Chapter Text
Kara Danvers levanta la vista desde la calle para observar el imponente hospital Luthor de National City. Ella está ahí porque bueno… «cualquiera necesita respirar para revelar sus sospechas de estar embarazada o no» cabe la posibilidad de que este esperando un hijo de su tonto ex novio.
Mike, quien huyó de la ciudad como si el aire fuera tóxico cuando Kara habló sobre presentarlo con su familia. Mike, quien ni siquiera sabía que podía estar embarazada. Y ahora está ahí frente a ese edificio totalmente solo. Se vio tentada a llamar a Alex, pero su hermana exigiría respuestas, las mismas que no estaba preparada para dar. Además de ser una falsa alarma no habría tenido sentido soportar la actitud de su hermana durante el resto del año.
El estridente convoy de ambulancias y patrullas que arriban al área de urgencias la saca de sus pensamientos. El frente del edificio comienza a ser acordeonado y varios medios de comunicación bajan equipo de sus camionetas.
Segundos después un hombre elegante baja de un auto negro y pasa junto a ella seguida por un séquito de hombres y mujeres preocupados. Kara se ve arrastrada hacia el edificio por ese mar de personas y entra justo antes de que las puertas sean bloqueadas.
"Si, si madre, acabo de llegar al hospital. No, aun no la he visto" dice el hombre al teléfono.
“Señor Luthor” el director del hospital sale a recibirlo y Kara lo reconoce en el acto. Se trata de Lex Luthor el CEO de Luthor Corp. Justo esa mañana Kara había entrevistado a su amable hermana menor. La joven Luthor incluso le dio un recorrido por áreas restringidas de la empresa claro que todo había sido con carácter extraoficial pero aún así la vista la hizo olvidarse de sus problemas personales y se encontró sonriendo todo el tiempo hasta que la asistente de la señorita Luthor la despidió fuera del edificio. “Ha sido un placer” le dijo Lena Luthor en un tono que la hizo sonrojarse.
Kara atónita, porque no siempre es posible encontrarse con dos Luthor un mismo día, sobretodo porque viven en ciudades diferentes «uno en Metrópolis y la otra en National City» da un paso al costado para separarse de la comitiva y se dirige a recepción para ir a su cita.
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Era otro día común en los laboratorios de Luthor Corp en National City. Bueno, no tan común pues su hermano viajó desde Metrópolis para la presentación de su último prototipo. Un brazo biónico que pretendía ayudar principalmente a veteranos de guerra.
Lena había charlado con su ingeniero en jefe Querl y todo parecía en orden.
De hecho la presentación fue un éxito pero cuando se despedían los sensores del laboratorio comenzaron a sonar advirtiendo la fuga de gas. Sabiendo que el edificio entero corría peligro si no frenaba la fuga Lena se dirigió al panel de control «negándose a evacuar pese a los gritos histéricos de Lex» y abrió las esclusas para que el gas se filtrara, cerró las puertas herméticamente y cuando parecía que el caos fue controlado una chispa hizo estallar el lugar.
Lex había observado cómo su hermana desaparecía entre una nube gris y corría exigiendo que abrira el maldito lugar. “No se puede hasta que el humo se vacíe por completo” explicaron. Afortunadamente los aspersores han funcionado y fuera de explosión inicial el fuego no se expande.
Lena yacía inconsciente. Fue trasladada de inmediato al hospital Luthor. Y ahora duerme profundamente en una de las habitaciones. Fuera de cortes, raspones y una contusión cerebral, parecía estar bien.
O eso creían, hasta que despertó junto a un tipo que dijo ser su hermano pero que ella no podía reconocer.
“¡Ay por Dios!” el hombre entró en pánico saliendo de la habitación con varios médicos a su espalda, exigiendoles respuestas, lo que provocó otra serie de análisis. Que iban desde escáneres cerebrales hasta muestras de sangre que alimentarán a una familia de vampiros.
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Mientras Lena Luthor era trasladada a otra tomografía, Kara entró en la sala de ultrasonidos.
“Hola” Kara sonriendo con timidez.
La técnica de ultrasonido una mujer de mediana edad con arrugas en los ojos le dijo que se tumbara sobre la cama. “El líquido está frío” le suena pero pese a la advertencia aún dio un respingo cuando el gel tocó su piel. La técnica se sentó en un banquillo a su costado y dirigió la mirada a la pantalla.
Un sonido constante inundó callo el silencio.
«tum..tum…tum…tum…tum»
Kara levantando la vista hacia el monitor.
“Felicidades” dijo la técnica antes de que Kara pudiera preguntar nada.
El resto de la cita se trata de clics, mediciones y especulaciones sobre el tiempo del embarazo. Para finalizar la técnica le entregó lo que según ella es la primera fotografía de su hijo. Kara se le quedó mirando fijamente, un espantoso escalofrío le corrió por los nervios de la espalda. “Te dejare un momento a solas” la alegría de la técnica se diluyó un poco ante la falta de reacción de Kara.
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Con la “fotografía” en la mano Kara se acomodó la blusa y salió de la sala. Al dirigirse al mostrador de recepción para agendar la siguiente cita escucho a las enfermeras chismoseando.
“Todo el piso está cerrado” dijo una.
“No puedo creer que sucediera, dicen que prefirió soportar la explosión para salvar el edificio entero”
“Eso no lo escucharas en las noticias, no creo que su hermano le permita dar entrevistas”
“Lena Luthor toda una heroína” suspiro.
Kara saco su celular y Googleo:
«Explosión en Luthor Corp»
«Terrible accidente en laboratorio»
«Lena Luthor es trasladada al hospital Luthor»
¡Esa es su oportunidad! Le demostrará a Cat Grant que vale la pena mantenerla como reportera.
Es cierto que Kara había estado distraída, durante toda su relación con Mike, arruinado entrevistas, llegando tarde y sus artículos se habían vuelto tan poco interesantes que la gente comenzó a quejarse de que solo rellenan huecos en la revista. Entonces Cat le dio un ultimátum. Fue por eso que su Jefa la mando a Luthor Corp esa mañana.
Ahora que estaba ahí en el epicentro de la noticia Kara no podía desaprovechar esa oportunidad. Y Lena fue tan amable hace apenas unas horas que está segura de que la recibirá.
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Lena está distraída mirando la ventana. Ha repasado los elementos de la tabla periódica con sus números atómicos y valencias. Las fórmulas matemáticas, químicas y físicas están intactas. Recito los números primos hasta el último conocido. Recordó sin problemas su libro favorito, las reglas y jugadas del ajedrez.
«Pérdida de la memoria social» anunció su médico ganándose una mueca de desprecio por ese diagnóstico que parecía inventado para justificar su estado.
Su “hermano” la tomó de la mano asegurándole qué eso no es tan grave “No tienes muchas personas que recordar” bromeo.
Luego la dejaron sola de nuevo y ella se recostó sobre las almohadas pensativa. Hasta que una rubia apareció por la puerta. La mujer quedó mirándola fijamente, esperando su permiso para entrar.
“¿Te conozco?” le dijo y la mujer vaciló en la puerta. “Lo siento, no pretendo ofenderte, mi cabeza ahora está un poco aturdida. “Amnesia social”” se burló y al instante se arrepintió por haber dicho demasiado. “Eso es confidencial” se apresuró a decir.
“Lo entiendo” dijo Kara atreviéndose a pasar la puerta. La imagen de la poderosa Lena Luthor tendida sobre una cama con una bata de hospital la conmovió. Ella parecía tan vulnerable. Una persona diferente a la mujer que le dio un recorrido por su oficina esa mañana.
Lex entró un segundo después. Salto al ver a la extraña en la habitación de su hermana, mirando alrededor para buscar a sus guardias. “¿Y usted es?”arquea una ceja mirando a Kara.
Pero antes de que Kara pueda hablar una mujer entra como un vendaval y el mayor de los Luthor pierde interés en su presencia.
“¡Qué haces aquí!” Lex señala hacia la figura de Andrea Rojas
Andrea ignora a Lex y se dirige a Lena. “¿Cómo estás? Estaba tan preocupada” solloza.
Lex suelta una risa, le corta el paso impidiendo que se acerque más. “Fuera, antes de que llame a seguridad” sujeta del brazo a la mujer que forcejea para liberarse.
Lena que parece ajena al alboroto de los desconocidos, fija la mirada en la rubia que por alguna razón es la única cuyo rostro le es familiar. Cierra los ojos rebuscando en su memoria hasta ahora perfecta y un nombre se materializa.
“Kara” dice y el alboroto cesa. Lex se gira apenas la escucha hablar. “Kara Danvers” sonríe complacida.
Lex mira de reojo a Rojas. Esa mujer tuvo el descaro de aparecer en el hospital después de cancelar el compromiso y destrozar el corazón de su hermana para casarse con un hombre del que afirmó estar enamorada pero por supuesto ese matrimonio fracasó y ahora está tras de Lena. Analiza claramente el tablero de ajedrez frente a él. Es obvio el movimiento de Andrea, cuando se entere se aprovechara de la situación, no va a correr el riesgo de que esa mujer regrese a la vida de su hermana. “Oh no, sobre su cadáver” Eso no pasará o dejará de ser un Luthor.
“¡Kara!” exclama efusivo. Su determinación llega a tal grado que «pese a su afamada repulsión al contacto físico» incluso da un paso y abraza a la desconocida. “Lena me ha hablado mucho de ti” dice separándose pero aún tomándola por los hombros. “Me alegra al fin conocerte, pero ya sabes la distancia y el trabajo, aunque pensé que sería en otras circunstancias.” La sonrisa de Lex se ensancha al ver la ecografía que Kara sostiene. “Oh” se lleva teatralmente la manos al pecho. “Veo que siguieron adelante con el procedimiento. Lena mencionó que lo intentarías después de la boda pero supongo que no había motivos para esperar” sonríe y le da otro abrazo rápido antes de soltarla e ir hacia Lena “Felicidades hermanita” dice besándole la sien. “Serás la mejor mamá”
Lena parece confundida pero su cabeza trabaja a velocidad sobrehumana «es una genio después de todo un golpe en la cabeza no cambiara eso» y entonces sonríe. “Kara es mi novia” afirma «por eso su rostro es tan familiar, debe estar muy enamorada» su “hermano” asiente. “Y ella está embarazada” parpadea. “Voy a ser mamá” murmura y luego explota de felicidad pura. “¡Kara, cariño!” llama extendiendo los brazos pero la rubia boquiabierta se queda congelada.
“Vamos, vamos” La anima Lex dándole un empujón hacia Lena. “No hay razón para ser tímida, todos aquí, a excepción de Rojas, somos familia”
Apenas le alcanza, Lena la atrae hacia sí tirándola sobre su regazo y la envuelve en un cómodo abrazo. Hunde su nariz fría en el cuello de Kara y respira profundamente, agradecida, como soltando una carga. Y Kara se olvida por un momento de que todo es mentira, ella necesitaba tanto ese abrazo qué sencillamente, cierra los ojos y se entrega a los brazos de esa mujer cálida.
“¿Puedo?” Lena estira la mano pidiendo la ecografía.
Ella «Lena» la ve directamente a los ojos y Kara no puede negarle nada, no a esos ojos, no a esa mirada tímida y esperanzada. “Claro” carraspea.
Lena repasa la imagen con las yemas de los dedos como convenciendose de que esto es real, de que es su hijo a quien sostiene. “Estoy tan feliz” Mira a Kara sin poder contener las lágrimas en los ojos. “Gracias” le da un beso en la mejilla. “Gracias” repite. “Por hacerme tan feliz”
Lex se balancea complacido con las manos en los bolsillos cuando Andrea se da la vuelta y sale sin decir nada. Una enfermera entra segundos después administrando un combo de analgésicos y pidiéndoles que salgan y dejen descansar a Lena. Pero su hermana se niega a soltar a la rubia como si fuese a desaparecer. “No te preocupes hermanita, me quedaré con ella” le sonríe.
Pero eso no convence a Lena quien no deja de mirar a su ¿Novia? No, novia no, a su ¡prometida! No lleva anillo eso debe cambiar, piensa. “Estaré bien” Kara le asegura percibiendo sus dudas.
“¿Ambos?” Lena cuestiona adormilada.
“Ambos” dice Kara y su mano acaricia por voluntad propia la frente de Lena Luthor despejándola de los mechones de cabello qué la cubren. “Estás cansada” dice cuando Lena cierra los ojos ante su tacto. “Descansa” Hay algo en esa mujer «tan dulce y tierno» que… No. Eso no puede ser, no. Ella sabe que están mintiendo y esa mentira hace que le duela el pecho. No toleraría ver la decepción de esos ojos, cambiar el amor que reflejan por el dolor. Y ella está herida y cansada y… No tiene valor. No puede. Además fue su hermano quien los metió en esto, él debe ser quien confiese, de preferencia cuando ella esté muy, muy lejos.
“Promete que tendrás cuidado” murmura prácticamente dormida.
“Tendré cuidado, lo prometo” dice y la respiración de Lena se vuelve superficial.
Tan pronto salen Lex la sujeta de la muñeca y la conduce a la cafetería. Kara siente que le será extremadamente difícil escapar. Se sientan en una mesa al fondo los escoltas del empresario multimillonario custodian el perímetro a su alrededor.
“Lo siento” dice Lex Luthor pasándose la mano por la cabeza calva. “Esa mujer, es Andrea Rojas, la ex prometida de Lena, entre en pánico cuando la vi y me pareció tan fácil usarte para ahuyentarla”
“Claro” se burló Kara. “Te pareció fácil usarme, ¿acaso mi vida no importa?, sí estoy casada o comprometida”
“¿Lo estas?”
“¡Ese no es él punto!” exclamó golpeando la mesa con los puños. “El punto es que no está bien que los ricos se sientan con el derecho de usar a las personas y sus vidas a su antojo.”
“Bueno, estabas ahí y…” Lex frunció el ceño como cayendo en cuenta de algo. “¿Qué hacías ahí?”
“Yo bueno….yo, eh..solo”
“Todo el piso tenía acceso restringido” señala. “Y Lena te reconoció. ¿Porque te reconoció?”
Kara resopla. Bastará una búsqueda en Google para saberlo de todas formas. “Soy reportera” concede escudriñando la reacción en el rostro inmutable del hombre que solo cruza la pierna y se reclina hacia atrás en su silla alejándose de ella como si le hubiera dicho que tenía la peste. “Yo.. “ baja la cabeza. “La entreviste esta mañana”
El resto es fácil de deducir para Lex. “Entonces escuchaste sobre la explosión en Luthor Corp y te colaste en la habitación de mi hermana herida por una exclusiva” el tono de la conversación cambia radicalmente, ahora Lex Luthor parece querer destruirla a ella y a su carrera. “¿Siquiera estás embarazada?” dice furioso. “O ¿Fue una treta para colarte en el hospital?”
“¡No!” Kara alza la voz ante la posibilidad de justificarse. “ Estoy embarazada” confirma. “ Vine por mi primer control prenatal, tenía una cita previa, puedes pedir los registros te será fácil confirmarlo. Luego vi todo el alboroto y me enteré de lo que pasó y como hace unas horas entreviste a su hermana yo creí que podría pedirle que…” ¡Rayos! ¿Por qué es tan difícil? Estaba en el cuerda floja con mi jefa y creí que esto me salvaría el pellejo.
“Creíste que podías usar a un rico y poderoso para ascender en tu carrera” Lex termina por ella fulminandola con la mirada. “ Qué hipócrita” resopla.
“¿Disculpe?” Cuestiona ofendida.
“Usted señorita Danvers me acusó de ser un hombre rico al que no le importa usar a los demás a su beneficio pero usted está dispuesta a hacer lo mismo con mi hermana. O no pensó que ella estaría herida y vulnerable” señaló. “ Por lo menos usted estaba de pie, sin la cabeza hecha un lio”
Avergonzada Kara baja la cabeza. “Aun así no podemos seguir mintiendo”
Lex asiente. “Hablaré con ella apenas salga del hospital ” promete.
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Kara regresa de Cat Co por la tarde del martes. Está exhausta, Cat se ha tomado en serio lo de mantenerla en la cuerda floja. Para colmo vive rodeada por las cajas de mudanza en su apartamento. Debe irse al terminar la semana y aún no tiene idea a donde. Ya no puede pagar el alquiler del sitio que compartía con Mike. Se habían mudado juntos apenas hace un par de meses y como él se negó a cambiar su estilo de vida eligieron ese apartamento. Ahora además perderá el depósito por terminar el contrato antes de tiempo. Y ella necesita ese dinero.
“¡Alex!” salta cuando su hermana sale de la habitación.
“¿Qué está pasando Kara? ¿Qué son todas estas cajas?”
“Yo he…”
“¿Por qué encontré una prueba de embarazo en tu baño, y esta ecografía en la puerta de tu refrigerador?” cuestiona pero ella ya sabe las respuestas a todo eso. Kara baja la cabeza y juguetea con sus gafas “¡Dime con quién rayos estás saliendo Kara, no puedes seguir protegiendo a ese tipo!”
Kara sabe que Alex está molesta «ella lo estaría en su lugar» pero estaba saliendo con Mike Matthews, el hijo de Rhea Matthews la CEO de Daxam Corp. Y él insistió en mantenerlo en secreto, sobre todo de su madre, Kara accedió porque creyó que las razones de Mike eran bastante válidas y porque tenía miedo de enfrentarse a la ira de Rhea.
En ese instante alguien toca a la puerta y aliviada Kara corre para abrirla sin fijarse de quién se trata. “Lena” dice contrariada a la sonriente mujer que la espera.
“Lo siento, hubiera llamado antes pero mi teléfono personal se destruyó con la explosión y no recordaba tu dirección, le pedí a mi asistente que te buscara en mi agenda pero al parecer solo estaba el número de tu oficina” Explica luciendo culpable.
Kara la observa absorta. “¿Lex no te lo dijo?” es lo único que se le ocurre decir.
“No he hablado con Lex, acabo de salir del hospital y vine directamente. ¿Qué debió decirme Lex?” sonríe pero palidece un segundo después. “¿Están bien? Ambos, tú y nuestro pequeño… ¿Pasó algo?”
“No. Tranquila” kara la toma de los brazos temiendo que vaya a desmayarse. “Estamos bien” dice.
Lena respira profundamente. “Me asuste” sonríe aliviada. “¿Puedo pasar?”
Intrigada por la presencia de otra mujer en el apartamento de su prometida Lena se niega a despegar la vista de la desconocida. Sin importarle parecer celosa «porque lo está» ni posesiva «porque lo es, un poco» a Lena nunca se le ha dado muy bien mentir.
“Lena recuerdas que te hable de mi hermana… Alex”
Y el rostro de Lena cambia a una sonrisa radiante.”Claro” dice sin dejar de sonreír. “¡Alex!” exclama aunque ella no recuerda nada. Aunque odia las mentiras, es necesario pues su “amnesia social” se guardará en secreto por el bien de Luthor Corp y agradece la discreción de su prometida. “Soy Lena Luthor la prometida de Kara”
“Prometida” Alex le lanza una mirada furiosa a su hermana. Kara tendrá mucho que explicar pero por ahora hay asuntos más importantes que resolver. “Así que tú eres la madre” Alex la mira como si fuera a destrozarla con el meñique.
“Lo soy” dice entrecerrando los ojos, algo parece disgustar a su cuñada. Entonces es cuando nota las cajas empacadas a su alrededor. ¿Qué hizo? ¿Le pidió que se mudaran juntas y lo olvido? ¡Carajo! ¡Le pidió que se mudara a su apartamento y lo olvido! “Kara, He sido una novia horrible, lo arreglaré” dice enviando un mensaje a su asistente.
“Más te vale” interviene Alex.
“El servicio de mudanzas vendra ahora mismo, pondré tus cosas en una bodega de Luthor Corp hasta que decidas qué hacer con ellas. Tu ropa y objetos personales irán a mi loft”
Aun con la cabeza destrozada Lena le está resolviendo la vida en dos minutos y Kara no sabe si está agradecida o molesta consigo misma. “No, Lena no tienes que…”
“Oh Lena, tienes que” dice Alex interrumpiendo a su hermana. “No Puedo creer que dejaras qué llegara a este punto”
La mirada de Lena vacila porque es obvio que no sabe bien hasta qué punto dejó que llegarán las cosas así que hace lo único prudente que se le ocurre y camina hacia su prometida la abraza y susurra: “Perdóname, por favor. Seré mejor, lo lamento, por favor Kara. Perdóname”
“Tus disculpas no sirven de nada, ella ha estado sola, encargándose de todo ¿Dónde estabas? Ahora vienes y te disculpas y dices que serás mejor pero no te creo. Ni siquiera dejaste que nos contará sobre ti. Kara ni siquiera menciono tu nombre, porque era algo nuevo y querían estar seguros. Y ahora está comprometida, embarazada y creo que eso no pudo ser algo espontáneo”
Lena no se merece eso. Ella no es responsable de Kara o del niño y aún así está ahí soportando la ira de su hermana. “¡Basta Alex!” gruñe. “No ha estado aquí porque estuvo incapacitada en el hospital después de salvar a decenas de personas y ambas tomamos la decisión de mantener nuestra relación en secreto, ella es Lena Luthor y yo una reportera era complicado si no funcionaba. No soy una víctima soy un adulto que tomó una decisión ”
Alex ve el vendaje en la muñeca de su cuñada y el moretón en la mandíbula visible pese al maquillaje, la ira retrocede. Además ahora que lo piensa el misterioso novio resultó ser una mujer y Kara solo ha salido con hombres, es natural que quisiera quedarse en el closet. Quizás lo del secreto fue más decisión de Kara qué de la ya reconocida gay Lena Luthor. “Lo siento, me excedí” dice.
“No. No. Tienes razón, le falle. No tengo excusa” dice Lena mirando a los ojos a Alex que retrocede un paso empujada por la intensidad, es la misma mirada que usa para cerrar tratos difíciles. “Pero no volverá a pasar ” Alex le sonríe encantada y Kara observa a su hermana incrédula.
“Me agradas Lena Luthor” tuerce una sonrisa. “Bien, supongo que tienen mucho por hacer. ¿Te veo luego?” le pregunta a Kara.
“De hecho, ahora que por fin nos conocemos quisiera invitarlos a nuestra casa, a ti y a todos los amigos de Kara si ella está de acuerdo”
“No… eso no” Kara mira a Alex que parece que ya ha aceptado la invitación.
“Sabía que tenías curiosidad por la noche de juegos” Alex soltó una carcajada.
Lena se esfuerza por no parecer confundida y sonríe. “Me encantaría que vinieran todos cuando Kara esté instalada”
“Nadie organizará una noche de juegos en tu apartamento Lena” dice Kara molesta y Lena se entristece. “No me mires así, me refiero a que estas herida y tienes que descansar”
“No tiene que ser hoy” dice Lena cabizbaja.
“Si Kara no tiene que ser hoy” repite Alex. “A menos que te avergüences Lena”
Lena Luthor la observa parece que alguien la ha sumergido en agua helada. “Lo entiendo, no es fácil admitir que sales con un Luthor”
“O con una mujer” continúa Alex haciendo que Lena la mire extrañada. “No cuando todos creíamos que eras heterosexual”
“Lo siento” se disculpa Lena. “ No era mi intención presionarte, si no estás lista esperare el tiempo que quieras”
Kara no lo soporta. No soporta la voz, la mirada, la actitud insegura de Lena. No soporta ser quien lo ha provocado porque quién podría sentirse avergonzada de tenerla como novia. “Oye, eso no es así” le asegura. “ Solo que has pasado por mucho y no quiero someterte al estrés de conocer gente nueva”
“Quiero conocer a tu familia, a tus amigos, quiero ser parte de tu vida completamente. No recuerdo exactamente nuestro acuerdo pero ahora con el bebe creo que todo cambia y quiero esto al cien por ciento”
Lena tiene esa mirada, de un color verde mar tan intenso que Kara jura se ahogara si sigue mirando. “De acuerdo” sale de su boca antes de que pueda detenerlo, no está segura de poder negarle nada a esa mujer. Si le pide que salte espera que no sea de un sitio tan alto.
Y Lena sonríe.
Y a Kara ya no le importa la altura, ella saltara.
“Perfecto” dice Alex.
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“Hola hermanito” dice Lena levantando la vista de los papeles en su escritorio.
“¿Dónde estabas?” Pregunta molesto. “¿Por qué no esperaste a que fuera por ti al hospital?”
“Fui a casa de Kara. Necesitaba verla, no fue en toda la semana a visitarme al hospital y estaba preocupada”
“Lena” Lex traga saliva. Maldita sea porque se metió en esto. ¡Estúpida Andrea Rojas! “ Hay algo que…”
“Lo sé” Lena arquea la ceja y Lex palidece. “Se que le pedí a Kara que se mudara conmigo.” Suspira. “Casi lo arruino Lex, estuvo toda la semana arreglando sus cosas para la mudanza, cuando llegue su hermana estaba ahí y estaba furiosa. Es como si prácticamente la hubiera abandonado, a ella y a nuestro hijo. Me sentí fatal. Pero Kara es maravillosa «si claro maravillosa, piensa Lex» y me perdonó en el acto «¡por supuesto que lo hizo!»” Lena mira hacia un costado con timidez. “Lex, no recuerdo mucho, sobre ti o sobre Kara, pero yo me siento feliz. Tan feliz” sonríe.
Ahora el que no puede mirarla es él pero por razones completamente diferentes “Me alegra escuchar eso Lena. Te lo mereces”
“Me siento como una adolescente estúpida” se ríe. “Pero tengo esta urgencia de llegar a casa con mi prometida y mi hijo”
Lex se levanta para abrazarla. “Tienes todo mi apoyo, hasta me encargaré de hablar con nuestra madre sobre Kara, creo que es tiempo de que la conozca si van enserio y la convertirás en una Luthor”
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Tal como Lena le dijo la mudanza llega al cabo de un par de horas. Su “prometida” tuvo que ir a la oficina pero antes le dejó la llave de su apartamento.
“Te veo en casa” le dijo y se despidió con un beso casto en los labios qué la hizo temblar.
El Loft de Lena abarca todo el último piso del edificio. Está ubicado en la zona más exclusiva de National City. Es elegante y moderno. Ella está impresionada, ni siquiera Mike y su estilo de vida se comparan con esto. La vista a la ciudad desde el balcón parece un cuadro vivo, en movimiento, está encantada. Hay arte caro colgado de las paredes como si fueran baratijas. Y esa cocina, ¡Dios! El refrigerador es enorme y está repleto de comida. Hay todo tipo de cortes en la nevera y tantas verduras, Kara no reconoce la mitad.
“Woow” Ella descubrió el baño y esa bañera que es más bien un jacuzzi. Y luego el vestidor que es más un glosario de nombres de diseñador.
El timbre suena cuando ella está desempacando. “Ya voy” dice.
Es Lex Luthor quien llama a la puerta. Parece saber perfectamente que la encontraría ahí. La mira con una mueca, como decidiendo qué hacer con ella. Si es o no un obsequio digno para su hermana. Si dejara que Lena la conserve o no. Es como si fuese un niño de cinco años y ella fuese uno de sus juguetes y tuviera que decidir entre:
«Desecharla o quedarsela»
¿Se ha cansado ya de jugar con ella o no? Parece ser su dilema.
Lex pasa por su costado y se dirige directamente a la sala. Toma asiento como si él fuese el propietario y espera a que Kara lo mire. –Señorita Danvers– exhala. –Veo que se ha instalado.
–Lena fue a buscarme a mi apartamento esta mañana– Kara se cruza de brazos. –Pensé que ya le habría dicho sobre su mentira.
–Le gustas– dice Lex provocando la falta
de oxígeno en el cerebro de Kara.
–¿Qué?– se sonroja.
–No sé por qué. Pero le gustas mucho, no pude decirle porque tu y tu hijo le gustan. No puedo arrebatarle algo que la hace feliz y ustedes la hacen sentir así.
–Ella no me conoce es ridículo.
–Es toda esta fantasía de la familia señorita Danvers. Lena es adoptada y mi madre no fue siempre la mejor madre para ella. Por eso ella ha estado buscando su propia familia y ahora siente que la encontró en ti.
Kara entra en pánico. Ha estado jugando con Lena y su falta de memoria. Ella también se dejó llevar por la ilusión, por la fantasía pero todo es falso. –No debí venir. – dice de repente. –No sé en qué estaba pensado. Llamaré a mi hermana.
Lex permanece tranquilo, no se inmuta ante el pánico de Kara. –Si te vas ahora le romperás el corazón– dice haciendo que la rubia se detenga. – Ella no va a entender porque la estás dejando.
–¡Entonces dile que mentiste!
–No. No lo haré.–se encoge de hombros.
Como dice eso tan ufano. –Entonces le diré yo.
–¿Ah, sí?– se burla. –¿Por qué no lo hiciste cuando fue a tu apartamento?
–Yo…no pude.
–Escucha Kara Danvers, estamos juntos en esto.– Lex observa a la mujer retorcerse incomoda. –Seguiremos adelante hasta que la memoria de Lena regrese. Entonces le explicaremos todo, la conozco lo suficiente para saber que entenderá y así nadie saldrá lastimado. –propone.
Kara siente que está haciendo un trato con el diablo. –¿Y si no recupera la memoria?
–Entonces puedes quedartela. – sonríe. – Con la condición de que no la lastimes.
¿Ella puede conservar a Lena Luthor? ¿Ella quiere conservarla? Ni siquiera es gay. Bueno eso no importa si quedarse asegura que Lena estará bien ella lo hará. Solo por el bien de Lena. –Bien– murmura.
–Ahora, nadie aparte de nosotros debe enterarse. –Lex se levanta del asiento para enfatizar. –Ni tus amigos –da un paso hacia Kara. – Ni esa molesta hermana tuya. No se lo diré ni a mi propia madre, fuera de nosotros para el resto ustedes son una pareja real.
–De acuerdo, no se lo diré a nadie.
–Y odio preguntar pero qué hay del padre– señala el vientre. –¿Será un problema?
Kara se protege el vientre por instinto y niega con la cabeza. –No dara problemas, ni siquiera sabe que estoy embarazada– bufa.
Lex sonríe satisfecho con la respuesta –¿Tenemos un trato Kara Danvers?– él extiende el brazo.
–Tenemos un trato– Kara estrecha la mano se su cuñado.
– Bienvenida a la familia.
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Lena llega a las 19:00 en punto. No recuerda mucho «o nada» sobre la rutina con su novia, pero decide salir témpano de la oficina por ser la primera noche viviendo juntas.
Escucha el ruido de la ducha y sonríe. Camina hasta su armario para ponerse algo más cómodo y piensa en preparar la cena.
Saca un par de filetes del refrigerador y los sazona antes de meterlos al horno. Cuece un par de papas y sofríe algunos espárragos.
Después de la ducha el estómago de Kara protesta y se dirige a la cocina para rebuscar en los armarios. Duda que Lena Luthor tenga ramen instantáneo en su alacena pero no está de más comprobar. Se conforma con poder calentar una lata de sopa. Lo último que espera es que al girar la esquina se encuentre con la mesa servida. Copas, velas y una canasta de pan al centro.
“¿Tienen hambre?” Lena sonríe dejando el plato de Kara sobre la mesa. “Por favor siéntate” recorre la silla.
Nerviosa Kara camina hasta Lena que mantiene la mano en el respaldo de la silla. La CEO espera a que su prometida se siente y le pone la servilleta sobre el regazo. “Gracias” murmura.
“Quería que estuviera listo cuando salieras de la ducha, lamento si es algo sencillo” se excusa mientras Kara observa el plato con el filete, puré de papas y espárragos frente a ella.
Kara levanta la vista del plato. Lena la mira del otro lado de la mesa ¿Esta mujer es real? Corta un trozo de carne y se la lleva a la boca. Y quizás es porque tiene mucha hambre pero está segura de que es lo más delicioso que ha probado. Tararea de puro deleite probando el puré. “Eres perfecta” dice sin tomar en cuenta el significado de sus palabras hasta que las mejillas de Lena se tiñen de rojo. “Quiero decir, la cena, la cena es perfecta” corrige.
“Yo” comienza Lena de repente. Tímida y sonrojada levanta la vista del plato y mira a Kara. “En el hospital note que no te di una anillo”
“Lena” Kara se incomoda cuando la CEO se levanta de su silla y camina hasta ella.
“Kara Danvers” se arrodilla y abre una pequeña caja forrada con terciopelo. “¿Pasarías el resto de tu vida conmigo?” Pregunta. Pero Kara no responde, se queda quieta y cabizbaja. “¿Por favor?” Lena añade con inocencia temerosa por la reacción de su prometida.
Los ojos de Kara se llenan de lágrimas. “Si” dice con un hilo de voz y Lena respira aliviada tomando la mano de la reportera y deslizando el anillo.
Cuando terminan de cenar Lena la sigue hasta la habitación. –No entiendo– frunce el ceño confundida. –¿Por qué tomarías una de las habitaciones de invitados?– cuestiona. Lena palidece al encontrar la única explicación plausible. – Hice algo ¿verdad? Y estas molesta. – mira hacia su prometida con los ojos grandes y avergonzados. – Por favor, sea lo que sea, perdóname. – dice frustrada por no saber qué hizo. –Lo siento, estoy arrepentida. Sea lo que sea lo arreglaré, es que no lo recuerdo…
Kara abre y cierra la boca un par de veces sin conseguir decir una palabra coherente. Lena está ahí disculpándose por algo que no hizo y Kara no tiene idea de qué decir. –Lena, no hiciste nada solo creí que después de salir del hospital necesitabas descansar y no quería imponerme.
Lena resopla aliviada. –Tonta– dice acercándose y se hunde en el hueco del cuello de Kara. –Lo único que he estado pensando en todo el día es llegar y dormir a tu lado. –Vamos a la cama. Mañana puedes poner tus cosas en el armario.
Kara se deja llevar por la tempestad en forma de mujer. Se deja arrastrar hasta que la hunde entre las mantas y luego se recuesta a su lado para abrazarla. Deja que su aroma la ahogue hasta que no percibe otra cosa que no sea su perfume.
«Puedes quedartela» evoca las palabras de Lex y Kara se aferra al pijama de Lena quien ya se ha quedado dormida.
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Despertar rodeada de Lena Luthor es cálido y tranquilo. El corazón de Kara se agita y su pecho se hincha al darse cuenta que es ella quien abraza a la heredera Luthor.
“Buenos días” dice Lena adormilada. “¿Dormiste bien?” le pregunta y Kara, que no está segura de poder hablar, asiente. “¿Tienes hambre? Te preparare algo, no puedes ir a trabajar con el estómago vacío” le frota el vientre donde crece su hijo “¿Algún antojo en particular?”
Kara niega con la cabeza, sus ojos se llenan de lágrimas sintiéndose terriblemente culpable. Lena es tan tierna, tan dulce. «quiero quedarme a esta mujer» piensa con egoísmo, sabiendo que es injusto para Lena, sabiendo que está mintiendo y aun asi quiere seguir a su lado «Por favor déjame conservarla» ruega.
“No llores cariño” Lena seca sus mejillas y las besa.
“Lo siento, son las hormonas” solloza. “No me hagas caso”
Lena frunce el ceño alarmada. “No digas eso, es obvio que estas sensible, ¿sabes que puedes confiar en mi verdad? Que no debes ocultar lo que sientes de mi.
“Lo sé” gimotea. A Mike nunca le importó, mientras menos problemas le diera el parecía más feliz. Y esa mujer que apenas la conoce está dispuesta a amarla aún con esos sentimientos irracionales. “Lo sé” repite.
“Bueno, ahora mientras te preparas haré el desayuno” la sonrisa de Lena vacila. “Yo, mi cabeza” argumenta. “No recuerdo si tienes alguna alergia o tus huevos favoritos, o si te gustan los desayunos dulces o salados”
Kara la mira con una sonrisa. “No tengo alergias, comeré cualquier cosa, dulce o salada, y puedes hacer tostadas y huevos revueltos para desayunar.”
Lena sonríe encantada. Besa la frente de Kara y sale de la cama. “Te espero en la cocina, no tardes”
Luego de la ducha, Kara se sienta cómodamente en un banco mientras Lena se gira dejando un plato frente a ella de tostadas recién hechas y huevos. “Eres chef o algo así” cuestionó sorprendida por la calidad de su desayuno.
Lena la observa divertida. “Bueno, estudié en Francia un curso de gastronomía durante el internado, creo que te lo dije en nuestra primera cita” confiesa. “Siempre lo hago cuando quiero impresionar” se burla de la mirada celosa de su prometida que hace un puchero. “Pero ahora esas tácticas no importan la única que me interesa mantener impresionada despertara conmigo por el resto de mi vida”
Kara tose atragantada. “Estoy bien” le dice a su alarmada prometida que ya le ofrecieron un vaso con agua.
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Lena se despidió de Kara y apresurada corrió a la ducha para prepararse. La reportera bajó por el ascensor, fue recibida en el último piso por un tipo adusto que la miró con frialdad.
“Soy Thomas y seré su chófer personal” le dijo arrebatándole el portafolio de la mano.
“Tomaré el autobús o un taxi” dijo Kara persiguiendo al hombre hasta el coche.
Thomas frunció el ceño sosteniendo la puerta de coche “La señorita Luthor dijo que la llevaramos a CatCo”
“Como te dije no es necesario” dijo quitándole el portafolio. “Solo indícame dónde está la parada de autobús”
“Pero las órdenes de la señorita Luthor” insistió.
“Pues mis órdenes son que me indiques dónde está la parada más cercana del autobús”
“Dos cuadras a la derecha” dijo. “Por lo menos permítame llevarla”
“No es necesario Thomas” sonrió caminando en la dirección indicada.
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Lena no estaba contenta cuando Thomas le dijo que su prometida decidió tomar el autobús. Ella está embarazada, podría desmayarse en la acera. Y además, Lena vio el anillo en la mesita de noche.
Aunque decía que no estaba molesta Kara seguía comportándose de manera extraña, Lena duda haber sido una novia tan patética, ella amaba los detalles, flores y dulces, cenas y galas, nunca fue alguien miserable cuando se trataba de sus parejas. Mucho menos lo sería con su prometida y futura madre de su hijo.
Así que la única explicación es que Lena hizo algo bastante malo antes de perder la memoria y ahora Kara está molesta pero también preocupada con toda la situación y no sabe cómo actuar.
“Necesito hablar con ella” se dijo.
Desconcertada pensó en ir directamente a CatCo pero lamentablemente tenía una reunión y Jess solo pudo despejar su agenda hasta el almuerzo. “Bien” dijo “son solo unas horas, puedo esperar unas horas”.
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Kara apenas podía concentrarse en el trabajo. Su vida está sufriendo una metamorfosis, ella no tenía ánimos para escribir sobre los vestidos de verano de la temporada.
“Tienes la cabeza en las nubes Danvers” Siobhan entró en la oficina de Kara.
“Ahora no Smith”
“Cat no será tan benevolente la próxima vez” sonrió. “Y la gente habla, hay rumores de que dejaste que un tipo te embarazara. ¿Qué harás cuando Cat se entere?”
“¿Qué?”
“No estabas y tu teléfono no paraba de sonar así que te hice un favor y respondí, era el hospital Luthor para agendar la cita de tu próxima ecografía. Incluso lo puse en el calendario de la oficina para que no lo olvidarás.”
“¡Era una llamada personal!” se apeó de la silla para encarar a Shioban.
“Tranquila puede hacerle daño al bebé. Quizás al padre no le importa pero no creo que seas tan imprudente”
La puerta se abrió tan fuerte que se azotó contra la pared. “¿Disculpa?” Lena cuestionó. Había escuchado la conversación que esa mujer sostenía con su prometida. “¡Cómo te atreves a hablarle así!”
Kara observó extenderse un fuego abrazador por el cuerpo de Lena Luthor. Shioban balbuceó intentando sostener la mirada hacia la furiosa heredera multimillonaria. “Señorita Luthor” dijo “¿Que la trae a CatCo?” cuestiono pero Lena la ignoró.
“¿Estás bien?” extendió la mano hacia la mejilla de Kara para consolarla. “Es hora del almuerzo” miró su reloj. “Ella puede salir a comer o tendré que pedir permiso a Cat personalmente” le espetó a la mujer que seguía paralizada.
“No será necesario señorita Luthor”
Lena tomó la mano de Kara y la ayudó a salir. Una vez afuera con Smith en el marco de la puerta se giró hacia ella. “Y para la tranquilidad de todos, ¡soy el padre!” anunció. “Kara Danvers lleva al próximo Luthor en su vientre” su voz destilaba orgullo. “Y además ella será mi esposa”
“Lena” murmuró Kara intentando no fijarse en las caras sorprendidas de sus compañeros cuando su futura esposa la abrazó con firmeza guiándola hacia el ascensor.
Su prometida la sacó de CatCo sin que Kara supiera que estaba pasando. Sus mejillas estaban sonrojadas, Lena Luthor la había reclamado frente a toda su oficina y se negó a soltarla hasta que estuvieron a salvo dentro del coche.
El auto avanzó un par de cuadras cuando Lena finalmente habló. –Lamento causarte problemas– dijo mirando a la ventanilla. –Sé que mi apellido es difícil. Debió ser duro para ti mantener nuestra relación en secreto y soportar esa clase de rumores de tus compañeros de trabajo.
–Lena…
–No– interrumpió mirándola. – Puede que no recuerde porque, pero se que estas molesta. Noto como guardas la distancia. Tu incomodidad cuando te toco. Tu timidez cuando me hablas como si esperaras no decir nada incorrecto. Y odio haberte hecho sentir así.
–No Lena. No hiciste nada.
–¿Entonces por qué no me dejas cuidarte? No fuiste a visitarme al hospital en toda la semana, ni me dijiste que tenías problemas con la mudanza. Ayer queríamos que durmieramos en habitaciones diferentes. Te quitaste el anillo y lo dejaste sobre el buro. Esta mañana no tomes el auto.
–¡No has hecho nada! – dice impaciente. ¿Cómo puedo hacerte entender que soy yo la que no es digna de ti? –Al contrario, desde que te conocí, ha sido maravillosa. Atenta, educada, cariñosa, dulce. ¡Tan dulce!
–Dices eso– suspira. Un suspiro lento y doloroso – Pero tengo miedo de que quizás te dieras cuenta que mi apellido es demasiado y no vale la pena soportar todas esas molestias.
–De acuerdo– Kara resopla –Tomaré el auto– dice rendida.
–¿Qué?
–Tomaré el auto. Si eso te demuestra que no estoy molestando ni hiciste nada malo
–¿Y usarías el anillo?
–Usaré el anillo
–¿De verdad no me molestas?
–No lo soy– esta vez es Kara quien toma la mano de su prometida. –Solo, que vengo de una vida sencilla, quiero decir que viste mi apartamento. No estoy acostumbrada a todos estos lujos. Y no quiero aprovecharme de ti
Lena se abalanzó sobre ella besándola. Este beso fue más real que el par de timoratos anteriores. Lentamente Kara pasó hasta que se separaron. –Nunca pensaría eso – aseguró. –Quiero cuidar de ti y de nuestro hijo. Déjame cuidarlos – Susurro.
Kara había caído en un trance. Su cabeza solo podía pensar en definir el tono de esos ojos inefables frente a ella –De acuerdo – suspiro recibiendo de nuevos los labios de Lena sobre los suyos.
«¿Qué estás haciendo Kara?» Se dice pero sigue besando a Lena. «La conservaré para mí» decide.
