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You wanna come to my motel, honey?

Summary:

¿Tu novio te dejó tras 2 años de relación, y en tu cumpleaños? ¡No te preocupes! Tu verano se arreglará con un viaje hacia la playa.

El viaje en carretera con seres queridos, la brisa fresca haciendo contraste con el caliente sol, helados, música y...

¿Un apuesto motociclista?

-Título claramente inspirado en la canción "Trash Magic" de Lana del Rey ;) -

Work Text:

"...You got problems in your life of love. You got a broken heart. He's double dealin' with your best friend.

That's when the teardrops start, fella. Pick up the phone, I'm here alone. Or make a social call. Come right in, forget about him"

Había sido un viaje largo, por lo menos unas 3 horas en el auto. El viento que entraba por la ventana revolvía mi cabello bruscamente mientras me refrescaba del abrasante calor del verano, podía escuchar el ruido raro del auto y a mi tía y mis primos conversar pero no podía entender lo que decían ya que iba con los audífonos, no se molestaron mucho en hablarme y de todas formas lo agradezco, ya que procesar el hecho de que mi novio de 2 años decidió mandarme a la mierda el día de mi cumpleaños, no es muy agradable que digamos.

¿Habrá sido mi culpa? El idiota desde hace ya un tiempo estaba demostrando que era un puto narcisita, y fui yo quien decidió ignorarlo y seguir aguantándolo. O tal vez no, creo que lo sano sería no adjudicarme la culpa por las acciones de alguien más, pero; ¿Cómo mierda puedo ser tan tonta? ¿Cómo es que yo-

-¿T/N? -La voz de mi tía me sacó de mis pensamientos. -¿Quieres que te compre algo o no?

Eché un rápido vistazo a mi entorno para ponerme al corriente con la situación, estábamos en una estación de servicio.

-Eh... Si. ¿Un helado? Por favor...

Miré hacia adelante y ví a mi prima riéndose.

-Es impresionante como tu cerebro abandona completamente la tierra cuando estas con audífonos, mi mamá estuvo como media hora preguntándote si querías algo. -Me dijo con los ojos achinados y con una sonrisa.

-Si lo sé... -Respondí imitando su sonrisa mientras enrollaba los audífonos para guardarlos en mi bolsillo. -Lo siento... Estoy mas distraída que de costumbre, tú sabes.

-Seh. Pero de todas formas no importa, después de todo por algo te trajimos con nosotros de vacaciones. ¿No?

...

Después de un rato andando en carretera habíamos llegado a la civilización, estaba oscureciendo y esto hacía que las coloridas luces de los diferentes letreros y pequeños edificios resplandecieran aún más, formando así un paisaje muy lindo. En lo que miraba distraída por la ventana del auto mi tía se detuvo en un semaforo en rojo, me percaté de que al lado había un tipo en moto esperando la luz verde también. No pude evitar quedarme mirando, era bastante mayor, pero muy, MUY, atractivo.

Pelo negro, barba algo canosa, gafas de sol oscuras y una chaqueta de cuero gastada, sus grandes manos tatuadas sostenían el manubrio de la moto, la manga de la chaqueta ligeramente abierta me permitía ver el otro tatuaje de su antebrazo. No llevaba casco, cosa que podría recriminarle a cualquier otro idiota pensando que lo hace para verse genial, pero a él no... ¿Cómo podría? De tener una cara así de atractiva yo tampoco me la cubriría.

de repente caí en cuenta de que mi -descarada- mirada estaba siendo muy obvia, levanté la vista, devolviendo mi atención a su cara hice el que posiblemente fue el contacto visual mas intenso de mi vida. Sus hoyuelos se marcaban alegremente a los lados de su perfecta sonrisa, a lo que pude responder imitando el gesto, solo que con la cara ardiendo de verguenza.

La luz verde se reflejó en sus gafas y el comenzó a andar, su moto se fue derecho mientras nosotros doblamos en la siguiente calle.

El resto del camino me mantuve en silencio, nunca se me había pasado por la cabeza que esa atracción existía en mí, siempre la gente que me atraía era de mi edad, o quizás 2 años mayor que yo como máximo, él claramente se veía de más de 40, pero al parecer no me importó. Quise no darle tanta importancia, después de todo lo más seguro es que nunca lo vuelva a ver, pero la interacción fue bastante útil distrayéndome de lo de mi ex, así que la mantuve presente en mis pensamientos el resto del camino.

Luego de doblar en un par de calles, habiamos llegado a un motel.

-Bien, escúchenme. -Dijo mi tía mirando hacia atrás mientras apoyaba su brazo en el asiento. -Estaremos aquí unos 2 días, veré si puedo llevar el auto a algún taller de por aquí y cuando esté listo continuaremos hasta a llegar a la casa en la playa. -habló mientras volvía la vista enfrente para apagar el auto y retirar la llave. -Prefiero que nos demoremos unos días antes que el auto deje de funcionar a mitad de la nada. Muy bien, abajo todos.

Mis primos bajaron los bolsos pequeños que estaban dentro del auto mientras yo ayudaba a mi tía con las maletas atrás, era un viaje muy largo y mi tía era muy precavida siempre, por lo que ya me había acostumbrado a esto. Entramos a la recepción y mi tía pagó por un cuarto para los 4, subimos y nos acomodamos.

-¡t/n! -Mi tía habló mientras veía por la ventana.-hay una piscina acá, si quieres puedes ir con tu prima un rato, vi que ambas iban derretidas en el auto así que creo que les haría bien. -Dijo soltando una risita.

Abrimos las maletas con entusiasmo en busca de los trajes de baño, antes del viaje habíamos ido a comprar unos nuevos así que tocaba estrenarlos. Me aseguré de amarrar bien las piezas de mi bikini y me vi al espejo de baño, no estaba tan acostumbrada a ese tipo de traje de baño, pero me convecí diciéndome que para todo hay una primera vez.

La piscina era muy grande, mi prima y yo nos habíamos sentado en la orilla, mirábamos nuestros pies nadando en la luz verdosa mientras hablábamos y escuchábamos música.

-Así que... -Dijo mientras cambiaba la canción en su celular. -Eres una salta tumbas.

-¡¿Qué?! -Solté la pregunta de golpe mientras veía como se reía.

-Iba enfrente tuyo, del mismo lado del auto, también lo vi. -Contestó tranquila mientras dejaba el celular a un costado. -Se nota que le gustaste, estaba tan concentrado sonriéndome que ni siquiera prestó atención a cuando lo miré con cara de asco jaja.

-Ah... Bueno, no sé, solo lo miré por coincidencia, ni siquiera entiendo muy bien lo que sentí, quizá solo lo mire porque me sentí nerviosa.

-Si como no. Bueno de todas formas solo fue algo casual, pero... ¿No te da nada que, no sé, el tipo te lleve como por más de 30 años?

-Si te soy sincera no le presté mucha atención a eso. ¿Estará mal?

...

Era ya bastante tarde, así que ambas nos devolvimos a la habitación después de darnos una última zambullida en el agua. De camino pasamos por un pasillo en el segundo piso desde donde se podía ver la recepción, me detuve un momento ya que había visto a alguien familiar.

El tipo de la moto.

Me acerqué mas a la baranda para verlo mejor, en efecto era él, mismo pelo, misma chaqueta y manos tatuadas -no puedo creer que le haya puesto tanta atencion a como se veia- Terminó de registrarse y recibio las llaves, cuando se dió la vuelta para dirigirse a la escalera corrí hacia la habitación, mi prima me vió llegar agitada así que mientras cerraba la puerta con prisa me preguntó si estaba bien.

-Si, yo solo... Escuche un ruido raro, y me asusté. -Inventé tratando de sonar convincente.

-¿También escuchaste algo? -Me preguntó mi primo sacándose los audífonos para prestarme más atención. -Te lo dije mamá, en estos lugares suelen matar gente- Mi tía lo interrumpió.

-Hijo, un ruido no necesariamente va a ser de un fantasma o algo así.

-Pero- Lo interrumpió nuevamente.

-Que aquí no pasa nada. Duérmanse luego, podrán ser vacaciones pero no es motivo para despertarse despues de mediodía. ¿Me oyeron?

...

Una vez terminé de secarme el cabello me puse pijama y me acosté, todos ya estaban durmiendo pero yo no podía, en cierto modo me molestaba un poco que mi mente no pudiera estar en paz, estar todo el tiempo pensando en mi ex para luego estar todo el tiempo pensando en un tipo que ni siquiera conozco, salir de una cosa para caer en otra.

Me levanté un momento para mirar afuera y distraerme un poco, este lugar era muy bonito y sobretodo por la noche. Abrí la cortina y un poco la ventana, me apoyé en el marco mientras sentía la brisa cálida tan característica del verano. Dejé que mi vista se perdiera un momento en los edificios , hasta que decidí bajarla y enfocarme en la piscina.

Estaba ahí, apoyado con los brazos al borde, el pecho descubierto y el resto del cuerpo hundido, tenía su cabeza hacia atrás y los ojos cerrados.

No estaba haciendo nada más que relajarse pero para mi era todo un espectáculo. Por más que quisiera mirar otra cosa, que en mi mente hubiera algo diciendome que cerrara lo antes posible la cortina ya que podia ser descubierta mirando como una completa acosadora, no podía, estaba completamente hipnotizada por ese extraño, hasta que ocurrió lo inevitable.

Mi corazón casi deja de funcionar cuando vi su sonrisa nuevamente, estaba mirándome tranquilo, como si ver a alguien espiándote desde una ventana fuera lo más normal del mundo.

-Hola muñeca. ¿Te gusta lo que ves? -Me preguntó con una voz ronca, lo suficientemente fuerte para que pudiera entenderle pero lo suficientemenre despacio para que no saliera alguien más a ver.

-... -Ingenuamente miré el resto de ventanas y me señalé, haciéndole entender que me preguntaba si era a mí a quien hablaba, bastante tonto la verdad, pero mi mente no estaba en su punto más claro viéndolo.

-... -Giró su cabeza hacia los lados, para volver a mirarme- ¿Ves a alguien más espiándome? -Cuestionó manteniendo su sonrisa. -¿Por qué no bajas cariño?

...

Me puse mis tenis desgastados y una chaqueta, salí silenciosamente de la habitación y me dirigí a la piscina. No pude ignorar por completo la ansiedad que crecía en mi estomago. ¿Qué estaba haciendo? no lo conozco y aquí estoy haciéndole caso, yendo hacia él solo porque me lo dijo.

El trecho desde el pasillo hacia donde estaba me pareció eterno bajo su mirada, sentí que me comía con los ojos, y cuando llegué a su lado la sensación no hizo más que intensificarse. Sus brazos lo levantaron, sentándose en el borde de la piscina e ivintándome a que hiciera lo mismo, me quité los zapatos y metí los pies en al agua también.

-Y bueno. ¿Cómo te llamas preciosa?

-t/n... ¿Y tú?

-Negan.

-Un placer conocerte, Negan. -Dije juguetonamente extendiéndole la mano para un apretón, sin esperar a que la tomara para besarla.

-El placer es mío, t/n. -Ambos nos reímos, estoy segura que yo de nerviosa y el de mí.

...

Estuvimos hablando un rato, Negan era bastante agradable y carismático, no tenía filtro por lo que sus chistes e historias eran aun más graciosas.

-Oye, no me dijiste que haces por aquí.

-Bueno, estoy de paso con mi tía y mis primos, nos dirigimos a la playa.

-¿Vienen de muy lejos? Digo porque, la playa no está a mucho de aqui.

-Sí, es que el auto estaba algo raro, mi tía mañana lo llevara a algún... Taller. -Respondí tratando de no ponerme tan nerviosa viendo sus ojos avellana.

-... -Negan me miro por un momento, estaba muy cerca de el, me había quitado la chaqueta por lo que mi piel podía sentir la suya, fresca por el agua. -¿Por qué estabas triste en el auto?

-¿Ah? -Lo mire con atencion.

-Lo siento. -Dijo soltando una risa baja, al sonreír volví a ver sus hoyuelos. -Es que... cuando nos vimos en el semáforo noté que estabas algo triste.

-Oh...

No estaba segura de hablar de eso con Negan, después de todo solo lo conocía de hace unas 2 horas o menos, pero luego de atreverme a estar sola con el a altas horas de la noche, contarle con quién viajaba y hacia dónde, no tenía mucho sentido ya no querer contarle algo tan banal como que terminé con mi novio.

-Nada, es que no hace mucho mi novio me terminó. Bueno, ex novio, heh.

-Oh... Pobrecita. -Dijo rodeándome con su brazo y acariciándo el mio.- Bueno, quizás es mejor. Quién sea capaz de creer que dejar a una cosita tan linda como tu es buena idea, no te merece.

-... -Me sentí un poco avergonzada por cercanía de nuestros cuerpos y la compasión de su parte, generalmente no me gusta ninguna de las dos cosas pero viniendo de él era muy agradable. -Sí... Supongo que el era bastante tonto.

-Un completo idiota...

Su mano viajo por mi brazo hasta llegar al espacio entre mi hombro y cuello, comenzo a acariciarlo. Me dejé llevar y me recosté en su hombro, y en un momento de confianza deslicé mi mano en su pierna y la acaricié, pude escuchar una risa ronca que venía desde su pecho.

De repente su otra mano tomo mi mandibula y me guió suavemente para darme un beso, al principio me tomó por sorpresa, pero no pude evitar corresponderle, sentía como si mis labios se derritieran con los suyos. ambos nos acomodamos un poco, de manera en que nuestros cuerpos quedaran de frente, rodeé su cuello con mis brazos mientras el tomaba mi cintura de manera posesiva. El beso comenzó a volverse más intenso, jadeos escapaban de nuestras bocas, su lengua se sentía pesada y caliente, ante eso, un pensamiento intrusivo me hizo imaginar como se sentiría tenerla abajo, no pude evitar soltar un pequeño y obsceno gemido y el lo notó.

-Mierda...-Jadeó separándose un poco de mí. -Enserio te gusta esto. ¿No? - dirigió su boca hacia mi cuello y entre besos siguió hablándome. -Dios... Quién iba a pensar que eres tan pervertida cariño... Viniendo a ver a un completo extraño, con ropa tan corta y delgada que apenas te cubre. -Enfatizó la última frase recorriendo mi cuerpo con sus manos, moviendo y subiendo un poco mi short y mi camiseta de tirantes. - Ni siquiera necesito preguntarte si no te molesta que sea mayor que tu... Puta madre, puedo apostar a que eso te prende aun más.

-Ah... Yo... -Mi cabeza daba vueltas, y cada que medio lograba llegar a un punto para hablarle, su toque y su voz profunda me volvían a desconcentrar.

-Dime muñeca... ¿Quieres ir a mi habitación para que te ayude a olvidarte de ese imbecil?

La propuesta hizo que sintiera una pequeña corriente por mi vertebra, que se extendia por mi entrepierna. Es increible, solo bastó que me acariciara y me dijera un par de cosas mientras me besaba y ya me tiene babeando por él.

-Claro...

...

Ambos tomámos nuestras cosas y nos dirigimos a donde se hospedaba, apresurados por la exitación y la adrenalina de ser descubiertos cerramos la puerta jadeando, y apenas recuperé un poco mi aliento, este fue robado por la boca de Negan. Había arrojado sus cosas al suelo para poder levantarme en sus brazos y llevarme a la cama, me acostó y comenzó a esparcir sus besos por todo mi cuerpo, quitándome la ropa de paso.

Una vez quede completamente desnuda ante él, la pequeña fantasía que se había atravesado por mi mente hace un rato se hizo realidad. Agarrró mis piernas con fuerza y se acomodó entremedio de mis muslos, su lengua comenzó a explorar mis pliegues, para luego hacerle paso a su boca completa, devorándome prácticamente, succionando, lamiendo, besando y, ligeramente, mordiendo.

Estaba en el cielo, lo único que resonaba en mi nublada mente eran mis gemidos y los húmedos ruidos que provocaban mi coño y su lengua. Tímidamente, arrastré mis manos por mi cuerpo hasta llegar a su lustroso cabello negro, agarré los mechones como si quisiera aferrarme a ellos para no desvanecerme.

-Di...Dios, Negan. ¡Negan! -Grité sintiendo como la punta de su lengua jugueteaba con el pequeño botón en mi capullo.

-¿Si cariño? ... ¿Te gusta? -Preguntó antes de abrirme con sus pulgares y meter completamente su lengua en mi entrada.

- ¡SI! ¡Mierda, mierda! -Lloriquié, retorciéndome ante su toque.

Mi cuerpo temblaba, mis piernas intentaban acercarlo aún más y mis manos sujetaban las sábanas con fuerza. En ese momento para mí no existía nada más que él y el pecaminoso placer que me brindaba, había sucumbido a mis instintos más bajos, ya no había verguenza o ansiedad, solo el deseo de dejar que hicera lo que quiera conmigo, entregarme completamente a él. Todo su ser era dominante y fuerte, lujurioso y sexual. No es algo que posea solo por ser hombre, la mayoría de tipos que conocí no son ni la mitad de lo que es él. Es algo suyo, algo de "Negan".

Negan, Negan, Negan...

-Ah... -Negan se alejó de mi y se enderezó, mirándome desde arriba jadear y prácticamente desesperarme por su ausencia en mi cuerpo. -Mierda t/n, si solo pudieras verte... -Volvió a inclinarse, esta vez al nivel de mi cabeza, sus fuertes brazos sostenían su enorme cuerpo sobre mí, depositó un suave beso en mis labios y susurró en mi oído. -Oh princesa... Creo que ambos sabemos que hay algo que podrías querer más que mi lengua en ese lindo coño tuyo. -Un dedo paso deliberadamente por mi zona baja, siendo bañado en toda mi humedad. -Se una buena chica y ponte en cuatro para mi.

Sin pensarlo dos veces acaté la orden y apoyé mi torso en la cama, dejando la parte baja de mi cuerto arriba, apoyándome en mis rodillas y sintiendo el aire fresco en mi entrada, esperando a ser llenada.

-Buena chica... -Pude oir su sonrisa de lobo con esa frase. Se movió por al rededor de la cama alcanzando la mesita de noche y abriendo el cajón para sacar algo de ahí, yo lo miraba impaciente. -Solo espera un poco cariño.

Me enderecé un poco y giré mi vista hacia él, se había bajado los shorts de baño dejando salir a su enorme y grueso miembro, le estaba colocando un condón. Sentí que mi boca babeaba al verlo, solo habia visto pollas así en peliculas porno, pero jamás pense que iba a tener la suerte de encontrarme con una.

-Hmmn... -Una risa ronca salió de él mientras sostenía su pesado miembro apuntándome. -Parece que alguien está ansiosa... ¿Tanto lo quieres? -Dijo moviéndose, volviendo a estar atras de mi y acomodándose en la cama.

-Sí...

-Si tanto lo quieres debes pedirlo bien princesa. Di; "Por favor Negan, quiero que folles mi coño con tu enorme polla" -Dijo con maldad, pasando la punta de su miembro en mi resbaladiza entrada.

-Por favor Negan... -Comencé a hablar mientras me movía contra él, acción que respondió sujetando mis caderas con fuerza, manteniéndomd en mi lugar. -Mierda... Fóllame por favor... Fóllame con tu enorme polla~

-¡Carajo! Buena chica, por supuesto que lo haré...

Su miembro se hizo paso en mi entrada, al inicio fue lento y tortuoso, mi cuerpo no se adaptaba por completo a su tamaño, a lo que el acarició mi espalda baja, dándome tiempo para acostumbrarme. Fue despacio hasta estar completamente enfundado en mi calor, comencé a mover mis caderas para invitarle a hacer lo mismo, captó la señal y supo que tenía permiso de empezar.

El eco de los obscenos sonidos retumbaba por toda la habitación, de mi boca abierta caía un fino hilo de saliva acompañado de mis fuertes gemidos, sus grandes manos me sujetaban con fuerza, la idea de sus yemas marcadas en mis caderas por la mañana me emocionaba aún más, y el golpeteo húmedo con sus jadeos lo hacían mejor. De repente, dejó caer su mano violentamente en una de mis mejillas, tomándome por sorpresa, haciendo que soltara un lascivo grito y que mis paredes internas se contrajeran en su miembro.

-Mierda niña... Te gustó, carajo. -Dijo con dificultad entre sus jadeos. -E... Eres el paquete completo bebé, el puto paquete completo.

Sus palabras tenían un efecto embriagador en mí. "Joven... Preciosa, jodidamente sexy, y... Mierda... jodidamente sucia..." La sensación de estar llena tanto física como mentalmente, sus estocadas brutales, su cuerpo sobre el mío, y su voz provocando una neblina de lujuria hicieron que mi clímax comenzara a acercarse.

-Ne... Negan... -Jadeé intentando formular palabras. -Voy a... A...

-Te tengo princesa... -Dirigió su mano a mi entrepierna, y comenzó a estimularme aún más, su mano humedecida jugueteaba conmigo sin hacer que perdiera el vigoroso ritmo en sus caderas.

Estaba apunto, sentía que quedaba un pequeño trecho hasta mi liberación, hasta que lo escuché.

-Dime a quién perteneces niña... -Ronco y dominante...

-Yo... ¡Soy... Soy tuya! - El "trecho" desapareció, esa pequeña acción me hizo estallar de placer, mi cuerpo se estrechó haciéndome sentirlo con aún más intensidad. -¡Soy toda tuya Negan!

Esa ultima frase fue lo que lo llevó al orgasmo también, disfruté de el momento de sobreestimulación sintiendo como el paso de su miembro se hacía más irregular, hasta que oí un ronco gemido derramarse de sus labios y supe que había acabado. Su miembro se sentía caliente, y al más mínimo movimiento resaltaba lo sensible que estaba.

Salió lentamente de mí y nos acomodámos, me abrazó tiernamente y yo me recosté en su pecho. Se quitó el preservativo, lo anudó y lo lanzó, y ambos nos quedamos en silencio hasta que nuestra respiracion se reguló.

-Te odio... -Solté.

-¡¿Por qué?! -Me miró sorprendido y algo preocupado, a lo que me reí.

-Por subir mis estándares con el sexo. Dejaste la barra demasiado alta. -Vi como su rostro y cuerpo se relajaban después de un suspiro, luego apareció su sonrisa otra vez.

-Mierda t/n... -Se rió. -Lo siento niña. ¿Será que puedo hacer algo para compensar tal acto? -Dijo con sarcasmo.

-Hmmn... No lo sé. ¿Tienes algo en mente, Negan?

-Tal vez... Darte mi número para que me llames siempre que necesites un buen polvo. ¿Crees que sirva?

-Por su puesto que sí. ¿Pero crees que podrás? Porque creo que después de esto siempre tendré ganas de más de UN buen polvo...

-Puedes apostar que sí. -Respondió guiñando un ojo.

-¿Incluso cuando vuelva a la ciudad?

-Seh... Me gustas. Si debo cruzar el puto país para poder verte otra vez, ten por seguro que lo haré. -Confesó contento. -Ya te lo dije, eres el puto, paquete, completo.

Ambos nos reímos un poco en la oscuridad de la habitación. Me giré un poco para ver el reloj sobre la cómoda.

5:23 de la mañana

Negan notó que me preocupé un poco al ver la hora, acarició mi rostro y me preguntó si todo estaba bien.

-Creo que ya debería volver a mi habitación, antes de que, ya sabes, noten que no estoy. -Dije desanimada viendo sus ojos, disfrutando perderme en ellos por un último momento.

-...Solo una media hora más. ¿Sí?

Asenti y me acomodé más en su pecho, pasando mi mano por su cuerpo como si quisiera memorizar cada detalle, desde sus músculos hasta su barba, cuando lo miré nuevamente me regaló una sonrisa -Creo que en este momento puedo confirmar que quisiera tener su sonrisa en cada aspecto de mi vida- Pasé delicadamente mis yemas por sus hoyuelos, disfrutando plenamente la media hora en la cálida noche de verano con aquel hombre.