Work Text:
Tonto...
"Doffy te quiere a ti y a tu poder"
Oye, Law...
"Doffy y yo somos hermanos de sangre"
¡Te amo!
"Estoy seguro que se enojara mucho conmigo, pero no me matara"
Law a intentado no pensar en lo sucedido en la maldita Isla Minion, ha pasado solo unos meses de ese fatídico día y aún siente el sabor putrefacto de la fruta en su garganta y las nauseas en su estómago. Casi como las cenizas y el hedor de Flevance que se impregnan en su piel.
Ha logrado curarse. La fruta Op Op verdaderamente le salvo la vida.
¿Entonces porque aun siente que el mínimo recuerdo de Cora-san lo hará pedazos? ¿Estallar en pedazos tan pequeños que nada, nadie, podrá volver a unirlos? Habia hablado tan clinicamente de Flevance, tan enojado, cuando exigió unirse a los piratas Donquixote pero no podia pronunciar a Corazon sin sentir la bilis en su garganta.
Law no vuelve a pensar en las palabras no dichas y la confesión de culpabilidad, l̶a̶ ̶s̶u̶p̶l̶i̶c̶a̶ ̶d̶e̶ ̶p̶e̶r̶d̶ó̶n̶ ̶, de esa noche. Ni en el sonido de balas y sangre salpicada.
Law arde en odio de nuevo. El gobierno mundial, los marines m̶e̶n̶o̶s̶ ̶u̶n̶o̶, Doflamingo. Todos ellos deberían morir. Deberían morir. Pero ellos están vivos y la familia de Law esta muerta.
Flevance esta muerto. Reducido a solo cenizas.
Cora–san esta muerta.
Ha pasado ocho meses, dos semanas y cuatro días desde que comio la fruta Op Op, d̶e̶s̶d̶e̶ ̶l̶a̶ ̶m̶u̶e̶r̶t̶e̶ ̶d̶e̶ ̶C̶o̶r̶a̶-̶s̶a̶n̶. Las manchas en la piel de Law desaparecieron casi por completo hace mucho tiempo, dejando zonas menos pigmentadas en su piel.
Law, históricamente, piensa que es una alucinación mientras ve en el espejo la caligrafía pulcra y cursiva de tres palabras escritas en su espalda baja justo donde estaba una de sus manchas mas grandes.
Son pequeñas y con un color de pigmento solo un poco mas claro que su piel, casi imperceptible.
No me matara.
Law siente el picor en su piel donde se sitúa el tatuaje. Quiere rascar, quiere arrancar ese trozo de piel, quiere que desaparezcan.
Las lágrimas nublan su visión haciendo que salga de su estupor y tardíamente se da cuenta del sabor a hierro en su boca.
Quiere reír. Se siente como un maníaco. No debería estar sorprendido. Law siempre habia sabido que Cora-san era una mentirosa.
Se pregunta, clavando los dedos en la herida con morbosa curiosidad, si revisara su cuerpo por completo ¿Cuantas marcas más encontraria? ¿Aparecería "te amo"?
Y si no aparece ¿Eso que significaría?
¿Él lo sabía? ¿él sabía que sus palabras quedarían grabadas a fuego en su piel? ¿Mas mortales que las manchas blancas que se propagaban en el cuerpo de Law? ¿Innamovibles?
¿Incapaces de borrarse? Marcandolo para toda la vida.
Law se niega a pensar.
Siente que con cada segundo que pasa las palabras queman, peor que el ardor de su piel por el plomo blanco, quiere gritar.
Sabe bien a quien pertenecen esas palabras aunque quisiera olvidarlas, aunque quisiera que esas palabras nunca fueran pronunciadas.
Law, esa noche, como la misma de hace ocho meses, dos semanas y cuatro días, llora. Se duerme llorando. Vomita y reniega. Rasca hasta que la sangre brota y sin embargo, las palabras siguen tan inalteradas en su piel, grabadas en su mente desde antes de saber que se grabarian en su carne, en sus huesos.
En su alma.
