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En realidad, Rich es mucho más desagradable de lo que la gente espera— El problema empieza en que no era grosero, torpe o estúpido, todo lo que te hace ser desagradable e irritante por el simple hecho de existir sin cuidado, no, Rich era calculador. Pesaba las palabras en su lengua, filtraba sus miradas, el ángulo de sus hombros y cada musculo de su cara estaba educado para actuar bajo una agenda— El wither no era desagradable por accidente, él lo era a plena conciencia, media los dedos en la llaga, echaba sal a la herida, se regocijaba con quien caía en su juego y aun siendo capaz de verlo aun viendo a través de sus ojos o de su voz fría Rich te tenía debajo del tacón presionando poco a poco hasta verte hacer "pop"
Farfadox lo sabe de primera mano porque la primera vez que pasan más que un par de horas juntos es durante la guerra, donde el skelly jugaba constantemente con su víctima; Era una guerra porque había dos bandos, pero Farfa siempre vio la victoria aplastante. Rich planeaba crueldades, jugaba con su comida, un gato viendo correr sin sentido al ratón. Pero para saber ser desagradable habría que saber ser todo lo contrario y quizá eso es lo peor del hombre.
El aura reservada del hombre no hacía nada por mantener a la gente alejada, irónicamente, para cualquiera un rostro apagado y silencios densos sería suficiente para girar el rostro y cambiar de dirección, pero no si se trataba de Rich.
Están en medio del spawn, las crónicas están por comenzar, pero aún dejan cinco minutos de tiempo extra para que la gente logre llegar y no quedarse sin la recompensa monetaria y si bien Farfa va rígidamente con su equipo sus ojos están casi entrenados para buscar al skelly. Es como una fuerza de imán, un reflejo, el salto de un musculo. Lo encuentra contra una de las vallas del puente, barbilla baja, una sonrisa titubeante.
Se echa a su silla y fija la mirada, allí frente a Rich hay un par de personas, dos pasos adentro de su espacio personal con los hombros al aire; Nerviosos, emocionados. Desde su lugar puede oler las flores que hechas a sus zapatos.
Rich se ríe con una mano cerca del rostro, sus ojos se vuelven medias lunas y se ve la suavidad de su cara incluso con su mascara sobre la nariz, el alcalde toma su lugar en el escenario, la gente zumba a su lado y sus ojos atrapan los negros de Rich por menos de un minuto.
Se aclara la garganta mientras relaja las manos y le presta atención a la plática que maneja Amilcar con al menos tres personas— Rich en lugar de caminar rápidamente y enredarse en su propia burbuja deja a ambas personas caminar a su lado y sentarse con él.
Y bueno por casualidad son esas mismas personas que se cruzan en su camina cuando se activa el pvp.
Al menos, un triste consuelo, Rich aún lo busca. Aún con todo el tema de ser el enemigo jurado de todo el resto del server junto a su equipo, las misiones y las tardes de cacería se mantiene en contacto con el skelly, es un suave tirón uno insistente también de remarcas y palabras ligeramente pasivo- agresivas cuando pasan más de un par de días sin verse la cara.
No ayuda para nada al nivel de estrés que maneja recientemente, mantenerse completamente equipado mientras trata de arrear a su equipo a la estabilidad era una responsabilidad aplastante y entre las peleas con sus equipos enemigos entre los huesos se embotella puro calor— sangre hirviente, cristal al rojo vivo; apunto de explotar.
— ¡Rich! pasa pasa— Vandal suena maravillado escribiendo el código en ambas puertas de seguridad rápidamente.
El moreno se escurre entre las dos puertas con el rostro tibio — Buenas— arrastra la "s" y mira a la casa del team Mafia. Su cuerpo reacciona primero, cierra su cofre y pierde la tracción de pensamiento mientras se estira para verlo detrás de las columnas de cofres, lleva la armadura completa, el casco siempre se ve algo grande en su cara. Quizá Rich es como una flor, tierna y abierta en la primavera y la gente abejitas en busca del polen. Vandal se para al lado izquierdo de Rich mientras parlotea un par de cosas con una gran sonrisa en la cara y lo que era una base en movimiento se para en seco para rodear al skelly. Amilcar es de los primeros en gritar ante su llegada, su tono sedoso y juguetón retumbando entre las respuestas serenas del hombre, no quiere girar los ojos con fastidio, pero si le prestarán esa cantidad de atención quizá las misiones en las trials chambers serian mil veces más pacificas.
—¿Cómo te va?
—¿Todo bien Rich?
— ¿Necesitas algo?
— Si necesitas algo dinos.
El skelly niega vehemente, su cabello se mueve debajo del casco. Farfa unos pasos detrás de la multitud se mete entre la gente hasta estar cara a cara con el mayor.
— ¿Seguro que no necesitas algo? — Dice porque debe de ser diferente si él lo pregunta.
Puede escuchar a Amilcar físicamente morderse la lengua para no espantar al skelly como un gato silvestre.
Rich pasa sus ojos de pies a cabeza, hecha hacia atrás los hombros e inclina la barbilla ligeramente, parpadea dos veces y le sonríe — No. —
Lo ve despedirse alegremente y caminar directo a la puerta, cinco monos dos pasos detrás para abrirle la puerta.
Intenta enviar un mensaje en el intercomunicador esa tarde, Rich responde tres horas tarde "Lo siento estaba haciendo negocios en el spawn"
Tienen horarios opuestos, no enteramente, pero mientras Farfa es rápido en saltar ante la primera ronda de boss Rich usualmente espera al borde del ring terminando sus propios planes antes de unirse a la ronda de los relegados tarde por la noche.
Ese día se cruzaron por más de un solo saludo; La mansión tiene una sola entrada y una sola salida, el grupo de armados se agrupa en la entrada principal intentando ir conquistando poco a poco los enemigos. Rich salta de un lado a otro sin mucha dirección y cuando alguien grita que avancen ambos siguen ciegamente.
La pelea siempre es un caos, una linea de mobs lo persigue a él pero hay trece más idénticas moviéndose entre todos los jugadores, puede medio distinguir a Rich moviéndose en su mundo, le guita un creeper a una chica evitando una tragedia, observa la arena y cambia de dirección para seguir con su propia misión, hay tres explosiones seguidas una muerte anunciada y están retrocediendo de nuevo.
Farfadox se quita un par de telarañas del cuerpo y se come una manzana dorada bajo la luz brillante de la sala barricada, mira al rededor a su equipo componiéndose y a las caras poco reconocidas, pero siempre, siempre termina mirando a Rich.
El skelly se recarga en una de las paredes con una mueca en el rostro, parece revisar su inventario y el reloj. Sus pies se mueven, pero alguien le gana.
— No tengo más comida, creo que tendré que retirarme— murmura Rich ante la duda del chico, capitán gato levanta los hombros y asiente a su preocupación antes de tropezarse entre su inventario, le extiende parte de su comida con manos ligeramente temblorosas. Rich parpadea, luego su rostro se moldea suave y tímido
— Gracias— mira entre sus cosas— ¿Quieres algo a cambio? —
— ¡No! — responde de inmediato, luego su cuerpo se mueve con emoción— Que recuerdes mi nombre es suficiente.
Siempre hay una sorpresa en el rostro del skelly cada vez que alguien se tira a sus pies, a pesar de parecer no terminar de creerlo nunca, lo que se lee como humildad en su risa sedosa termina siendo una caricia a su porte mimado. Farfa aprieta con tanta fuerza la empuñadura de su espada que la madera quema, como el chasquido de su humo.
Vuelven a la arena de batalla, comienzan a hacerse camino para terminar con la vida del boss cuando, un poco a propósito, solo un poco, tropieza sus cuerpos juntos.
Rich reacciona con un saltito a chocar contra su torso, levanta la espada por reflejo, Farfa sigue el movimiento para tomarle la muñeca. — La piel es rugosa por el desgaste, un par de vendas rotas y el resto de la bedrock, pero aún la puede rodear con sus dedos completamente.
— Si necesitas algo decime.
Rich flexiona los dedos, su rostro se mantiene blanco — Estoy perfectamente. — muerde, deshaciendo el tacto de golpe.
El golpe de su mano contra la madera de la mansión sacude la pared.
Farfa escupe la sangre directo al suelo y se limpia la barbilla— El spawn se cierra, el cielo brilla entre el medio día, corrieron en direcciones diferentes como precaución y tiene que moverse porque tiene al menos tres venganzas activas. No está ni cerca de sentirse satisfecho.
sus pasos caen pesados entre el pasto, tiene el coraje hirviente, su mano tiembla con el impulso de matar y mira el mapa, el holograma baila y la gira la perspectiva para saber a dónde ir.
Debería de volver a casa, pero le prometió a Rich pensar en pasarse al fin por su base para pasar tiempo juntos — En una de esas raras instancias donde se toparon en el spawn, con Rich de un particular buen humor incluso si tenía un par de personas persiguiéndole por la ciudad, el mismo día que al salir de la iglesia lo había visto encerrado entra una pared escuchando atentamente las voces temblorosas y los halagos de los pasantes— Estira su cuello y mira a las coordenadas no estaba muy lejos y una vez había probado el camino no era difícil volver a él.
Sabía que tendría que prepararse para el encuentro— Moralmente más que nada, pero aun así decide emprender el viaje y meterse entre la isla de paz del skelly.
y allí la cosa, no importa quien seas si Rich quiere ser desagradable lo será.
lo encuentra dándole detalles a la tierra de su base, termina de colocar flores y camina lentamente hasta sus cofres en la entrada abierta de su proyecto. Farfa camina pesadamente, aún manchado de sangre.
Abre la boca para saludar, pero Rich gira su rostro, afilado y frio —¿Al fin te cansaste de comportarte como un animal? — y si bien el wither detesta el pvp, el rodar de su lengua, la densidad de su voz no significa otra cosa que lo dice apropósito, lo dice directamente a Farfa, agrio y desagradable.
El atora una risa en su garganta— ¿Me rogaste que viniera a verte para insultarme?
Rich se queja y se da la vuelta subiendo por sus escaleras, tiene su hogar medio hecho, una gran altura de madera imponente y solamente él. Farfa tan imprudente como siempre sigue al skelly piso arriba.
El mayor poco sorprendido le da la espalda, no hay mucho que hacer, hay un par de cofres almacenando materiales, pero sabe que deben de estar ya perfectamente ordenados. Sus manos no tienen anda que hacer, pero finge ocuparse de todos modos. — No necesito tu ayuda ya— dice levantando los hombros, restando importancia, pero cada palabra rueda en su lengua con veneno, deja un respiro, un segundo de silencio que se transforma en el inhalar que Farfa hace para intentar bajarse los humos— Puedes irte con tu team a seguir peleándote como perro. — casi canturrea las palabras, su voz se transforma en azúcar y bombones, otra provocación.
Farfa cierra la distancia entre ambos, se siente como el paseo de un cazador ante el conejo mascando flores, si no supiera mejor se tragaría ese cuento. Quizá Rich espera que discuta que levante la voz y grite como hace tantas veces, pero algo burbujea en el vientre del caballero. No había sido un movimiento contundente, si uno inteligente, si bien el skelly no es grosero ante las personas y es tan usualmente agradable había dado un paso adelante; Era su berrinche, su protesta a ser dejado de lado era acurrucarse ante las atenciones ajenas, permitir a pura consciencia que otros llenaran lo que Farfa estaba tan acostumbrado a llenar. Su risa se vuelve un gruñido y se siente como un moretón, vistoso y adolorido.
Podria dar pelea, podría intentar jugar su juego, pero Rich ya había ganado la ventaja había golpeado su ego.
— Bueno estás enojado conmigo— comienza, invade su espacio personal hasta respirar el mismo aire, ante su cuerpo Rich siempre parece tan frágil — ¿Así de fácil te vuelves cuando te enojas? ¿o es solo por mí? — siente en el aire el segundo exacto en el que el más bajo atrapa la vulgaridad, se da la vuelta con indignación y lo atrapa entre sus ojos afilados
— Farfadox— Amenaza, un tono que siempre le hacía retroceder ahora no es más que la linea a cruzar. El caballero se regocija, para tantos las palabras ácidas y las miradas groseras es donde mueren, la barrera que los deja sin otra opción, para Farfadox era un acto, una agenda que practicar y seguir una envoltura que deshacer. Levanta los hombros casi con ingenuidad, pero a él no le sale tan bien actuar, sus ojos siempre blancos captan la oscuridad de la soledad que comparten, tan cerca exhalan y respiran lo mismo.
—No sé— sus manos arden, su sangre burbujea con molestia y emoción —¿O dime que das a cambio de tantos regalos?
Rich toma aire escandalizado, su rostro se derrite en la honestidad de su desagrado, levanta la mano y le da una bofetada. El sonido se lo come la madera y las respiraciones abultadas del hombre, su mejilla se calienta con el golpe, pero no hace nada por moverlo o removerlo, ha soportado muchísimo más tanto que esto es como el zarpazo de un gatito. Sonríe, en su pecho se expande algo caliente y viscoso. Levanta la palma y devuelve el golpe, no enteramente, solo un choque de pieles que le permite aferrar sus dedos en su mandíbula y tapar el jadeo que se le escapa.
Enfadado el skelly entierra uñas largas en donde puede, pero es como intentar echar un roble abajo, patalea cuando Farfa empuja su cuerpo contra la pared, patea el cofre y quizá termina por hacer un desastre, pero no le interesa, el golpe de sus cuerpos es seco y le saca un sonido semi húmedo al skelly, que entre su lucha muerde sus dedos. Farfa toma aire entre dientes, aplasta su mano contra el rostro del skelly, arrastra su saliva, mete los dedos debajo de la máscara hasta quitársela de encima— El hueso pulido choca contra el suelo, Rich respira agitado, ojos bien abiertos.
No es la sorpresa de no tener la máscara, en otra situación lo dejaría quitársela entre caricias— Se ofende por la rudeza, pero mientras sus pestañas se mueven con fastidio, sus pupilas se ensanchan comiéndose el color morado de sus ojos.
— Patético— se defiende Rich, voz colorada del enojo — Eres patético.
Lo que nació en su pecho desciende por su estómago, le toca la cintura, aferra sus dedos a su cuello; Lo tiene encerrado con su cuerpo y el hambre es revolucionaria entre sus dedos. Rich pasa saliva cuando se da cuenta que está entre la espada y la pared, su respiración se hace bolas, la presión lo deja sin opciones, es solo su berrinche, es quizá por primera vez temblando ante sus propias consecuencias, pero ¿qué es si no desagradable?
Cuando le escupe al rostro siente una onda de vergüenza que luego quema como satisfacción. Pero si esperaba que se abriera la trampa para salir corriendo se topa con otro callejón sin salida. Farfa se ríe, está vez de verdad, ridícula y pesada en tono que no lleva alegría sino puro calor. La saliva se desliza sobre su rostro, presiona sus dedos contra la nuca del mayor, puede enredarse entre su cabello.
— ¿Yo? — pregunta, su voz pierde el brillo forzado, se vuelve íntimo, un tono casi oscuro— ¿ah si? — se burla, un latido de ambos, las defensas de Rich cayéndose a pedazos y su fuerza, lo empuja desde la nuca para chocar los labios, el mayor suelta un ruido de sorpresa.
Sus labios son fríos y suaves, la presión es intensa, Farfa le comparte de su calor y es derretirse juntos. Rich entierra los dedos en sus brazos, Farfa empuja todo su cuerpo, caderas juntas, pecho a pecho, casi un choque de costillas. Rich cierra los ojos con fuerza, frunciendo las cejas ante la presión— Farfa abre bien los suyos, solo por capricho, solo por ego.
Se pregunta porque esperó tanto tiempo para esto, ¿porque se resistió tanto a los juegos del mayor si su victoria era así de fácil? Muerde su labio inferior, inclina el rostro y el movimiento torpe de Rich le sigue. El skelly exhala contra el contacto interrumpido entre su juego, quizá sorprendido por la vuelta de estrategia, Rich habría presionado con más fuerza esperado que el momento de quiebre fuera distinto, se remueve su pecho con la sorpresa, saltitos de satisfacción salada en el paladar. Cierra los ojos para pensar mejor en todos los que sueñan con versiones de esto, de tomar a Rich, atraparlo a pesar de ser siempre escurridizo, que la dulzura de los regalos y las voces tímidas de halagos de terceros recubran su ser helado, que sea real, crudo, no solo cruel sino también vulnerable, cerca al tacto.
En sus dedos rebota el saltar de su pulso, Farfa suspira entre el beso, encaja los colmillos. Posa su mano en el arco de su espalda, lo envuelve por completo, Rich atrapa el tacto entre los dientes y muerde devuelta.
Muerde hasta que saborea la sangre, Farfa presiona el contacto, tan fuerte que quizá comienza a dejar marcas en el cuello del mayor, aruña el cuero cabelludo, lo besa con tanta fuerza que lo siente tragar su sangre.
Rich que nunca se deja vencer sin llevarse algo a cambio de la derrota, coloca ambas manos en su pecho y poco a poco levanta la bandera blanca. Y Farfa corresponde al dejarlos respirar, una toma de aire desesperada y húmeda, deja un beso corto en sus labios, lo ve abrir los ojos y parpadear rápidamente para ahuyentar lágrimas de fastidio –Ego apachurrado, herido, debajo de los bordes afilados contento al fin de encontrar no solo quien le sigue el juego, sino que rompe por completo el molde.
Es lindo así, magullado, rendido. Farfadox podría sentirse victorioso en su lugar se siente al fin en paz, una vez arrancando la distancia su corazón late en un paso arrullador y satisfecho.
