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La tarde estaba tranquila en casa. Jungkook había pasado todo el día inquieto, moviéndose de lado a lado en el sofá, sin poder sentarse bien porque sentía un cosquilleo raro y húmedo entre las piernas. No entendía del todo qué era, pero cada vez que se movía, sentía un calor pegajoso que lo hacía sonrojarse solo.
Al final, no aguantó más y fue a buscar a su padre Taehyung, que estaba en la sala revisando unos papeles.
—Papi... —susurró desde la puerta—. Me siento raro...
Taehyung levantó la vista al instante, viendo a su pequeño de pie con la carita roja y ojos brillantes, las piernitas juntas y las manos jugando nerviosas con el borde de la camisa que le llegaba casi a las rodillas.
—¿Qué te pasa, mi niño? —preguntó Taehyung con voz suave, dejando los papeles a un lado y abriendo los brazos—. Ven aquí, cuéntame.
Jungkook se acercó despacio, cojeando un poquito porque el cosquilleo se volvía más intenso al caminar. Se paró frente a papi, mordiéndose el labio.
—Me... me siento raro en mi flor... —confesó bajito, sus mejillas ardiendo—. Está húmedo y caliente todo el rato...
Taehyung sintió una punzada caliente en la entrepierna. Sabía exactamente qué era: el coño de su pequeño lubricándose por excitación, pidiendo atención. Sonrió tierno, pero sus ojos se oscurecieron un poquito.
—Ven aquí, mi amor —susurró, palmeando su regazo—. Papi te revisa para ver qué pasa.
Jungkook asintió tímido y se sentó con cuidado en una de las piernas de su padre, de lado para no presionar el coñito adolorido. Taehyung lo abrazó por la cintura, besándole la sien.
—Pon la braga a un lado, pequeño... déjame ver bien.
Jungkook tembló, pero obedeció. Se agarró la pequeña braga y la movió a un lado, suspirando cuando su coñito rosado dejó de estar apretado por el algodón. Se acomodó mejor en el regazo de papi, abriendo las piernitas despacio para que Taehyung pudiera ver.
Taehyung sintió saliva acumularse en su boca, el coñito de su hijo era precioso. Ya lo había visto antes, pero ahora... en ese estado donde sus labios rosados estaban hinchados, el clítoris gordito y sensible asomando, y brillante de su néctar que chorreaba lento.
Taehyung tragó toda la saliva, su polla endureciéndose al instante bajo su ropa.
—Mira qué lindo... tu coñito está todo mojado y caliente —susurró, voz ronca. El pequeño lo miró sin entender—. Esto pasa cuando te excitas mucho y no te alivias... se lubrica solo para pedir atención.
Jungkook gimió bajito, avergonzado pero curioso.
—¿Y... qué hago, papi? Me molesta y me pica... no puedo sentarme bien...
Taehyung besó su cuello de manera suave.
—Papi sabe cómo calmarlo por un ratito... ¿quieres que te ayude? Te prometo que será rico y te va a dejar tranquilito.
Jungkook asintió rápido, los ojos grandes y confiados.
—Sí, papi... por favor...
Taehyung se levantó con cuidado, caminó hacía el sofá y recostó al pequeño en él, de espaldas, con las piernitas abiertas y apoyadas en sus hombros. Jungkook tembló ligeramente, intentando apretar sus piernas.
—No te tapes, mi amor... déjame verte bien —susurró Taehyung, separando las piernitas con sus manos grandes y cálidas.
Se inclinó despacio, besando primero el interior de los muslos, yendo poco a poco hasta el coñito hinchado. El olor natural de coño limpio y virgen lo volvió loco. Sacó la lengua y lamió de una vez, larga y lenta, desde el agujero de su ano hasta el clítoris hinchado, saboreando la humedad y sensibilidad del coño.
Jungkook chilló, sus caderas saltando.
—¡Papi... se siente extraño! —gimió, unas gotas de lágrimas asomando en sus ojitos.
Taehyung gruñó contra la piel húmeda.
—Shhh... déjate llevar, amor... papi te come el coñito para que deje de molestar.
Su lengua siguió lamiendo los labios externos, saboreando el flujo dulce que salía abundante. Rodeó el clítoris con círculos suaves, succionando la perlita sensible hasta que Jungkook comenzó a sollozar de placer, llevando sus manitos a sus labios para callar sus gemidos y chillidos. Luego continuó al agujero, metiendo la punta de la lengua dentro, sintiendo como el coño se apretaba en su lengua y lo baboso que estaba, follando despacio mientras seguía chupando el clítoris y bebiendo de sus jugos.
Jungkook lloriqueaba sin control, sus piernitas temblando, sus manos dejaron su boca para ir a agarrar el cabello de Taehyung.
—Papi... va a pasar algo... me haré pis...
Taehyung succionó más fuerte, su lengua entrando profunda, bebiendo el líquido como si fuera un néctar. Agarró al pequeño de manera firme de sus piernas cuando comenzó a moverse, usando solo una mano y la otra la guio hacia su coño, pasando sus dedos por los labios hinchados y luego yendo al agujero del ano, donde humedeció y comenzó a acariciar. No pasó mucho tiempo hasta que Jungkook se corrió por primera vez en su vida, tirando chorros calientes de sus jugos qué salpicaron directo en la boca y cara de su padre, su coñito contrayéndose alrededor de la lengua qué aun lo follaba.
Taehyung tragó todo, lamiendo hasta dejar el coño de su pequeño limpio de su corrida. Pero no paró, no le iba a dar descanso a ese coñito todavía. Siguió lamiendo, rozando el clítoris hinchado con su dedo al meterlo despacio en el coño, curvándolo para rozar aquel punto sensible dentro. Jungkook chilló, apretando el cabello de su padre, así como sus piernas la cara y su coño la lengua, temblando cuando el segundo orgasmo llegó, chorreando más flujo, su cuerpo convulsionando de manera intensa.
Taehyung levantó la cabeza, su rostro brillante de jugos, miró a su pequeño llorar y temblar de placer. Se levantó para quitarse el pantalón y bóxer, su polla gruesa y dura saltando libre.
—Ahora es el turno de Papi en sentirse bien, mi amor... —dijo, lubricando lo que pudo con el líquido pre-seminal, restregando luego la punta contra los labios del coñito baboso—. Con esta polla gorda, tu coñito dejará de pedir atención y se quedará tranquilo y lleno.
Jungkook asintió lloroso, sus coñito sensible contrayéndose apenas.
—E-esta bien, papi...
Taehyung abrió con sus dedos los labios del coño y restregó toda su polla entre ellos, luego, al sentir como el coñito volvía a estar húmedo y humedecia su polla, alineó la punta. El glande grueso rozó el agujero mojado y empujó despacio, sintiendo el interior abrirse para recibirlo, aunque solo pudo meter la punta, ya que Jungkook chilló llorando y temblando, intentando apartarlo de su coño, lágrimas gruesas rodando por sus mejillas rosas.
—Duele...
Taehyung asintió, inclinándose apenas para besarle la frente y sus labios, luego movió un poco su cadera, entrando solo unos cuantos centímetros más, quedándose quieto nuevamente para que Jungkook se acostumbrara. Cuando el pequeño se removió y su coñito se apretó al rededor de su polla intentando succionarlo, Taehyung empezó a moverse lento, sin meter más de lo que ya había metido, dando embestidas suaves, rozando las paredes sensibles del coño baboso.
Jungkook comenzó a gemir, su coñito ardiendo y mojándose más.
Taehyung aceleró, sus embestidas un poco más rápidas, más profundas, rozando el punto sensible en el coño del pequeño, haciendo que el pequeño se corriera por tercera vez, chillando y temblando. Su coñito estaba rojo, sensible y mojado por la polla qué ingresaba cada vez más adentro y salía casi por completo, estirando sus labios a más no poder, haciendo que su coño se apretará fuertemente alrededor de la polla de papi.
Taehyung gruñó, sintiendo el coño apretarse en su polla, sintiendo los jugos de su pequeñín salpicar su polla, su abdomen e incluso parte de su cara. Se la metió más rápido, por completo, viendo un bulto en el vientre de su hijo, y no aguanto más al sentir el chapoteo dentro del coño y el cosquilleo en sus bolas; se corrió a chorros calientes, llenando el coñito y útero de Jungkook con su espeso semen hasta rebalsar, hasta que comenzó a gotear por sus muslos.
Taehyung, jadeando y soltando su últimas gotas de semen, se inclinó a besar las lágrimas de su hijo.
—Listo, mi amor... ahora tu coñito estará calmado por un ratito.
Jungkook apenas y asintió, todo su cuerpo entumecido y temblando. Sonrió de manera tímida, llevando sus manitos a su abdomen, sintiendo un bulto raro en su pancita.
Taehyung llevó sus ojos hacía ese lugar y sonrió, moviendo su polla dentro, viendo como el bulto en el vientre de su pequeño se movía, contornando la figura de su polla. Taehyung besó sus labios mientras usaba la palma de una mano para apretar el bulto en vientre de su hijo, sacando la polla del coño, y usando la otra mano para recolectar el semen y jugo que el coñito comenzó a chorrear por la presión en su estómago.
El pequeño jadeó, sin poder aguantar más, tiró todo lo que papi le lleno y luego comenzó a orinar, mojando a su padre, quien vio con amor el coño abierto y rojito bien baboso.
—Cuando vuelva a ponerse raro... papi te ayuda otra vez. Siempre que quieras.
Jungkook asintió feliz, acurrucándose contra el pecho de papi.
Fin.
(...)
Gracias por leer, es mi primer boypussy, espero les guste :)
