Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationships:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2023-08-17
Completed:
2026-05-16
Words:
15,636
Chapters:
6/6
Comments:
16
Kudos:
40
Bookmarks:
2
Hits:
808

Loco

Summary:

Iwaizumi Hajime ha estado enamorado de Oikawa Tooru toda su vida.

La "cuestión" se le complica de manera descomunal cuando recibe una invitación para pasar las vacaciones de invierno en San Juan, Argentina, junto a Tooru, y, vamos, Hajime no es tan fuerte como para negarle algo a Oikawa.

Pero la verdadera pregunta que lo carcome es; ¿Cuál será la razón de su visita? ¿Tooru por fin se ha dado cuenta de los sentimientos unilaterales que tiene Hajime? ¿Por qué tan repente todo parece tan... doloroso?

O

Dónde Hajime va a Argentina solo para descubrir que lo sigue volviendo loco la forma de ser de Tooru.

Chapter 1

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Viniste a mí, tomaste de mi copa
Me sonreíste así, nadando en tu demencia


 

 

I De llamadas nocturnas e invitaciones locas

 

 

La distancia es una mierda.

Y no, él no se refería a la distancia que existía entre su cama y el enchufe para cargar su celular, tampoco de la distancia que existía entre su departamento y el mini mercado con nombre estadunidense que no recordaba. No, Iwaizumi Hajime se refería a la distancia que existía entre California, Estados Unidos y San Juan, Argentina.

Eran las jodida cuatro de la mañana cuando su celular comenzó a sonar a todo volumen por su habitación, pero vamos, Hajime duerme como si estuviera hibernando, por lo que no despertó hasta que una almohada se estampó en su cara con fuerza y logró escuchar un grito malhumorado.

Damn, Hajime! It's fucking four in the morning! — gritó Dave, su compañero de piso, cerrando la puerta de su habitación de un portazo

El nipón espabiló por completo con aquel portazo, se sentó en la orilla de su cama y tomó su celular, que no paraba de sonar mientras vibraba; en la pantalla mostraba en letras blancas "Shittykawa" y una foto de cuando eran niños a la par que el coro de Don't Stop Me Now de Queen se mezclaba con el sonido de las vibraciones.

Si, era un sentimental de mierda y no tenía escrúpulos para ocultarlo.

Contestó sin pensárselo mucho, poniendo el aparato sobre su oreja y apartándolo casi al instante debido a lo fuerte que se encontraba el volumen de la llamada; —¡Iwa-chan! ¡Qué bueno que contestas! — le recibió una sarcástica voz —¡Te llamé como diez veces, Iwaizumi, ya era hora de que lo hicieras! — aquel fue el típico tono caprichoso que utilizaba el castaño

Hajime suspiró, pasándose una mano por la cara para que luego esta llegue a pasarse por sus desordenados cabellos, soltando un segundo suspiro cuando su mano descendió hasta su muslo derecho.

—Oikawa, imbécil, son las cuatro de la mañana. — masculló con la voz ronca —¿Sucedió algo? — inquirió

Tal vez aún estaba un poco dormido, pero, ¿era su imaginación o escuchó un suspiro soñador al otro lado de la línea? Decidió ignorar la sensación de ilusión que se formó en su pecho debido a ese pensamiento.

Yo... — silencio —Bueno, yo... — carraspeó —"Joder. Dios, ¿Por qué tuviste que ponérmela tan difícil?" — murmuró en español

—Habla en japonés, Kusokawa, no te entiendo. — comenzaba a fastidiarse

Si, si. — volvió al idioma natal de ambos —Yo llamaba para comentarte algo, ¿te desperté? 

—Más bien despertaste a Dave. 

Mmm, ya. 

Hajime se acomodó sobre su cama, sentándose por completo en ella y apoyando la espalda sobre una almohada que posicionó contra la pared. Se frotó la cara unas cuantas veces para no volver a dormirse y volvió a hablar.

—¿A qué viene ese tono tan cortante? ¿Vas a hablar o no? 

¡Apenas te despiertas y ya me andas insultando! — se quejó

—Eso podría resolverse fácil; no me llames a las cuatro de la mañana y listo. — soltó un bostezo

Iwa-chan, — esta vez sonaba más tranquilo —Puedes ir a dormir si quieres, ayer tuviste practica hasta tarde, ¿verdad? Puedo llamarte más tarde si quieres y... 

—No. — eso sonó muy desesperado para su gusto —Ya me he despertado y ya estamos aquí. Cuéntame. 

No quiero incomodar a tus compañeros de piso... — se oía indeciso, ¿acaso le estaba ocultando algo?

—Llamaste para algo, ¿o no? Solo dilo, Dave ya volvió a dormir y Tommy nunca se despertó; creo que ni siquiera llegó anoche. 

—"Okey, aquí voy... si algo sale mal, será tu culpa Martín" 

No tenía fuerzas suficientes para pedirle que hable en japonés —¿Qué? 

Iwa-chan, ¿quieres venir a pasar las vacaciones de invierno aquí? — silencio —¡Digo! Mis vacaciones de invierno, para ti sería verano. 

—¿Quieres que vaya en verano a San Juan? — preguntó —¿Para eso me llamaste a las cuatro de la mañana?

Invierno, Iwa-chan, aquí seria invierno. — recalcó —Y... no sé, se me ocurrió. Ha pasado un montón desde que no nos vemos la cara, de manera literal. La última vez fue hace dos años, si no me equivoco, cuando fui a California por un trimestre. 

—Lo sé, lo recuerdo. — los mejores (aunque también peores si se lo ponía a analizar bien) tres meses de su vida —Pero, ¿a qué viene todo esto? No digo que no me agrade la idea, solo que es muy repentina, ¿pasó algo?

Ay, Iwa-chan, siempre tan atento conmigo.

—Cállate, solo quiero asegurarme de que no esté hablando con algún criminal en fuga y me viera envuelto por tu culpa. 

—¡Pero...! ¡Soy incapaz de hacerle daño a nadie!

—Ajá 

¡Dime una, solo una persona, Iwaizumi, a la cual le quiera hacer daño! — dijo con tono juguetón y de reproche falso

—Ushi-

¡Ni se te ocurra decir ese nombre! 

—...jima Wakatoshi. 

Colgó e Iwaizumi largó una carcajada ante el gesto infantil.

Aprovechó el arrebato para ir al baño y levantarse debidamente; se dio una ducha super rápida para espabilarse, la cual duró como cinco minutos, hizo sus necesidades y salió con una toalla rodeando su cintura. Miró el reloj y vio que faltaban solo dos minutos para que el simplón de su mejor amigo volviera a llamarle.

Oikawa Tooru no era una persona predecible, no lo era en lo absoluto. Sin embargo, Hajime lo conocía como la palma de su mano, y obviamente no era la primera vez que le cortaba una llamada o dejaba de responderle los mensajes por un arrebato infantil. Y siempre se tardaba diez minutos en volver a hablarle, algunas veces más y algunas veces un poco menos —pero siempre lo hacía.

Su celular volvió a vibrar y esta vez contestó a la primera, Oikawa le hizo un pequeño drama por mencionar a Ushijima y luego pasó a contarle algunas cosas sobre Argentina y él mismo. Le hablaba mucho de sus compañeros de equipo, de cómo se llevaban de maravilla y sobre cómo le sorprendía cada día más la cultura latinoamericana y lo cálidos que podían llegar a ser los latinos con extranjeros.

Y por un momento, Iwaizumi Hajime sonrió con ganas cuando Oikawa le habló sobre un partido de practica que habían tenido a primera hora de la mañana, –¿Quién se levantaba a las 4:30 de la mañana para tener un partido de vóley a las 5? En Argentina estaban locos– y sobre como el equipo contrario quedó impresionado con sus servicios.

—... Y ya sabes Iwa-chan, soy genial y toda la cosa, pero jamás creí que en el occidente me tengan tan en cuenta. Me doy cuenta de que aquí no son nada estúpidos; aprecian mi esfuerzo y mi amor al deporte. ¡Creo que incluso los impulsan más! 

Sin embargo, no volvió a mencionar la propuesta de ir a pasar el receso de invierno con él e Iwaizumi tampoco iba a mencionarlo. No quería sonar como alguna de esas locas fans que ahora sabía que estaban regadas por el mundo que buscaban ver a Oikawa.

No, no era como esas chicas. Ni lo sería.

Él era secretamente el mayor fan del castaño, pero no se lo diría en cara ni siquiera el día en que escuche trompetas en el cielo. Lo admiraba demasiado y el cariño que sentía por Tooru era inmenso. Por lo que no le fue difícil (mentira, sí lo fue en su momento, pero de una forma estúpida que se negaba a reconocer) darse cuenta de que ese cariño ya no podía catalogarse como amistoso e incluso fraternal como creyó en un principio.

Y esa era otra razón por la cual odiaba la maldita distancia que los separaba.

Hajime nunca sería capaz de intentar algo con Tooru.

No, eso ni muerto.

Sabía que él lo veía como su mejor amigo, su compañero, su amigo de infancia. Sabía que el vínculo que lo unía con Oikawa no era de ese tipo, ni lo sería. Porque a Tooru le gustaban las chicas, le encantaban, de hecho, y la prueba de ello era el simple hecho de que había tenido un centenar de novias durante la escuela media, la secundaria y también en la preparatoria; una más bonita que la otra.

Y no es que Hajime haya pasado la mitad de su adolescencia guardándose sus sentimientos bajo llave, no es como si se hubiera muerto de celos en más de una ocasión cuando su mejor amigo le hablaba de su nuevo enamoramiento y tampoco es como si hubiera sufrido en silencio cuando presenciaba una muestra de afecto por parte de la conquista de turno. —Por supuesto que no.

Por eso odiaba la distancia; porque jamás sería capaz de intentar algo con su mejor amigo, así que le bastaba mantenerse a su lado.

Soltó un suspiro que le supo amargo. Oikawa se había despedido hace apenas unos segundos y había colgado la llamada en ese instante, y la sensación de vacío (pero a la vez de satisfacción) que le venía cuando eso sucedía había comenzado. Quería echarse a llorar por alguna razón y también quería saltar o correr, ni siquiera el entendía por qué se emocionaba tanto por algo como eso.

Hey, Haji, have you stopped talking to your dumb boyfriend? — la puerta de su habitación se abrió y por ella apareció Dave, ya con un mejor humor —Or did they end? 

"Oye, Haji, ¿ya dejaste de hablar con tu tonto novio? ¿O acaso terminaron?"

Lo sabía, sabía que Dave le había dicho eso. Así como también sabía que no se refería a "terminar" de buena forma. (Por si no quedó claro; sí, Dave decía aquello en sentido sexual, como con el 80% de las cosas que decía)

Su cerebro lo entendió, pero no tenía suficiente fuerza como para pensar una respuesta en inglés que lo contente o para siquiera hablar. No quería moverse, estaba tan cansado. Había dormido pocas horas durante la semana y su sueño de sábado se vio interrumpido por su mejor amigo. Miró el reloj y soltó un quejido; eran las 6:30.

Dave don't bother Hajime so early please. (Dave, no molestes a Hajime tan temprano, por favor.)  — interrumpió otra voz, más quejumbrosa y débil, abogando por la paz.

Come on, Tommy! He didn't even deny it. (¡Vamos, Tommy! Él ni siquiera lo negó.) — comentó con un tono juguetón y Hajime resopló porque tenía razón; no lo había negado —Also, what are these hours of arriving at the house, young man? (De todas formas, ¿Qué haces llegando a la casa a estas horas, señorito?) — preguntó con una sonrisa sugerente —¿Sammy? — si no mal recordaba era el nombre de la novia de su otro compañero.

For the love of God, shut your mouths both of you. (Por el amor de Dios, cierren sus bocas los dos.) — masculló Hajime mientras se levantaba de la cama

Oops! It seems that someone does not receive their good morning kiss from Tooru. (¡Ups! Creo que alguien no ha recibido su beso de buenos días por parte de Tooru.) — se mofó Dave

Dave, stop. (Dave, para.) — advirtió Tommy al ver el rostro que puso Iwaizumi —It's 6 am. (Son las seis de la mañana.) 

Iwaizumi se levantó de la cama y con un gruñido apartó a sus compañeros de la puerta, avanzó hasta la cocina y se preparó el desayuno mientras en su mente bailaba la posibilidad de tomarse unas semanas para volver a ver a aquel chico que, —aunque no quiera admitirlo—, tanto amaba.

 

Notes:

N/A:

"¿Que esta no escribía sobre Naruto?
Yo: BOKE HINATA BOKE"

HOLA FANDOM DE HAIKYUU! Es un honor poder escribir para ustedes como también lo es escribir en todos los fandoms que escribo.

¡Tenemos aquí el primer capitulo de este mini fanfic que comenzó siendo un one-shot! La verdad es que en Wattpad está publicado como uno, pero creo que aquí podría ser más factible publicarlo como un mini fic.

Déjame saber que te ha parecido!! Y si no es molestia, un kudo para saber que te gustó!!

-Iby <3