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Reformando a un villano.

Summary:

Pobre bastardo, odiado desde el momento en que nació, ni siquiera amado o deseado por la persona que lo trajo al mundo. Lejanamente un pensamiento intrusivo lo atravesó en contra de su voluntad. ¿Habría sido así su madre?, lo habían abandonado con la esperanza de que muriera como el perro callejero que era?. Al menos él había tenido a su Qi-Ge por un tiempo, aunque después decidiera abandonarlo para olvidarse de esa asquerosa vida.

Shen Qingqiu se agachó y tomó el bulto en brazos, era un niño menor de un año, probablemente terminaría muerto pronto o vendido como esclavo si es que llega a pasar los 3 años de edad… Algo en su pecho se movió.

Antes de darse cuenta que diablos hacía, sacó una bolsa de monedas y se lo lanzó a la mujer. Shen Qingqiu no tuvo que decir nada, la madre pareció entender inmediatamente sus intenciones, //intenciones que ni él mismo entendía// tomó el dinero y salió corriendo.

Notes:

Aaaah estoy bien obsesionada con Shen Jiu ahorita jajajaja, mi otro fin espero actualizarlo pronto XD Perdón!

(See the end of the work for more notes.)

Chapter Text

Si había algo que Shen Qingqi odiaba más que tener que salir a una misión fuera de su pico, fuera del refugio de sus cuatro paredes en su pequeño alojamiento de bambú. Era tener una misión junto al bruto de Liu Qingge.

Bruto, estupido, sin sentido común alguno, mimado en un mundo utópico de libertad y justicia. Ajeno a la realidad del mundo y lleno de principios ridículos.

-¡Te dije que esperarás antes de atacar bruto! Por tu culpa la bestia escapó, pudimos haberlo resuelto inmediatamente pero ahora gracias a tu estupidez se ha escapado!.-

-Si hubieras sido rápido, ¡Podrías haberlo terminado!, pero tu cultivo es tan malo que ni pudiste reaccionar!-

-¡Tu realmente … olvídalo, hare esto por mi cuenta- Le gritó furioso y se alejó, ¡Que se joda!

Tan solo era una bestia devoradora de hombres, un animal no demasiado grande ni poderoso, a decir verdad ni siquiera era algo que requiriera más de un cultivador, mucho menos al estratega de la montaña Cang Qiong ni del dios de la guerra. Pero nuevamente había sido una súplica del líder, en un intento desesperado y patético de “amistarlos”.

-Patetico- murmuro para si mismo. A lo lejos escuchó el sonido de un río y decidió acercarse con cautela, la bestia devoradora de hombres era un animal del tipo reptil y aunque no es acuático, suelen preferir lugares húmedos para poder regular su temperatura. Camino sigilosamente procurando no hacer ruido alguno, al tener el río a la vista no percibió ninguna presencia maligna, sintió la tensión de su cuerpo alejarse, sin embargo noto una figura pequeña y delicada al lado del río.

Era una mujer que sostenía un bebe en brazos, Shen Qingqiu no pudo evitar fruncir la ceja.
“Tch” chisto molesto, le había dicho a la gente del pueblo que se mantuvieran en sus casas hasta nuevo aviso, ¿Porque entonces esta mujer había decidido exponerse y a su hijo en el medio del bosque? ¿Era estúpida?...

Estaba a punto de llamarla cuando observo un movimiento extraño, la mujer había depositado al niño en el suelo, metido la mano entre sus ropas para sacar una daga de su ropa y levantarla en lo alto.

¿Acaso ella iba a …?

Antes de poderse percatar de lo que estaba pasando ya estaba sosteniendo su brazo y quitándole el arma.

-DEJAME!! VOY A MATARLO, MALDITO MOCOSO, TE ODIO, TE ODIO, ¿PORQUE TUVISTE QUE NACER?, AMBOS ME HAN ARRUINADO LA VIDA.-Comenzó a gritar y llorar completamente fuera de sí.

 

Shen Qingqiu le lanzó una mirada de desagrado y la soltó, la mujer cayó al suelo hecha un manojo de lamentos y gritos. No es difícil de leer la situación, esta mujer había caído ante la seducción de algún imbécil que la dejó embarazada y huyó. El cultivador puede entender el odio, el coraje hacia el hombre, incluso hacia el mocoso, pero no son más que excusas para cargarle toda la culpa de sus decisiones al eslabón más débil. El cultivador prefiere a las mujeres por encima de los hombres, pero también existen algunas mujeres como ella, capaz de realizar actos viles como infanticidio y clamarse como las victimas.

Shen Qingqiu la vio llorar desconsolada en el suelo pero decidió ignorarla, mejor dirigió su mirada al bulto abandonado a sus pies.

 

Pobre bastardo, odiado desde el momento en que nació, ni siquiera amado o deseado por la persona que lo trajo al mundo. Lejanamente un pensamiento intrusivo lo atravesó en contra de su voluntad. ¿Habría sido así su madre?, lo habían abandonado con la esperanza de que muriera como el perro callejero que era?. Al menos él había tenido a su Qi-Ge por un tiempo, aunque después decidiera abandonarlo para olvidarse de esa asquerosa vida.

Shen Qingqiu se agachó y tomó el bulto en brazos, era un niño menor de un año, probablemente terminaría muerto pronto o vendido como esclavo si es que llega a pasar los 3 años de edad… Algo en su pecho se movió.

Antes de darse cuenta que diablos hacía, sacó una bolsa de monedas y se lo lanzó a la mujer. Shen Qingqiu no tuvo que decir nada, la madre pareció entender inmediatamente sus intenciones, //intenciones que ni él mismo entendía// tomó el dinero y salió corriendo.

 

No volteo ni una sola vez la mirada hacia atrás.

Cuando la silueta delicada dejó de verse fue que regresó sus pasos de vuelta a la montaña Cang qiong, mandando un mensaje al bruto diciéndole que terminaría el trabajo él solo. No se tomó la molestia de explicar más. Sabía que eso desencadenaría la ira del dios de la guerra, pero no le importo, lo considero hasta divertido, se imaginó al bruto gritando histérico mientras peleaba con aquella bestia.

___

En cuanto llegó al pico Qing Jing mandó llamar a un discípulo para pedirle que le consiguiera una flor de corazón de dragón, unas mantas y fruta.

Mentalmente se pregunto que rayos había pensado al traer al niño mientras lo observaba dormir sobre su cama. Había sido estupido e impulsivo. Shen Qingqiu no era noble, no era amable, ni mucho menos bondadoso. Shen Qingqiu no se jactaba de ser buena persona.

El cultivador no sentía que hubiese “salvado” al mocoso, no, Shen Qingqiu le había quitado la oportunidad de una muerte más piadosa que morir de hambre y sed en las calles, o de morir mientras era amaestrado en la esclavitud, torturado o vendido como algun juguete para alguna familia adinerada. Así que tenía que hacerse cargo de esa vida que evitó que partiera con menor sufrimiento.

El mocoso se removió incómodo en su cama llamando nuevamente su atención. Lo analizo desde la lejanía, su mirada fría y analítica. Era muy pequeño y delgado, probablemente la mujer apenas le daba de comer, era pálido, su cabello negro como la noche. En ese momento lo vio despertar y le sorprendió ver un par de ojos verdes mirarlo directamente.

 

Los ojos esmeralda eran realmente poco comunes, antes de sí mismo nunca había visto otros ojos de ese color. Eso lo hacía más exotico y tentador para vender por los traficantes de esclavos. El mocoso balbuceo un poco mientras se giraba sobre su propio cuerpo y mirando de un lado a otro asustado, como si no reconociera sus alrededores. Por fin pareció percatarse de su presencia y se encogió sobre sí mismo asustado, sus pequeños ojos llenos de lágrimas. Pero no lloró, al menos no como lo haría un niño normal, mantuvo sus ojos llenos de lágrimas, con sus labios temblando de miedo…

-...-

-...-

Ambos, niño y adulto parecían observarse el uno al otro sin saber cómo reaccionar. No fue hasta que alguien llamó a la puerta que se rompió la extraña interacción.

-¡Shizun! Traje las cosas que ha pedido. Sólo falta la flor de corazón de Dragón, no teníamos así que ha ido Shei Li al pico Qian Cao!.- Shen Qingqiu apartó la vista del niño y fue a la puerta. Apenas dio una mirada al discípulo que le entregó las cosas, antes de volver a la habitación donde lo esperaba aún paralizado por el miedo.

El cultivador tomó una manta y sin decir nada se la lanzó al niño de forma torpe, olvidando que un mocoso de esa edad no tenía suficiente movilidad para cubrirse con la manta, por lo que el crío quedó bajo de las mantas. Viéndose como un montículo enterrado en ellas.

-Inutil.- gruñó fastidiado, pero se acercó más decidido. Le retiró la cobija de encima, y se encontró con un par de esmeraldas que por primera vez lo veía con algo más que miedo, sintió que su mano temblaba ligeramente, muy ligeramente, casi imperceptible. Ignoró aquella sensación extraña en su pecho y prosiguió a cubrir al mocoso con la cobija cruzando sobre el pequeño pecho del niño.

Nuevamente llamaron a la puerta, entregandole por fin la flor de corazón de dragón, ignoró la mirada curiosa de su discípulo ante aquella petición extraña, le cerró la puerta en la cara y regresó por tercera vez a su habitación.

La flor de corazón de dragón era una flor que se trataba un jugo con propiedades muy parecidas a las de la leche materna, no era igual ya que no había nada mejor para un bebe que la lactancia materna, pero en estas condiciones era lo mejor que podía darle de comer. Aunque en el mundo de la cultivación se usaba también para hacer algunos brebajes curativos.

Observó la canasta de frutas, probaría también con ellas, pero primero tenía que revisar la adaptabilidad a los alimentos que tenía el crio. Si le daba demasiada comida a la que no estaba acostumbrado podría enfermar.

Agradeció mentalmente que sus shijie siempre le contaran de todo tipo de cosas, antes no le habían parecido importantes de escuchar en su momento y sólo lo había hecho para complacerlas, pero ahora tenían una utilidad de verdad.

El chiquillo seguía en la misma posición, como si tuviera miedo de que Shen Qingqiu notará su presencia. Extendió su mano para dejar la flor de dragón frente al niño.

-Come.- El niño lo miró confundido, evidentemente sin entender la orden. El cultivador señaló nuevamente la flor y volvió a ordenarle -Come, es leche.- Hubo otro silencio incómodo, un intercambio de miradas prolongado.

 

Suspiro, ya esta.

Agarró al niño entre brazos, ignoró la rigidez del chiquillo y lo acomodo en su regazo, tomó la flor de dragón como si fuera un biberon y se la puso en la boca, el niño chupo un poco del néctar primero de forma precavida y dudosa, como esperando que el cultivador se lo fuera a arrancar de las manos. Qingqiu no se ofendió, podía entender perfectamente esa desconfianza. Tras unos segundos el chiquillo chupo más y más, mientras algunas lágrimas rodaban por sus mejillas.

-¿Hambriento mocoso?- preguntó con una voz mucho más suave de lo que intento.

El niño parpadeo sin quitarle la vista y sin dejar de comer. Tras unos segundos más la flor se secó, pero el niño siguió chupando y chupando, triste de que se hubiera terminado.

-Esta bien, tengo más.- Alzó la mano para tomar otra flor de Dragón, por suerte le habían traído 3 porciones, pero en eso noto la mirada del niño en la fruta, la tomo y se la mostró al niño, quien la tomó con ambas manos, graciosamente abrió la boca como si intentara morderla, pero al no tener dientes solamente la rozaba con sus encías, Shen Qingqiu suprimió una risita que se quiso colar y procedió a tomar la fruta nuevamente y cortarla en pedacitos, pero antes de que el niño la tomara nuevamente le reprendió. -Espera, no puedes masticar mocoso.-Y procedió a aplastarla con una taza limpia hasta que quedó hecho algo parecido a una papilla de manzana, la colocó en un tazón y volvió a tomar asiento, esta vez dándole cucharadas de la papilla al niño. Quien pareció más relajado mientras aceptaba la comida.

En cuanto terminó de comer, se llevó la mano a la boca para chuparla, y mirar nuevamente a su nuevo cuidador.

-Vamos a bañarte, apestas.- Por suerte ya había mandado pedir que le preparasen el baño. Fue a la habitación contigua donde estaba ya esperando el cazo de agua caliente, el chiquillo era muy pequeño para entrar solo en la tina, así que pidió una tina grande y un cazo más pequeño, si encontraron extraña la petición trataron de no demostrarlo.

Al retirarle la ropa al niño se percató de lesiones en todo su cuerpo, moretones en el pecho, en las nalgas, varias cicatrices de quemadura, además de marcas de agarre de manos sobre ambos brazos. Su mirada se helo.

¿Porqué lo tuvo si no lo quería?, lo hubiera abortado si solo lo iba a traer para esto.

-No pidio nacer.- Este niño no había pedido nacer, él esclavo Shen Jiu no lo había pedido, entonces ¿Por qué las personas que irresponsablemente los habían traído a este mundo, eran los primeros en fallarles?.

-Shen Yuan.- El niño alzó el rostro al escuchar al cultivador hablar. -Desde hoy eres Shen Yuan.-

Shen Yuan pareció entenderlo y por primera vez sonrió, era una sonrisa débil, pero era mejor que nada. El cultivador prosiguió a bañar al niño, mirando de reojo los harapos andrajosos que llevaba puestos antes. Tendría que bajar al pueblo para comprarle ropa y otras cosas.

En cuanto terminó de asearlo y secarlo , tomó unas sábanas y lo envolvió muy bien. Lo dejó recostado sobre la cama mientras él regresaba al otro cuarto para limpiarse, cuando sintió la mano del niño sostener su ropa con fuerza (La fuerza que pudiera tener un niño de esa edad). Shen Yuan tenía los ojos llorosos y horrorizados, como si temiera quedarse solo.

-No me iré, ya te he reclamado como mi hijo. Así que no te soltaré.- Le aseguro, pero ¿Como iba a entenderlo? Intentando alejarse nuevamente, el niño persistió con el agarre, Shen Qingqiu se resignó.

Bien, sólo por hoy. Se retiró la ropa externa y se recostó tomando al niño en brazos, apenas al hacerlo el niño recostó su cabeza en su pecho y pareció refugiarse ahí.

Shen Qingqiu no sabía cómo sentirse con ello, así que simplemente se recostó, cerró los ojos, esperando que el niño durmiera.