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Bajo mi ala

Summary:

AU omegaverse
Sin maldiciones

Higuruma decide tomar un caso distinto por una maldita vez, en esta ocasión se trata de un adolescente que perdio a su abuelo y se ha quedado sin adulto responsable a cargo. Para evitar que vaya a parar a un orfanato, decide ayudarlo y ambos idean un plan para evitar que suceda lo inevitable, aunque en un giro inesperado de los acontecimientos, termina obteniendo la tutela del chico.

O

Higuruma adopta a Yuuji y Nanami esta para evitar que se lo coma.
-
Se iran agregando mas etiquetas en el camino

Notes:

Hola,

Este es mi primer fanfic que publico en ao3, pueden encontrar el mismo subido en mi cuenta de Wattpad.
Algunas detalles de este fic fueron una contribucion de alguien mas, no tiene cuenta de Ao3 pero si en SpaceHey...

En resumen, estamos cumpliendo nuestras fantasias con este fic.
Si creen que deba añadir mas advertencias pueden decirmelo, me voy a sentir mal si hice que alguien leyera algo que le incomoda

Chapter 1: Alfa

Chapter Text

El silencio resaltaba en la sala de espera del hospital, facilitando el descanso a los pacientes y el descanso a las enfermeras de turno. Solo una presencia yacía olvidada en un asiento alejado. 

Un joven de cabellera rosa y vestido con colores alegres los cuales contrastaban con su estado de animo, se envolvía con sus brazos como una forma de mantener sus emociones dentro. Manteniéndose cabizbajo hasta oír el leve ruido de unos pasos familiares de una enfermera.

-Itadori, lo mejor sera que descanses en tu casa, te llamaremos cuando tengamos algún aviso sobre la disfunción de tu abuelo- dada la noticia se despidió y volvió a su lugar.

Una vez mas volvió a dirigir su mirada al suelo, apoyando sus brazos en ambas rodillas, decidió cerrar sus ojos para olvidar por un momento el entorno y pensar. Se había quedado solo, sabia que este momento llegaría pero jamas pensó en lo que haría después.

Sumido en sus pensamiento hasta que el leve sonido de una tos forzada solo a unos pies de distancia lo alerto de una presencia, no tenia la energía para volver a levantar la mirada pero pudo observar unos zapatos negros por el rabillo del ojo. Sin la intención de querer conversar con alguien simplemente se levanto y se dirigió a la salida.

-

El ligero aroma de café negro recién hecho llenaba el aire, el continuo tintineo de una cuchara chocando contra el interior de la taza empezaba a irritar a una secretaria.

-Si quieres decir algo, solo dilo, incluido tus pensamientos- no aparto su mirada del escritorio, reunir los papeles necesarios para el nuevo caso era complicado.

-Hay un chico que me llama bastante la atención, es un adolescente, nunca he interactuado con el a excepción de mirarlo desde lejos por algún tiempo- Ahora la mujer había dejado los papeles de lado y le dirigía una mirada de espanto a su compañero de trabajo.

-Déjame terminar primero- dio un ligero sorbo a su café para proceder a explicar su extraño interés.

-Esta semana ha perdido a su abuelo y por lo que escuche, no convivía con mas parientes, así que siendo un menor de edad sin presentación todavía- un punto muy importante que aclarar - seguramente el estado se encargue de su cuidado.

-Nunca demostraste interés por este tipo de casos- ahora era el abogado que miraba incrédulo a su amiga, como si lo considerara una persona que jamas convivió con otros niños pequeños, como si lo primero que hubiera estudiado fuera su carrera de abogacía, pero antes de poder responderle, su compañera le devolvió una sonrisa.

-Pero me alegra saber que podrás darte un respiro, verte sin presión me recuerda a tus primeros años- procedió a extender su brazo para recibir algo que obviamente prevenía.- No me hagas esperar Higuruma.

El abogado suspiro de forma satisfecha y coloco en su mano los papeles que había preparado una noche el caso. 

-

Habia pasado una semana desde la muerte de su abuelo, guardo las cenizas en un tarro blanco simple sin decoración. Su rutina no cambio demasiado, amanecía, se preparaba como todas las mañanas y se dirigía a su instituto, luego a su club de ocultismo, y por ultimo a su casa. Era la misma rutina desde que su abuelo quedo hospitalizado.

Iba a repetir los mismos pasos esta mañana hasta que unos golpes irrumpieron su rutina. Cuando abrió la puerta pudo ver una persona vestida de manera muy formal.

-Buenos días, ¿es usted Itadori Yuuji?- un hombre joven yacía en la puerta, se veía como si fuera un asunto importante.

-Buenos días, ¿en que le puedo ayudar?-

-Soy un trabajador del servicio social, mas bien formo parte del servicio de protección a menores, nuestras fuentes indican que usted se encuentra viviendo solo en esta residencia, aun siendo un menor de edad sin designación.- el sujeto habia extendido su identificación para corroborar quien era.

-Eso es cierto, tenia a mi abuelo pero falleció la semana pasada.

-Lamento oír eso, entonces te lo diré sin rodeos para que puedas ir a clases, seras reubicado en un centro de protección- al ver que el chico quería decir algo al respecto, continuo- sin embargo, su caso ya ha sido tomado por un abogado en particular, y se nos ha hecho imposible continuar con lo estipulado.

-¿Alguien se hizo cargo? ¿Que quieres decir?- Si al inicio estaba un poco perdido, ahora estaba completamente desorientado. Un abogado con demasiado tiempo libre al parecer, habia decidido tomar un caso sin llamarlo y sin recibir seguramente sus honorarios.

- Tengo entendido que planean contactarse contigo después de clases, seguramente recibas un mensaje de su parte, tampoco tengo una idea de su razón para meterse con nosotros pero- dirigió una sutil sonrisa al chico- por lo que he oído sobre él, es una persona interesante.

Sin decir mas palabras, dejo al joven sin mucha respuesta a sus preguntas. Hoy su rutina no empezaría según lo previsto.

-

Durante toda la hora no pudo dejar de pensar en lo sucedió, sabia que no tenia mas familiares al menos por su parte paterna, por otro lado sobre su madre, su abuelo siempre se mostró reacio a contarle sobre ella.
Sus pensamientos fueron cortados por la notificación de un mensaje, con prisa y algo de nervios acumulados durante el día, levanto su celular y se deslizo por la pantalla para abrir el mensaje.

“Buenos tardes joven Itadori, me comunico desde el bufete del abogado a cargo de su caso, nos gustaría hablar con usted apropiadamente en nuestra oficina, por favor avise cuando termine sus clases y enviaremos un coche por usted”

Sin la intención de demorar mas tiempo y ponerle un fin a sus preguntas, procedió a responder al ansiado mensaje.

Con prisa aventó todos sus cuadernos a su mochila. Una vez afuera, espero lo mas lejos posible de la entrada para que nadie lo viera subir al auto de un desconocido y evitar preguntas innecesarias por si acaso. Pudo divisar a lo lejos como se acercaba un coche negro, por la ultima respuesta que recibió, pudo conocer la matricula del coche que lo buscaría.

Cuando el coche estuvo a su par se detuvo por un momento y bajo un hombre de aspecto pálido, lentes cuadrados que combinaban bastante bien con el traje negro que lucia.

-Itadori Yuuji ¿verdad? - al recibir como respuesta un asentimiento de cabeza continuo –soy Ichiji y seré quien lo lleve al bufete– el hombre habia abierto una de las puertas traseras para que el chico se subiera sin problemas, una vez dentro cerro la puerta y se dirigió al asiento del conductor.

A Yuuji le parecía extraño todo el comportamiento tan formal, no solía subirse a coches a menos que fueran un taxi, lo que rara vez pasaba ya que el metro era mas barato y trataba de mantener sus gastos lo mas bajos posible.

-¿Le puedo hacer unas preguntas?- Pudo observar como el conductor le daba una mirada de seguridad por el reflejo del espejo retrovisor.

-Claro, sera un gusto poder resolver alguna duda que tengas -Sonaba bastante amable y suave, por poco que pudo ver del hombre, no le sorprendería que fuera un beta.

-Puede hablarme un poco mas sobre el lugar donde me lleva, no me han dicho mucho por mensaje así que me gustaría saber quien me espera.

-En ese caso, nos dirigimos a la oficina del señor Higuruma, es el abogado que decidió tener su caso, es una buena persona aunque pueda lucir un poco amargado por su aspecto, seguramente terminara agradándote.

Era un suspiro para Ichiji que el adolescente decidiera empezar una conversación, cuando recibió la llamada de Higuruma para buscar al chico de su instituto, le preocupaba que un oficial lo detuviera por recoger a un menor que no era un pariente.

-

-Adelante – Con la afirmación de Ichiji se adentro al edificio, por dentro tenia un aspecto mas serio, lo primero que vio fueron unas plantas de decoración, unos asientos dispuestos cerca de la entrada. Por ultimo, habia un largo escritorio con una mujer detrás de el, quien estaba esperando al joven con una leve sonrisa.
Dirigiéndose un poco nervioso y con pasos rápidos hacia la recepción para hablar con la presente.

-Buenas tardes, mi nombre es Itadori Yuuji, estoy aquí porque recibí un mensaje para reunirme con el abogado responsable de mi caso -

-Buenas tardes Itadori, nos agrada que estes aquí – la secretaria rodeo su escritorio e hizo una leve inclinación frente al chico, quien de inmediato imito el gesto – soy la secretaria de señor Higuruma, puedes preguntarme cualquier duda que tengas o necesites una información en especifico.

A Yuuji le pareció agradable su tono de voz, su aspecto era apacible, su cabello era largo pero apenas sobre pasaba sus hombros, vestía una camisa y una falda que esperarías de una secretaria.

-Como conoces el motivo de tu presencia aquí, te pasare directamente a la oficina y el señor Higuruma te dará todos los detalles dentro – Atentamente observo como se dirigía hacia una puerta para abrirla totalmente – Señor Higuruma, el joven Itadori Yuuji esta aquí.

-Gracias, hazlo pasar – Desde su punto de vista, no podía ver la apariencia del hombre pero su tono de voz le dio un escalofrío.

Con la mujer apartándose de la puerta para cederle el paso, se adentro rápidamente a la oficina. El espacio era mas grande que la recepción, habia un gran librero en la pared izquierda y por el otro lado, en la derecha, colgaban una serie de diplomas.

Finalmente, en el centro de la sala, habia un escritorio oscuro con un enorme ventanal detrás de el, y delante suya un único asiento de cuero reservado para los clientes. Sin embargo, lo mas serio que le pareció de la habitación, fue el hombre con traje oscuro que se ubicaba detrás del escritorio, su cabello tirado hacia atrás le daba un aspecto misterioso y reservado que combinaban perfecto con sus ojos negros.

Yuuji tomo aire profundamente, ahora tenia sentido el comentario que hizo hace un momento Ichiji.

-Es un gusto conocerlo, soy Itadori Yuuji

-Es un gusto igualmente, te he estado esperando, mi nombre es Higuruma Hiromi – Levanto su brazo y apunto su mano hacia el asiento delante suya – Por favor toma asiento.

Yuuji intento sentarse lo mas formal que pudo, dirigirle la mirada a esos ojos era como intentar confesar todos tus pecados en una capilla, o esperar la llamada de atención de un superior pero habia crecido con la mirada fruncida de su abuelo y no le era tan complicado mantenerla.

-Antes de hablar un poco sobre por que estas aquí, me gustaría que me contaras un poco sobre ti primero – En realidad, conocía toda la información sobre el chico, pero para romper el hielo era una buena idea una charla antes.

- ¿Sobre mi? Bueno, tengo quince años y estoy en la preparatoria, soy bastante bueno en el atletismo, se podría decir que soy un estudiante promedio en el mejor de los casos – hizo un segundo de pausa para pensar - vivía con mi abuelo antes de que fallecería, fue el quien me crío, perdí a mi padre cuando era muy pequeño así que no tengo muchos recuerdos de el.

-Ya veo, lamento tu perdida, a tu edad no era tan bueno en el atletismo, era bastante serio, incluso me confundían con el presidente de la clase por mi cara – Sabia que el humor no era lo suyo, pero cualquier cosa era buena si el chico podía soltarse un poco. Pudo notar que tuvo efecto, si bien Itadori no tenia un olor aun podía descifrar sus emociones con los sutiles movimiento de su cuerpo.

- Lo note, sin duda da un poco de miedo pero por suerte Ichiji – Se detuvo cuando vio un poco arqueadas las cejas del hombre – digo, no es nada.

-No te preocupes, no lo podría despedir aunque quisiera, no trabaja para mi, es el sujeto que usamos para los recados.

-Bueno volviendo al punto que nos concierne, te haré una introducción de tu situación.

Higuruma desplazo unos papeles por su escritorio en dirección a Yuuji para que los sostuviera.

-Veras, al momento de fallecer tu abuelo, te quedaste sin un adulto a cargo aun siendo un menor de edad sin una casta- observo por un momento al chico para ver si lo estaba siguiendo –como aun no puedes hacerte cargo de ti mismo, tu tutela pasaría a un familiar de sangre, sin embargo como sabes, no tienes ningún familiar.

El menor guardo silencio para que pudiera continuar, ahora mas preocupado por su situación.

-En resumen, el servicio social te movera a una residencia para menores, seguramente te instruyan para una emancipación, solo estarías en la residencia hasta que cumplas la mayoría de edad dependiendo de tu casta-

Hizo un momento de pausa para darle tiempo al chico para asimilar la nueva información, a quien no le agradaba la idea de marcharse de su casa en realidad, sabia cuidarse el mismo solo, quería seguir con su rutina de siempre.

-Entonces, ¿eso pasara conmigo? - Tomando esa pregunta como índice, el abogado retomo su punto.

-En retrospectiva, pero si estas aquí es por que te propongo un trato que te puede interesar, si bien la ley obliga a los menores a estar bajo responsabilidad de un mayor, la edad se reduce cuando el huérfano es un alfa – Itadori se habia inclinado suavemente sobre su asiento por el nuevo interés.

- ¿Que quieres decir? -

- Los alfas tienen la libertad de vivir solos a partir de los dieciséis, si llegas a ser un alfa puedes continuar con tu rutina normal, aunque tienes quince eso se puede arreglar-

- Así que este es el plan, hacemos tiempo hasta tu presentación, honestamente pienso que seras un alfa por el linaje de tu familia-

-Es una increíble idea Higuruma-san, de verdad pensaste en todo- su rostro de emoción complacía bastante al abogado, tomar un caso fuera de lo habitual empezaba a parecerle la mejor idea que había tomado. Sin embargo tenia que apagar la felicidad del niño por la siguiente noticia.

-No te emociones tan pronto, el servicio social aun quera hablar contigo mas adelante, así que tendrás que poner de tu parte para entretenerlos– A pesar del nuevo anuncio, el chico continuaba con su enorme sonrisa y asentía a todo lo que decía.

Si el abogado tuviera que describir al chico ahora mismo, le recordaría a un golden retriever que mueve constantemente su cola, era bastante fácil de leer. No solía presenciar un gran estado de animo por parte de sus clientes, ya que en gran parte tenían la condena de culpabilidad encima, la actitud del chico contrastaba con el ambiente del lugar. Su tren de pensamiento fue detenido cuando observo que el menor quería decir algo.

-Disculpa Higuruma pero por que decidiste tener mi caso, seguramente no pueda pagarte o algo por el estilo, no ganarías nada conmigo -

-Bueno, las protectoras de menores de japón generalmente cuentan con un abogado para conocer los intereses del chico, en mi caso, aunque no es mi especialidad me ofrecí como voluntario contigo –

El abogado no habia pensando mucho en decidirlo, en cuanto supo del estado del menor por las enfermeras, no pudo dejar de pensar en el asunto – además, tomare cualquier caso que quiera, para mi no se trata de los honorarios o la reputación que pueda conseguir.

Ahora el turno de Itadori en pensar sobre el abogado, le pareció una persona honesta y directa con las cosas que quería, no conocía mucho del hombre.

Con su charla acabada y aclarando que se volverían a reunir para estimar la fecha de su presentación con un médico, se despidió del abogado y se retiro del establecimiento. Ichiji lo esperaba con la puerta abierta del coche para llevarlo a casa, a mitad de camino, el chico recordó algo que no habia notado durante toda su charla, a pesar de que habían tocado el tema de las castas, el abogado no habia revelado el suyo.

-Ichiji ¿puedo preguntar algo? Es sobre el señor Higuruma-

-Claro Itadori-kun

-¿Cual es su designación? Parecía un beta pero note un poco de olor amargo, aunque pudo haber sido otra cosa en su oficina.

Al hombre pareció darle un poco de diversión el pensamiento del chico.

-Bueno, es entendible que no pudieras reconocer su designación, la mayoría de las personas creen que es un beta por su actitud, pero a pesar de lo tranquilo que luce, es un alfa.