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Shino nunca esperó tener más de un alma gemela, en su brazo (cerca del hombro) izquierdo tenía una marca del alma desde el día que nació, la marca era una marioneta de la cuál salían finos hilos celestes y tenía pequeñas manchas en la parte inferior, como un poco de arena. Su familia, los Aburame, tampoco solían tener más de una marca, todo fue muy inesperado.
A los seis años, se encontraba sentado en un pequeño banco de un brillante parque, su padre anhelaba que consiguiera amigos, pero en el fondo era igual que su padre, callado y tranquilo, no algo muy normal en un niño tan pequeño. Pero él no podía cambiar lo que era, era altamente sensible a la luz e introvertido, todo lo contrario al resto de los niños.
En algún momento intentó darle el gusto a su padre, evitar que su querido padre siguiera preocupándose por su ausencia de amigos, así que se paró y decidió ir jugar en arenero con los niños (esperaba que eso fuera suficiente para que su padre dejara de preocuparse por él). Mientras caminaba al arenero, un niño corriendo entre risas, que no había visto, lo golpeó de lleno, haciendo que el niño cayera sobre él.
El golpe de su espalda contra la dura tierra fue realmente doloroso, pero él sabe algo mejor que simplemente llorar, su brazo derecho picaba muchísimo, lo cual era extraño.
“¡Perdón!” el niño lo miraba con una enorme sonrisa, aún sin levantarse “¿El golpe dolió mucho? No quería golpearte, estaba jugando con Naruto y no estaba viendo”
El niño se alejó y se sentó en el suelo frente a él, rascaba levemente su brazo izquierdo. Se levantó lentamente, a sabienda que le dolería un poco al moverse, pero estaría bien. Negó levemente “No duele mucho” el niño sonrió aún más brillante.
El hiperactivo niño, habló con voz muy segura “¡Ahora jugaremos juntos!”, Shino lo miró confundido, mientras el niño se paraba rápidamente, lo obligaba a pararse y a seguirlo.
Ese día conoció a su otra alma gemela, el alma gemela que antes del choque no sabía que existía, su mejor amigo y una de las personas que siempre estaría ahí para él.
Simplemente tardó un poco más en saber que era su alma gemela.
— º — º —º —
Kiba también nació con una marca de alma, es hermosa y muy valiosa para él, a veces fantasea que su alma gemela es un shinobi muy fuerte, que entrenaría con él y podrían estar siempre juntos.
Eso terminó siendo algo relativo.
Los Inuzukas suelen tener un alma gemela o como mucho dos, aunque hay casos donde tienen hasta seis (los miembros de la manada de esa persona), debe ser honesto y admitir que siempre quiso tener más de un alma gemela, pero pensar eso siempre lo ponía enfermo, sentía que traicionaba a esa persona que estaría en algún lugar del mundo esperandolo.
Pero al mismo tiempo se sentía correcto.
—
Realmente, chocar con Shino ese día fue un gran accidente que lo llevó a vivir los mejores momentos de su vida. Estaba jugando con Naruto cuando, simplemente, decidieron comenzar a perseguirse, en algún momento se alejó bastante de Naruto y, aún corriendo, dobló en el parque y no miró qué era lo que había enfrente.
Terminó cayendo sobre Shino, luego lo arrastró a jugar con él y Naruto.
Todo lo que pasó después fue una consecuencia del choque, no se arrepiente.
Al llegar ese día a casa, resultó que ya no tenía una marca, ahora eran dos. La nueva marca tenía una brillante luna llena con el símbolo de los Aburame marcada allí, adelante había un gran insecto que no conocía, el insecto no era feo, simplemente extraño.
Debía admitir que al comienzo se había olvidado presentarse a Shino, pero cuando lo llevó con Naruto se presentó tranquilamente.
Así que sabía quién era el dueño de su hombro izquierdo.
Debe admitir que no tardó mucho en alardear con su mamá y su hermana.
— º — º —º —
Kankuro nació sin ninguna marca de alma, para su padre estaba contento con eso, consideraba que eso lo mantendría leal como un shinobi. Kankuro debe ser honesto, no esperaba conseguir sus marcas de alma en Konoha, ni mucho menos recibir dos, realmente no esperaba recibir ninguna, nunca.
Dos que resultaron ser demasiado obvias, los símbolos de sus clanes resaltando sin temor en sus marcas. Posiblemente su padre lo mataría por traición si las descubriera, aunque sea su traje tapa todo rastro de piel que no sea la de su rostro.
(Su padre no vivió para saber que no solo tenía una marca, sino que tenía dos, mucho menos supo que ambos eran shinobis de Konoha, puede ver a su padre revolcandose en su tumba)
Aburame en su brazo derecho e Inuzuka en su brazo izquierdo.
Dos clanes conocidos e importantes de Konoha, justo cuando planeaban traicionar Konoha.
(Su vida estaba tan jodida)
A veces se pregunta qué es ser un niño promedio, posiblemente si lo fuera, su madre estaría viva y su hermanito no lo amenazaría con matarlo cada rato (Temari no habría tenido que criarlos a ambos, poniéndolos a ellos en el primer lugar hasta cuando estaba enferma), su padre los amaría y podría haber actuado como un hermano mayor para Gaara sin que este lo amenace con matarlo (si fuera un niño normal no sabría, ni esperaría que esa amenaza fuera real).
Tampoco estaría preocupado de que lo consideraran un traidor por sus marcas de alma.
Así que sí, puede envidiar un poco a los niños que juegan en los parques y corren a los brazos de sus padres, él nunca tuvo eso y ya es muy tarde para tenerlo o soñar con ello.
Realmente está muerto ¿no?
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Sobrevive a la traición, a la muerte de su padre y a que su alma gemela haya peleado con él, está nuevamente en Suna y ahora son completamente ellos tres (¿cuándo no fue así?).
Gaara cambia, mucho, ahora permite que se acerquen y están todo el tiempo que pueden juntos, hasta se convierte en kazekage.
Aún mantiene guardado quienes son su almas gemelas, aunque viaja a Konoha y mejora su relación con ambos (incluso parece que están saliendo entre ellos, genial), planeaba decirlo pronto, simplemente esconderlo se hizo parte de su vida. Temari se resignó a que no se sacará su caluroso traje en la presencia de ellos, y a que si lo encuentran cambiándose se cubriría ambos brazos lo más rápido posible.
También sabe que Temari tiene a su alma gemela en Konoha, y resulta que Gaara también. ¿Qué mierda tiene Konoha que siempre atrae a todos de una u otra forma?
Ahora está avergonzado de ser el último en admitir sobre sus almas gemelas.
Igual, resulta que Temari lo había comenzado a sospechar desde que comenzó a actuar extraño durante los exámenes, pero ella no quería la carga de saberlo (al parecer no era el único que temía por su cabeza, solo que Temari temía primero por la de Kankuro y luego por la de ella).
Gaara siempre hace las preguntas correctas, aunque sean horribles, no, no planea decirles a Shino y a Kiba, aunque se han hecho amigos en el último tiempo, no cree que realmente sea bienvenido.
Agradece poder aún verlos cuando los tres tienen tiempo libre, y escribirse cartas de vez en cuando.
Cree que es suficiente.
(sospecha que sus hermanos piensan lo mismo sobre sus almas gemelas).
— º — º —º —
Kiba lo sabe desde que lo vio, cuando vio los ojos de Kankuro su mundo paró, no era el mismo mundo que tuvo antes de los seis ni era el mundo que se había creado cuando conoció a Shino.
El mundo estaba completo.
Solo que los exámenes no salieron específicamente bien.
Resulta que su otra alma gemela es un traidor, por lo que no pueden, él y Shino, mantener ningún tipo de relación con un shinobi de otra aldea que traicionó a la de ellos.
Pero quiere, quiere que sea su amigo, que salgan al parque, salir a comer; simplemente estar los tres juntos, como se supone que deberían estar.
(Cuando cumple quince se da cuenta de cuánto le gusta Kankuro y Shino, pero resulta que no puede tenerlos a ambos, porque Kankuro no lo sabe y recién se han transformado en amigos).
Simplemente vive con eso hasta que fue el día correcto y dejaron de ser dos a ser tres.
Y está muy orgulloso de llegar a ser tres.
— º — º —º —
Shino lo descubre en una pelea con Kankuro, mientras su alma gemela traiciona la aldea y huye con su hermano.
Se siente amargo y desdichado, pero espera ansioso el día que ambas aldeas vuelven a tener buenas relaciones.
Kankuro viaja a Konoha y ellos viajan a Suna, misteriosamente sus tiempos libres suelen congeniar en esas visitas.
(Claramente, no tiene nada que ver con que en sus cartas siempre avisan cuando va cada quién a la otra aldea)
Él y Kiba en algún momento comienzan a salir y ambos fantasean con la presencia de Kankuro.
Que esté ahí en su primera cita real, en su primer beso, cuando formalizaron su relación.
(La primera vez que Shino vio a Kiba llegar al orgasmo habría sido genial que estuviera él, no solo porque ambos lo nombraban como parte de ellos, sobre qué lugar ocuparía, sobre qué diría de ellos, donde los tocaría, como los besaría.)
Realmente solo quiere que esté ahí, no necesita ser siempre, no ser nada no completa a ninguno de los tres.
Y si los dos supuestos extrovertidos y valientes no se atreven, lo hará él.
— —
Es un viaje político con la presencia del kazekage, en el último año pasaron muchas cosas, pero Shino ya está por cumplir diecisiete y Kankuro diecinueve. Pasaron tantas cosas que ahora tienen dos co-hokages manejando la aldea.
El día libre de Kankuro lo llevan de noche a uno de los bosques cerca de la aldea, no hablo demasiado con Kiba de esto, solo sobre decirle la verdad.
Y es lo que hacen, con una luna llena de fondo y una tela debajo de ellos para cenar escondidos del mundo.
— º — º —º —
Kiba no esperaba que además de decirle que los tres son almas gemelas, invitaran a Kankuro a unirse a ambos, a su relación, a todo.
No le molesta, pero una advertencia no habría dañado a nadie.
Lo peor es que Kankuro lo ha sabido todo este tiempo ¡Ese maldito idiota!
No está seguro de cuando fue empujado hacia el lado de Shino, Shino estaba detrás de él mientras recibía su primer beso por parte de Kankuro, desesperado y anhelante.
Él mismo no se siente mejor.
Y cuando ve a Shino y a Kankuro besarse, con él en medio, se siente desesperado, y todos saben que el es muy ruidoso, no puede evitar gimotear por querer ser agregado a lo que está viendo.
(Quizás deberían ir más despacio, pero realmente han querido esto por tanto tiempo, dos años desde que empezó a salir con Shino y hasta ya casi cinco de que se encontraran en los exámenes)
“Alguien parece estar un poco caliente” y el susurro de Kankuro en su oído es mejor que cualquiera de las fantasías sucias que tuvo y compartió con Shino.
“No sabes el hermoso rostro que pone cuando se corre” antes de que pudiera decir algo, estaba nuevamente enroscado en un caliente beso que le alteraba el corazón, Kankuro no le daba descanso a sus labios mientras que Shino decidió mover su ropa para poder acceder a su cuello.
No hay ninguna queja sobre esto, realmente lo deseó durante tanto tiempo.
Podría morir entre ambos y ser completamente feliz.
