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Para buena suerte de Jude, al equipo le dieron 2 días libres, 2 días libres que puede aprovechar para ir a visitar a Erling. Es un plan excelente ya que hace 2 meses que no se ven debido a sus respectivas agendas.
Su mente maquina diferentes planes para hacer con Erling entre ellos es hacer el amor, diablos, de sólo pensar en el aroma excitado de Erling, Jude se pone duro. Jude lo que más desea es estar entre los deliciosos muslos de su amado omega.
Pero al entrar a la casa de Erling los planes se van al traste, no es de extrañar escuchar música, pero lo extraño es la otra voz que se escucha desde alguna parte de la casa, una voz desconocida, en el ambiente sólo está impregnado el aroma de Erling.
Jude deja sus cosas en la sala y camina guiándose por el sonido de las voces y llega a la cocina y es ahí donde ve a un hombre de casi la misma estatura y contextura de Erling sonriéndole de una manera que hace que su alfa interno quiera gruñir. Erling al percibir el aroma de su alfa de inmediato mira hacia donde está Jude.
Erling al ver a Jude mirándolo curioso deja de lado lo que estaba haciendo para caminar hacia Jude, gracias a sus grandes zancadas no tarda nada en estar entre los brazos de su alfa, su omega interno gimotea al estar por fin envuelto por el aroma de su alfa. Ambos no tardan en enterrar sus narices en las glándulas odoríferas del otro, el reconfortante abrazo se ve interrumpido ya que Erling se separa de mala gana de Jude. Por un momento el alfa se pierde en aquellos impresionantes ojos azules que lo observan como si fuera lo mejor que le ha pasado en la vida y aquella sonrisa que hace que se le corte la respiración, Jude es un alfa débil por su omega, no lo puede evitar, así que no se resiste en querer besarlo.
Después de semanas sin poder verse, el beso que comparten les sabe a gloria, pero todo lo bueno tiene que acabar. Son devueltos a la realidad por el sonido de notificaciones de un celular.
Erling al acordarse de la presencia de su amigo a unos metros se aleja de los tentadores labios de Jude con las mejillas sonrojadas por la vergüenza, Jude sospecha que el sonido de notificaciones fue adrede para molestarlos, no lo culpen por ser territorial con su omega, Erling es demasiado perfecto para esta vida y Jude se siente el alfa más afortunado de la faz de la tierra.
Al separarse de los deliciosos labios de Erling finge mirar con curiosidad a la otra persona que está en la cocina, no quiere parecer el típico alfa celoso con su omega. Sin perder más tiempo, Erling toma de la mano a Jude y lo tironea hacia el interior de la cocina en donde está sentado su amigo.
-Jude, te presento a Sven, un viejo amigo de Noruega, Sven, te presento a Jude, mi novio- los presenta Erling, el alfa de Jude se pavonea al escuchar a su omega presentarlo como su novio felizmente.
Jude fingiendo que no quiere sacar al tal Sven a patadas de la casa de Erling, hay algo en este tipo que lo hace desconfiar, no es por desconfiar de Erling porque sabe que su amado omega jamás le haría daño, pero es el tal Sven que no le da confianza, no le gusta para nada la manera en que mira a Erling.
Y Erling, su dulce y despistado Erling no se da cuenta de la mirada hambrienta que le dirige el tal Sven, pero Jude sabe que no debe comportarse como un troglodita, no quiere que Erling se enoje, así que sólo le queda fingir demencia, pero se conforma con pasar un brazo por la cintura de Erling.
Y Erling sin notar el cambio en el ambiente retoma lo que estaba haciendo antes de que llegara Jude.
-¿Te ayudo, cariño?- pregunta Jude.
-No te preocupes, debes estar cansado por el viaje, en todo caso ya casi termino- le respondió Erling con una sonrisa, mientras que la interacción es observada por un curioso Sven.
La cena no tardó en estar lista, Jude mientras Erling le daba unos últimos toques procedió a poner la mesa, ya estando los 3 sentados en la mesa, la conversación siguió fluyendo, la mayor parte eran viejas historias de Erling en Noruega, todo iba bien hasta que…
-¿Ojitos lindos?- pregunta Jude mirando curioso a los amigos, quienes se miraron de manera cómplice, Erling negó con la cabeza mientras intentaba no sonreír y Sven simplemente soltó unas risitas.
-Sólo es un viejo apodo- responde Sven como si nada.
Jude lo mira fijamente unos segundos para posteriormente mirar a Erling, quien no desvía su mirada de su plato de comida, Sven al verlos sonríe complacido por el ambiente que generó el decir aquel viejo apodo. Erling al notar la constante mirada de Jude puesta en su persona optó por darle una leve patada por debajo de la mesa.
Después de eso, la conversación no fue tan fluida, Sven disfruta del incómodo ambiente que se generó al revelar ese antiguo apodo.
-¿Así que ojitos lindos?- pregunta Jude a Erling más tarde cuando se encuentran en la privacidad de la habitación de Erling.
-Jude, es sólo un viejo apodo- responde Erling como si estuviera hablando del clima.
Jude lo mira con el ceño fruncido desde la cama, viendo como Erling ordena su ropa para el día siguiente. Después que Erling termina de ordenar su ropa camina hacia la cama y se acomoda en ella apegándose al costado de Jude, Jude sin perder tiempo envuelve a Erling entre sus brazos, de inmediato siente como el cuerpo de Erling se relaja contra el suyo, dejando de lado sus cuestionamientos sobre el dichoso apodo, Jude libera un poco de su aroma tranquilo.
Ambos se mueven y quedan frente a frente, a Jude siempre le ha encantado el color de ojos de Erling, algunas veces son azules, como ahora, y otras veces se logran apreciar motas verdes. De mala gana le da razón a Sven sobre lo de ojitos lindos. Dejando de lado sus pensamientos sobre Sven, Jude al fin puede besar como se debe a Erling.
-Te quiero- susurró Erling antes de terminar de quedarse dormido.
-Yo también te quiero, cariño- responde Jude antes de darle un beso en la frente a Erling. Ambos yacen envueltos por los brazos del contrario y también por sus aromas combinados.
Jude empieza a acariciar el cabello de Erling suavemente, disfrutando de la suavidad del rubio cabello de Erling, para su sorpresa y deleite, Erling empieza a ronronear, su alfa interno se agita contento. Sería una tontería si Jude vuelve a sacar el tema del dichoso apodo por sus celos cuando tiene a Erling en sus brazos ronroneando por sus mimos.
Pero no puede dejar de pensar en la forma en la que el beta trata a Erling, no quiere ser un novio celoso, pero Jude siente que el tal Sven quiere ser más que un viejo amigo de Erling. Idiota, si cree que le puede quitar a Erling está muy equivocado.
