Actions

Work Header

Rating:
Archive Warnings:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2024-03-12
Updated:
2024-03-22
Words:
2,789
Chapters:
2/?
Comments:
5
Kudos:
40
Bookmarks:
7
Hits:
607

Más allá de la muralla

Summary:

Fa Zhou lleva a su hija en un viaje de negocios, pero no esperaría que su hija fuera separada de él en este viaje. Mulan debe adaptarse a vivir a un lugar tan diferente a su hogar.

Chapter Text

Mulan ató con firmeza, pero tratando de no apretar mucho las correas para que Khan pueda jalar la carreta sin estar incomodo. Acaricio su hocico y rápidamente fue con su padre para terminar de cargar las maletas. No podía ocultar su emoción.

— ¿Esta todo listo Mulan? — Ella se acerco para ayudarlo a subir al asiento del conductor. — Si, padre. Todas las cosas para el viaje ya están guardadas como lo pediste. — Se sentó a su lado y tomo las riendas, normalmente no debería hacerlo, pero ella siempre fue algo consentida por su padre, había tenido la oportunidad de aprender más que otras jóvenes del pueblo. — Mulan, agacha la cabeza un momento. — Escucho a su abuela llamarla y acato la petición. — Ten, este grillo les dará suerte en su viaje. — Ella miro con curiosidad al pequeño bicho que parecía temblar dentro de su pequeña jaula. — Estaremos bien abuela, solo es una visita con un socio comercial. —

Su padre era un buen comerciante de arroz, pero ha habido últimamente problemas con algunos compradores estas semanas por los saqueos que ha habido en el país. Y esta vez su padre había aceptado llevarla con ella después de tanto insistir. Hasta ahora nunca ha salido de su pueblo, así que estaba feliz por ver más del mundo.

Fa Zhou disfrutaba de la sonrisa que mostraba su joven hija por salir, hace mucho tiempo que no mostraba un rostro así. — Viajen con cuidado y manténganse a salvo. — Dijo su esposa y con esa despedida Mulan hizo avanzar a Khan.

— El pueblo al que vamos, ¿es grande? — Su hija no tardo en sacar tema de conversación. — Uno de los pueblos más grandes que hay, pronto tal vez la nombren una ciudad. —

— Deberíamos traer regalos a mamá y la abuela. — Asintió dándole la razón. — Si quieres comprar algo no dudes en pedirlo. —

— Gracias padre. — Ella sonrío y el amo esa sonrisa sincera.

El viaje fue largo, tuvieron que hacer varias paradas en donde a veces perdía de vista a su hija, pero nunca se tardaba en volver después de mirar lo que le resultaba interesante, en momentos como estos parecía volver a ser esa niña inocente que correteaba por toda la casa haciendo caer las cosas. No pudo evitar esbozar una sonrisa ante el recuerdo. Su hija había cumplido recientemente 15 años, se encontraba en la cúspide de la juventud y pronto la llevarían con la casamentera para que forme su propia familia, realmente le dolerá cuando tenga que dejarla ir, aunque también esperaba que se casara con un segundo hijo de alguna familia, para que ella pueda quedarse en casa. Cuando llegaron al pueblo decidieron quedarse en una posada para pasar la noche

Ahí acostada, Mulan miraba cada cierto tiempo la ventana, observando las luces. Dio un rápido vistazo a su padre, era de noche cuando llegaron y realmente no había podido ver mucho y realmente no podía esperar hasta mañana. Se mordió el labio y salió con cautela de la habitación, tratando de hacer el menor ruido posible para no despertar a su padre. — Volveré rápido, lo prometo. — Dijo en un susurro antes de cerrar la puerta.

Camino por los pasillos y cuando salió le quito las riendas a Khan para cabalgar con él, a pesar de ser de noche la ciudad estaba muy viva, las tiendas abarrotadas de compradores, patrones y telas que nunca había visto e incluso vio una nueva montura de otro continente. — ¿Crees que te quede bien Khan? — El caballo relincho en aprobación. — Entonces le pediré a papá que te la com... — Sus palabras quedaron ahogadas en un grito de terror y volteó a ver de inmediato, una casa se estaba incendiando, pronto otra y otra más, habían hombres en caballos prendiendo fuego a todas las casa que podían, todo se volvió un caos. Ella corrió de regreso a la posada, tenía que proteger a su padre.

Fa Zhou no tiene realmente un sueño ligero, él supo cuando se levantó y salió de la posada, cuando cerró la puerta en se sentó y suspiro, se levanto con un poco de dificultad y miro por la ventana como su hija iba hacia el corazón del pueblo. Sabía en el fondo que ella podría hacer algo así, después de todo así era el de joven. Aunque esperaba que fuera calmada y atenta como su madre, pero no fue el caso, su hija tenía un futuro incierto, las actitudes que mostraba no eran bien vistas, pero a él no le importa, él consentiría la mayoría de sus caprichos para verla feliz y pondría en riesgo su vida para mantener la de ella.

El tiempo paso y se sentó en la pequeña mesa a esperar el regreso, pero el repentino escándalo lo alerto, se asomo nuevamente y sus ojos se abrieron cuando las luces de las farolas era sustituidas por el brillo de una intensa llamarada. — ¡Mulan! — Salió lo más rápido que su pierna le permitía, volvió a gritar su nombre sin respuesta. Ir contra la corriente es difícil, ahora ir en contra de un montón de gente tratando de huir lo era aún mas. Fue tirado al suelo. — Señor tenemos que irnos. — Un joven se detuvo a ayudarlo a pararse. —No puedo, mi hija... Mulan—

— Tal vez ella ya este en un lugar seguro, si va hacia allá morirá. — Antes de poder quejarse paso su brazo sobre su cuello y lo llevó con todos los que corrían. El joven se metió entre los humedales de arroz para esconderse. — Ellos los persiguen... — Fa Zhou mantuvo la calma a pesar de todos los gritos de aquellos que pensaron que podían escapar a tiempo, los recuerdos de la guerra llenaron su mente. Tuvo que callar al chico que lo ayudo cuando un cuerpo muy cerca de ellos. — Toma aire y sumérgete en el agua. — Ordeno al joven asustado. Cuando se dio cuenta que estaba tardando lo hundió a la fuerza. Un huno se había acercado al cadáver que cayo recién y saco la flecha que lo había matado, miro alrededor y se fue. Fa Zhou subió soltando al chico y lo dejo respirar, el peligro se había ido. — Gr-gracias señor. —

— No me agradezcas todavía, ellos siguen por aquí. — Comenzaron a caminar por el agua tratando de no alertar a su enemigo. Cuando estuvieron lo suficientemente lejos el chico se permitió suspirar con pesadez. — ¡Lo logramos, señor! — Se acostó boca arriba y alzo sus brazos al aire. —¿Señor? — Se apoyo en sus codos y miro al hombre mirando el pueblo en llamas. — Oh... Espero que logre encontrar a su hija. —

 

Cuando Mulan llegó la posada estaba en llamas, fue en este momento de distracción en la que sintió que la jalaban de su cabello y la tiraban al suelo. — ¡Suéltame! — Gritaba en un vago intento de libertar, intentaba sujetarse al suelo, pero solo lastimaba sus manos aferrándose a algo inexistente, miro en la cadera de su captor una daga, la agarro y la clavo en la mano del Huno. La soltó y trató de arrastrarse y correr, pero la agarraron de su pierna. — Maldita Han. — El Huno la jalo y agarro tierra del suelo tirándoselo en la cara, pero no la soltó y volvió a clavar la daga en su mano. Se levanto y huyó.

— ¡Khan! — Llamaba a su caballo, tratando de no respirar todo el humo que asfixiaba sus pulmones, apenas esquivo una viga de madera en llamas que cayo frente suyo. Intento levantase, pero su vestido quedo atrapado. Corto la tela con la daga robada y se tropezó, ya no podía mantenerse despierta, el humo le había afectado más de lo que quería. Antes de desvanecerse observo a un hombre gigante frente a ella, un par de ojos amarillos la miraban fijamente. 'La muerte?' pensó para si misma y cayo obligada a la inconciencia .

Los soldados imperiales llegaron al pueblo en ruinas, buscando a algún sobreviviente. — Señor, hemos encontrado a un pequeño grupo de personas a las afueras del pueblo y seguimos buscando sobreviviente en los escombros y calmen a ese caballo. — Ordeno el capitán. Los soldados cumplieron las ordenes y entraron en alerta ante un movimiento brusco en los arrozales. Desenvainaron sus espadas preparándose para un ataque.

— Por favor no nos ataquen. — Un joven salió del arrozal con las manos arriba, al ser identificado como uno de los suyos bajaron sus armas, de inmediato ayudo a un hombre mayor a salir también. — Identifíquense. —

— Yo soy Jian y el señor de aquí... —

— Mi nombre es Fa Zhou. — El capitán se bajo de su caballo y mostro su respeto. — Un placer poder conocerlo señor Fa. — Los soldados más jóvenes se miraron entre sí y los mayores se acercaron también a mostrar su respeto. El caballo se solto del agarre del soldado y corrió hacia Fa. — No sabía que ese era su caballo señor. —

— No es mío, es de mi hija. ¿Mulan está aquí? —

— Lo lamento señor, solo hemos encontrado cuerpos hasta ahora, hay un grupo pequeño, tal vez este ahí, pero no me haría muchas esperanzas, algunas jóvenes fueron raptadas en este asalto señor... — Y para la desgracia de Fa Zhou su hija resultó ser una de esas jóvenes.