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Ya habían pasado dos semanas desde que Randy le confesó sus sentimientos a Julian, a causa de eso Theresa se transformó en un monstruo, pero no fue nada que el ninja no pudiese solucionar, además de una larga charla que tuvo con Randy en donde, a pesar de no llegar a un acuerdo, pudieron apaciguar su sufrimiento e ira. Por otra parte, Julian le dio su espacio a la chica, sabía que no volverían a ser amigos como antes, pero esperaba que alguna vez volvieran a hablarse o a saludarse, es por aquello que buscaron ser discretos en la escuela, si bien no negaban tener una relación, sus mayores muestras de afecto eran fuera de esta.
El resto de sus amigos ya sabían de los suyo, Acordeon Dave no se mostraba ni feliz ni enojado con la situación, era el que estaba más acomplejado por los sentimientos de sus dos amigos, mientras que Juggo estaba más que contento por Julian, el sabía de antemano el gusto del chico gótico por Randall, y Howard estaba fastidiado, no estaba enojado con la relación, si no con Julian, nunca le había caído bien el chico, pero por su amigo estaba haciendo un esfuerzo, además, tuvo que empezar a compartir el tiempo de Randy, que ya era limitado por ser el ninja, con el bicho raro de su novio.
Sin embargo, no había chicos más felices que los dos tórtolos que ahora mismo se encontraban en sus casas arreglándose para su cita en la feria, se iban a reunir a las 5 de la tarde en una plaza cerca de los juegos y negocios puestos por McFist. Julian ya se había cambiado ropa, llevaba su típico sombrero, abrigo y zapatos morados, unos jeans rectos de color negro, un sueter negro con cuello y unos aros de murcielago que su madre le habia comprado. Su cabellos estaba atado en dos trenzas y en su cara, en vez de llevar delineador negro, llevaba delineador blanco con sombras purpuras y celestes.
Una vez listo le hablo a Randall para avisarle que ya iba a ir al punto de reunión procedió a buscar su bolso hobo negro y de despedirce de sus padres, los cuales lo miraban con sonrisas cómplices y le decían bromas como “Alguien parece emocionado por salir” o “Woah, ¿Con quien saldrás qué vas tan arreglado?”, lo que solo provocó que el pálido chico agarrara color y solo respondiese:
Julian: Tengo una cita.
Papá de Julian: Eso ya lo sospechamos hijo.
Mamá de Julian: La pregunta es, ¿Con quien, sí se puede saber?
Julian: *Encuentra el bolso* Emm… con Randy, digo, Randall Cunningham. Me invitó a la feria, ¿Está bien?
Mamá de Julian: Claro que sí hijo, estamos felices de que salgas a estas cosas, solo queremos estar informados.
Papá de Julian: Los Cunningham son una buena familia, espero que su hijo sea igual *serio* ¿Hasta que hora estarán en la feria?
Julian: Tranquilos volveré antes de las 12 AM y cualquier cosa les avisaré. Ya no soy un niño, cada vez me acerco mas a mi fase más oscura y de mayor poder *Con voz escalofriante* Jejeje, bueno, adios, los quiero. *Se marcha hacia el punto de reunión*
Se fue caminando hasta la fuente cerca de los juegos, entre tanto iba escuchando música, sabía que se había adelantado un poco a la hora que acordaron, pero prefería llegar antes que tarde, además, estaba tan emocionado que no veía el momento de encontrarse con el peli morado. Una vez que llego noto como varios de sus compañeros se dirigían a la feria, ya sea con amigos o con sus parejas, eso solo lo hizo impacientarse, ya habían pasado 10 minutos y Randy no llegaba, asi que decidio llamarlo, a lo que el chico le contestó, con una respiración agitada y voz entrecortada, que ya casi llegaba, resulta que se había perdido el autobús y le tocó irse caminando y ahora, al notar la tardanza, empezó a correr. Cuando cortaron la llamada, Julian fue a por un refresco en una máquina expendedora y luego volvió a la fuente, pasaron 3 minutos y empezó a divisar a Randy a la distancia, cuando el chico llegó a su lado se encontraba tratando de recuperar el aire mientras se sentaba en la fuente, por otro lado, Julian le ofrecia el refresco.
Mientras Randy descansaba, el chico gótico lo observaba, su novio traía overol negro, con un suéter naranjo debajo, sus típicas zapatillas y un gorro tejido color amarillo con negro. Bajo cualquier vista, ambos chicos se habían esforzado por verse bien con el otro y lo habían logrado, se notaba como a pesar de no hablarse, ambos chicos se devoraban con la mirada, quien más absorto por ver a su pareja con ropa cálida.
Una vez que Cunningham recuperó el aliento pudo dirigirle alguna palabra a Julian.
Randy: Perdón por la tardanza, primero tuve que encargarme de un robo simio cerca de mi casa lo que me dejó lleno de suciedad, así que me bañe de nuevo y al cambiarme perdí el bus, por lo que me vine trotando lo mas rápido que pude.
Julian: Tranquilo, yo igual salí antes de mi casa, así que igual me adelante, ademas ya estas aquí, aprovechemos eso.
Randy: Si, vamos, oh y gracias por el jugo, lo necesitaba. *Bota la lata en un basurero* ¿Vamos? *Le extiende la mano*
Julian: Seguro *Le toma la mano y empiezan a caminar* Jejeje.
Randy: ¿Qué es tan gracioso? *Sonrojado*
Julian: No me rio de ti, si no de mi, siempre imaginé lo que sería poder caminar con alguien de la mano y ahora que lo hago no se que hacer con mis dedos *Se toca sus trenzas con su otra mano* Soy mejor con ellos al hacer trucos de magia que para estas cosas.
Randy: Agh, entiendo perfectamente, yo tampoco sé bien qué hacer con mis dedos o a donde mirar, solo pienso que es agradable, así que intento dejarme llevar *Le hace cariño con la punta de los dedos* Hacer algo así, ¿Está bien? *Lo mira*
Julian: Si solo es, aterrador. *Sonrojado*
Randy: ¿En el buen o mal sentido?
Julian: Amo lo aterrador, aunque me asuste y entre en pánico, lo amo.
Ambos chicos guardaron silencio por un momento, el aire era frío y ninguno llevaba guantes, por lo que sus manos disfrutaban del calor ajeno y no había un sentimiento incómodo de sudor de por medio.
Randy: Por cierto, me gusta lo que hiciste con un pelo, es algo nuevo.
Julian: Gracias, en verdad me gustaria probar mas peinados o algo nuevo, solamente que es muy complicado, además, como lo dejó crecer muchas veces no se que hacer con el.
Randy: ¿Qué tal si en vez de peinados te tiñes el cabello? ¿Sabes que se te vería bien? Tener la mitad de un color y la otra de otro, así podrías hacerte peinados simples que se verían diferentes a los del resto.
Julian: ¡Si!, igual lo pensé un tiempo, pero no se si quiero toda esa atención.
Randy: ¿Por qué? Se que la gente mira mucho cuando ven algo nuevo, pero seguro que en un par de días se les pasara, aunque no esperes que eso pase conmigo. *Lo mira de forma coqueta*
Julian: *Sonrojado* Emm… ¿Y si es blanco?
Randy: Sabes que, yo creo que te quedaría bien, no se por que tengo una imagen tuya con el pelo blanco en la cabeza.
…
Randy: Oh, te refieres a Julian malvado *Dándose cuenta*
Julian: *Suspira* Si, me refiero a eso, ¿No será raro, como si esa parte de mi nunca se hubiese ido?
Randy: Julian no es que esa parte se vaya o no, es que tu puedas controlarlo, hasta yo tengo una parte mía que comete errores, como mis celos o necedad por aparentar ser brutal, pero lo que cuenta es que uno aprenda de aquello. Yo se que no eres una mala persona, porque una mala persona no se preocupa por poder serlo.
Julian: Gracias Randy, enserio, gracias.
Randy: Solo digo lo que es verdad.
Se dedicaron una sonrisa y siguieron su camino a la feria, el ruido de los juegos, gritos y risas los distrajo de su conversación y empezaron una nueva que trataba qué era lo primero que iban a hacer. Lo primero fue subir a la torre de caída libre, ya que luego de la emoción planeaban comer algo, lo segundo fue la casa del horror, en la cual Julian casi golpea a un empleado vestido de hombre lobo con lentes de sol, por otro lado el juego no les causó mayor temor. Una vez afuera Randy fue a comprar manzanas acarameladas, pero Julian tuvo que rechazarlas, resulta que con sus colmillos, a menos que la fruta no estuviera picada, no podía comerla, así que mejor le compro una porción de kuchen de manzana y nuez casero que vendían en uno de los puestos.
Se movieron por los distintos puestos, había gente disfrazada que vendía libros, figuras de acción y mini estatuas, otras, que no estaban disfrazadas, vendían productos como alimentos, joyería, incluso había un puesto de lectura del tarot. Julian aprovechó de comprarse una amatista, por otro lado Randall paso a un puesto de joyería a por un piercing industrial con forma de serpiente.
Julian: No sabía que tenías piercings.
Randy: No los suelo ocupar en la escuela ya que seguro me castigan, pero en mi tiempo libre los uso, en verdad me gustan mucho, incluso quiero hacerme uno en la ceja.
Julian: Yo solo me los hice para usar aros, no se como mi mamá me dio permiso cuando niño, pero fue mi inicio como chico oscuro.
Randy: ¿Por eso la amatista?
Julian: Si, dicen que ayuda mucho a uno con sus energías y a la concentración, tal vez eso me ayude a conectarme más con la magia.
Randy: ¿No me habrás hecho un amarre?
Julian: No, ese es mi encanto natural haciendo acto de presencia.
Randy: Y según tú, ¿Cuál es mi encanto natural?
Julian: Nunca debí tocar el tema *Se tapa la cara* ¿Podemos evitar esto?
Randy: Oye, tú sacaste el tema a relucir, ahora no hay forma de que deje pasar esto de lado.
Julian: ¿Ni siquiera por un peluche de alpaca zombie? *Apunta un juego de botar las botellas con una pelota*
Randy: No, ni siquiera por un peluche de *Mira a donde apunta Julian* ¡UNA ALPACA ZOMBIE!¡Vamos Julian!, todo el mundo prepárense para que Randy gane su premio.
Julian: ¿Si sabes que esos juegos están arreglados para perder el dinero?
Randy: Yo igual se jugar sucio, es mas, pideme el peluche que quieras, yo lo ganaré.
Julian: ¿Eso está bien con respecto a lo de *se acerca al oído de Randy* ser ninja?
Randy: Seguro, ladrón que le roba a ladrón tiene cien años de perdón, ahora vamos.
Antes de pagar por jugar decidieron observar a quienes participaban para reconocer el truco detrás del juego, es en ese momento en que se dieron cuenta de que las botellas estaban colgadas por unos tornillos en las tablas de atrás del puesto, es por aquello que, por más que uno atacara a las botellas de frente, estas no se caen ni se movían. Es así que Randy decidió ocupar su oportunidad, pago por 3 intentos. Cuando le señalaron a que objetivo tenia que apuntar Randy tomo su posicion, se movio 5 pasos al lado del objetivo y lanzó la primera pelota hacia las tres botellas de abajo, de las que solo logró derribar una, las otras dos no se movieron a causa de que la fuerza no fue suficiente, en el segundo intento volvió a lanzar hacia las dos botellas de abajo, causando que ambas chocaran y una se diese una vuelta completa, golpeando las de arriba y, de esa forma, cayeron tres botellas seguidas.
Randy: Soy lo más brutal, voy a ganar esa alpaca zombie y … ¿Que me dijiste que querías Julian?
Julian: No lo dije, pero, realmente quiero ese peluche de conejo negro *Mira de forma fija el premio*
Randy: Esto será pan comido *Se prepara para lanzar su último intento*
Vendedor: ¡Espera, espera! Si quieres los dos premios tendrás que hacerlo de frente, nada de golpear de lado. *Nervioso*
Randy: ¡¿Cómo, cuándo, qué?! Eso es una trampa.
Vendedor: Es mi juego y son mis reglas niño. *Sonrisa engreída*
Randy: Agh, esto es lo peor.
Julian: Vamos, ya descubriste como resolverlo una vez, ahora lo haremos juntos. *Le toma la mano y le sonríe*
Randy: *Lo mira con seguridad* Si, lo haremos.
Ambos chicos se pusieron a pensar cómo resolverlo durante 3 minutos, mientras tanto el vendedor los miraba apoyado en la pared y moviendo molesto la pierna.
Vendedor: Oigan mocosos, no tengo toda la noche, otros igual necesitan jugar *Se acerca a quitarles la pelota* Solo rindanse, no sean malos perdedores.
En ese momento Julian noto una tabla que se encontraba apoyada contra una pared al lado izquierdo del puesto. Así que le susurro algo al oído del chico ninja, lo que provocó que este lanzara la pelota contra la tabla, haciendo valer todo este tiempo practicando su puntería con robots y monstruos, para que luego se desviara y golpeara a la botella del segundo nivel de la pirámide, al igual que la vez anterior, esta dio una vuelta completa cayéndose y, de paso, golpeando a la última botella de la pirámide, ocasionado que esta igual cayese.
Randy: No puede ser ¡Lo hice! *Abraza a Julian y empieza a darle vueltas*
Julian: Randy, Randy, me estoy mareando.
Randy: Jajajaja *Se detiene* perdón *mira al vendedor* ¿Y bien? Queremos la alpaca zombie y el conejo negro. *orgulloso*
El vendedor sacó los dos peluches del estante y se los lanzó a los chicos de forma brusca.
Vendedor: Ahí tienen, ahora no vuelvan. ¿Bien, quien quiere intentarlo?
Noto que todos aplaudían a los chicos y no le prestaban atención, es así que entre reclamos del hombre, ambos chicos se fueron orgullosos con sus premios agarrados de la mano.
Julian: ¿Viste su cara? Jejejeje, nos debe detestar.
Randy: Si, al parecer nunca había visto chicos más inteligentes que logren superar su estafa de juego.
Julian: Pero que bueno que funciono, *Le suena el celular* espera, déjame contestar. *Le pasa el peluche de conejo y contesta* ¿Si?, oh, papá, si seguimos en la feria, estábamos intentando ganar un premio, por eso no vi los mensajes ni la hora, no, Randy está a mi lado, okey voy para allá, adiós. *Cuelga* Ya me tengo que ir.
Randy: Entonces vamos, yo te acompaño.
Julian: Tranquilo puedo ir solo, tu puedes seguir disfrutando, estoy seguro de que vi a Howar con Dave por aquí.
Randy: Oye, es mi deber asegurarme que todos estén a salvo y hasta que vea que estés en casa seguro no me voy a quedar conforme. *Con cabeza en alto y voz orgullosa*
Julian: Jejeje, bien joven héroe, acompáñeme en esta oscura y tenebrosa noche hasta mi hogar. *Hace un reverencia*
Randy: Jajaja, vamos mago oscuro *Lo toma de la mano y empiezan a caminar*
De camino a casa empezaron a hablar acerca de sus familias, Julian contaba que su padre era un profesor de universidad que se especializaba en la literatura, aunque igual tenía conocimientos de historia. Por otro lado, su madre era veterinaria y conoció a su padre en la universidad, en una fiesta de esta misma. Ademas, el tenia otros parientes, pero no suele convivir mucho con ellos a causa de que siempre lo miran mal y sus padres se han peleado mucho con ellos a causa de los comentarios.
Entre tanto, Randy le dio a conocer que su madre era Japonesa, que se enamoró de un estadounidense y se vino a vivir a U.S.A, sin embargo, esa relación no terminó bien, su madre quedó embarazada de aquel hombre y este se escapo, el tenia un grave problema de adicción. Es así que su madre empezó a trabajar de enfermera, de paso tuvo a Randy, y conoció a un técnico en informática que un día fue a arreglar computadores en el hospital, es así como empezaron a salir y luego se casaron. Además, tiene conexión con una tía y su familia, ya que el resto de familia de parte de su madre no quiso dirigirles la palabra luego de irse del país y, por parte de su padre, no hay nadie, fue hijo único y sus padre fallecieron en un accidente.
La charla fue agradable, ambos se escucharon y se hicieron sentir apoyados. Luego cambiaron el tema de conversación por los grupos de música que más les gustaba, pusieron canciones con sus celulares en medio de la calle y las tarareaban, aun si la gente los miraba raro, ellos en serio estaban disfrutando el momento.
Al llegar a la casa de Julian intentaron bajar el volumen de la música y la de sus risas, una vez enfrente de la puerta los chicos empezaron a despedirse.
Randy: Bueno aquí estás, sano y a salvo.
Julian: No te voy a volver a agradecer, eso hará crecer mucho tu ego.
Randy: Si, es mejor así. *Se miran* Bueno… em… adiós, nos vemos en clases el lunes.
Julian: Si nos vemos, *Le da un beso en la mejilla y abre la puerta de la casa* hasta el lunes mi héroe. *Cierra la puerta rápido*
Randy: *Sonrojado hasta el cuello* A… adios. *Se pone a caminar hacia su hogar* (AHHHHHHHHHH, es tan lindo, tengo que encontrarle un mejor apodo, por mi ninja, estoy perdido y realmente me siento feliz por eso)
De camino a casa el chico chocó múltiples veces por estar tan distraído. Cuando llegó a su casa vio que Howard igual estaba llegando, es así que enseguida se acercó a saludarlo. Muy emocionado, Randy chocó a los cinco e hizo todo su saludo, solo. Howard solo lo miraba como si fuera un shoob.
Howard: ¿Entonces te fue bien?
Randy: Amigo, fue increíble, gracias al ninja que no te escuche y me confesé.
Howard: Y aun sigo con esa idea, te ves como un perdedor al lado de ese raro, pero ya que, imagino que me trajiste algo, ¿No? *Mira el peluche e intenta agarrarlo*
Randy: Tu estabas en la feria igual, ¿Por qué no trajiste algo para ti? Y créeme, esto ni loco lo pierdo, adios amigo, necesito descansar.
Howard: Agh, shoobs *Comienza a murmurar enojado y entra a su casa*
Randy entró a su casa y tarareando subió a su cuarto, se cambió ropa y se acosto junto con el peluche, sin embargo, no se durmió, decidió escuchar las canciones que Julian le recomendó, entre tanto entro a su galería de fotos y vio las que le había sacado a Julian y a ambos. Cuando le empezó a dar sueño se puso a pensar que sobrenombre ponerle a su pareja, quería algo especial, que fuese como un pequeño código entre ellos, entre medio de todo eso cayó rendido al sueño.
Por otro lado, en la casa de Julian este chico aún no se dormía, pensó que, tal vez, podría olvidar de vez en cuando su sombrero para que su novio le pase el suyo.
Tener la ropa de tu pareja sonaba bien, incluso, ¿Porque quitarle a Randy algo? El chico gótico amaría ver unos guantes que él tiene, con un diseño de manos de esqueleto, en las manos de Randy durante los días fríos. O, tal vez, comprarle una bufanda de Hufflepuff para el invierno. Cuando hoy vio a Randy con colores más allá del rojo, se le iluminó la cabeza con las múltiples combinaciones que podían hacer como pareja.
Así, con la cabeza igual de llena de ideas, durmió plácidamente.
