Work Text:
![]()
¿Cuál es la definición de omega?
Omega: Subgrupo demográfico de baja prevalencia en la población general. Biológicamente, se distingue por su aptitud para la concepción y gestación, condición independiente del sexo anatómico del individuo. Presentan feromonas de perfil predominantemente dulce o frutal, cuyo efecto principal es la modulación del estrés e inducción de estados de calma en su entorno. Manifiestan ciclos de reproducción cada 4 a 6 meses, denominados celos, cuyo inicio suele partir desde los catorce años. Este periodo es el intervalo de máxima fertilidad, orientado a la consolidación del vínculo con un individuo de sub-genero Alfa y a la habilitación del proceso gestacional.
4k
💬 483 CommentsAward
Sort by: Best ▾
Gerard no entraba en aquella definición. Era un omega defectuoso, con todas sus parejas pensaba que en alguno finalmente se uniría a alguno, ya en el ritual, la marca de unión nunca se concretaba. Nunca tuvo ese sentimiento que sus cercanos omegas le describen, esa euforia de la unión, el aumento de su libido, el dolor de ser reclamado. Solo se presentaba un dolor temporal, una mordedura superficial que no se formaba y el moretón que con el pasar de los días ya se desaparecía.
Como si nunca hubiera sucedido aquel ritual.
Esto afectó fuertemente a la autoestima de Gerard. aunque tenía una que otra pareja, conllevando varios intentos de ser reclamado.
Bert y Lindsey le recalcaron lo defectuoso que era.
—¿Quien va a querer estar con un omega que no se puede reclamar?—
—¿Qué me asegura que no te irás a acostar con otros alfas? ¿Eh? A los omegas le sirve cualquiera, mientras los puedan anudar. Eso es lo que son, putas que van de pene en pene, no me quedaré contigo para pasar por esa vergüenza.—
Después de un tiempo se fueron, dejando a Gerard solo con incógnitas, sin comprender que tenía de defectuoso.
Las voces de aquellos alfas resonaban en su cabeza cada cierto tiempo, haciéndole sobre pensar aún más su situación.
Él no quería ser un omega defectuoso.
Quería formar una familia. Quería ser elegido entre millones, ser el número uno para algún alfa y su posible cachorro, mantenía su fe que conocería a alguien con quien compartir. Quizás existiría alguien que vería más allá de una marca y jerarquías.
Pero también anhelaba aquella unión, esa marca que le haría ser un omega completo.
Por su edad, ya 42 años, Gerard pensaba que nunca sería reclamado, algo sucedía con su subgénero. Pagó millones de consultas, un montón de especialistas. Pero nunca encontraron la causa de su defecto, todos destacaban que era un omega sano, nada fuera de lo común, quizás el estrés afectaba a la unión. Le recomendaron vacaciones, una dieta para mantenerse dentro del estándar omega.
Gerard hizo caso omiso, sobre todo a la parte de la dieta, al menos aún quería tener algo con que sobrellevar todo su pesar y eso lo llenaría la comida.
Además, llevaba años luchando con la aceptación de su cuerpo. A la mierda ser un omega flacucho. Ya tuvo demasiados problemas con su cuerpo en su juventud, ahora solo quería ser feliz. Comer sin culpa y poder deleitarse con la mejor comida que podía proporcionarse.
Sin un alfa al que unirse, él como omega tendría que cumplir ese papel.
El trabajo lo mantenía ocupado. A pesar de ser un omega no reclamado (y que eso se viera mal en frente de la sociedad), al menos eso no afectaba a su trabajo como escritor y dibujante. Su casta no era importante en ese mundo. Solo era Gerard Way, autor de The Umbrella Academy, Doom Patrol. Al menos a sus fans no los decepcionará y no tenían porque saber que era un omega defectuoso. Y esa era la mejor parte de su trabajo, no lo cambiaría por nada.sus fans no los decepcionará y no tenían porque saber que era un omega defectuoso. Y esa era la mejor parte de su trabajo, no lo cambiaría por nada.
El celo era un problema más que agregar a su defecto. No duraba una semana como la mayoría de los omegas. A veces se extendía a 3 o 5 días más. Y al no tener feromonas de alfa cerca, era aún más doloroso y estresante sobrellevar esos días.
Normalmente, espera al peak de su celo para comenzar a masturbarse y aliviar la fiebre que tiene. Pero necesita tener un nudo dentro suyo en este instante.
Su nido está hecho un desastre, la feromona está densa y dulce, anunciando un Omega listo para la reproducción y el olor de sus fluidos le golpea su nariz, aún está vestido con una polera suelta, porque aún siente vergüenza de ver su cuerpo desastroso desnudo y su pelo largo está tomado en una coleta para no molestar. Está tan mojado y preparado para recibir a un alfa.
Pero ese era el mayor inconveniente. No había alfa a su lado para ayudarle.
Con mucha complicación, saco de su cajón de noche un consolador. El manual decía que podía “realizar” un nudo falso, imitando casi a un alfa por completo, al menos para calmar al Omega por un tiempo. Fue una compra necesaria, la tecnología para omegas solteros avanzaba muy rápido, teniendo en cuenta que aún no se sentía listo para compartir sus celos con un alfa random. Y menos optaría por esos servicios express, quizás su yo más joven sí, pero ya no estaba para eso.
Se acomodó boca abajo, con su cara entre una de las almohadas que armaban su nido, levantando su trasero al aire, presentándose como un Omega preparado, pero no había quien lo tomara, en una pose algo complicaba sostenía el aparato con una de sus manos. Lo dejo a un lado, para primero poder prepararse, se encontraba muy desesperado pero no a tal nivel (o si) de introducirlo sin preparación.
Sus fluidos ya caían por sobres sus muslos. Era asqueroso, los celos en sí sacaban toda su naturaleza necesitada de tener a alguien, Quien sea para poder ser llenado, su mente se nublaba y pensaba en los alfas que tuvo, en como lo llenaban y le anudaban hasta dejarlo inconsciente y satisfecho.
Más líquido bajo de su entrada con aquel pensamiento, la impaciencia era tremenda.
La inseguridad golpeó en ese momento, en el aire no había ápice del olor de un alfa. ¿Era un mal Omega? ¿Por qué alfa no estaba ahí con él? ¿Algo malo estaba con él?
Bajo una de sus manos, sus rozando su entrada ya lubricada, como un buen Omega (¿Era un buen Omega? ¿Merecía ser llenado?) comenzó a introducir sus dedos, tanteando el terreno, abriéndose para el juguete. Inicio masajeándose, moviendo sus dedos, entrando y saliendo. El sonido era obsceno. Jadeos que tapaban la almohada se filtraban de la boca de Gerard. Ya estaba listo, listo para recibir a quien sea que estuviera ahí.
Pero no había nadie.
Tomó el consolador que había dejado a su lado, lo encendió a duras penas, e intento guiarlo a su entrada. La punta de silicona ya entraba poco a poco, el juguete lo abría de forma placentera, Gerard estaba bien lubricado por su propio líquido. Ya casi a la mitad y aún no se sentía satisfecho, necesitaba más, más fuerte, más adentro.
Mientras entraba, recuerdos de sus antiguas parejas alfas recorrían su mente, su omega aún deseaba a alguien físico, no un juguete sexual comprado porque era bastante patético como para tener un alfa.
No, silencio. No debía pensar en lo defectuoso que era, si no sus feromonas pasarían de excitación a estrés de un momento a otro. Y nada era peor que un omega en celo estresado.
Al ya entrar de lleno el consolador, algunos de sus pensamientos se dispersaron. Se acomodó levantándose de su posición de “Presentación” para que la penetración del juguete sea más efectivo y más placentera. La posición era como de monta (aunque no montaba a nadie), era más cómoda para él, apoyo sus manos en su abdomen, sintiendo como su juguete estaba tan adentro que un poco asomaba por su pelvis. Se sentía mareado y un poco desorientado, su pene ya segregaba líquido pre seminal.
Comenzó el vaivén para su placer, gemidos salían de su boca, su interior finalmente estaba lleno, era lo que necesitaba, con una de sus manos se dirigió a masturbar su pene, que pedía ser atendido pronto.
“—Montas tan bien mi pene Gee… no puedo esperar para llenarte de mis cachorros—"
Una voz femenina rodeaba su mente, aumentando el movimiento de atrás y adelante, queriendo sentir aún más el juguete.
“—¿Me dejarás marcarte? Para luego llenarte y llenarte, hasta que lo único que puedas pensar es en mí. Lo único que querrás será a mí.—"
—Ugh… si… lléname por favor.
El olor a sexo y las feromonas de celo llenaban la habitación. Los gemidos de Gerard eran un poco más notorios. Ahora apoyando sus manos en la cama para subir y penetrarse aún más fuerte con el artilugio. La voz en su cabeza era más fuerte, recordando le esos encuentros con la alfa.
“—Sí, sigue así, trágate todo. Te ves tan lindo desesperado por mí. No pares Gee. Déjame marcarte, así te daré mi nudo.—"
—Pero lo necesito, anúdame por favor… luego me marcas.— Se encontraba nublado por la excitación del momento, que no le importaba responder a la nada, si al final estaba solo en su casa.
El “splat, splat” que hacía el movimiento del omega usando el juguete se hacía más fuerte, la desesperación de llegar al clímax era más fuerte y su cabeza le estaba llevando a ese momento en específico, solo un poco más y no tendría que recordar la pelea. Y descansaría.
“—Solo será un momento, sera tan placentero para los dos. Y me pertenecerás, serás solo mío, ningún alfa más se acercará a ti.—"
Tenía que parar, pero estaba tan cerca, tan cerca quizás de ya terminar al menos la primera ronda del celo.
"—¿Por qué mi marca no se forma? ¿FUISTE RECLAMADO POR OTRO?—
La alfa le había mordido su cuello, reclamándolo. Pero algo no cuadraba, la marca no se concretó, ella estaba segura de que la realizo en el lugar correcto y el omega no mostraba los síntomas que normalmente se presentan en el marcaje. Su alfa se estaba impacientando, el omega le mintió, ya estaba reclamado, pero no había indicio de otro alfa.
—Eres una puta, me engatusaste para usarme. Estás usado, marcado por alguien más.—
La alfa salió de su interior. Las feromonas mezcladas en el ambiente se volvieron pesadas, agrias para cualquiera que respirara en ese momento. La tensión era tremenda y el omega sentía solo por el olor el desprecio que le tenía su pareja en ese momento.
—Por favor… no me dejes… no en esta forma Lynz.
—No, no estoy para ser usada como una alfa cualquiera. Arreglátelas solo, cualquier alfa te servirá. Yo no estoy para esto. Si no te marco ¿Qué me asegura que no te irás a acostar con otros alfas? ¿Eh? A los omegas le sirve cualquiera, mientras los puedan anudar. Eso es lo que son, putas que van de pene en pene, no me quedaré contigo para pasar por esa vergüenza. Soy demasiado buena alfa para estar con un Omega como tú Gerard. No me arriesgaré a ser un hazmerreír."
La escena de ese día se instauró en su mente, el 2.º intento fallido de ser reclamado. Las feromonas en la habitación cambiaron, ya no era excitación ni una invitación a procrear con el omega. Era de ansiedad y estrés, denso y difícil de aguantar hasta para el mismo Gerard.
Gerard sentía que se estaba ahogando, el pecho le apretaba, aumentando su ritmo cardíaco, sudando frío, el pelo desordenado en su cara molestándole y ya el juguete dentro de él se sentía incómodo. Necesitaba confort, que alguien lo calmara.
Le costaba respirar por la crisis, se sentía solo, un Omega defectuoso que nunca sentiría el cariño de un alfa que se quedaría junto a él.
Como pudo, nublado por la sensación de ahogo, retiro el consolador, tirándolo lejos. Su nido, necesitaba su nido, necesitaba oler algo familiar, algo de Mikey, que lo trajera a tierra y le devolviera a sus sentidos. Había armado su lugar con poleras y polerones de mikey que casualmente dejaba tirados cuando lo visitaba. De seguro el omega menor sabía que su hermano armaba su nido con su ropa para no sentirse tan solo.
Armando de una manera no tan prolija su nido, encontró lo que buscaba, tapándose en las mantas pesadas que usaba en su cama, se acomodó. Aún seguía nublado con la situación de su cabeza. Abrazo fuertemente las pertenencias de Mikey, aspirando el olor a incienso de su hermano. De a poco Gerard sentía como la calma lo invadía y comenzaba adormecerse.
Mikey llego al día siguiente con provisiones para el celo de Gerard. Apenas entro a la casa, las feromonas de estrés y soledad le golpearon en la cara. Una ola de preocupación le lleno el cuerpo.
Dejando las bolsas con los dulces favoritos de Gerard en cualquier parte, corrió a la habitación de su hermano, soltando feromonas de calma y avisándole que se encontraba cerca.
—Gerard, estoy aquí, Gerard.
Llanto se oía de la habitación del Omega mayor, su celo se estaba desarrollando de una manera espantosa, recuerdos de sus momentos fallidos como Omega que era, las palabras de Lynz y hasta de Bert eran demasiado fuertes en su cabeza. Apretaba en sus brazos su almohada en conjunto con la ropa de su hermano menor, buscando cobijo.
La escena para Mikey le partió el corazón. Aún seguía liberando la feromona tranquilizante para Gerard, de una manera suave para no espantarlo. De seguro el Omega de Gerard estaba en su momento más débil y solo necesitaba un poco de compañía.
—¿Mi.. Mikey? ¿Qué haces aquí?— el olor a incienso de su hermanito le hizo levantar la cabeza de su almohada.
—Ow Gee… ¿Puedo entrar?
Mikey ya estaba cerca del nido de su hermano, analizaba la habitación y el ambiente como podía. Al menos las feromonas densas se estaban calmando un poco. Era lo bueno de ser Omega (y además familiar de Gerard) pudo entrar al lugar sin afectarse.
—Estoy sucio Mikey Way, no entres.
—Bueno no es algo a lo que no esté acostumbrado Gee, dame un espacio, la ducha siempre está por si acaso.
Mikey se adentró al nido, Gerard soltó lo que abrazaba, queriendo rodear sus brazos a su hermano. Las feromonas de Mikey le daban una calma, toda la noche recuerdos de sus antiguas relaciones atormentaron su cabeza. Al acomodarse en el pecho de su hermanito las voces cesaron.
—Esto me recuerda cuando pasó lo de cierto personaje.— Mikey rompió el silencio, mientras una de sus manos le hacía cariño en el pelo a Gerard.
—¿Lo de Pete? Ni me recuerdes. Lloraste días y ni mamá podía entrar a tu habitación por tu esencia depresiva.
Mikey soltó una carcajada.
—Si te soy sincero, sentía que me moría. O sea yo sé que estuve ahí picando de flor y flor porque era joven, pero, realmente pensé que me uniría a él.— hablaba con un tono melancólico.
—Aún no me creo que se haya molestado cuando le comentaste de tus antiguas relaciones.
—Hay que recordar también que era un beta algo inseguro, pero a lo que quiero llegar. Has estado para mí en momentos difíciles Gee Way. Así que aquí estaré yo para los tuyos.
—¿Leíste un libro de cómo ser buen hermano?—Gerard abrazo a un más fuerte a su hermano. Su feromona era de calidez, la intensidad del olor a café bajo, mezclándose con el incienso de su hermano.
—¡Oye soy un buen hermano! Pero, también la influencia de Ray ha ayudado.
—Ni me recuerdes que MI mejor amigo está unido a mi hermanito. ¿Quién lo diría? Toro, el alfa codiciado en la universidad por su amabilidad, terminaría casado y unido con el terror de New Jersey.—Gerard reía, genuinamente estaba riéndose como no lo había hecho en días.
—¡Oye! Ya nadie me dice así, pero para que lo veas, cuando uno está destinado a alguien, este llega en el momento más inesperado. Y sé que sientes que el mundo es horrible, esa persona será hermosa y la única para ti.
—Ray te pega lo cursi a momentos ¿Sabes?
—Bueno, así me sentí yo cuando le conocí esa vez que salí de mi habitación después de días llorar por el otro. —Mikey tenía una sonrisa tonta en su cara.
—Me alegra mucho… que seas feliz. Mi hermanito está en buenas manos.
—Gee… en algún momento, sé que llegara alguien para ti.—El cariño en el pelo de Gerard fue más constante. Este solo se escondió aún más en su hermano, abrazándolo como si fuese su única ancla a la realidad.
—Ya estoy viejo. 42 años… un Omega rancio…
—¡Los 42 son los nuevos 30! No permitiré que hables mal de ti de esa manera. Eres el mejor Omega que conozco.
—Soy tu familia directa Mikey.
—Y aun así, no hay nadie mejor para cuando estoy mal. Eres mi Omega predilecto, el mejor hermano mayor. A momentos si extraño tener tu aroma cerca.
—Es solo café Mikey. Un aroma que puedes tener cerca con tu cafetera.
—No, no, tu aroma no es lo mismo que el café común, tiene algo especial. Quizás alguien que complemente ese aroma… Porque si hablamos de feromonas, las de Lynz… Eww, solo de pensarlo me dan ganas de vomitar.
—¿Qué tenía de malo la esencia de Lynz? Era dulce. —Gerard le dedico una mirada curiosa a su hermanito.
—Gerard, en el momento que yo te venía a ver, su olor se volvía un dulce empalagoso al punto de querer hacerme vomitar, como si me estuviera alertando de que atacaría.
—¿En serio?
—¡Sí! Se notaba de lejos ¿Por qué crees que deje de venir tan seguido? Además, yo vi sus blogs, se jactaba de ser la mejor alfa que te podías tener y todo y mira como resultó. Ni hablar de ciertas cosas que dijo de mí, solo recordarlo ugh… —La feromona de Mikey se volvió agria, demostrando su enojo y molestia al recordar aquella pareja de su hermano.
—Lo siento.
—No es tu culpa, algo cuestionable tu elección de parejas, pero así te quiero. ¿Te sientes mejor?
—Sí, creo que el estrés y ansiedad hizo que mi celo entre en pausa. Gracias por venir.— Gerard realmente agradecía la preocupación de su hermano, que debería estar en su casa quizás disfrutando de su pareja, pero prefirió venir a verle, al menos le importaba lo suficiente a alguien.
—Ya, entonces levántate y dúchate, yo haré café y me contarás que tienes preparado para tu panel en la Cómic-ver que has dibujado, necesito hablar de ideas para lo que yo estoy preparando.
—Quieres todo. Ya me levanto.
Al entrar al baño, se miró al espejo, su cara estaba rojiza por todo lo que lloro desde la noche, su pelo estaba desordenado, en su mayoría por culpa de Mikey. Abrió la llave de la ducha, se aseguró que el agua estuviera en los grados correctos para su delicada piel.
Quizás el omega menor tenía razón, las cosas mejorarían y encontraría al alfa que no lo juzgaría por sus defectos. Realmente esperaba que fuese pronto.
![]()
¿Destinados? Algo más que mitología.
Destinados: En el folclore antiguo, se creía que este suceso estaba predestinado desde el momento del nacimiento del alfa/omega, creyéndose como un evento de una sola vez en la vida, creyéndose como una fuerza natural. En la actualidad, con los estudios del comportamiento biológico de los subgéneros, se define que cada persona es emisor y receptor de las feromonas, cada individuo responde de distinta manera a la exposición de estas, respondiendo de forma intensa (tanto positiva como negativa) dependiendo de la persona y su compatibilidad con el otro con su feromona.
5k
💬 659 CommentsAward
Sort by: Best ▾
Después de su panel como autor, respondiendo preguntas de fanáticos de sus cómics, se sentía eufórico. Cualquiera que olfateara su aroma de cerca se daría cuenta de la felicidad que le daba interactuar en estas instancias con sus fanáticos a pesar de que usaba parches por seguridad del recinto. Evitaba las redes sociales, sobre todo por la ansiedad que es ver que la gente comente sus trabajos, aunque no estaba tan alejado del fandom y sus costumbres (Leyó uno que otro fanfiction por curiosidad, quedo bastante sorprendido por la trama de la historia, como no se le ocurrió eso a él.)
Ahora se tenía que enfrentar a una de las cosas que más le costaba al ser autor. El momento de las firmas a fanáticos. No lo odiaba, pero le costaba mantener el contacto visual y se sentía nervioso con las pequeñas charlas. El sudor bajaba de su frente por la ansiedad, ya tenía una fila larguísima. ¿En serio tanta gente quería conocerle y que tuvieran una mini charla mientras él firmaba algo? Le costaba creerlo.
La fila avanzaba, charlas triviales, pequeños con sus padres diciendo que amaban los cómics Penny Parker y sus otras obras. Firmaba cómics, sonreía, intentaba mantener charla con algunos fanáticos, recibía regalitos, dibujos, uno que otro dulce. Algunos le pedían fotos y él solo aceptaba, era lo menos que podía hacer por ellos que le estaban esperando solo para tener 5 minutos de su atención.
Hasta que llegó él.
El olor no era hostigoso, se filtraba un poco por el parche de la persona. Podía distinguir caramelo. Era suave, pero con un poco de olor a quemado, quizás por el nerviosismo.
Se quedaron unos segundos mirándose. Gerard se sentía rarísimo, algo dentro del cambio.
El chico tampoco parecía querer cortar el contacto visual, pero alguien atrás de él hizo que se rompiera el momento.
Volviendo a la realidad. Gerard tosió de nerviosismo y estiró la mano para recibir el cómic del chico.
—De verdad, muchas… eh… gracias por firmarme el cómic, soy un gran fan tuyo.—Soltó el hombre mientras le pasaba el objeto. —Me gusto mucho la parte del hotel.
—Me alegra mucho que te haya gustado, fue una parte muy compleja y divertida de escribir y dibujar en conjunto con Gabriel. Me dirías tu nombre por favor.
—Eh…—El nerviosismo era tan notorio, no sabía si fue por el momento anterior o por algo más. —Frank. A nombre de Frank.
—Frank… okey.— Es fácil, solo era escribir Xoxo, G para Frank. Pero ¿Por qué se sentía ansioso? Había escrito miles de veces la misma firma, cambiándole los nombres a quienes iba dedicado obvio. Algo en el hombre al frente de él, nervioso, le llamaba la atención. Se dejó llevar y escribió Frankie y una estrella. Al terminar, le entrega al tipo su cómic.
—Aquí tienes, muchas gracias por venir.
—Oh, sí, si gracias, eres muy encantador. Oh mierda ¿Puedo decirte eso? Espero no haberla cagado.
Gerard tenía que admitir que le resultaba tierna y cómica la reacción de la persona. Soltó una pequeña risa, mostrando sus dientes, realmente era una persona muy curiosa.
—Muchas gracias por pensar eso de mí, no te preocupes.
—¡EY DISCULPA PERO YA PASO MUCHO TIEMPO!
—Si, si ya entendí. —Frank aparto la mirada para responder a la persona detrás de él.—Fue un desastre, pero fue un placer conocerte.
—Gracias Frankie.
El hombre se retiró, Gerard alcanzó a ver cómo sus orejas estaban rojas y como apretaba el cómic a su cuerpo ¿quizás la emoción del momento? Era algo normal que sucedía con algunos fans, le resultaba dulce. Lo vio irse y volvió a su tarea, el siguiente fan le entrego lo que quería que fuese firmado y comenzó a hablarle.
—Soy un gran fan del cómic, realmente me gusta mucho como narras el tema de la familia disfuncional en algo que piensas que no lo tendría (…)
Él realmente quería escucharle, pero solo asentía y respondía con un «Gracias ¿En serio? Realmente aprecio el cariño.» Frases sueltas salían de su boca, no podía dejar de pensar en aquel hombre de pelo corto, con un bigote algo descuidado y una barba de quizás una semana. El cómo estaba nervioso por conocerle, como se sonrojó al escucharle llamarle Frankie. Esperaba no pensar mucho en eso todo el día.
Fans siguieron pasando. Más caras nuevas veía Gerard, más niños, adultos, personas mayores. Pero no se le iba de la cabeza esa persona en específico ¿Ya estaba entrando en locura? ¿Interesarse por un fan?
—Mi amigo, estuvo hace un tiempo acá y quiere darte esto, pero primero ¿Podrías firmarme esto?—la persona apuntaba a alguien afuera de la fila. Estaba ahí, el chico que estaba supernervioso por conocerle. De lejos notaba lo nervioso y sonrojado estaba.
La persona que le hablaba le pasó su copia de su cómic y también venía un papel. Un papel con un número de teléfono.
—No puedo aceptar esto.
—Solo, si puedes tenerlo y que él vea que lo recibiste, la verdad no quiero que me moleste porque no cumplí la misión. Puedes tirarlo después. No me dejó de hablar en la fila que realmente sintió algo y que se moriría si no logra al menos tengas su número.
—Eso… eh… okey. Lo guardaré. A nombre de quién te firmo.
La persona comenzó a hablarle de lo mucho que le gustaba su historia y que era muy fanático de su arte, Gerard responde en automático, firma como ha estado haciendo con todos los demás y hasta se saca una selfie con el chico.
—Es un buen hombre, está soltero y quizás necesite una afeitada, pero te aseguro que es un buen alfa.
El chico se fue, Gerard le sigo con la mirada, notando como se encontró con Frank. De lejos vio como se emocionaba y abrazaba al otro chico.
Buen alfa. Buen alfa. Las palabras quedaron rondando en su cabeza «No Gerard, no puedes caer por alguien que conociste unos minutos y que además es tu fan.» Necesitaba mandarle un mensaje a Mikey y contarle lo que le sucedió, aunque su hermanito ya se había adelantado y le mensajeo primero.
9:41
![]()
Mikey
Como vas? Todo bien?
Alguien le pidio a su amigo que me entregara su numero???
Uuuuu curioso
Y estaba lindo el amigo? Te conozco, quizas tires el numero porque pienses que no es etico.
Quizas... Sea tu destinado gee... No pierdes nada con intentarlo
Sabes que el tema de los destinados es solamente biologia por la compatibilidad de las feromonas, no es nada relacionado a esas fantasias que piensas
Que tiene de malo algo de fantasioso en tu vida. Nada pierdes con intentarlo
Y no me respondiste si el tipo estaba lindo
😗😗😗😗😗
Si, era algo bajo para ser alfa pero era lindo, se puso nervioso al conocerme y me dijo que era encantador
Despues me pidio perdon por decirme eso
uuuuuuuuu Ni se te ocurra tirar ese numero a la basura
Te voy a hablar apenas llegues a tu casa para recordarte eso
Se quedó mirando el último mensaje ¿Y si Mikey tenía razón? Lo único que podía perder era quizás su dignidad como autor y un fanático, nada más.
Aún quedaban personas por firmar y hablar, guardo su teléfono, continuando su tarea. El día pasaría rápido, ya tendría tiempo al llegar a su casa para pensar en lo de aquel hombre tan nervioso.
Al llegar a su casa, dejo todo tirado por donde sea, estaba cansado de socializar tanto, amaba su trabajo, pero le sobrestimulaba estar expuesto a tanta feromona (tanto de alfa como de omegas). Se desplomó en su sofá, a patadas quitándose sus zapatillas malgastadas y sacándose su parche bloqueador de feromonas. Agradecía que sus cojines fuesen cómodos para acostarse sin ningún problema. Su feromona llenaba su sala de estar, se estaba adormilando en la posición que se encontraba. Su teléfono vibró en su bolsillo, interrumpiendo su trance.
9:41
![]()
Mikey
Recuerda hablarle al chico 😚😚😚
Okey okey
Y me cuentas que sucede
Excepto si es una foto de su pene, solo tengo ojos para la de mi marido
El recordatorio que no esperaba recibir, a regañadientes saco de su bolsillo el papel con el número, se notaba la escritura rápida. Lo anotó en su teléfono y lo guardo como nuevo contacto. Abrió la app de mensajería y le hablo. Sabe que se arrepentiría por esto después, dejo su teléfono boca abajo. Quizás se dormiría en el sofá, nadie lo detendría. Solo su espalda dolería en la mañana, aunque curioso, tomo de nuevo el móvil, aun en el chat del chico. Estaba escribiendo.
Lo bloqueo de nuevo y dejándolo un lado, la ansiedad le carcomía, un poco de su aroma ya estaba un poco quemado. Y no le gustaba el olor café quemado. Un montón de sonidos, anunciando las notificaciones del chat lo hicieron volver a tomar el teléfono nuevamente. Gerard se cuestionaba en continuar la conversación en ese momento. Pero el intercambio de mensajes continuo.
9:41
![]()
Frank Chico de la CC
Hola, tu amigo me paso tu número
Eres Frank cierto?
Espero no haberme equivocado
OH MIERDA
REALMENTE ERES GERARD
OH MIERDA LO SIENTO LA EMOCION
Hola, si soy Frank, no sabes lo feliz que estoy porque me hayas hablado
Esto no pude ser real, estoy soñando
Como estas? Como fue todo despues de que me fui?
Realmente lo siento por decirte que eras encantador. Osea lo eres, de verdad muy lindo pero no era el momento
No te preocupes, muchas gracias por ir a verme
aún que no acostumbro a este tipo de cosas, hablarle en privado a un fan???
Asi que soy la excepcion
Solo de verdad
Quisiera conocerte
No podemos negar que algo sucedio en ese instante que nos miramos
No me digas que tambien crees en el tema de los destinados
Que obviamente se desmintio, siendo un tema más biologico de compatibilidad
Que tiene de malo ser fantasioso un poco?
Me recuerdas a mi hermanito diciendo eso
Ves???
Solo... Hablemos, si en algun punto llega a ser incomodo para ti, me dices y dejamos de hablar
Genuinamente, siento que tenemos algo especial
No me digas que tu no lo sentiste, lo vi en tu mirada
Dejame conocerte Gerard, fuera de lo que es tu trabajo como autor
Le parecía divertido que hasta en mensaje el chico actuara nervioso, hasta tierno pensaría. Decidió cortar la conversación en ese momento, necesitaba cambiarse ropa e ir a acostarse. Fue un día bastante raro, pero su Omega en su cabeza, le hacía saber que quizás, solo quizás algo cambiaría con este tipo.
Frank resulta ser alguien bastante interesante, tiene una banda donde es guitarrista y vocalista, le ha mandado algunas de sus canciones. Se nota lo alfa en sus gritos y guturales al cantar, no quiere admitirlo, pero se queda escuchando "Leviathan" más de lo que quiere admitir, sobre todo por el inicio. También que tiene casi 30 años y que realmente le gusta muchísimo como Gerard escribe las problemáticas en sus cómics.
Hablan de casi todo, Frank le cuenta sobre su día, que come, cuando me duele el estómago por algo que comió y no se fijó, también quejas de no encontrar menús veganos en algunos restaurantes. A veces le coquetea, enviándole comentarios de lo hermoso que se ve y lo mucho que quiere verlo en algún momento. El Omega solo se sonroja e intenta cambiar el tema.
Gerard tampoco se queda atrás, le comenta sobre sus ideas, sobre cómo las fechas límites le estresan y tiene que trabajar bajo presión. Se da cuenta qué pasa más tiempo en el celular esperando algún mensaje de Frank.
Sus feromonas últimamente son más tranquilas, dulce pero no hostigoso. Y le sienta bien, nota como el olor a tinta y papel ya se está mostrando más que antes. Y sobre todo suspirando una que otra vez cuando piensa en Frank.
—¿Cuánto tiempo llevas hablando con él?—Mikey lo distrae. Cierto está en casa de su hermano, como todos los meses, para ponerse al día de todo lo que pasa.
Ray aparece de la cocina, sonriente como siempre, deja las tazas con café, para luego volver a buscar el agua caliente para las bebidas, al llegar y servir café tanto para Gerard y su esposo, besa a Mikey en la frente y se sienta al lado de él, expectante de las noticias.
—Mikey me ha contado que estás hablando con alguien… ¿Lo conocemos?
—No, lo conocí en la firma de mis cómics, he estado hablando con él últimamente, tiene una banda.
Mikey y Ray se miran, a momentos Gerard le tiene envidia a su conexión, el cómo se complementan. En lo felices que son juntos y que en cualquier momento va a tener sobrinos o sobrinas que cuidar para que ellos sigan teniendo sus citas.
—Interesante y… ¿Qué piensas?—Ray toma su taza y le da un sorbo.
—No lo sé, no puedo decir que me gusta, solo hablamos por mensajes y me habla casi todo el día o después de sus ensayos.—Gee hace lo mismo que Ray y toma su café, está dulce, tal como le gusta.
—Espero conocerlo pronto, tienes que traerlo a cenar algún día.
—Lo que dice Ray, sería genial hablar de su banda mientras comemos algo.
—No es mi novio.—Gerard réplica. Odia cuando se confabulan para burlarse de él.
—Mmmm… si si ya. Cuéntanos cómo te ha ido con tus cómics ahora.
El Omega mayor agradece el cambio de tema, dejando de lado quizás el posible intereses en Frank, comienza a hablar sobre sus nuevas ideas, como odia al nuevo editor y piensa en volver a dibujar como hobby. Le gusta estar en esta casa, le recuerda que tiene una manada, un lugar que pertenecer.
—Ughn… Gerard… sigue…
Unas manos tatuadas le sujetan el pelo, tirando hacía bajo, haciendo que se trague todo. La habitación está densa, olor a sexo y una mezcla de feromonas de excitación. Gerard aún sigue tragando, a momentos usando su lengua para generar más placer a la persona.
—Tan bueno… Tan buen Omega para mí.
Los elogios le llegaban directamente a su pene. Como amaba escuchar que era buen Omega. Era un buen Omega…
Las manos soltaron su cabeza, llevándolas a su cara y quitándole de la boca lo que chupaba con tanta devoción. Un poco de saliva se escapa de sus labios, los dedos le limpian con ternura, haciendo que Gerard fije su mirada en quien tiene en frente.
La cara de Frank… desordenada, el sudor recorriendo sus sienes. Con la polera blanca subida un poco, exponiendo su abdomen con tatuajes distorsionados. Gerard se siente en el paraíso, su entrada ya está soltando líquido, lubricándose para recibir al alfa dentro suyo. Lo anhela más que nada en el mundo.
—Oh Gee… tan hermoso.
BIP BIP BIP
Gerard despierta sobre exaltado, se sienta en la cama, con la intención de apagar la alarma del teléfono. Está excitado, como no estarlo si el sueño fue demasiado… explicito. Una mancha está en su sabana ¿Qué edad tiene? ¿16? No está en la edad para parecer un adolescente cachondo, peor aún es que su habitación está impregnada con olor a excitación.
Con desgana toma su teléfono, revisa sus notificaciones. Mikey ya le está hostigando con que salga pronto con Frank y tengan citas para luego poder ir a comer con él y Ray.
No tiene ganas de levantarse todavía. Además, Frank aún no le ha hablado, se acomoda en su nido, tapándose para volver a dormir al menos una hora más.
Muy al fondo, esperaba soñar de nuevo con tatuajes y sobre todo con alabanzas.
Quizás se arrepienta de esto, llevaban ya hablando casi 3 meses. ¡Hasta han hablado por llamada! Hablan de cosas triviales, que hacen en el día, Frank coqueteando y pidiendo perdón rato porque Gerard no responde por estar sonrojado. Frank preguntado sobre sus cómics y lo próximo que se viene. En unas de las llamadas Gerard le pregunta
—¿Estás seguro de que me hablas por qué te intereso y no para saber qué sucederá en mis trabajos?
—Obvio… obvio que te hablo solamente para tener información de primera mano, para arruinarle el momento a mis amigos que leen tus cómics.
—Lo sabía.—Gerard se ríe y Frank también, son risas reconfortantes.
—Claro que no, me interesas Gee, lo que daría por tenerte al frente, pero conociéndome me pondré nervioso y me dolerá el estómago y te vomitaré encima.
—Uh vomito ¿Estarás vestido bonito?
—Eres un raro ¿Sabes?
—Aun así sigues hablándome.
—Es el destino cariño.
Destino. No quiere caer en lo que dice Mikey, no quiere ilusionarse, ya está viejo para ilusionarse por alguien. Él ya había aceptado su soledad, tanto como persona como omega. Pero Frank revolvió su mundo de un momento a otro.
Volviendo, se arrepentirá de esto, pero quiere arriesgarse, al menos por última vez. Escribe los mensajes y se cuestionó muchísimo enviar el último, pero lo hizo.
9:41
![]()
Frankie
Hola Frankie
No se si estas ocupado pero quisiera preguntarte si quisieras salir
No tiene que ser algo muy pretencioso, podríamos ir a tomar un café y pasear un rato
Podrias venir a mi casa despues y vemos algo juntos
Espero mientras se hacía un café cargado. Mentiría si no está nervioso por la respuesta de Frank, su feromona se filtraba y cualquiera que estuviera cerca de él, se daría cuenta como el nerviosismo y ansiedad lo carcomía. ¿Qué sería lo peor que pasaría? Lo rechazaría y dejarían de hablar porque Gerard no podría con la vergüenza. Lo otro sería que salen y tienen una linda cita, pero Frank lo bloquea porque no es el omega que esperaba. Y en lo positivo, salen, se diviertan, se enamoran aún más y se mudan juntos con todos los perros de Frank y son una familia.
Como diría Mikey, no tiene nada de malo ser fantasioso un poco. Las notificaciones lo sacaron de su ensoñación.
9:41
![]()
Frankie
No tiene que ser algo muy pretencioso, podríamos ir a tomar un café y pasear un rato
Podrias venir a mi casa despues y vemos algo juntos
Oh mierda
Si claro
sisisisisiisis
Cuando quieres salir
Tu dime y yo ire
Me vestire bonito pero evitare vomitar okey?
Te conte eso de broma y ahora lo utilizas eh?
Todo por querer cortejarte corazon

Yo ese ahora
Oh dios mio… realmente le gusta este idiota.
Estaba nervioso, demasiado nervioso. No acostumbra a salir con nadie más que con Mikey (y plus Ray porque es un alfa bastante dependiente de su omega). Su olor a café nuevamente estaba quemado, ansiedad a mil. Frank igual le había demostrado que no lo dejaría solo, pero la duda siempre estaría ahí.
El pensamiento de que en el momento que Frank se diera cuenta de que no era un omega tradicional. Que ni siquiera sabia que sucedía en su biología, que impedía la unión. ¿Por qué pensaba en la marca de unión? No es como si fuera a suceder, se estaban cortejando eso era obvio. Pero era bastante apresurado pensar en apararse y unirse. Y si… ¿Al descubrir que no podía unirse a Gerard? Que su marca nunca se concretaba y solo se formaba un moretón. ¿Frank lo abandonaría?
El ruido de la calle se desvanecía, apretaba su bolso con sus pertenencias como si dependiera de aquello, mientras mira el piso, buscando estabilidad. El olor a omega ansioso se filtraba, la gente que pasaba cerca de él dudaba si prestarle apoyo. Tenía miedo, quizás venir si fue una mala idea, debería irse. Pero Frank no era Lynz ni Bert. ¿Cierto? Era un alfa diferente, algo que no era ni parecido a lo que fueron estas dos personas.
Aún atrapado en su cabeza, alguien le toca el hombro y Gerard se prepara para atacar. No es un omega violento, pero sí que se deja llevar por lo primitivo cuando se trata de defenderse. Un olor conocido, un poco más intenso como lo recordaba le llega a sus fosas nasales. Al levantar su cara, no se equivoca, era Frank que aun con la mano levantada, parece esperar algo.
—Lamento asustarte Gerard, me permites hacer algo. Creo que necesitas calmarte.
Gerard asiente, aún cabizbajo, Frank posa su glándula odorífera de su muñeca sobre una de las del cuello de Gerard, el olor a caramelo lo estabiliza, ladeando su cuello en busca de la calma. Se siente mejor, estable y no tan nervioso como antes, un leve ronroneo de satisfacción escapa de Gerard.
—Disculpa, fue lo primero que se me ocurrió. ¿Estás seguro que te encuentras bien? —La cara de Frank ahora es roja, Gerard sabe que es su culpa. El chico aleja su muñeca. Ahora quedando frente a frente.
—Sí, mejor. Lamento que me hayas visto en una crisis ansiosa.
—NO TE PREOCUPES, me preocupé porque sentía tu olor a kilómetros.
—Eso es imposible Frank.
—Déjame exagerar un poco ¿sí? Ayuda con mi nerviosismo.
—Okey okey, te lo concedo. ¿Podemos pasar ahora?
—Me muero de ganas por un café.
La cita en la cafetería fue bastante entretenida, se divirtieron hablando sus músicos favoritos y sobre todo porque Frank tenía un gusto parecido al de él, toda la charla fue acompañada de café y unas galletas veganas, en la disquera revisaron vinilos, CD’s. Frank le contaba sobre su familia, que viene de músicos, pero que curiosamente no lo apoyaban con el tema de su banda, también le regala un vinilo de Misfits, Gerard quería negarse, pero Frank insistió «Déjame cortejarte como es debido ¿Sí?» Con esa declaración su omega estaba más que encantado. Descubre que su aroma cambia dependiendo si habla de algo que le gusta, a un caramelo dulce, pero que sorpresivamente se complementaba bastante con el aroma de Gerard.
Ya se hacía tarde, pero realmente no quería irse, Frank era una buena compañía, le tomaba la mano cuando era lo necesario para no perderse (buscando la confirmación de él), notaba cuando el omega estaba ansioso y apoyaba su glándula odorífera en su cuello para calmarle. Sabía como mantener una conversación y estaba interesado en todas las divagaciones que Gerard soltaba.
—La invitación a mi casa aún sigue en pie… si te interesa.
—¿En la primera cita? Wao Gee, pensé que me costaría más que una cita.
Gerard le pega (despacio) un codazo en las costillas mientras se ríe, Frank solo se hace el que le dolió el golpe y suelta una risa también.
—Se está haciendo tarde, tengo un sobremodo.
—Si tanto insistes te acompañaré cariño.
El viaje a la casa de Gerard es… algo que se siente natural, Frank en todo momento camina tomado de su mano, cuando suben al taxi que los deja cerca de la casa, aún están sus manos entrelazadas. Llevaba años sin sentirse con mariposas en el estómago por alguien.
—Estoy nervioso… muy nervioso¿Sabes?
—¿Alguna razón en específica?
—Tú. Espero no asustarte con todo lo de hoy.—Frank aun con la mano de Gerard entrelazada, la guio a su boca para besarla.—Espero poder verte más… realmente me gustas Gerard.
—No digas eso en el auto.
—¿Qué? ¿Acaso te pongo nervioso?—La cara de Frank acercaba a su oído, susurrándole de manera coqueta.
—Eres un idiota.
El conductor estaba visiblemente disgustado por ellos, Gerard dejo una considerable propina cuando llegaron a su destino. Y aún seguían tomados de la mano al llegar a la puerta del Omega.
—Wao. En serio voy a pasar a tu casa. ¿Hay algún ritual extraño? Tipo sacarme los zapatos en la entrada, quitarme las malas vibras y todo eso.
—No tonto, solo no te sorprendas por la cantidad de cosas frikis que decoran mi espacio.
—Ufff, ahora me emociona ver todo.
Entraron, las feromonas de Gerard estaban por toda la casa. Notó como Frank se tomaba un momento para asimilar el ambiente. Un sonrojo se asomó a su cara, muy leve pero ahí estaba. Gerard lo guío a la sala de estar.
—Toma asiento o si quieres busca alguna película, tengo algunas por ahí repartidas, voy por algo para que comamos.
—Okey okey okey… Huele maravilloso aquí.
—No puedes decir eso en la casa de un Omega.
—Es como si fuese el paraíso, rodeado de tu aroma y tus gustos…
—Vuelvo en un momento.
Finalmente, se soltaron la mano, el alfa algo desconcertado se acercó a la estantería, el arte y algunos posters firmados por escritores de DC cómics decoraban por completo la casa. Gerard se dirigió a la cocina por palomitas y bebidas, necesitaba respirar un poco. Realmente Frank estaba en su casa, para ver una película y quizás, solo quizás besarse (¿En qué pensaba? Ya no tenía 17 años).
Frank ya había prendido la televisión y puesto algo para ver, estaba sentando en el cómodo sofá, que a momentos usa para dormir cuando llega cansado. Gerard se sienta al lado de él, ofreciéndole palomitas y sobre todo una coca cola de dieta.
—Uuuu, podría casarme contigo en estos momentos.
Frank besa la mejilla de Gerard y se pone cómodo para mirar la película. El Omega hace lo mismo, sonrojado por el gesto.
Se acomodan, Frank pasa su brazo por el hombro de Gerard y lo acerca, este solo se deja llevar, apoyándose en el alfa. El gesto se siente demasiado natural como para ignorarlo. A momentos le hace cariños en el pelo y Gerard se encuentra ronroneando por el tacto.
Ver la película con Frank es escucharlo reírse en los momentos más raros y no le molesta. Le parece tierno y él también se ríe.
El momento pasa volando, la comodidad es casi imposible de negar, en cualquier momento Gerard cierra los ojos y se duerme al lado de Frank.
—Oye, deberías ir a acostarte.
—Pero, aún quiero estar contigo.
—Mañana en la mañana te preparo mi mejor café. Ya a la cama, yo dormiré en tu tan cómodo sofá Gee.
Una parte de Gerard (la más lujuriosa) piensa en rogarle que Frank se acueste con él en la misma habitación. Su parte más cuerda, le recuerda que quizás todavía no es el momento.
—Al menos vamos a buscarte mantas, no quisiera que te enfermes.
—Acepto la oferta cariño.
Se podría acostumbrar a ser tratado tan dulcemente por Frank. Van a buscar lo necesario para que el alfa al menos pase una noche cómoda. Le pasa un cojín de su nido y le acompaña a ordenar todo para el sofá.
—Al menos un besito de las buenas noches ¿No?
—Exiges mucho Iero.
Gerard se acerca y besa levemente los labios de Frank. Un poco de feromona de felicidad se asomó por parte del alfa. Podías notar la cola imaginaria moviéndose por la alegría del acto.
—Gracias, ahora sí serán buenas noches.
—Eres tan idiota Frank.
—Me quieres así.
Gerard solo se ríe, se dirige a su habitación, emocionado por todo lo que ha sucedido hoy y que Frank literalmente está en su sofá a punto de dormir. Se cambia pijama y se acuesta con el corazón latiendo a mil.
Una feromona lo envuelve, es claramente de deseo. Es caramelo muy intenso y empalagoso, nubla un poco la vista al intentar adaptarse a la oscuridad de la habitación. Una presencia está al lado de su cama-nido, se asusta al no notar quien es, hasta que se acuerda de Frank es el único que está ahí además de él.
Frank… Frank es un alfa.
Frank está al frente de su cama. Desprendiendo feromonas de deseo y excitación.
—Frank ¿Está todo bien?
—Creo… creo que me llegó el celo…—La voz de Frank sonaba con miedo.
—¿No sabías que te llegaría el celo?
—No… pero quizás… tu olor… todo está tan… tú. Huele delicioso…
—Frank ¿Quieres un supresor?
—Quiero… tenerte cerca… ¿Puedo?
Gerard dudaba, no debería, Frank podría hacer algo que se arrepentiría después. La otra parte quiere ayudarle. Mentiría si no se siente atraído sexualmente hacia Frank y sería un completo idiota si lo niega a este punto.
Gerard solo asiente, el alfa rojo por la fiebre, entra a su nido, acomodándose, oliendo fuerte, lleno de éxtasis por estar en el lugar más sagrado de un Omega, se acurruca en las sábanas de la cama, huele las almohadas que conforman el nido, jadeos de satisfacción salen de su boca. Su feromona lo evidencia aún más, queriéndose fusionar con la de Gerard.
—Esto… huele tan bien… oh mierda…
Gerard no sabe qué hacer. No puede complacer a un alfa, no en el estado que su salud mental se encuentra. No es suficiente, es un Omega defectuoso que no puede estar con Frank en este momento. Se da vuelta dándole la espalda al alfa, no servirá de nada pero necesita pensar.
—Oh… Omega… dulce Gee… no me des la espalda.
Frank de manera instintiva se coloca detrás de Gerard, su pecho tocando la espalda del Omega. Siente como el pene del otro se apoya en él.
—Frank ¿Estás seguro de esto? Hay algo que necesitas saber antes.
El chico solo apoya su cabeza en el hombro de él, suspirando y jadeando, las manos de Frank (Tatuadas ¡Gran destaque a eso Gerard!) se acomodan en el abdomen suyo, con un agarre posesivo.
—Gee… Gee… seré un buen chico lo prometo.
Algo en la cabeza de Gerard hizo corto circuito, las neuronas se le activaron. O quizás la exposición a las feromonas de alfa en celo lo estaban ya afectando.
—Buen... ¿buen chico?
—Si… buen chico, te haré sentir tan bien… Gerard… ¿Puedo?
Frank comenzó a frotarse en su espalda de forma lenta, queriendo ser errático a momentos como si su vida dependiera de ello, le estaba excitando los jadeos que soltaba el alfa en su oído por la fricción. Estaba durísimo, Gerard trago saliva, él solo era una persona y quien era para negarse a caer en la tentación.
Podrían hablarlo en la mañana. ¿Qué tiene de malo dejarse llevar? ¿Ser egoísta por un momento?
El alfa comenzó a depositar cálidos besos en la nuca de Gerard, recorriendo con su lengua la glándula del omega, con obvias intensiones de exprimir lo máximo de su feromona, también en busca de su marca de apareamiento.
Un escalofrío recorrió la columna de Gerard, Frank no sabía que era imposible que lo marcase. Era un omega defectuoso, no tenía nada que ofrecer más que sexo sin compromiso. La ansiedad se hizo notar en su olor, cosa que el alfa noto y paro con sus caricias.
—Gee, con lo poco que me queda de cordura, que estoy haciendo lo posible por no caer. ¿Te molesto que besara esa parte? Dime y lo dejo de hacer.
—Solo, malos recuerdos. No puedes marcarme, mi glándula de apareamiento es como un apéndice, existe pero no hace nada
Frank besó con dulzura la glándula de Gerard. Apretándolo con sus brazos para acercarlo lo más posible a él. Queriendo quizás crear seguridad para el omega. Un gruñido salió del alfa.
—Solo hay que intentar más fuerte. Con tu permiso.
Frank mordió, los colmillos se clavaron en el cuello de Gerard, y algo en su interior hizo cortocircuito poniendo los ojos en blanco por la sensación, algo dentro de él se sentía diferente, beso la nuca después de la mordida, haciendo que el cuerpo de Gerard se tiñera de rojo. Una de las manos que se apoyaba en su estómago comenzó a subir por dentro de su polera, con un rastro de calor mientras llegaba a su cuello y apretándolo sutilmente, devolviéndolo a la realidad.
Al dejar el cuello del omega, con la mano cerca de su cara la giro para poder besarle, era un beso errático, lleno de lujuria y con un poco de sabor a sangre por la mordida. Era dientes, lengua, jadeos chocando cada vez más fuerte. Mientras que el alfa aún se frotaba en la espalda de Gerard.
—Frank… ughn… no hay nada ahí. No soy un buen omega.
El alfa ya no lo escuchaba, con su mano libre, la guía al pantalón de pijama de Gerard de, tocando por sobre la ropa su pene, haciendo que Gerard suelte gemidos por la doble fricción en su cuerpo. Nublándose de poco su vista y llenando la habitación con olor a excitación.
—Esto me está… ugh… Molestando.
Con un movimiento, baja el pijama de Gerard, dejando libre su miembro para ser tocado directamente. La mano tatuada tocando su pene, parece un sueño. Gerard ya siente la lubricación en su entrada, jadeando aún cerca de la boca de Frank.
—Más… Frank… alfa… más por favor…
El alfa aumenta sus movimientos en el miembro, subiendo y bajando, lubricando con el mismo líquido pre seminal el pene del Omega. Las feromonas de alfa llenaban aún más la habitación con un olor empalagoso de caramelo. Frank lame la cara de Gerard, besando a momentos su mandíbula, dejándose llevar por sus instintos.
Gerard realmente no sabe qué hacer. Algo dentro de él dice que se presente, que deje que el alfa le use, por otra parte, quiere que Frank siga tocándolo, venirse solo por las caricias del alfa.
—Gerard, Gee~ déjame verte.
La posición cambia, Frank hace que Gerard este de espalda contra la cama, dejándose ver. Con su pantalón de pijama a medio sacar dejando ver su pene goteando, y su polera un poco arriba de su abdomen, dejando entre ver sus pechos. El alfa le quita el pijama, mientras lo mira con deseo, la feromona tiene más índices de excitación, y está nublando el juicio de Gerard. Frank le abre las piernas, con sus manos en sus muslos y se acomoda entre medio, posicionando su miembro aún vestido sobre el de Gerard y frotándose contra él.
—No me queda mucho tiempo cuerdo, así que, dime si paro y me voy o continuo.
—¿La respuesta es obvia no?
—Quizás, quiero que ruegues por esto.—Se frota aún más fuerte, como si dependiera de ello.—Dímelo Gee, seré un buen chico y sé la respuesta solo por tu cuerpo. Pero… ruega por ello.
Lleva su mano a su entrada y con sus dedos toca, notando la lubricación superficialmente, sobre exaltando a Gerard, llevaba años sin estar con alguien de esta forma y el toque de Frank es suave a pesar de sus manos callosas por tocar la guitarra. El omega mira al alfa, estudiando su cara, como el sudor recorre sus mejillas y su respiración entrecortada por aguantarse.
—Gee… estás tan mojado… como si estuvieras listo para mí. Un hermoso Omega… sin dueño… te haré mío y solo me tendrás en mente a mí.
Frank introduce un dedo y el cuerpo de Gerard reaccionó temblando y curvando su espalda por la intromisión, mientras que el alfa acaricia con su mano libre los muslos que tiene a su merced, la esencia del omega se hizo aún más presente en la habitación, gimiendo por el roce y por como introduce y saca el dedo.
—Hmm…— Gerard incita al alfa a seguir más, tratar de llegar más a fondo.—Por favor… más… necesito más… oh mierda.
Frank introduce otro dedo más, realizando estocadas, mientras curva sus dedos para buscar cierto punto que hará que Gerard llegue a las estrellas.
—¡AH! AHÍ FRANK JUSTO AHÍ.
La mano que acariciaba los muslos, se deslizó para presionar la parte inferior del abdomen de Gerard. El toque de Frank ya era posesivo, al mirarle se notaba la dilatación de sus ojos, dominados por el deseo. El calor del momento se extendía por su cuerpo y el aroma de Frank lo asfixiaba en deseo. Las feromonas lo tenían mareado y comenzó a mover sus caderas aún más para que los dedos de Frank llegaran más fondo para provocar más estimulación a su interior. A este paso Gerard podría entrar en celo.
—Estás tan lubricado y recibiendo tan bien mis dedos… oh dios mío…
«Preséntate, deja que te haga suyo, que te anude, lo deseas más que nada en el mundo, que te marque como ninguno de los otros pudo, sométete a alfa» la mente de Gerard estaba inundándose con sus pensamientos omega.
Frank movió los dedos dentro y fuera de Gerard con cuidado, con cada estocada buscaba estimular lo más posible al omega, la respiración agitada de Gerard era algo que destacar, soltaba pequeños jadeos por cada vez que Frank tocaba ese punto en específico, mordiéndose los labios para evitar gemir fuerte y aún más cuando presionaba el inferior de su abdomen. Las feromonas que escapaban ya estaban llenas de deseo fusionándose con las de Frank. Haciendo que la habitación oliera a caramelo y café empalagosos, el olor a deseo y excitación era más fuerte que nunca.
—Ya estoy… ugh… listo, por favor… alfa…
Con esas palabras, Frank retiro sus dedos y con una fuerza sobre humana da vuelta a Gerard. Haciendo que la cara del omega se apoye en el colchón. De forma natural, se acomodó en su posición de presentación. Mientras veía como el alfa se despojaba de su ropa. Dejando ver su pene ya erecto, a Gerard se le llenó de agua la boca. Quizás en algún momento podría tenerlo chuparlo, pero ahora tenía asuntos más importantes por sobrellevar.
—¿Te estás presentando para mí?— con un ronroneo, se volvió a acomodar entre las piernas de Gerard, quien gimió agradecido por volver a tener el calor de Frank cerca de él.
El alfa se presionó contra la espalda de Gerard para envolverlo completamente con su feromona, dejándolo pasado a su esencia, para que todos sepan que es suyo, mientras que su pene hinchado se balanceaba cerca de la entrada de Gerard, que sentía lo grande que era, lo único que deseaba en ese momento es estar lleno de Frank, quien se apoyó en su nuca nuevamente para comenzar a besarla y lamerla con devoción soltando gruñido de excitación al exprimir la glándula del omega. Gerard frotaba su entrada ya lubricada contra el pene de Frank, invitándolo a entrar, jadeos salían de su boca, manchando con saliva el colchón.
Frank dejó de besar y se reincorporó. Gerard sentía como el alfa tomaba su pene y con su otra mano separaba sus nalgas para mejor vista de su entrada. Suspiros salían de la boca de Gerard sintiendo como el pene de Frank se posaba sobre su trasero, dando estocadas superficiales, mientras que sus manos agarraban las caderas del omega, jugando con la cordura de Gerard y sentía como el miembro de Frank se lubricaba con sus fluidos.
El alfa soltó un gruñido por la excitación, una oleada de feromonas envolvió el ambiente, el pene de Frank comenzó a presionar contra la entrada del omega. Por la intromisión Gerard soltó un gemido gutural, no se sentía como sus experiencias anteriores, mientras más Frank entraba en él, sus músculos interiores daban bienvenida a la intromisión.
Cuando Frank entro completamente, los dos soltaron un gemido de placer, estaban unidos, Frank estaba tan dentro de Gerard, que se escuchaba la respiración entrecortada del alfa.
—Oh Dios… tan bueno para mí, oh Dios oh mierda mierda.
Después de un momento para acostumbrarse a la intromisión, Frank marco un ritmo frenético, embestía a Gerard como si su vida dependendiera de ello, soltando gruñidos y gemidos cuando llegaba a fondo. El "splat splat" que sonaban en la habitación eran obscenos, Frank apretaba fuerte las caderas de Gerard mientras seguía con sus estocadas. El Omega apretaba las sábanas hasta que sus nudillos se volvieron blancos y la saliva manchaba aún más las sábanas, la cama golpeaba la pared con fuerza.
—ngh~ Frankie… «Alfa» más fuerte más fuerte.
Pausando un momento y soltando las caderas de Gerard, Frank se presionó nuevamente contra su espalda. Ya con sus manos libres (y aun dentro de Gerard), con una presionó la parte inferior del abdomen y su otra mano se fue directo la boca de Gerard, quien sin vacilar comenzó a lamerlos e introducirlos aún más en su boca.
Volvió el ritmo frenético, embistiendo como si fuese un perro en celo (lo cual era una buena comparación para Frank) quien lo follaba erráticamente, mientras metía aún más los dedos en la boca de Gerard enredándolos con su lengua y presiona el vientre, haciendo sentir a Gerard como el pene de Frank sobresalía.
Con cada gruñido, la mente del Omega mayor se llenaba en éxtasis, los gemidos eran registro de aquello, el pelo le molestaba, pero no estaba muy consciente de aquello, el aliento de Frank en su cuello, las manos sobre su cuerpo y boca, se podría hacer adicto a esto, finalmente estaba disfrutando y en ningún momento algún recuerdo de quienes estuvieron con él cruzaron su mente. Toda su cabeza gritaba —Frank Frank Frank— estaba lleno de él. Tal vez si eran destinados, eran compatibles, quizás no le importaría a Frank que su marca no se efectuará. Lo seguiría amando y llenándolo cuanto quisiera.
—No es tan… ngh… suficiente profundo.
Frank con un movimientos rápido, sacando su mano de la boca de Gerard, cruzo sus brazos en el abdomen del Omega, cambiando la posición. Como si estuviese sentado sobre el regazo Frank, su visión dio vueltas, y el pene del alfa efectivamente estaba más profundo en su interior, Gerard no tenía donde sujetarse y las manos de Frank se posicionaron apretando los muslos del Omega contra el cuerpo del mismo, el ritmo errático volvió, introduciéndose más a fondo.
Los gruñidos de Frank eran fuertísimos, cargados de lujuria y pasión por el Omega, quien no dejaba de soltar gemidos y sentirse abierto y tan sumiso.
—Lo estás haciendo muy bien… recibiéndome tan bien… ngh Gee. Tan buen Omega para mí… tan perfecto.
Las alabanzas eran la debilidad de Gerard, lágrimas salían de sus ojos, aunque no sabía si eran por la excitación o por sentirse completo como Omega.
El nudo de Frank se estaba formando, hinchándose mientras entraba aún más en Gerard, quien apretó para recibirlo de la mejor manera posible. El incentivo de sentir ese nudo abriéndolo de par en par hizo que algo cambiara en la mente del Omega. Sus manos se echaron buscaron donde afirmarse, agarrándose a las caderas de para mantenerse firme mientras que Frank reanudaba sus embestidas frenéticas.
Con cada rebote de sus cuerpos al chocar, cada "Splat Splat" que sonaba por toda la habitación, Gerard podía sentir cómo el nudo de Frank se hacía cada vez más grande dentro de él, como se adentraba cada vez más. El alfa realizó una embestida tan profunda que hizo que los ojos de Gerard se volvieran blancos por la intromisión y la excitación.
—Está tan adentro Omega, tan adentro, te voy a llenar y tendrás que cargar mis cachorros.
—Si, Frank… si sí, lléname, por favor, por favor lo necesito.
Frank volvió a morder la nuca de Gerard, aún más fuerte, que sentía como la sangre goteaba por su cuello. Toda la habitación se desvanecía a sus ojos, un calor increíble recorrió el cuerpo de Gerard y bajó por sus piernas, un grito gutural salió del Omega, quien además eyaculo por todas las sábanas. ¿Era esta la euforia de la que hablaban? ¿Ese dolor tan placentero que nubla la vista? Como vivió tantos años sin poder sentirlo, entregándose completamente al alfa que tenía adentro suyo.
En su confusión por la euforia del momento, el omega se dio cuenta de que Frank lo llenaba completamente y dirigió su mirada hacia su abdomen prominente, con el nudo situándose en lo más profundo y la lubricación cubriendo ambos lados de sus piernas. El alfa se vino dentro de él y solo sintió cómo se desmoronaba.
Lo último que recuerda es a Frank acomodándolos en el nido, aun dentro de él.
El celo de Frank duró 3 días, con intervalos para comer, hidratarse, darse un buen cariño y ducharse, antes que volviera a querer estar dentro de Gerard (quien también le vino el celo al estar tan expuesto a las feromonas alfa en celo de Frank). Decir que se quedaron solo en el nido es poco, probaron distintas posiciones, en distintos lugares de la casa de Gerard. Haciendo que todo el lugar se impregnara el olor a sexo y a café con caramelo.
Cuando terminó el celo de Frank, Gerard estaba bastante cariñoso, dependiente de que el alfa no se alejara tanto de él. Ronroneando sobre su pecho y besándole cada vez que podía. Era el paraíso.
Gerard se dio cuenta mirando la cantidad de marcas de mordidas en su cuerpo, que cierta marca en su nuca… no había desaparecido.
Se desplomó en el baño, sollozando y abrazándose dándose confort, escuchando a lo lejos pasos se acercaban.
—Gee cariño ¿Qué sucede?—Frank se agachó a la altura de Gerard para poder rodearlo con sus brazos, haciendo que se apoye en su pecho y acariciándole el pelo. Liberando feromonas de calma para el Omega.
—La marca… de mi cuello.
—¿Qué hay de malo con ella?——Frank… normalmente desaparece al día… Frank… estás unido a mí… y y y—Lágrimas salían más fuerte, hiperventilándose, la ansiedad de que Frank se arrepintiera de aquello fue más fuerte.
—Oh mi dulce Omega… estamos unidos y no puedo estar más agradecido por aquello.
Frank tomó las mejillas de Gerard con sus manos, limpiando las lágrimas con su pulgar, dedicándole una mirada de amor, una que Gerard nunca había visto en sus otras parejas. El alfa le beso las mejillas, para luego darle un beso casto. Gerard lo rodeo en un abrazo, sin querer soltarlo.
Frank lo tomo en sus brazos, Gerard lo abrazo por el cuello, acomodándose en la glándula de Frank. El alfa lo llevo al nido, acostándolo junto a él, dejando que Gerard se acomode en su pecho, con una de sus manos haciéndole cariño en el pelo, queriéndole transmitir seguridad al Omega en ese momento.
—Deberías marcarme igual.—Frank suelta de la nada, mientras mira al techo.
—Pero… soy un Omega defectuoso Frank.
—Para mí no, yo sé lo que eres.
—¿Eh?—Levanto su cabeza, aun apoyando en el pecho de Frank, dudoso.
—Eres un Omega dominante. Yo soy un alfa dominante, nos elegimos mutuamente.
—Estás diciendo puras tonterías Frank.
—Tu marca nunca se enlazó con otro alfa ¿Cierto?
—Sí.
—Ahí está tu respuesta, ninguno era apto, tu Omega no los aceptaba, eran inadecuados para ti, ahora como nos elegimos mutuamente.—Frank se acomodó y se apoyó en el respaldo del nido, presentando su cuello hacia el Omega.— Márcame.
Todo lo escuchado fue como un balde de agua fría. Todo este tiempo sufriendo por no poder enlazarse, no poder tener una familia. Nunca había odio de esa variante del subgénero.
Dudoso, sus colmillos se hicieron presentes, acercándose lento a la glándula de unión de Frank. Miro una última vez al alfa que se entregaba tan dócilmente. Y mordió, un gruñido de satisfacción salió de la boca de Frank. La sangre goteando en su cuello y Gerard succionando un poco (no niega que le gusta sentir el sabor metálico en su boca).
Luego de aquel ritual, Frank lo abraza y lo acuesta de nuevo en la cama, besándole la cara a Gerard. Si esto significa una unión, el Omega no podía ser más feliz, las feromonas de los dos ya estaban fusionadas, llevarían una parte del otro a todos lados. Y eso, realmente llenaba el corazón de Gerard con pura felicidad.
El teléfono de Gerard con notificación corto todo el ambiente amoroso del momento. Frank a regañadientes le entrego el teléfono a Gee, quien a desbloquearlo se le llenó con mensajes de su hermano.
Gerard le dedico una mirada culpable a Frank después de leer los mensajes. Mikey lo iba a matar.
—Ups… le debemos una cena a Mikey.
—Me parece, pero primero quiero estar contigo regaloneando todo el día.
Gerard tecleó algo rápido, y dejo el celular al lado, acomodándose para besar a su alfa. Quien le siguió el beso mientras rodeaba con sus manos en su cintura para acercarlo más.
9:41
![]()
Mikey
GERARD CONTESTAME
Gerard donde estas
Gerard esto no es chistoso, no me has hablado estos últimos días y uno como hermano se preocupa
Gee, apenas puedas contestame
No creo que el tal Frank te haya secuestrado cierto?
ME ESTOY PONIENDO ANSIOSO GWRARD
Hola gee, soy ray, porfavor apenas puedas contesta, Mikey está expulsando feromonas muy densas de estres, háblanos pronto
Hola, perdón, estoy con Frank. En la cena te contamos
Finalmente, estoy unido a alguien <3

