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Language:
Español
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Published:
2025-04-24
Words:
2,915
Chapters:
1/1
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1
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4
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59

Charla de chicas Digimon

Summary:

Charla entre Palmon y Gatomon.

-Un corto perteneciente a Sesion Nocturna

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

 

Odaiba, isla artificial en la bahía de Tokio y lugar donde la mayor parte de sucesos relacionados al mundo Digimon ocurrieron.

Ya con la noche cayendo, las personas salían de sus trabajos y regresaban a casa haciendo una vista apretada de personas por las calles más concurridas. Personas y Digimon, quienes caminaban por las calles de manera amena.

Ya no era raro ver a Digimon con un compañero humano, aunque en su mayoría no estaban muy inversos en lo que eso significaba.

Ahora, en un parque que sus farolas empezaban a iluminarse una pareja de Digimon muy conocida se mantenía pasando el rato lejos de sus DigiElegidas. Estaban siguiendo sus órdenes, bueno, solo una de ellas lo era, la otra únicamente se terminó colando.

Palmon gimió y devoro sus dulces que mantenía de una bolsa abultada que colgaba de su hombro, de vez en cuando pasaba un par a Gatomon quien no tenía nada para sí misma.

“Debo decir que Mimi te consiente. Ha invertido mucho dinero comprando golosinas para ti.”

“Lo hace como pago por darle tiempo para sí misma. Aunque podría haberme quedado en casa cuidando de su hermana pequeña, pero su madre dijo que no había problema.”

“Tiempo de chicas? ¿Algo humano?” Gatomon pregunto.

“… si. Era algo que hace como humana. Algo muy íntimo, eso dijo.” Palmon se sonrojo, su compañera felina solo la miro extrañada.

“Cosas intimas. *suspiro* Debo decir que pese a ser compañera de Hikari nunca he podido comprender una única cosa suya. ¿Sabes que besa a su hermano mientras duerme? Se supone que como hermanos eso no es permitido, eso he oído en todas partes. Y he leído.” Gatomon miro a suelo, recordaba haber visto ese comportamiento muy extraño. Hikari no era de las que se acercaban mucho a los chicos, incluso sintió aversión a los halagos de Davis en muchas ocasiones.

“Los humanos hacen cosas muy raras, ya sabes cómo son. Pero eso hace que queramos aprender de ellos y apreciar sus rarezas.”

“Pero no es solo eso. Incluso la he visto…” Gatomon se trabo en sus palabras, Palmon se giró ante ese comportamiento raro en ella.

“Que dijiste?”

“La he visto oler…”

“Oler?”

“La he visto oler la ropa interior de Tai.”

Palmon se quedó a medio camino de morder un dulce blando, su sonrojo tomo un tinte más fuerte ante lo dicho, pero no fue demasiado como lo fue su compañera quien jugueteaba con sus garras en el asiento.

Gatomon tenía su rostro completamente sonrojado, no entendía del por qué se comportaba de esa manera. No entendía el porqué de muchas cosas y ahora al expresar y recordar esos momentos ajenos a cualquier comportamiento normal, ella se sentía muy extraña-

Los Digimon eran criaturas digitales, se suponía deberían saber varias cosas por los datos que circulan en la red. Pero siendo quienes son y sus compañeros niños, sus datos se asimilan a lo que su compañero humano comparta con su Digimon.

Palmon sabia de lo que la influencia de su DigiElegida podía hacer. La influencia incluso iba al punto de sentir atracción por un humano. El hecho de que Gatomon se sonrojo siendo ella ya una evolución madura comprueba que estaba siendo influenciada.

La chica planta-reptil soltó una risa. Risa la cual molesto a su acompañante.

“Oye, no te dije eso únicamente para que te rías. No permitiré que te burles de Kari.”

“Lo siento, lo siento. No me estoy burlando, solo encuentro gracioso que Mimi no sea tan diferente.”

“También huele la ropa interior de un hombre?” Gatomon mostro duda.

“…algo así.”

 

Gatomon solo miro de lado a una sonriente Palmon que mecía suavemente la bolsa a su lado, había dejado de comer dulces. Aunque no esperaba que la deje con la duda quería oír un poco más sobre la elegida de su compañera Digimon.

“Entonces…”

“Entonces que?” pregunto Palmon de vuelta.

“Entonces que más hace Mimi…”

“Eh-ah bueno… suele pasar el tiempo con Tai en casa o fuera de ella.” Palmon tartamudeó, de inmediato saco otro dulce de su bolsa y siguió comiendo. Gatomon la miro con más dudas.

“Y Agumon?” pregunto la gata.

“Ah él? Creo que lo suelen enviar con Davis o le dan comida. Ya lo conoces como es, alguien sin lleno.” La planta-reptil, se sumergió en sus recuerdos. “Y con ellos solos, supongo que hacen lo que hacen. Una vez vi a Mimi olfateando la ropa de Tai, ¿así que creo que es algo que hacen por el hombre que les atrae? O al menos eso… creo. ¿Nunca lo has leído?”

Gatomon ha leído, si ha leído sobre ello en revistas y en internet. Pero una cosa es leerlo y otra es entenderlo por completo. Al menos sin que su cuerpo se caliente y quiera ronronear como esas gatas domesticas que ha visto en los pisos vecinos. Pero ahora que Palmon estaba aquí y aseguraba que Tai estaba visitando a Mimi, eso quería decir que las inseguridades que Kari ha murmurado sobre su hermano saliendo con una chica son ciertos.

Murmullos que parecían ser más una negación más que cualquier cosa. Eso y de cómo intervenir sin ser una tercera rueda. Gatomon recordaba que solía hacerse la sorda ante los delirios de Kari en esos momentos.

“Entonces si es así como dices. Tai y Mimi están en una relación? ¿Son compañeros de apareamiento?” Gatomon pregunta. Su acompañante solo tararea y saca una paleta de colores.

“… supongo que podría decirse? Ya sabes, he oído de Mimi que dicen hacer el amor. Tener sexo.” Respondió Palmon, intento ser ajena a lo dicho, pero aun mostraba vergüenza.

“Sexo… tienen sexo siempre que se encuentran?” La gata mostraba duda, no podía entender que tiene de bueno aquello. “Digo, al parecer él tiene algo que atrae… su olor hace que Kari haga lo que hace…”

Parecía que el olor atraía a los humanos, a Hikari le atraía olfatear a Tai, así como compartir saliva de boca a boca. Pero para ella el olor de un hombre solo le causaba picazón en la nariz, el fuerte aroma masculino del hermano de su DigiElegida le producía eso y varias sensaciones más en su cuerpo digital que no entendía por completo.  

O se negaba a entender.

No entendía el comportamiento sugestivo de su cuerpo, la sugestión humana.

De reojo, Palmon vio las diferentes emociones que parecían invadir a la gata digital. Pese a ser una evolución más madura, no tenía mucho conocimiento de eso. Ella tenía que cambiar aquello.

“No sé si siempre tienen sexo siempre que se encuentran. ¿Puede ser que sí? Aunque cuando Tai a llegado a casa de los padres de Mimi nunca han hecho nada más que cuidar de la hermanita pequeña.” Palmon miro hacia el cielo nocturno como si estuviese pensativa. “Y sobre el olor… puede ser que sea algo atractivo? Aunque para mí lo mejor es el sabor. Tai tiene un sabor salado y dulce delicioso, así como una consistencia grumosa parecida al yogurt.”

“… de que estas hablando?”

“D-digo, puede haber muchas cosas que a las mujeres les llame la atención sobre Tai. A Mimi le gusta olerlo… así como Kari dices que lo hace.”

“P-puede ser, pero…” Gatomon miro a los alrededores si es que nadie los estaba escuchando. “ellos son hermanos. No deberían ser así.”

“Eso no lo se. ¿No siempre han sido muy cercanos? Pero lo que sea que hagan deberían resolverlo ellos mismos.”

“…”

“Los besos no son tan malos. Aunque al principio el chocar los dientes es gracioso cuando no se sabe de lo que un beso es… pero después es divertido.” Palmon sonrió recordando.

Gatomon se giró y alzo una ceja ante las palabras escuchadas. ¿Que era eso de besos? ¿Acaso Palmon beso a Tai, a un humano? Eso sería algo antinatural.

¿Beso? ¡!

La gata digital tuvo una especie de click, observando mejor a Palmon vio como la bolsa que tenía a su lado tenía bordados del símbolo del valor de Tai, así como de la Pureza de Mimi, individuales y sobreexpuestos en una combinación extraña.

“Palmon… veo que tienes algo muy relacionado a Tai. Digo, no creo que sea Davis. ¿Porque es eso?”

“Esto?” Palmon tambalea su bolso. “Mimi lo hizo. Y se siente a gusto tener algo que recuerde a quien aprecias. ¿Te da una especie de sentimiento de pertenencia? Es muy diferente a solo tener algo tu DigiDestinada. ¿Es algo increíble, podría decirse que es amor? Mimi lo dijo así… las emociones mezcladas. Siento que he cambiado un poco.”

La Digimon planta-reptil se sonrojo ante lo dicho y jugueteo con sus dedos. Gatomon solo pudo mirar y sentir que algo estaba fuera de lugar en su compañera Digimon, era algo muy extraño. Hasta podría decirse que se ha corrompido, más que todo porque no puede imaginar un humano, a Tai besando a Palmon quien no tenía características humanas por ningún lado. Eso sería muy raro.

“No veo a un humano teniendo esa clase de relación con un Digimon. No te estas corrompiendo, ¿Palmon?” pregunto con duda, Gatomon.

“No. ¿Como seria eso posible? No soy un tipo virus.”

“No lo eres, pero…”

“Lo que digo es que, Tai tiene algo que atrae a Mimi así que yo quise averiguar que era.” Palmon miro de manera melancólica a la nada. “Como Digimon no debería entender sobre ello, pero lo hice. Entendí lo que Mimi sentía cuando estaba con un hombre, sentí afecto por un hombre. Un humano.”

“… no entiendo.”

“Puede que lo hagas. Solo que no quieres aceptarlo.” Palmon miro de frente a una dudosa Gatomon. “Sentiste vergüenza por lo de Kari. ¿Acaso no sientes curiosidad por ello? ¿No sientes nada cuando viste eso que Kari hace por Tai?”

¿?!

Gatomon lo penso por un momento, sonrió ante tal situación. Era imposible que un Digimon sintiese ese tipo de atracción, era imposible… imposible. Lo era, pero los ligeros picores en su cuerpo ante lo que su DigiDestinada hacia por su hermano, la manera que se tocaba entre las piernas olfateando la ropa de Tai cuando creía que no la miraban, la manera en la que ella olía pañuelos con una sustancia pegajosa de fuerte aroma… ella misma lo había olido y la primera vez le pareció un aroma muy fuerte, hasta que le llego a gustar y espero el momento que Kari terminara lo suyo para ella misma oler aquello como si fuese hierba gatera.

Ella negó con la cabeza, no podía ser cierto. Ella se estaba corrompiendo. No podía pensar en otra cosa para explicar el hecho de que ella misma haga comportamientos humanos de su DigiElegida por el hombre humano más cercano y que Kari deseaba.

La noche ya caía sobre la pareja Digimon en el parque, las personas alrededor no ponían mucha atención a aquellas sentadas en una banca alejada.

Palmon miro como Gatomon fruncía el ceño y se sonrojaba por momentos, al parecer ella tenía algo de apego por el hermano de Kari. No podía culparla. Aunque esperaba que llegue a un entendimiento y no colapse, el rostro de la gata empezó a tomar tintes muy rojos y sus ojos ahora parecían remolinos.

La gata digital colapso sobre su asiento a lo que Palmon tuvo que ver si estaba bien. Le preocupo ese colapso, pero el rápido reaccionar le dio alivio. Aunque ahora mismo la gata desviaba la mirada. Palmon llego al razonamiento de que los pensamientos de Gatomon llegaran a algo bueno.

El silencio se hizo por un largo tiempo. Eso fue hasta que la gata digital lo rompió.

“Entonces… dices que besaste a Tai? ¿Lo besaste y no ocurrió nada más? Mimi no te prohibió… no te sentiste rara por hacer eso.”

“Al principio sí. Era raro, no lo entendía, pero eso fue hasta que sentí el chispazo en mi interior y entre mis piernas. Fue cuando vi a Mimi y Tai teniendo sexo.”

“… los viste. Y cuando lo besaste, lo hiciste, ¿así como estas ahora? Siendo Palmon…”

“Claro que no. Lo hice al digievolucionar a Lilimon, de esa manera soy más humanoide y casi del mimo tamaño de Tai, no puedo conseguir más datos así que suelo ser pequeña de todas maneras.” explico la chica planta-reptil, todo muy tranquila ante la mirada inquieta de Gatomon.

“Así que lo haces cuando eres Lilimon. ¿Pero no es raro? Para él, para Tai, el hecho de hacer eso con un Digimon.” Gatomon estaba curiosa, no podía decidir si era por ella misma o por lo extraño de imaginarse a un humano con un Digimon.

“El beso no. ¿Por qué lo seria?” Palmon mostro duda, aunque de inmediato cambio por un sonrojo. “Eso es hasta que se llega al sexo.”

“Sexo!?”

“Shhhhhh… quieres quitarlo a todo el mundo?” Palmon extendió sus enredaderas y calló a Gatomon quien se veía fuera de sí misma.

“P-pero eso debería ser imposible. S-sexo… nosotras somo datos. No tenemos una v-vag..vag”

“Vagina? ¿Coño?” dijo curiosa Palmon.

“Eso mismo.” Destrabo su lengua la gata. “No deberíamos tener órganos reproductivos…”

Palmon la miro con duda. Pero aun así le llamo la atención que Gatomon siga sonrojada.

“¿Eso dices ahora, pero nunca has hecho nada que tenga que ver con el sexo? Se que si podríamos hacerlo, es difícil pero no imposible quitar la censura que nuestros cuerpos adoptan.”

“…”

“lo has hecho?”

“…”

“No?”

“… solo una vez.”

“solo una vez?”

“… fueron algunas veces! ¡Pero es difícil hacer algo cuando tus manos son garras!”

Palmon sonrió ante tal reproche de Gatomon, el sonrojo ante la confesión fue demasiado para su acompañante, pero aun así se unió y sonrió.

Con todo calmado, se quedaron en silencio por un momento. Gatomon se movió inquieta y toco levemente a Palmon, quería que continue con la historia.

“…”

“Si. Tuve sexo con Tai, imité lo que vi que Mimi hacia con él. Fue incomodo, mi cuerpo como Lilimon es pequeño y él es enorme.”

“Enorme?”

“Su pene. Lo que Tai tiene entre las piernas es demasiado grande para Lilimon.” Palmon suspiro cansada. “En momentos como ese es que te envidio, Angewomon es justo o un poco más alta que una mujer humana. El tamaño de tu cuerpo es perfecto para él.”

“Perfecta? ¿Crees que Angewomon es perfecta para Tai? ¡¿Que dices?!”

“Así como escuchas. Yo solo lo logro siendo Rosemon y eso es muy agotador, no quiero ir al mundo digital solo para eso.”

De esa manera se dio una charla que rondaba entre lo prohibido de humanos y Digimon. Gatomon era la que mas se sonrojaba y tartamudeaba a ello, ella siendo la más racional le parecía algo muy ajeno y era posible que sea corrupción para los datos de un Digimon anhelar lo que solo pertenecía a los humanos. El hacer el amor, las relaciones sexuales. Para Palmon los arranques de tartamudeo de la Digimon más madura le parecían divertidos, no siempre se podía sacar a Gatomon de su comportamiento sereno y esa era una faceta encantadora.

La conversación fue y vino sobre como las formas de Angewomon y Lilimon son más humanas, son aptas para las travesuras con un humano masculino de confianza. Para Palmon fue algo increíble, sentir el calor masculino en su interior y sentir como se llenaba de líquido… era algo extraordinario. Para Gatomon la idea le parecía incomoda, su cuerpo temblaba ante tal pensamiento al imaginar como su forma de Angewomon seria tomada y apareada.

La conversación fue de esa manera hasta que Palmon saco del bolso un teléfono y vio la hora, ya estaba caída la noche.

“Ya me marcho. Mimi no estará en casa y debo ir a cuidar a la hermanita pequeña.”

“… si. Aunque… espera, ¿que llevas alli?” Gatomon vio ahora si lo que Palmon tenia en el bolso, un gran huevo.

“Ah! ¿esto?” Palmon abrió y dejo ver un digihuevo de tamaño moderado. Su color era de un verde claro y ligeras líneas doradas espectrales. “Es solo un huevo. Nada más.”

“Un huevo? ¡¿Es eso un digihuevo?! ¿Qué estás haciendo con eso aquí y no lo dejaste en el pueblo de los inicios?”

“Es un regalo para la hermanita de Mimi. El huevo no quiso quedarse en el Digimundo… además de que es mejor que este cerca de sus padres~” Palmon sonrió.

“Que?”

“Nada, no es nada. Ya hablamos otro día. No lo pienses demasiado y disfruta.” Tarareando Palmon salto de la banca y tomo rumbo, perdiéndose en la lejanía de la calle del parque.

Gatomon quedo con la duda sobre ese digihuevo que Palmon tenia en su poder. Esa duda se sumo a las incógnitas de los sentimientos extraños que en su interior estaban despertando y se reforzaron por Palmon quien decía disfrutar de placeres carnales.

Ella se quedo con la vista fija en la chica planta-reptil hasta que se perdió por completo. Es chica era una completa rara, incluso se podría decir que es un dato corrupto.

Mira eso, ya hasta se esta diferenciando como chicas. La estaba viendo como a una hembra humana…

Suspirando Gatomon dio brinco de gato y decidió volver a casa. Tenia que despejar su cabeza y comer algo, sentir mucha hambre. Ya casi se parecía a Agumon con su apetito descomunal.

“Pero en casa esta Tai... aunque este con el resto de chicos solo será por un corto tiempo. Después de eso… estaremos solos. *glup*tragó saliva ante las implicaciones, las semillas de la curiosidad dejadas por Palmon era fuertes.

Sea lo que fuese. Ella es una Digimon madura y contendría su curiosidad para otra ocasión, no de dejaría dominar por esos extraños impulsos que ardían en su interior.

Notes:

He vuelto.
Lamento estar desaparecido por mucho tiempo, mi laptop estaba frita y no tenia respaldos para mis historias en mi celular para poder continuarlas. Pero si he seguido con los guiones y bases de las historias, no las he olvidado.
Ya he arreglado algo mi laptop, basta que vuelva a morir supongo.

Pero en fin. Este corto es solo para mostrar que aun vivo.
Buena lectura.