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Perfil sin foto (entre otros filtros)

Summary:

Agotado de encuentros efímeros y conversaciones que no llevan a nada, Nanami Kento empieza a desear algo más que cuerpos anónimos buscando lo mismo de siempre. Grindr no parece el mejor lugar para encontrarlo… hasta que un usuario sin foto comienza a colarse en su rutina diaria con mensajes que no debería disfrutar tanto.
Gojo Satoru, atrapado entre la soledad y un apartamento demasiado silencioso, descarga la app buscando distracción. No esperaba encontrar compañía. Mucho menos constancia. Mucho menos a alguien que, sin mostrar el rostro, empieza a importarle.
Dos desconocidos.
Un chat anónimo.
Una conexión que no debería sentirse tan real.

Chapter 1: Un oficinista en Grindr

Chapter Text

Un persistente dolor en el cuello lo acompaña desde hace un par de días. Incapaz de poder aliviarlo, Nanami Kento tan solo se deja caer sobre su sofá. Una mano en su cuello masajea, intentando reducir el intenso dolor que se ha vuelto rutinario. Quizás es un reflejo del estrés acumulado por el trabajo.

No sirve de mucho.

Afloja el nudo de su corbata de su cuello con movimientos lentos y la arroja a un lado. También desabrocha el primer botón de su camisa y, bien, ni siquiera sabe en dónde ha dejado su bléiser ni cuándo encendió la luz de la sala. Parece que tan está en piloto automático.

Está agotado. Se nota en las bolsas de sus ojos, en la palidez inusual de su piel y en la forma en la que su cuerpo parece hundirse en el sofá. En serio necesita un descanso, pero apenas es miércoles. Mitad de semana.

Deja escapar un suspiro y reclina su cabeza hacia atrás, cerrando los ojos. No hay nada  en su apartamento de 40 m² que le de satisfacción, aunque sea un espacio adecuado para él. No tan pequeño para sofocarlo, pero tampoco tan grande como para sentirse vacío. Funcional. Ordenado. Silencioso.

De todas maneras, no es como si con su salario de encargado de recursos humanos pudiese pagar algo más grande y lujoso y, aunque pudiera, quizá se lo pensaría dos veces. No le interesa el lujo ni la excentricidad. Prefiere espacios tranquilos donde la simpleza es la reina del lugar.

Estaba a punto de quedarse dormido cuando, de repente, siente una vibración en el bolsillo del pantalón. Su celular, una nueva notificación.

Lo desbloquea sin pensárselo mucho.

Fun tonight 🍆: te dejas clavar? me gustan los maduros”

Fun tonight 🍆: (foto)”

 

Nanami alza ambas cejas. La curiosidad- o el cansancio- lo lleva a abrir aplicación para leer el mensaje y ver el perfil de la persona que le escribió. Grindr sigue siendo un mundo distinto al que está acostumbrado.

Fun tonight 🍆, 24 años. 200 metros”

En sus 35 años de vida, Nanami ha utilizado otras apps de citas para conocer personas nuevas o, en ocasiones, tener algo casual. Al final tan solo terminaba ignorando mensajes, cancelando encuentros o perdiendo el interés. Nunca encontró a alguien lo suficientemente interesante para invertir su preciado tiempo.

Fue Haibara —uno de sus pocos amigos, compañero de tragos y, por azares del destino, también alguien con quien comparte la misma orientación sexual — quien le habló de Grindr. Le contó, entre risas y cervezas, cómo había tenido una cita casual con un extranjero que apenas hablaba japonés. Nanami sintió curiosidad. Pensó que quizá él también podría… explorar.

Entendió que quizá su suerte no es la misma que la de Haibara.

Coffee break: Lo siento, no me gustan menores. Suerte en tu búsqueda

Responde Nanami, sin sentir nada ni siquiera al ver las fotos que aquel joven le ha enviado de su “buen” dotado miembro.

Siempre es lo mismo: Inmediatez. Hombres buscando tan solo sexo rápido. Algunos casados, otros en relaciones. Incluso extranjeros que han viajado con sus novias y quieren “experimentar”. Heterocuriosos. Dealers.

No hay una conversación. No hay conexión. Solo invitaciones casuales, eso si estás lo suficientemente cerca.

Y Kento no tiene nada en contra del sexo casual. Al contrario, él mismo considera que es una excelente forma de liberar la tensión luego de una jornada laboral interminable. Sin embargo, últimamente ya no lo encuentra tan atractivo…

Han pasado dos meses desde que descargó esa app y no ha podido conectar con nadie lo suficiente como para animarse a concretar un encuentro. Tan solo han sido mensajes, charlas superficiales e intercambio de fotos en los que, por supuesto, ha participado. Pero ya no le encuentra sentido.

Ni siquiera se atrevería a considerar envolverse con un hombre que esté casado o en una relación.

No tiene sentido… ¿por qué sigue en esa app tan aburrida? ¿Acaso todos los hombres gay de su edad tienen esposa e hijos? ¿En dónde demonios podría conocer a alguien nuevo sin tener tantas barreras?

Se supone que las apps de citas deberían hacerte la labor más fácil. Al menos para personas introvertidas como él.

Toma la decisión más sensata: Desinstalar la app

Pulsa la opción para eliminar su cuenta y está a un toque de hacerlo cuando, de repente, un nuevo mensaje llama su atención.

GoGoGojo: ¿Coffee Break? ¿Es algún tipo de fetiche sexual por el café o solo eres un oficinista con un horrible sentido del humor?”

Nanami parpadea. Pulsa la notificación.

Coffee Break: ¿Quién carajos tendría un fetiche sexual por el café?”

GoGoGojo: No lo sé, esperaba que tú me lo dijeras.”

Y así, una simple notificación impidió que Nanami Kento eliminara aquella nefasta y aburrida app de su celular.