Chapter Text
La mañana aparecía calmada y brillante, el sol se posaba alto en el cielo y las aves llevaban su canto por donde pasaban, los habitantes de desembarco atravesaban las calles buscando los mejores precios entre los mercaderes quienes gritaban ofreciendo sus productos.
Aquella mañana la ciudad con su bullicio se vería interrumpida por el estridente sonido de un extraño instrumento.
Ese día los jóvenes de una tierra lejana se apoderarían del mercado con sus novedosos productos ofrecidos de una peculiar forma.
Las notas cada vez mas altas de la guitarra pronto fueron acompañadas por la impecable voz de James
"Le traigo el remedio para ese mal de amor que le estremece
No se merece, sufrir
Si su pareja le dejó, uoh"
Con un hechizo simple, la voz al igual que la música se escuchó fuertemente atravesando callejones.
"Tengo toda clase de brebajes y plantas medicinales
Las he traído desde muy lejanos bosques hasta aquí"
Las personas atraídas se acercaban a ver a el joven que con divertidos movimientos cantaba y tocaba su instrumento.
"Soy yerbatero
Vengo a curar su mal de amores
Soy él que quita los dolores
Y habla con los animales"
Un enorme perro negro parecía bailar al compás de las notas musicales, siguiendo al guapo muchacho con melódica voz.
"Dígame de qué sufre usted
Que yo le tengo un brebaje
Que le devuelve el tono y lo pone bien
Bien, bien
Bien, bien, bien"
Justo a un costado del joven que cantaba, se encontraba una mesita bellamente decorada con decenas de frascos de colores custodiados por un apuesto muchacho de piel blanca y rasgos finos con cabellos negros y unos hipnotizantes ojos grises que parecían plata líquida los cuales miraban fijamente como si atravesaran tu alma.
"Si a usted, señor, lo deja su mujer
Úntese en el alma pomadita de clavel
Y para la señora, que el marido ha sido infiel
No se preocupe, búsquese uno usted también"
La calle que se llenaba cada vez más debido a todos los nobles que llegaban para el torneo del heredero, pronto se volvió un espectáculo donde el protagonista era ese joven con curiosos artefactos en su rostro a la altura de sus ojos y su amigo peludo.
"¿Sufre de depresión, mal de amor, lleva varias noches sin dormir?
¿Y sus días no van bien en el trabajo-bajo?"
A lo lejos, la princesa Rhaenyra quien guiada por la curiosidad después de un paseo en dragón, se acercaba buscando posponer un poco su regreso a la fortaleza.
"¿Anda moribundo, preocupado, cabizbajo, desenamorado?
Le tengo la solución si le duele el corazón"
Mientras el joven seguía cantando, unos cuantos valientes se acercaban a donde el joven Regulus vendía las pociones que con bastante esfuerzo entre los tres habían logrado replicar y parecían funcionar bastante bien según sus pruebas.
"No soy maestre
Soy yerbatero
Vengo a curar su mal de amores
Soy el que quita los dolores
Y habla con los animales"
Poco a poco los bonitos frascos fueron disminuyendo y aquellos que buscaban algo que les aliviara alguna dolencia y probaron sus brebajes ofrecidos, instantáneamente notaron mejoría razón por lo cual se regresaban prontamente a buscar más.
"Dígame de qué sufre usted
Que yo le tengo un brebaje
Que le devuelve el tono y lo pone bien
Bien, bien, bien
Bien, bien, bien"
La princesa quien ya llevaba tiempo observando pidió a uno de sus guardias que le trajera uno de esos bonitos frascos y aunque estos intentaron disuadirla ella insistió alegando que le parecía bonito y prometía no beberlo.
"Si a usted, señor, lo deja su mujer
Úntese en el alma pomadita de clavel"
James, coqueto se acercaba a los traunsentes haciéndoles sonreír e impulsándoles a comprar.
"Y para la señora, que el marido ha sido infiel
No se preocupe, búsquese uno usted también"
De forma graciosa, se acercaba a las mujeres no ofreciendo vender si no ofreciendo diversión y espectáculo.
"Bien, bien, bien
Bien, bien, bien"
Las personas estaban cautivadas por el despliegue de carisma que el joven cantante derramaba, razón por lo cual incluso si no necesitaban nada se acercaban a comprar.
"Si a usted, señor, lo deja su mujer
Úntese en el alma pomadita de clavel"
Usaba sus manos para simular el movimiento circular al rededor del pecho fingiendo poner pomada curativa.
"Y para la señora que el marido ha sido infiel
No se preocupe, búsquese uno usted también"
Guiñaba y lanzaba besos volados a las mujeres, ofreciendo carisma y coquetería.
“Ja, ja
¡Yerbatero, papá!
¡Uh!
Soy yerbatero
Soy yerbatero, ajá
Soy yerbatero"
La canción finalizó con una frase y pronto los aplausos se escuchaban por toda la calle.
James después de unos momentos en los que logró tranquilizar a las masas finalmente se presentó: "Hola gente bonita espero que este día les encuentre bellamente, me presento mi nombre es James Potter y vengo desde unas islas muy lejanas acompañado de mis hermanos Regulus Black a quien ya han conocido un aplauso para él por favor."
Rápidamente las personas siguieron sus instrucciones como poseídas aplaudiendo y silbando y una vez más James los aplacó para continuar hablando: "aquí también presente está mi muy querido amigo Canuto quien nos acompaña siempre y aunque hoy no pudo venir también está mi hermano Sirius Black quien nos ayuda a crear estos hermosos brebajes que sirven para aliviar los dolores casi de cualquier tipo."
La multitud comenzó a agitarse y ha pedir uno solo de sus brebajes pues ya todo se había agotado, por fortuna James sabía cómo lidiar con las multitudes.
"ahora por favor no se desesperen pues ya que no sabíamos que se agotaría solo hemos traído hoy unos pocos pero les aseguro mi gente bonita que mañana regresaremos con suficiente para todos, ahora nos despedimos esperando verles pronto."
Y así igual que como llegaron, desaparecieron.
