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Suspiró derrotado mientras se dejaba fundir por la suavidad que le brindaba su cama. Había extrañado observar las paredes de su habitación, la comodidad que sentía al poder tirar su ropa en cualquier lugar, simplemente la sensación de estar en su propio espacio.
Luego de varios días ajetreados en el trabajo viajando de un lugar a otro, no había nada más reconfortante que poder llegar a casa. Incluso siendo consciente de que no habían llegado precisamente para descansar; era una diferencia abismal el simplemente asistir a prácticas al tener que dar presentaciones y tener eventos.
Tomando entre sus brazos la almohada de Tata que había quedado bajo su vientre, se acomodó de mejor manera, mirando al techo para ir lentamente cerrando sus ojos. Su cuerpo se sentía levemente más ligero, y las risas de los chicos resonando en algún lugar de la casa le hicieron sentir en completa calma.
—Tae, ¿Jungkook te dijo a qué hora piensa volver? —La voz de Seokjin logró llamar su atención una vez abrió la puerta luego de tocar—. Voy a pedir algo para comer, pero no sé si guardarle algo o si comerá en otra parte.
—Ah, hyung. Debiste mandarle un mensaje, estaba a punto de quedarme dormido —se quejó Taehyung en un gesto molesto que disipó rápidamente al notar la sonrisa inocente en el mayor.
—Lo siento, pero sabes que no responde los mensajes, y antes de que lo sugieras, cortó mi llamada, y bueno, supuse que tú sabrías.
Taehyung liberó un suspiro cansino, sabiendo que no podía decir mucho ante las palabras de Seokjin. Después de todo tenía razón.
—No estoy seguro exactamente sobre lo que está haciendo, pero fue a reunirse con su entrenador. Posiblemente vuelva tarde. Deberías pedir algo para él, no vas a querer escucharlo quejándose porque nadie piensa en Jungkookie —ironizó sus últimas palabras, recordando cuando Jungkook actuaba de tal modo para conseguir lo que quería, o simplemente para molestarlo.
Seokjin rió, asintiendo a pesar de que no era precisamente esa la actitud que el maknae tomaba con él.
—Supongo que tienes razón, entonces dejaré que descanses tranquilo. Buenas noches.
—Buenas noches, hyung —sonrió de manera cálida hacia su mayor, acomodándose nuevamente sobre su cama. Enterrando su cabeza entre sus almohadas y abrazando a Tata mientras quedaba en posición fetal.
Se mantuvo con los ojos abiertos, bufando porque su sueño desapareció ante la interrupción.
Bueno, no era del todo malo, todavía debía cambiar su ropa y probablemente Jungkook no le dejaría dormir una vez llegue. Siendo aquella, una de las razones del porqué odiaba que el maknae se desviara del camino cuando todos iban a casa, y es que Jungkook no tenía ningún tipo de consideración a la hora de llegar, encendía las luces y canturreaba de allá para acá dentro de la habitación. Parecía ser que no entendía que la división dentro del cuarto no era demasiado efectiva. Y encima tenía la osadía de burlarse al momento en que Taehyung le regañaba.
Taehyung tomó su celular, dudando entre si enviarle o no un mensaje al maknae para preguntarle a qué hora llegaba, tal vez si le pedía que vuelva temprano no tendría que pasar por aquel despertador indeseado.
Buscó el contacto de Jungkook, sin embargo, antes de poder escribirle algo, el aparato vibró en su mano, indicando que le había llegado un mensaje. Al verificar a quién pertenecía, su sonrisa inevitablemente se hizo lugar en su rostro, y con emoción leyó el mensaje para responder enseguida. Volviendo a posicionarse sobre su espalda, tomando su celular con firmeza sobre su rostro.
Bogum era un amigo preciado que no podía ver tanto como quisiera, por lo que el hecho de que sus horarios coincidieran para, como mínimo, mensajearse, le hacía feliz. Conversando de cosas triviales como todo lo que habían hecho en esa larga temporada de trabajo, Taehyung dejó de prestar atención a su alrededor mientras se reía por lo bajo sin despegar su vista de la pantalla, ignorando por completo cuando la puerta fue abierta.
—¡Taehyung-ssi!
El aludido se sobresaltó, causando que el celular cayera dolorosamente sobre su rostro, se quejó en un gemido y en medio de bufidos, se sentó mientras sobaba su nariz. Frunciendo su ceño con molestia cuando Jungkook dejó escapar una carcajada burlesca.
—¿Cuál es tu problema? —reprochó enfadado.
—Ninguno, ¿Cuál es el tuyo? —Jungkook respondió sin borrar su sonrisa, a la vez que pasaba una toalla sobre su cabello—. ¿Y qué sucede con esa reacción? ¿Acaso estabas viendo algo inapropiado? No creí que fueras de ese tipo de chicos, Taehyung-ssi.
—No seas idiota —Taehyung reprochó esbozando un mohín—. Simplemente me asustaste, creí que llegarías más tarde.
Jungkook suavizó su mirada, dejando la toalla alrededor de su cuello.
—No es tan temprano, pero sí, yo también creí que llegaría más tarde, pero mi entrenador sólo quería conversar sobre lo que viene luego y ese tipo de cosas. ¿Estabas esperando por mí?
Taehyung rió, asintiendo sin vergüenza alguna.
—Jin hyung estuvo preguntando por ti.
—Ah, sí. Hablé con él antes —musitó con simpleza, llevando su mirada en dirección al sentido contrario de Taehyung, a su parte de la habitación.
—Jungkook-ah —El mencionado llevó su completa atención a Taehyung, esperando que continuara—. ¿Acabas de salir de la ducha? —cuestionó, recién notando que éste simplemente portaba un pantalón deportivo.
—Sí, obviamente no estaría secándome el sudor, soy un chico limpio y apuesto.
—Lo de apuesto estaba de sobra ahí.
Jungkook rió, sentándose a los pies de la cama del mayor mientras lo miraba con atención.
—¿Qué quieres decir? Sabes que soy apuesto —bromeó, sintiéndose satisfecho cuando Taehyung sonrió y asintió, dándole la razón con simpleza—. ¿Qué hacías para divertirte antes de que yo volviera?
—Te estás volviendo egocéntrico, Jungkookie —Taehyung rió.
—¿Qué puedo hacer? Es el único modo para que me digas algo lindo.
El mayor abrió la boca, casi ofendido.
—¡Eres un mentiroso! Sabes que siempre te estoy halagando —refutó, sonriendo ampliamente cuando Jungkook rió.
Otra de las razones por las que odiaba que Jungkook no volviera junto a ellos, era porque no tenía con quien reírse de las cosas más simples de camino a casa. Aunque tenía a Jimin, las cosas que le divertía junto a su mejor amigo eran diferentes a las cosas que le divertía junto al maknae. Disfrutaba el modo en que Jungkook bromeaba con todo y con nada.
—¿No te has detenido a pensar que no es suficiente? Por alguna razón busco formas de recibir aún más palabras agradables tuyas —dijo con seriedad, notando la mirada sorprendida de Taehyung ante su comentario. Rápidamente carraspeó su garganta luego de musitar aquellas palabras en voz queda, como si hubiera sido un simple comentario que debía pasar desapercibido, haciendo de su sonrisa más pequeña—. Y no me dijiste qué era lo que hacías.
—Ah, Bogum hyung me estaba hablando sobre su cena —Taehyung respondió sin vacilar. Después de todo, Jungkook siempre había sido un chico curioso.
—¿Su cena? —carcajeó—. ¿Realmente habló sobre su cena? Ustedes dos realmente son como un par de enamorados, inventan cualquier excusa para hablar —suspiró, levantándose repentinamente de la cama del mayor, volviendo a pasar la toalla por su cabello húmedo sin dirigirle la mirada.
—¿Qué tiene de malo? Tú has pasado días enteros hablando en tu grupito ese…
—¿Qué grupito?
—Ya sabes, ese con el cual te olvidaste de que te habías comprometido conmigo para ver una película.
Taehyung sintió sus mejillas arder cuando vio la mirada perpleja de Jungkook pasar a una sonrisa socarrona.
—Cierto, pero hablábamos de cosas más interesantes que una cena —dijo, como si disfrutara responder a ello.
— Aish , ya cállate. A mí me parece interesante hablar sobre qué tipo de comida probó, al parecer le gusta más la carne del restaurante que está a tres cuadras de su casa.
Jungkook volvió a acomodar la toalla sobre sus hombros, viendo al mayor sin expresión.
—Eso es algo que ciertamente a mí no me importaría saber —musitó con su expresión neutra, riendo sonoramente al ver al mayor fruncir el entrecejo con molestia—. Ya, ya, hyung... ¿Qué cenaste tú?
—No te importa —bufó, acomodándose de vuelta a su posición inicial. Tirando su celular bajo su almohada para luego abrazar a Tata.
—¿Le preguntaste ya a Jimin hyung que cenó? Estoy seguro de que él querría hablar de eso también —dijo en un tono burlesco, riendo bajito al lograr esquivar una patada por parte del mayor.
—No hace falta porque cené con él —Taehyung alegó, sacando su lengua en un insulto infantil—. Ve a tu lado de la habitación de una vez y vístete, ¡Te he dicho que dejes de mostrar tu cuerpo ejercitado frente a mí!
—Vaya, no sabía que te iban los hombres, hyung —el castaño abrió la boca para refutar, mas, se vio obligado a callar cuando su alrededor se obscureció repentinamente. Jungkook le había tirado su toalla húmeda sobre su rostro, logrando quedar en su cabeza mientras una parte le obstruía su visión—. Hyung es un pervertido —Jungkook canturreó alejándose del lugar para ir al otro lado de la sala, mientras Taehyung arrugaba la nariz por la sensación de repulsión que le producía la toalla humedecida.
Sí, definitivamente la división que habían puesto no servía de mucho.
—¡Mocoso! —gritó tirando la toalla lejos de él para lograr quedarse con un poco de dignidad ante las constantes bromas del menor, sin poder evitar sentirse frustrado al no saber defenderse con palabras. Aunque tampoco era como si pudiera defenderse con fuerza física. Siempre estaría por debajo cuando se trataba de molestar a sus amigos.
Se volvió a acomodar sobre su cama, tomando su celular para ver si es que Bogum le había escrito algún otro mensaje, y sonrió al ver que el mayor le mandaba una foto de cada cosa que comió aquella tarde. Sin embargo, antes de poder responder, su concentración se la volvió a llevar el menor al estornudar fuertemente.
—Tonto, te dije que te vistieras rápido.
—No sé qué camiseta usar, las que tengo se ven demasiado lindas como para arruinarlas durmiendo con ellas. —La voz del menor sonó un poco lejana ante la pared improvisada que formaba una división a la mitad de la sala, pero se podía escuchar con claridad.
—¿Sigues desnudo? Te vas a resfriar, usa cualquiera... todas son iguales de todas formas.
—Claro que no, algunas tienen bolsillos.
Taehyung suspiró, levantándose de su cama para ir al lado de Jungkook, pasando por la abertura que había en la pared.
—Realmente no te entiendo, ¿por qué no te compras un pijama?
—No gracias, eso rompe con mi virilidad.
—¿Eres imbécil? Yo uso pijamas —bufó.
—Por eso.
—¡Idiota! —gruñó ofendido—. Usar pijama no me hace menos hombre.
—Ay, hyung, eres adorable —palmeó la cabeza del mayor como si se tratara de un cachorro, riéndose al notar la expresión del mayor mostrarse enfadada. No obstante, su risa y el enfado de Taehyung desaparecieron al momento en que su celular vibró en su mano. El mayor se preocupó y rápidamente se sintió culpable al no haberle respondido a Bogum—. ¿Siguen hablando?
—Sí... Sus actividades están aligerándose recién, por lo que está aprovechando —musitó mientras comenzaba a escribirle un mensaje de disculpas a Bogum por demorar en responder, eran las doce de la noche por lo que el chico detrás de la pantalla sabía que Taehyung no se encontraba trabajando.
—Ya veo.
Taehyung curioso alzó la mirada al sentir la mirada del menor sobre él.
—¿Pasa algo? —se dignó a preguntar al notar la mandíbula del menor estar ligeramente tensa.
—¿Viniste aquí para seguir hablando con él? —reprochó, para luego estornudar. Cierto, seguía con su torso descubierto en plena noche fría.
—¿Estás celoso, Jungkookie? —Está vez fue el turno de Taehyung para canturrear en un tono burlesco.
—Claro que no, idiota. Pero si no tenías nada más productivo que hacer aquí, entonces vete a tu lado de la habitación. Estorbas. —Taehyung simplemente se levantó y obedeció las palabras del contrario—. Mierda…
Taehyung estaba acostumbrado a la personalidad un tanto fría del menor al momento de expresarse, por lo que le restó importancia a aquella forma cruel a la que se dirigió a su persona. Si Jungkook reaccionaba así, era porque logró fastidiarlo, así que se sentía totalmente satisfecho. Y simplemente sonrió para ir en busca de su pijama de lunares para ponérselo. Lo cual no tenía nada de malo, ni le quitaba ni un grado de virilidad. Jungkook era un idiota.
Se comenzó a desvestir con lentitud, sacando sus calcetines, suéter y corbata, quedando sólo en su bóxer celeste y en su camisa un poco más grande que él. No le sorprendía que Jungkook haya estado estornudando, la noche estaba helada y eso sumándole a recién haber salido de la ducha debía ser suficiente como para tomar un leve resfrío. Tal vez podría aprovechar eso para ir a molestarlo y convencerlo de dormir juntos, a Taehyung realmente le gustaba dormir con compañía.
—Hyung, escucha, lo siento.
Taehyung dio un respingo cuando escuchó repentinamente la voz de Jungkook cerca, viéndolo desconcertado, para luego sonreír al notar a Jungkook completamente congelado en su lugar. Era divertido cuando Jungkook parecía perderse a sí mismo.
—No te preocupes, Jungkookie. Te conozco lo suficiente como para saber que dirías algo como eso —sonrió—. Te perdono si me dejas dormir contigo.
—¿Dormir conmigo? —Taehyung asintió, comenzando a ponerse su pantalón de pijama para luego desabrochar los botones de su camisa bajo la atenta mirada del menor. Quien tragó saliva pesadamente—. No seas absurdo, hyung. Si comenzamos a dormir juntos no tendría sentido nuestro trabajo dividiendo la sala para tener nuestro espacio.
—Pero hoy hace frío, y tú te estás resfriando.
—Olvídalo, siempre que uno de tus amigos está libre de actividades, te duermes jodidamente tarde... Planeo dormir, y no podré con la luz de tu celular o las vibraciones de cada mensaje que te llegue.
Taehyung esbozó un puchero ingenuo ante la negativa del menor, porque no sabía cómo responder a aquello. Tenía razón, lo más probable es que se quedaría hasta mínimo las tres o dos de la mañana hablando con Bogum.
—¿Podemos dormir juntos el fin de semana? —pidió como un niño pequeño—. Veamos una película e invitemos a Jiminie.
Jungkook se mantuvo en silencio, para luego liberar un suspiro y sonreír con resignación.
—Seguro, hyung. El sábado por la noche no tengo problema. —Rápidamente una sonrisa amplia se hizo presente en el rostro de Taehyung, asintió feliz ante la aceptación del menor y se tiró sobre su cama luego de ponerse la parte superior de su pijama—. Abrocha eso, o tú serás el que se resfríe —Jungkook musitó al notar la parte superior del pijama abierto.
—Sí, hyung —Taehyung bromeó, ganándose una mirada de parte de Jungkook, bastante difícil de descifrar.
Normalmente Jungkook solía preocuparse por él de la misma forma en que los mayores de la casa lo hacían, por lo que tendía a jugar diciéndole "hyung" al verlo reaccionar de diferentes maneras según su estado anímico, a veces se avergonzaba, otras veces se reía, u otras simplemente sonreía con un deje de superioridad. Y en otras ocasiones, muy raras, reaccionaba como si quisiera decir algo, pero simplemente se tragaba sus palabras, justo como en ese momento.
—Como sea, duerme bien…
Taehyung musitó un "sí", encendiendo su lámpara al saber que el interruptor para las luces se encontraba del lado de Jungkook, quien solía apagarlas justo cuando se acostaba. Y esta vez no fue la excepción, Taehyung se acomodó fundiéndose en el calor de sus frazadas una vez la habitación se obscureció.
Taehyung continuó hablando con Bogum, y no pudo evitar pensar que por suerte no insistió en dormir con Jungkook, ya eran aproximadamente las tres y media de la mañana y él seguía conversando sobre cosas irrelevantes de su diario vivir, compartiendo algunas opiniones sobre cualquier asunto. Definitivamente no lo hubiera dejado dormir con la luz de su celular.
Bogummy Hyung
Creo que es hora de dejarte descansar. Duerme bien, TaeTae.
Taehyung le respondió con un "igual usted" y guardó el celular bajo su almohada. Realmente no tenía ganas de dormir, pero no podía forzar a su hyung a seguir la conversación si se sentía cansado. Por lo que simplemente cerró sus ojos para tratar de conciliar el sueño que en algún momento había tenido. Se acomodó como acostumbraba, enterrando su rostro en la almohada hasta finalmente relajarse.
—Mierda.
Sus ojos se abrieron rápidamente luego de escuchar aquello provenir desde el otro lado de la habitación, la voz de Jungkook. ¿Estaba despierto a esa hora?
No era normal que Jungkook se mantuviera despierto, por lo que no pudo evitar preocuparse. Relamió sus labios y decidió quedar en silencio para escuchar si es que el menor tenía algún problema. Logrando escuchar un jadeo ahogado provenir desde el otro lado de la pared, rápidamente Taehyung se preguntó si es que acaso el menor estaba teniendo una pesadilla.
Se sentó sobre su propia cama, vacilando entre si debía ir a despertarlo o no, quizás cuantas noches había tenido pesadillas y él por siempre quedarse dormido primero no estuvo ahí para él. Que mal hyung era. Así que, sin vacilar, destapó su cuerpo para levantarse e ir a tranquilizarlo.
—D-Diablos…
Los ojos de Taehyung se abrieron ampliamente al escuchar aquel susurro combinarse con un claro gemido ahogado. Tal vez Jungkook había cubierto su boca para evitar que aquel sonido se escape. No obstante, sí había escapado, y Taehyung pudo entender rápidamente lo que sucedía.
Se estaba masturbando…
El bebé de la casa se estaba masturbando.
Sintió su rostro arder, y apretó sus labios para evitar soltar algún sonido de sorpresa. Sería vergonzoso que Jungkook supiera que lo estaba escuchando masturbándose. Tal vez más para Jungkook que para él, pero de todas formas Taehyung prefería no ser descubierto.
Tal vez podría molestarlo con aquello mañana, luego de dormir y poder mantener la calma. Sí, eso haría. Decirle algo como "Tus jadeos no me dejaron dormir, mocoso hormonal" o algo así.
—Taehyungie…
Sus ojos se abrieron ampliamente y sus labios se separaron en sorpresa.
¿Jungkook gimió su nombre?
Se forzó a creer que había escuchado mal. Pues, no había forma de que el tierno maknae se estuviera masturbando pensando en él. Ambos eran hombres... y casi hermanos, por lo que definitivamente debió haber escuchado mal.
—T-Tae…
Taehyung se volvió a acomodar sobre la cama, sintiendo su propio palpitar acelerarse al escuchar nuevamente su nombre salir de la voz agitada del maknae.
Aquello no podía estar sucediendo. Era una broma, tenía que ser una jodida broma de mal gusto.
