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30 vidas

Summary:

Treinta (30) distintas vidas de Min Yoongi y Kim Taehyung.

Notes:

Tengo muchas ideas sobre fanfics, así que decidí hacer una colección de one-shots en lugar de hacerlos novelas jajajaja

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Hielo (Guía/Sentinel)

Notes:

Advertencias: Muerte de personaje principal. Angst. Hasta a mí le dolió escribirlo.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

El cuchillo está presionado contra su garganta.

La expresión de Yoongi no traiciona nada de lo que podría estar sintiendo. Taehyung respira pesado, la presión en sus sienes doliendo más que todos los golpes que Yoongi logró darle, la amenaza del cuchillo registrándose hasta el momento en que el mediador de la pelea dice ‘¡Atención!’ y Yoongi se aleja para regresar a la posición debida.

Espalda recta, mirada el frente, uniforme perfectamente colocado.

Taehyung casi no puede reconocerlo. No son sólo los cambios físicos, sus brazos y piernas definidos, su pecho fuerte y cintura marcada. Es también la ausencia en su mirada, su respuesta inmediata a las órdenes de sus superiores, la forma en que orbita hacia Chanyeol en cuanto se le permite retirarse de la arena.

Han pasado años desde la última vez que se vieron y Yoongi, como lo dijo antes de que Taehyung se fuera, ya no es él mismo. Ya no es el compositor que luchó tanto por no ser descubierto por La Torre, que corrió y peleó para escaparse de Taehyung porque no quería la vida que tiene ahora. No quería ser un Guía entrenado hasta lo más alto de su potencial, un arma infalible junto al Sentinel que le asignaran, una máquina que no puede decir que no.

Es Yoongi, definitivamente, pero al mismo tiempo…

Taehyung, habiendo perdido la pelea, regresa a las gradas de aquellos sin pareja. Yoongi, por el otro lado, está junto a su Sentinel, sus manos unidas y ojos cerrados. A pesar de haber ganado, enfrentarse a un Sentinel siendo un Guía no es sencillo. Necesita de su Sentinel para tranquilizarse, recuperarse. Taehyung los observa en silencio, el peso de sus decisiones sintiéndose particularmente asfixiante el día de hoy.

Años atrás, Yoongi tuvo la valentía de pedirle a Taehyung dos cosas. Primero, durante la caza que terminó en su captura, atrapado bajo el peso de Taehyung, pidió que lo mordiera. Que lo hiciera su Guía. La segunda petición sucedió meses tras la primera, y en esa ocasión Yoongi le pidió a Taehyung que lo dejara morir.

Taehyung le negó ambas.

Hoy, Yoongi no luce ni se siente como Yoongi. Ha sido transformado por el bien de La Torre, arrancado para siempre de la vida que quería en verdad.

'Va a destruirme' , dijo Yoongi la última vez que se vieron, cuchillo en mano, ojos irritados y cuerpo tembloroso. 'Chanyeol no dejará nada de mí libre. Va a matarme en vida.'

Taehyung trató de razonar con él, consigo mismo, de que esto era lo mejor. Que Yoongi estaría bien en La Torre con un Sentinel adecuado para sus habilidades.

‘¿Eso qué importa si soy un rehén? Preferiría morir a perderme siendo suyo. Me vale una mierda que nuestras energías sean compatibles. No lo quiero. No quiero esto. Déjame morir en mis términos.’’

Al final, Taehyung desarmó a Yoongi y lo envió de vuelta a su habitación escoltado por Guías veteranos. En aquel entonces Yoongi no tenía la fuerza ni el entrenamiento para ganarle a Taehyung o a ningún otro soldado de La Torre. Estaba indefenso, atrapado, y Taehyung se fue de Corea al otro día. La noticia de la vinculación entre Chanyeol y Yoongi llegó a él a través de Jimin.

Luego de esta pelea con Yoongi, Taehyung es asignado a otra misión fuera de Corea. Lejos de Yoongi (de la imagen de él con Chanyeol), Taehyung se distrae intentando saldar su deuda con La Torre. Quiere ser libre las limitaciones de ser un Sentinel afiliado a La Torre, pero para eso necesita primero devolverles con su servicio lo que ellos gastaron en su entrenamiento.

Así transcurren otro par de años, y entonces La Torre entra en caos con la muerte de los miembros del Consejo. Taehyung lo sabe antes de que la alerta llegue a su comunicador. Lo sabe antes de llegar a la base en Seúl y ser cuidadosamente informado por Hoseok de lo sucedido. Lo sabe antes de ver los cuerpos en la morgue.

Lo sabe porque Yoongi se lo dijo con días enteros de anticipación. Era de noche, Taehyung dormía, y Min Yoongi se hizo de un lugar en sus sueños. Era una habilidad rara que Yoongi, el Guía más buscado durante diez años antes de su captura, poseía. Con entrenamiento, había desarrollado perfecto control sobre esa habilidad.

‘Van a quedar manzanas podridas en los árboles. Tienes que deshacerte de ellas. Namjoon y Jin-hyung tienen que estar al frente. También Jimin, Jungkook y Hoseok. Deben estar implicados en la reestructuración de La Torre. Busca también al equipo de Rosé, son mejores de lo que les dejan hacer.’ Yoongi no lo miraba. Taehyung se sentía envuelto por una espesa neblina. ‘Encuentren a los peores e incrimínenlos de la muerte Las Doce. No habrá ninguna evidencia excepto nuestros cuerpos, así que deben fabricar las conexiones. Tienen que ser innegables. Que condenen al resto de las manzanas podridas. Denles pena de muerte.’

De repente, Yoongi estaba frente a él, mirándolo por fin. Se veía igual que cuando se conocieron. Rubio, con ojeras, su ropa demasiado grande para su cuerpo esbelto. Taehyung recordó el calor de su piel, la manera en que sus energías cantaron armónicamente al reconocer su compatibilidad. Recuerda en dolor en sus encías provocado por sus colmillos alargándose ante la súbita, encantadora idea de morder el cuello de Yoongi. Hacerse su Sentinel. Hacerlo su Guía.

Pero esto era un sueño. Yoongi tenía la mordida de Chanyeol. Y estaba diciéndole que iba a morir.

'Kim-ssi, si haces eso, las cosas pueden cambiar. No tendrá que haber más vínculos forzados. No tendrán que seguir cazando Guías y Sentinelas que no quieran formar parte de las filas de La Torre. Es la única oportunidad que tendrán. Voy a matarlos y ustedes tienen que hacer el resto, ¿de acuerdo?’

Taehyung no quiso creerlo. Al despertar, se dijo que simplemente estaba perdiendo la cabeza, que su anhelo por algo distinto estaba provocándole sueños increíblemente convincentes. Pero ahora las pruebas están justo frente a sus ojos. Los cuerpos de Las Doce parejas Sentinel-Guía más fuertes y, por ende, más importantes de La Torre.

Una de esas parejas: Min Yoongi y Park Chanyeol.

‘Yo no podré ayudarles en eso,’ la voz de Yoongi se hizo más urgente, más llena de su desesperación por que Taehyung lo escuchara. ‘No puedo sobrevivir. Las Doce tienen que irse, sin excepción, para que haya verdadero cambio. Nadie en esa sala puede salir vivo. No puede haber cabos sueltos. Soy famoso por ser el menos disciplinado, por ser La Sombra de Seúl antes de que me capturaran. No puedo vivir, y tampoco ellos… Hazlo, Kim-ssi. Por favor.’

—Taehyung.

Namjoon-hyung lo llama desde el otro lado de la morgue. A su lado, Jin-hyung mira el cuerpo de Yoongi con ojos ausentes, su complexión gritando lo mucho que esto lo ha herido. Taehyung no puede evitar sentirse culpable.

—Sí —asiente Taehyung volviendo a cubrir a Yoongi con la sábana. Escucha la respiración de Jin-hyung temblar—. ¿Jimin y Jungkook llegaron?

—Sí.

—Está bien. Vamos.

Yoongi le hizo una última petición.

Taehyung no va a fallarle esta vez.

Notes:

¡Gracias por leer!