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El valor acomulativo de la resistencia

Summary:

Senku tiene cero resistencia física, eso también aplica a lo sexual, pero Ryusui no quiere estar de acuerdo

Notes:

No tengo absolutamente nada que decir que, lo unico es que esto tiene en POV de Senku y por lo mismo es bastante explicito en los terminos sexuales.

Espero les guste, dejenme cualquier comentario, gracias

Work Text:

Senku nunca ha sido deportista, ni si quiera antes de la petrificacion, ni cuando la clase de deportes era obligatoria, sus compañeros siempre bromearon que era cuestión de equilibrio, Senku había tirado todos los dados a su inteligencia y Taiju los había tirado todos a su fuerza física.

 

Así que no era sorpresa que después de un poco de esfuerzo físico se sintiera cansado, eso era hasta que cierto Capitán se decidió cambiar un poco su naturaleza.

 

Y es que su falta de fuerza física y aguante también aplicaba a lo sexual. Nunca había estado interesado en el sexo de manera romántica, de hecho solo se lo había planteado un par de veces a penas entrado en su pubertad, se había encargado de masturbarse y liberar tensiones de forma que no fuera un impedimento para su vida diaria, pero nunca había necesitado de nada más.

 

Pero Ryusui tenía otra idea, después de meses de ir y venir coqueteandose y bromeando con la tensión que los rodeaba, al final habían terminado en la cama después de una noche de celebración con el pueblo ishigami, Senku como el virgen pero lógico cientifico que era, tenía un par de ideas de lo necesario para cumplir apropiadamente la tarea de tener sexo. Pero al parecer su lógica no había hecho los cálculos con la, que al parecer inacabable, estamina que tenía su pareja.

 

—B-basta... Si seguimos voy a morir— Senku a penas podía respirar tratando de separar a Ryusui de encima suyo. El rubio estaba besándolo de nuevo en las caderas y mordiendo la piel blanca que encontraba a su camino.

 

—mmmm pero acabamos de empezar — Su voz le hizo dar cosquillas en todo el cuerpo.

 

—Demonios, es mi primera vez, n-no tienes que ser tan exigente —

 

—Ahh querido senku, va a ser un largo viaje—

 

 

 

Y asi lo fue, desde entonces las ocurrencias de Ryusui han estado persiguiendolo tratando de mejorar su resistencia física. En general habían sido rutinas tal vez muy extendidas de sexo en las noches o similares, pero al parecer hoy algo había iluminado la codicia del rubio.

 

—Concentrate en tu experimento — Los movimientos de la mano de Ryusui seguían aumentando en velocidad.

 

—D-dos miligramos de magnesio y...— Senku estaba temblando tratando de mantener sus notas lo más ordenadas posibles. Estaba sentado en el escritorio de su laboratorio, con Ryusui detrás de la silla manteniéndolo con las piernas abiertas y jadeando con cada movimiento de sus dedos— La reacción q-qui.... — un jadeo lo interrumpió sintiendo otra vez cerca el orgasmo. Nuevamente los movimientos se detuvieron de golpe y su única manera de protestar fue con un gruñido.

 

—Aún no— el aliento caliente de Ryusui en su cuello lo desconcentró aún mas— Termina la página — empezó a morder su cuello.

 

Senku seguía jadeando mirando a sus desordenados e incompletos garabatos, intentar concentrase en una buena cantidad de sal de epsom para llevar en el perseo estaba siendo una tarea mucho más complicada de lo que usualmente sería. Sintió un impulso por suplicar por algo de atención y dejar de tener que escribir sus notas en una situación así, pero estaba seguro que Ryusui no lo dejaría ir tan fácil, así que solo se decidió a morderse los labios y continuar escribiendo.

 

En cuanto el lápiz tocó el papel, la mano de Ryusui volvió a su lugar entre sus piernas, jugando desde la base de su miembro hasta la punta, sus piernas temblaron un poco por la sobre estimulación y la cantidad de tiempo que llevaban en esta actividad, 534 segundos para ser exacto. Continúo escribiendo el resto de la página y cerca a las últimas líneas la mano de Ryusui se empezó a mover más rápido.

Su cabeza se fue hacia atrás y con un gemido empezó a mover las caderas en respuesta,

 

—Ryu...! — y al fin pudo liberarse, retorciéndose en la silla y jadeando al fin de llegar al orgasmo que le había denegado por tan largo rato, sintiendo sus piernas y brazos débiles como gelatina una vez empezó a tener otra vez conciencia de si mismo.

 

La risa juguetona en su cuello no dejó de ser exitante.

 

—Esta vez duraste un poco más — Ryusui le besó la mejilla.

 

—Si hubiera sabido que el capitán que escogí para el viaje sería un enfermo dedicado a torturarme sexualmente tal vez hubiera escogido a otro— No tenía fuerzas para moverse, así que se quedó recostado en la silla y el brazo de Ryusui que lo rodeaba.

 

Recibió otro par de besos en consolación y pudo sentir como una mano bajaba de su pecho hasta su vientre, Ryusui limpió un poco de su semen y se lo llevó a la boca.

 

—Como siempre, eres exquisito en todos los aspectos —

 

Lo único que pudo hacer en respuesta fue voltear la mirada y sentir su cara acalorada.

 

—I-idiota— Un beso en la comisura de los labios fue la respuesta— Me vas a dejar terminar de trabajar? —Empezó a acomodarse la ropa.

 

La risa de Ryusui le hizo vibrar el cuello— solo porque tengo que trabajar en las rutas para el viaje— Senku seguía sin acostumbrarse a los acercamientos de su novio, nunca habia tenido una pareja, siempre había pensado que era un problema y distracción, así que tener una pareja en esta situación era aún más complicado, pero Ryusui había demostrado ser más bien un apoyo como su novio, y lograba mantenerlo en el rumbo de su trabajo y aspiraciones sin ser demasiado demandante de atención.

 

Volvió a acomodarse la ropa interior y su toga para seguir con las formulas y notas necesarias, podía ver de reojo a Ryusui también anotando y haciendo medidas de su propio trabajo, y todo siguió su rumbo por otro par de horas

 

Cantidad y volumen de la carga, consumo y limitaciones de recursos, alimento y raciones, todo empezaba a caer en su propio lugar tratando de asegurarse de no dejar ninguna variable sin resolver. Cuando estaba por seguir con un plan de emergencia en contra de enfermedades sintió la mano de Ryusui en su hombro.

 

—¿Tan pronto? — suspiró.

 

—Son las dos, ya es hora de dejarlo por hoy— Ryusui empezó a empujar la silla lejos del escritorio.

 

—Mmm 5 minutos más— Empezó a quejarse de nuevo.

 

—Si claro, como si fueran solo 5 minutos, ahora vamos o te llevo en brazos —

 

Negó efusivamente — Ni se te ocurra! Me niego a aguantar a Gen y a Kohaku en la mañana preguntando cosas —

 

Y Ryusui prácticamente lo arrastró hasta su tienda, últimamente dormían juntos sin importar las quejas de Senku y las miradas indiscretas de algunos. Pero había ayudado a que senku pudiera dormir y descansar apropiadamente, eso y que directamente podían tener más tiempo de intimidad juntos.

 

 

Se tiró boca arriba a la cama que estaba perfectamente tendida y con olores florales que estaba seguro Françoi había preparado para "el buen descanso".

Senku agradecía que Françoi les diera privacidad en las noches, asume que bien se dio cuenta sin decirle nada o Ryusui se lo pidió directamente después de la primera vez.

 

Sintió un par de manos quitándole los zapatos, suspiró de satisfacción sintiendo el masaje y caricias en sus pantorrillas, haciendo círculos con la punta de sus dedos por sus gemelos.

 

—¿Ahora eres masajista?—

 

—Le pedí un par de consejos a Françoi, resultan bastante útiles para complir mi rol como tú novio — Senku fijó su mirada en los dedos azules de Ryusui.

 

—Y ¿A qué debo el honor? — Lo molestó.

 

—....Llevas tenso un par de días y el instinto de un marinero no se equivoca, pero sé que me lo dirás en algún momento —

 

Senku no dijo nada y fijó su mirada en una pared de la tienda.

 

Estuvieron en silencio un par de minutos, cuando Senku decidió hablar.

 

—Se cumplen 6 meses desde que congelamos a Tsukasa....—Sintió un nudo en la garganta pero no cambió su expresión, decidió no decir más, no tenía ganas de ser melodramatico y explicar lo inútil que se sentía de tener a un amigo congelado en una nevera esperando un milagro que aún no podía entender.

 

—Y tu cómo siempre cargando con todo el peso sobre tus hombros — sintió las manos de Ryusui subir por sus muslos y continuar con el masaje— No conozco una sola cosa que no puedas lograr, confío en que encontrás la manera de revivirlo—

 

Se limitó a reír ignorando el leve sonrojo por la confianza que su capitán le profesaba. Sintió los suaves besos de Ryusui en su pierna, justo sobre su rodilla.

 

Acarició el cabello rubio que tenía a la mano, disfrutando de la vista.

—¿Vas a ayudarme a distraerme?— Ryusui estaba entre sus piernas, levantando sus muslos con ambas manos.

 

—Con gusto— Senku jadeó ante una leve mordida.

 

A pesar de que el placer era adictivo, pocas veces Senku lo buscaba activamente, era demasiada distracción para su deber como científico, pero para Ryusui era todo lo contrario, o al menos eso parecía.

Senku trataba de entender la razón, como alguien que se dedica a complacer sus deseos egoístas se había encaprichado tanto con él? No era atractivo, ni musculoso, de hecho entraba mucho en el promedio o tal vez menos, dedicado a la ciencia y a su pasatiempo desde pequeño... y .... ahhhggg pensar en estás estupideces empezaba a ser desgastante también.

La presión en su pecho se sintió más fuerte, una sensación de incomodidad se alojó en su cerebro, haciéndolo sentir completamente desconectado de la situación. Odiaba no sentirse en control.

Inconscientemente empezó a contar, para distraerse en algo, para darle algo que pensar a su cerebro.

Se sabía Pi al derecho y al revés, eso no ayudaría, sería mejor otro número. Euler, eso era mejor.

 

2.71828...

 

—Estas distraído— Está vez Ryusui lo mordió con más fuerza para llamar su atención, eso seguramente dejaría una marca— deseo toda tu atención en mi Senku— las suaves caricias ahora eran demandantes colándose entre su toga y llegando hasta su trasero.

 

El recorrido húmedo de saliva empezó a subir cada vez un poco más hasta llegar al interior de su muslo, justo al lado de su ropa interior, sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo cuando Ryusui empezó a mover la tela hacia abajo.

Quiso protestar algo sobre como realmente si le estaba poniendo atención pero la sensación de humedad a su alrededor fue suficiente para hacerlo jadear un poco.

 

El sonido de satisfacción que Ryusui hizo no fue más que para hacerlo perder más la concentración en sus pensamientos.

 

Los movimientos de la lengua de Ryusui eran exploratorios, tocando cada centímetro de su miembro, estimulandolo como si tuviera todo el tiempo del mundo.

 

Empezó a jadear inconscientemente, la vista era estimulante, pero lo más entretenido siempre era poder tocar a su pareja, el tacto no era algo que especialmente encontrara placentero en su vida diaria, de hecho pocas veces había deseado tocar a alguien fraternal, romántica o sexualmente, pero la sensación de enredar sus dedos en el cabello de Ryusui mientras estaba entre sus piernas era extremadamente satisfactoria.

Poco a poco empezó a mover la cabeza de su novio de arriba a bajo, dando el ritmo que quisiera y a Ryusui nunca le molestaba, al contrario, llevaba sus manos a la cadera y abdomen de Senku para indicarle que siguiera moviéndose.

Sus jadeos empezar a hacerse más audibles y sus movimientos más erráticos.

 

Sin previo aviso Ryusui se alejó de su entrepierna y lo soltó completamente, sintió una soledad y frustración que no podía explicar.

 

—Q-que... —

 

—No hay necesidad de apresurarnos, quiero que lo disfrutes al maximo— la voz de Ryusui estaba algo áspera.

 

Senku lo miraba con fastidio, se había dedicado toda la tarde a molestarlo y ahora también.

 

—¿Que bicho te picó? Gen dijo algo raro o quien te metió ideas a la cabeza?—

 

Ryusui empezó a desbrochar su propia ropa lentamente.

 

—¿Por qué? ¿Pasó algo?— su tono y sonrisa eran de alguien al que no podrías confiarle ni su sombra.

 

—Llevas haciendo esto todo el día — Se dejó desnudar también sin dejar de mirarlo enojado.

 

—¿Esto? ¿Que cosa?— una carcajada salió de esos labios.

 

—¡Esto! Me tienes al borde del orgasmo y luego nada! — Senku sintió un tic en el ojo después de tratar de explicarse.

 

Ryusui lo vió con una mirada pícara y no dijo nada. Solo terminó de desvestirse antes de besarlo de nuevo. Senku estaba a punto de replicar y quejarse de nuevo pero Ryusui le mordió la lengua y los labios con fuerza.

A pesar de la sensacion placentera Senku no dejo de mirar molesto a Ryusui tratando de sacarle alguna respuesta.

 

Las mordidas se pasaron a su cuello con lo que Senku podria considerar salvajismo, estaba seguro que un par dejaría una marca mucho mas visible de las que acostumbraba a tener.

 

Estaba por hablar de nuevo cuando dos dedos color azul se introdujeron en su boca sin dejarlo hablar. Con un poco de desgana empezó a lamerlos, aunque se podría decir mejor que era morderlos para vengarse un poco de la actitud de Ryusui hoy.

 

Una lamida más, otra mordida y un par de besos entre medias y en algún punto sintió los dedos de Ryusui en su interior.

Se retorció un poco en incomodidad pero decidió respirar para relajar sus músculos, lo más divertido de tener sexo siempre era que Ryusui lo sacaba de su tren de pensamiento, que podía dejar de ser Senku el Líder del reino científico para ser solamente Senku.

 

Cerró los ojos y se dejó llevar por la sensación, sabía que no necesitaba tanta preparación pero aún así dejó que Ryusui hiciera con él lo que quisiera por un rato.

Se mordio los labios cuando sintió su próstata siendo estimulada. Después de unas cuantas veces Ryusui se acomodó para besarlo con ansias y entrar poco a poco.

La fricción era lenta, no quería admitir que estaba un poco impaciente, pero movió su cadera hacía abajo con insistencia.

Ryusui jadeó en respuesta y puso sus manos en la cadera de Senku para impedir que se moviera de su sitio. Senku solo pudo gruñir en respuesta golpeando levemente los brazos que lo seguian sosteniendo contra la cama.

 

Justo cuando estaba por gritarle un par de insultos a la cara un beso profundo le quito el aliento mientras que una embestida lo llenó por completo. Jadeó entre en beso extasiado al fin por algo de acción. Los movimientos de Ryusui eran lentos pero al punto, cada que daba una estocada salía lentamente para entrar de nuevo con fuerza. La sensación de ser llenado de esa forma era nueva para Senku, así que sus jadeos parecían más bien de sorpresa cada vez que Ryusui se movía.

Después de unos minutos el movimiento cambió de ritmo y velocidad, prácticamente suspiró agradecido y se dejó llevar entre caricias y besos. Sí, eso era lo que estaba buscando, no pensar.

 

Los besos se hicieron más torpes y su gemidos mucho más audibles. Los movimientos de Ryusui lo hacían rebotar levemente en la cama, pero no importaba para nada. Empezó a sentir el orgasmo cerca, llevó la cabeza hacía atrás para dejarse ir, pero una una presión incómoda y un poco dolorosa le apretó la punta. Ryusui había llevado una mano entre ambos para denegarle el orgasmo de nuevo.

 

—Tu!... Imbécil!— Senku intentó moverse o quitar las manos de su entrepierna, pero en ningún momento Ryusui dejó de moverse.

 

—Muy bien, lo haces muy bien mi Senku— Los movimientos se hicieron mucho más intensos, su reacción ante las palabras vergonzosas de Ryusui se vieron completamente opacadas por la cantidad de jadeos que escapaban de su garganta.

 

La mano de Ryusui seguía sin soltarlo causándole dolor mezclado con el places de las embestidas certeras.

 

Quería insularlo mas pero después de un par de minutos de retorcerse entre dolor y placer, mano de Ryusui ahora empezaba a masturbarlo con la misma rapidez que lo embestía, al fin podía llegar al orgasmo que tanto había estado esperando.

 

Los movimientos se detuvieron de golpe y pudo respirar un momento, escuchaba a Ryusui decirle palabras de aliento y alagos que no podía registrar del todo, solo lograba devolver los besos de vuelta.

 

—Lo estás haciendo espectacular —

 

—E-espera... Ya... Ngh! Ryusui! — Sintió las manos de Ryusui abriendo sus piernas un poco más— Vas a matarme?! — Su novio volvió a moverse con un ritmo certero.

 

La sensibilidad post orgasmo le hacía sentir las piernas como gelatina, empezó a respirar entrecortado y a ver algo borroso. Intentó moverse un poco fuera del agarre de Ryusui, pero fue nuevamente arrastrado y acomodado para que cada embestida fuera certera. En algún punto Ryusui cambió el ángulo para dar únicamente en su próstata con fuerza, no supo en qué momento volvió a tener una erección, pero la mano azulada de su novio no le daba tregua tampoco.

 

Se retorció con fuerza, soltando gemidos casi a gritos que le hacían daño en la garganta. Intentaba detener un poco a Ryusui, pero entre tanto movimiento lo único que logró fue quedar con el pecho contra la cama y de espaldas a Ryusui. Volvió a gemir al sentir el cambio de posición y como sus sentidos empezaban a hacer corto circuito por la estimulación.

 

La fuerza con la que Ryusui lo apretaba contra la cama empezaba a quitarle espacio para respirar y el gemir constantemente contra el edredón solo hacia que el aire no fuera suficiente para pensar con claridad. En algún punto llegó al orgasmo de nuevo, pero el capitán no se detenia en lo absoluto.

 

Justo cuando empezaba a ver borroso y oscuro sintió como las embestidas llegaban a su final y un calor diferente se mezclaba con lo que ahora era un poco de dolor y entumecimiento en sus adentros.

 

Después de lo que asumió fueron varios minutos pudo escuchar mejor lo que Ryusui repetía una y otra vez.

 

—Lo hiciste muy bien mi Senku, te amo, eres perfecto, ¿Estás bien? ¿Me excedi demasiado? Contestame — un montón de besos limpiaban las lágrimas de su cara, las cuales no se había dado cuenta que había llorado en primer lugar.

 

—¿Estás demente?—fue lo primero que pudo decir.

 

—¿Te duele mucho?—La voz de Ryusui estaba llena de preocupación.

 

—En primera, ¿Que demonios? ¿Querías matarme?— Senku al fin pudo enfocar mejor y mirar a Ryusui con enojo.

 

—Solo me emocioné demasiado, no quería hacerte daño, lo siento— Sintió la mano azulada acariciar su mejilla, la retiró rápidamente

 

—Estoy bien, pero no entiendo que te pasa— Se mordió el labio inferior en frustración — Si hice algo malo por lo que querías vengarte mejor me lo hubieras dicho — Fue un murmullo, se sentía dolorido y avergonzado que Ryusui llegara a esas instancias por culpa de Senku y sus nulas habilidades románticas.

 

—¿Que? No, ni un millón de años hice esto por venganza — Sintió un beso en la frente — Estaba intentando crearte resistencia física, sé que te frustra cansarte tan rápido, solo quería ayudar un poco... Pero creo que exageré un poco— Sintió otro beso en los labios— Disculpa, prometo ser más gentil la próxima vez—.

 

—Esta bie... ¡¿Próxima vez?!—