tan acostumbrado está a mirar.

"Y tampoco he entendido la parte del trabajo. ¿Cómo que situaciones de todo tipo?" Gira su cuerpo y le agarra las manos a su novio, manteniendo una conversación vía à vis. "¿Al menos puedo saber a qué te dedicas? No me queda claro si eres un asistente, un contador, un canguro o si siquiera trabajas en esta casa, en el club o en ferrocarril. Tampoco entiendo si esta gente son tus jefes, tus compañeros de piso o tus puñeteros amigos. Y por si fuera poco, llevas muy raro conmigo desde que te fuiste. Primero me ignoras toda una semana y luego siento que me evitas. No entiendo absolutamente nada. Y sé que este no es el mejor momento y ni siquiera sé si merezco una explicación después de lo que he hecho pero, ¿Me puedes explicar que es lo que pasa contigo?"

Guillermo aprieta los dientes. Se siente culpable porque sabe que le ha estado mintiendo, ¿Pero es eso en verdad algo malo? Recuerda cómo es que antes enloqueció en el baño. Bueno, para ser sincero ni siquiera sabe si fue ese el motivo por el que entró en pánico, pero no parecía haber ningún otro que le empujase a actuar de esa manera. Sin embargo, aquí está él pidiéndole explicaciones mientras le pide perdón llorando; y, aunque él mismo se piense que no se merece saber que está pasando en este momento, sí que se lo lleva mereciendo un buen tiempo.

Siendo sinceros, si hace unas semanas le hubiera hecho esta pregunta por mensaje está seguro de que lo hubiera bloqueado. Pero esta es una situación completamente diferente. Ahora mismo lo tiene delante de él y si algo ha aprendido estás últimas semanas es que no hay nada más liberador que decir la verdad.

Es entonces cuando se levanta y le empieza a contar todo.

Le cuenta sobre cómo desde pequeño ha tenido una fijación insana con todo lo relacionado con los vampiros. Le cuenta sobre cómo conoció a Nandor aquella noche en Panera Bread. Además como tras diez años trabajando diariamente para lograr su sueño de convertirse, encontró ADN Van Helsing en su sangre. Y sobre la matanza en el Nouvea Théâtre Des Vampires con su respectivo ascenso de familiar a guardaespalda. Y sobre cómo ellos son como una familia para él aunque a veces tenga –literal y metafóricamente– que resistirse las ganas de matarlos. Finalmente también le habla de cómo fue su llegada y regreso de Londres.

Freddie se ríe nervioso. Asimilar todo eso se siente como cuando te echan en la cara un balde de agua congelada. Hay tanta información deambulando por su cabeza que dificulta la salida de las palabras en su boca. "Guillermo, tú sabes que te quiero pero no creo que todo esto sea compatible con nuestra relación. Siendo sinceros, ¿Qué ibas a hacer conmigo si te llegaban a convertir en algún momento?"

"Eso es… algo en lo que definitivamente nunca me había parado a pensar." Guillermo suspira. "También hay una cosa en la que no te he sido totalmente sincero. Te juro que te quiero, siempre he pensado en ti como mi lugar feliz y eres como un pequeño oasis de tranquilidad dentro de este caos que conforma mi vida pero… ¿no te quiero?" Se toma un par de segundos para buscar una explicación adecuada a lo que está intentando explicar. "Mira, la única forma que tengo de expresar esto es en español así que lo siento mucho Freddie. Te quiero pero no te amo. Obviamente te aprecio muchísimo como persona y en un contexto diferente estoy muy seguro de que estaríamos mucho mejor, pero mucho me temo que esto no va a funcionar."

"Yo… Yo te agradezco mucho que hayas sido por fin sincero conmigo, Guillermo." Freddie se levanta y lo abraza. Guillermo corresponde y ambos se quedan un rato abrazados. El sol comienza a asomar mientras tanto.

"Quiero que sepas que esto no significa que te tengas que ir a ninguna parte. Realmente sigo valorando mucho tu compañía. Podemos pasar este último día juntos y ya te acompaño está noche al aeropuerto con el coche... Si es que quieres claro. Entiendo si necesitas tu propio espacio para recapacitar sobre todo esto o descansar."

"No, no. Creo… Creo que me gusta mucho la idea de pasar un último día juntos." Él se separa del abrazo pero sonríe y mantiene sus brazos alrededor de Guillermo. "También podemos seguir siendo amigos después de esto. No tiene que ser un adiós definitivo."

"Muchas gracias por todo, Freddie."

Notes:

¡Espero que os haya gustado!

Me gustaría aclarar que originalmente la escena de Freddie en la oficina de Nadja no pretendía ser una referencia a Al y a Sophie de Stath Lets Flats, sino más bien a cómo Nadja había hipnotizado a Freddie en varias ocasiones anteriores. Pero supongo que puede servir para cualquiera de las dos cosas.