Chapter Text
Tom sigue pensando que es ridículo, incluso después de semanas de haber leído la carta, cuando ya está de pie en el altar, firmando su nombre en el libro de actas.
Su caligrafía es más tosca que de costumbre, y, sinceramente, ¿Quién puede culparlo? Sus nervios no se han calmado con el paso de las horas, y Tom puede sentir su espalda incómodamente mojada a causa del sudor frío que sigue produciendo, su estómago se retuerce y la poca comida que consumió en el día lucha por escapar por su boca.
Pero es el príncipe heredero de Slytherin, tiene un trabajo que hacer, una postura que mantener, por mucho que quiera huir de toda esta situación.
El omega, su marido, - hasta que su hermano regrese de la guerra y reclame su lugar -, es alto, mucho más alto que él, adornado con joyas doradas que brillan contra su piel pálida, sus labios están pintados con un rojo intenso y el rímel resalta sus ojos verdes, tan brillantes que Tom piensa en los extensos prados del palacio, llenos del mismo color vibrante. Toma la pluma con tranquilidad y firma su nombre con una elegante cursiva, no duda en ningún momento, su expresión se mantiene cerrada y su aroma suave, sin dar indicios de lo que pasa por su cabeza.
Ambos tienen una apariencia que mantener, después de todo, con esta ceremonia finalizan los años de discordia entre el reino de Gryfiindor y el reino de Slytherin.
Tom se pregunta que piensa el omega al ver a un niño de 13 años en lugar de su esposo, el Alfa con el que se supone que debería intercambiar anillos y desnudar su cuello.
Tal vez se siente insultado, humillado más allá de la cuenta, con palabras que guarda para cuando abandonen la sala repleta de testigos, Tom siente un dolor de cabeza inminente ante la discusión que probablemente va a estallar tan pronto como estén solos en sus habitaciones.
Sus habitaciones.
Otro asunto que Tom había estado ignorando.
Por supuesto, su hermano no había abarcado este asunto en particular en su carta, pero Tom no tenía que esperar a que se lo dijeran para saber cuál era su deber. Los Omegas no se anudan solos y las noches de boda no se pueden posponer, por más atenuantes que sean las circunstancias.
¿Pero cómo podría Tom darle un nudo a su esposo, cuando ni siquiera ha tenido su primer celo?
Un Alfa virgen y sin nudo en la base de su polla jamás podría darle lo necesario a un omega fértil y maduro como Harry.
Sin duda, su hermano podría llevar a cabo su deber sin ningún problema; un Alfa maduro, del doble de tamaño que Harry, podría acorralar al omega fácilmente contra la pared, anudarlo y llenar su útero a la perfección.
Tom se sonroja.
Solo podía imaginar los sonidos que saldrían de la boca de Harry, sus suplicas desesperadas, su aroma consumido por la lujuria.
Cuando ambos terminan de firmar, siguiendo los siglos de tradición, Harry descubre su garganta, y, para vergüenza absoluta de Tom, su esposo se deja caer de rodillas, sus ojos verdes se encuentran con los suyos y una sonrisa pícara tira de los labios del Omega, un desafío silencioso que llena el pecho de Tom de deseo.
Siendo solo el representante del Rey, este no es su esposo y debería morder lejos de las glándulas de apareamiento, porque no es su marca la que pertenece al cuello de este Omega, ni lo será nunca. Pero Harry inclina su cabeza de modo que sus glándulas de apareamiento quedan desnudas ante los ojos codiciosos de Tom, lo incita a estirar la mano y tomar, a reclamar lo que se le pone en frente tan descaradamente.
Y Tom no es solo el hermano de Lord Voldemort por sangre.
La facilidad para tomar los tesoros de otros también corre por sus venas.
Sus manos, pequeñas y temblorosas, se posan sobre los hombros de su omega, sus dedos acarician la curva de su cuello, y sin dudarlo, Tom se inclina y muerde tan fuerte como puede, sus colmillos de cachorro apenas le permiten atravesar la piel pálida como es debido, sin duda, la marca es mucho más pequeña que la que un Alfa más grande y desarrollado podría dejar, su mordida fácilmente puede ocultarse con los atuendos adecuados, para gran decepción de Tom.
Pero Harry no lo mira con decepción en sus ojos, no parece triste ni consternado, al contrario, sus ojos brillan con un hambre que hace que Tom tiemble en su lugar.
Se pregunta, mientras la sala estalla en aplausos y felicitaciones, si él es el Alfa en esta ceremonia.
Tan pronto como ambos están solos en sus habitaciones, Harry se deja caer en uno de los grandes sillones y ríe, para confusión de Tom.
“¿Qué es tan gracioso?”
Harry lo mira con una sonrisa divertida, sus ojos verdes tienen un brillo que le quita el aliento a Tom. Todo en este omega lo hace quedarse sin palabras, desde su piel pálida adornada por joyas hasta sus ojos, sus labios rojos, la curva de sus pechos que Tom no puede dejar de mirar, no puede dejar de imaginar cómo se ve el omega sin todas esas prendas, solo piel desnuda a los ojos hambrientos de Tom y libre para que sus manos la recorran.
Se siente particularmente fascinado por sus pechos y sus muslos gruesos, sus manos no son lo suficientemente grandes como para abarcar ninguna de esas partes, y el solo pensamiento lo hace estremecer, el calor crece en su vientre.
“Todo. “Responde el omega, todavía sonriendo. “Cualquier otro en mi situación se sentiría ofendido. Mi Alfa prometido está ausente, y en su lugar me dejan a un niño que no parece tener más de 13 años. Es tan insultante que me divierte.”
Tom se esperaba una conversación así, pero, de todos modos, el calor que crecía en su vientre se esfuma y en su lugar da paso a la vergüenza, devastadora y cruel.
Odia a su hermano por ponerlo en una situación semejante, en la cual lo único que puede sentir es vergüenza y darse cuenta de lo insuficiente que es. Y Tom no disfruta de menospreciarse, es un Slytherin, un príncipe heredero y no es nada más que lo mejor, no hay nada que no pueda hacer.
Excepto hacer un nudo, porque la biología no es algo que su magia, por muy poderosa que sea, pueda dominar.
“Mi hermano lamenta terriblemente no poder estar presente como debería estarlo. “Dice, tratando de mantener un tono tranquilo y no dejar en evidencia lo miserable que se siente con está situación. “El viaje de regreso se tuvo que posponer por algunos problemas inesperados, pero ten por seguro que tan pronto como los solucione, volverá y tomara su lugar.”
Harry tararea, sus ojos recorren el cuerpo de Tom, su cabeza se inclina y parece pensativo mientras lo observa.
“Sin embargo, tendrás que follarme esta noche.”
Y Tom sabe que tiene que hacerlo.
Toda su vida ha sido entrenado para dejar la vergüenza a un lado cuando del deber se trata, le han hablado del sexo, sin duda, de su tarea como Alfa y futuro Rey, ha recibido clases con demostraciones prácticas de cómo se espera que folle con su pareja, ha visto omegas en celo rogando por un nudo, este es su deber.
Pero no puede.
Deja que el silencio llene la habitación por unos minutos, Harry lo mira, esperando que hable, y Tom solo puede devolverle la mirada sin saber que decir o hacer.
Voldemort se haría cargo tan fácilmente de la situación, arrancaría la ropa del cuerpo esbelto de Harry y lo haría inclinarse como se supone que debe hacerlo, listo para recibir su polla y tomar su nudo.
Pero por más que insista en pensar en lo fácil que sería todo para su hermano, el Alfa no está aquí y Tom no es él.
Toma una respiración profunda, intenta forzar las palabras a salir de su boca, la orden baila en la punta de su lengua.
Desnúdate para mí.
Pero Harry se adelanta. El Omega se pone de pie con un suspiro y en su mirada hay una ternura que desconcierta a Tom, no hay burla ni crueldad, solo calma, la misma que tuvo durante toda la ceremonia.
“No tienes que preocuparte, cariño. “Y oh, es la primera vez que alguien lo llama así, pero Tom está seguro de que es su palabra favorita ahora. “Me encargare de todo. Solo acuéstate sobre la cama y déjame trabajar.”
Y entonces su esposo comienza a bajar las tiras de su vestido, con la mirada fija en Tom, y Tom siente el aire congelarse en sus pulmones, sus ojos beben con avidez cada centímetro de piel descubierta, quiere dejar su marca en todo el cuerpo del omega, y merlín sabe que no es su derecho, pero su hermano lo dejo con toda esta situación y bien podría sacar algo de ella, ¿No?
El vestido cae al suelo y Tom se deja caer en la cama, sus ojos nunca se apartan de su esposo.
Harry está lejos de ser el estereotipo perfecto de omega con el que los Alfas normalmente sueñan; es demasiado alto, mantiene un fino rastro de vello que baja por su abdomen, carece de la debilidad que se asocia con los de su clase, de la sumisión que caracteriza a los omegas.
Por supuesto, a su hermano nunca le han gustado las cosas ordinarias, siempre se ha sentido atraído por aquellos tesoros que destacan del resto.
Nunca llevaría a un omega común y corriente a su cama, Tom lo sabe.
Voldemort es un dios entre humanos y ningún tipo de sumisión quedaría bien a su lado.
Harry se arrodilla sobre la cama, sus pechos se balancean suavemente con el movimiento y a Tom se le hace agua la boca, sus dedos se contraen mientras intenta reprimir la necesidad salvaje de tocar.
“Quítate la ropa, Alfa. “Su Omega ordena, sin perder nunca su tono de voz suave y su mirada pícara.
Y eso es todo lo que Tom necesita.
Su ropa se desgarra en varios lugares por su rudeza al quitarla, los botones saltan y se pierden entre las sábanas, Harry parece bastante divertido por su desesperación en desnudarse, y no es hasta que Tom está completamente desnudo, con solo su ropa interior como amortiguante, que el omega deja atrás la amabilidad y se sienta sobre su regazo, presiona el cuerpo de Tom contra la cama y su coño se posa sobre su polla dura, arrancándole un gemido.
“Quiero tu boca primero. “Harry toma su rostro entre sus manos, sus ojos son aún más brillantes de cerca. “¿Sabes cómo chupar un coño, Alfa ?”
El calor sube por el cuello de Tom ante las palabras vulgares del Omega, mueve su cabeza en negación y Harry se ilumina, una sonrisa tira de sus labios y parece tan, tan complacido, que Tom no puede evitar preguntarse por qué .
“Entonces te enseñaré.”
Tom apoya su cabeza sobre las almohadas, Harry se mueve hasta que sus muslos quedan alrededor de su cabeza y Tom tiene una vista perfecta de su coño, puede ver el líquido que se filtra de su agujero virgen, transparente y con un aroma que hace que Tom babee con solo verlo.
“Fóllame con tu lengua, Alfa.”
Tom hace precisamente eso.
Se deja llevar, separa los labios de Harry con sus dedos y desliza su lengua sobre la piel húmeda, Harry jadea encima de él y sus caderas se presionan más hacía abajo, casi ahogándolo con su peso. Pero Tom ignora su falta de aire, chupa y succiona el clítoris de su omega, escucha sus gemidos sin aliento, sus caderas se mueven con brusquedad y más lubricante sale de él, Tom lo siente sobre su nariz, entrando en su boca, es un desastre y a él le encanta.
Cuando deja que su lengua se deslice dentro de su coño, Harry se queda sin aliento, sus manos se enredan en el cabello de Tom y tira con tanta brusquedad que Tom gime, adolorido. Pero Harry es insaciable, sigue moviéndose y exigiendo más, usa a Tom hasta que su mandíbula le duele por todo el movimiento, hasta que el lubricante baja por la curva de su cuello y moja su cabello, antes de esto, Tom no sabía que los omegas podían mojarse tanto, que podían soltar sonidos tan vergonzosos como los que salen de la boca de Harry.
Pero pueden, y Tom podría volverse adicto al sabor y los sonidos que saca de su omega.
La noche se desvanece en un subidón de calor y necesidad abrumadora, la boca de Harry se cierra sobre su polla en algún momento y Tom recuerda gritar por la sensación, recuerda tirar de los mechones de Harry y hundirse una y otra vez en su boca, recuerda meterse tan profundo como le fue posible y correrse con tanta fuerza que su cuerpo tembló, y Harry, con un ronroneo satisfecho, trago cada gota de su semen.
Recuerda la sensación del coño de Harry apretando su polla, del omega saltando sobre su regazo, la visión abrumadora de sus pechos moviéndose con cada embestida, recuerda cómo se sintió tomar el pezón rosado de Harry en su boca y succionar como si fuera un cachorro recién nacido buscando alimentarse.
Al final, mientras Tom duerme sobre su pecho, con su boca todavía cerrada alrededor de su pezón, Harry todavía quiere más, quiere que el Alfa se despierte y lo folle de nuevo, quiere sentir su polla dentro suyo, su lengua, sus dedos, Harry lo quiere todo.
Pero viendo al niño dormir, succionando su pezón con pereza, su corazón se ablanda y la necesidad, el deseo de más, da paso a la ternura y la posesividad que crecen en su pecho.
Quizás su Alfa no lo tuvo en cuenta cuando dejo a su hermano pequeño ocupar su lugar, pero Harry es un omega codicioso y no renuncia fácilmente a sus joyas.
Y oh, que joya es el hermano pequeño del Rey, tan sumiso y complaciente, tan necesitado de afecto y sediento de atención.
Con Harry en el palacio, las cosas cambian bruscamente.
Tom despierta en una cama caliente, con el cuerpo del omega envuelto alrededor del suyo; a veces, Harry es necesitado y lo despierta montando su polla, o disfruta de hacer que Tom chupe su coño tan pronto como sus ojos se abren. A veces, le gusta torturar al pequeño alfa, lo hace chupar sus pechos como un bebé mientras sus manos juegan con su polla, sin darle nunca el alivio que desesperadamente ruega.
Cuando está menos necesitado, Harry se arrodilla debajo del escritorio de Tom, toma su polla en su boca y permanece quieto durante horas, manteniendo al alfa caliente y en un estado de excitación enloquecedor, Tom tiene suerte si puede terminar todo su trabajo sin cometer errores.
Es completamente degenerado y libertino como el omega se sube la pollera del vestido mientras caminan por los pasillos y lo obliga a arrodillarse y complacerlo, se corre sobre la boca de Tom y luego lo arrastra a un beso desenfrenado, es una locura, donde el omega debería comportarse con educación y ser tímido y vergonzoso, Harry es una bestia insaciable que deja a Tom agotado y casi llorando por un descanso.
Tal vez, si Tom hubiera criado a Harry como se suponía que debía hacerlo en su noche de bodas, Harry no estaría tan necesitado, si hubiera llenado a su omega adecuadamente, Harry no estaría chupando su polla hasta tener su semen bajando por su garganta, ni estaría haciendo que Tom estire su coño con tapones para mantener el escaso semen de su alfa dentro de él.
Cualquiera que sea la razón, Tom es el Alfa y el Rey regente hasta que su hermano regrese, y debería ordenarle a Harry un comportamiento más adecuado, pero es un adolescente, hormonal y tan necesitado como el propio omega, y cuando Harry se arrodilla ante él en medio de un pasillo, Tom no puede negarse.
Por supuesto, no todo es perfecto.
La imperfección viene con los anticonceptivos.
Tom puede ver el ceño de Harry fruncirse en desagrado cada vez que una de las sirvientas deja la poción sobre la mesa. El olor del omega se vuelve agrió con su infelicidad y sus ojos miran a Tom como si lo hubiera insultado.
“¿No quieres hijos míos? “Pregunta un día, cuando la poción es puesta sobre la mesa de nuevo.
Tom casi escupe su té.
“¡No! “Niega, porque Tom estaría encantado de ver a Harry hincharse con su hijo, estaría babeando en el momento en el que los pechos del omega se volvieran aún más grandes por la leche materna, toda destinada a alimentar la descendencia de Tom.
“Entonces, ¿Cuál es el problema?”
El problema , piensa Tom, es que no eres mi esposo legal y no es mi lugar dejarte preñado.
“Sabes cual es el problema. “Dice en cambio, volviendo la mirada a su desayuno. “Por favor, toma la poción.”
“A él no le importaría. “Dice, pero toma la poción sin hacer otro comentario.
Luego, para gran placer y consternación de Tom, se desnuda en medio del comedor, ignorando los grandes ventanales que dan al jardín, e insta a Tom a chupar sus pechos mientras salta sobre su polla, dejando que sus gemidos suenen altos y desvergonzados en la habitación.
Tom no quiere pensar en que hará cuando se hermano regrese, en como podrá mirar a Harry a los ojos y olvidar que era él el encargado de hacer que el omega se corriera, que era él el que atendía su apetito insaciable y chupaba sus pechos hasta dejarlos hinchados. No quiere preguntarse como podrá seguir con su vida sin poder volver a sentir el coño de Harry rodeando su polla.
Una vez más, maldice a su hermano en su cabeza, y una parte oscura y maliciosa de él desea que el otro Alfa nunca regrese, porque Harry es la misma perfección y Tom no quiere renunciar a ella.
