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MANADA

Summary:

Draco toda su vida creyó que sería un alfa puro que estaba destinado a ser el mejor alfa que pudiera. Sería amigo de Harry Potter y sería la envidia de todo Hogwarts cuando se manifestara su casta.

Hasta que el niño que vivió le rechaza la mano y Luna Lovegood le llama omega.

Que sea hijo de dos Alfas, no le garantizó que sea un alfa puro.

Que sea el omega de Harry Potter, tampocó le garantizó una vida comoda.

Pero Draco desde siempre ha sido terco ¿no? Así que, contra todo pronostico que ni el sabía, logra tener su final feliz.

Chapter 1: revelación de castas

Chapter Text

Día uno: Revelación de castas

“Creo que puedo darme cuenta solo de cuáles son los indebidos, gracias” fueron las palabras que iniciaron todo.

La obsesión de Draco por Harry Potter. Maldito cuatro ojos con una fea cicatriz.

Draco no solo fue un niño deseado, cualquiera que conociera la vida del muchacho rubio podría afirmar que es el niño más mimado de Europa o tal vez el mundo. Con elfos domésticos a su disposición a toda hora y cada día de la semana. Lo suficientemente rico como para comprarse un castillo para hacerlo su patio de juegos si lo hubiera pedido de niño.

Y, lo más importante, un futuro Alfa.

Como hijo de dos alfas, su destino era convertirse en uno y puro. Estar en lo más alto de la pirámide de poder.

Así que, cuando ese niño escuálido, con cabello que parecía un nido de ratas y, lo peor de todo, amigo de un despreciable y patético Weasley, le negó la mano y una amistad sincera, Draco supo que odiaría a ese mago. Nadie nunca antes le había dicho que no a Draco… ni sería la última vez que alguien le negaría algo que Draco creía que estaba destinado a tener.

“Vamos, Draco. Tú lo acabas de decir, defendió a un Weasley ¡Eso ya es suficiente para saber que hasta un trol es más listo que Potter!” termina por decir Pansy enojada de que Draco se haya pasado el resto del viaje quejándose y llenándose la boca de todo el veneno que podía “Mejor hablemos de las habitaciones, ¿ya notaste lo pequeñas que son las camas? ¡que insulto!”

Draco ignoró a Pansy. No le importaba las camas, le pediría a su padre que las cambie o algo así.

Sí, en definitiva, también su padre debía de saber el desaire que le hizo el odioso Potter.

Haría pagar a ese Gryffindor por haberlo rechazado. No importa cuanto tiempo tarde, le demostraría que es mucho mejor que él y que desperdició su única oportunidad de tener alguna relación beneficiosa con él.

Los días en la escuela se reducen a ir a clases, aguantar los intentos de Pansy por estar a solas con él, esperar a que Vincent y Greg saquen a la gentuza de su espacio en el comedor y, lo que más placer le daba, poner en su lugar a Potter y la poca cosa de Weasley.

Lo malo, es que Potter no aceptaba su falta y decidía responder como si fueran igual ¡Qué vulgar! Draco era una nimbus dos mil, Potter y Weasley apenas eran una ramita.

Sangre sucia.

¡Sangre sucia!

Harry Potter ahora andaba de aquí para allá con una estúpida, sabelotodo insufrible y fea sangre sucia.

¡¿Qué clase de mala broma es esta?!

“Juro que, si vuelves a decir algo sobre Potter, me maldigo para dormir en enfermería en vez de contigo” gruñe Theo sin dejar de ver su libro sobre pociones orientales que recibió de su madre.

“Theo, vuelve a tu libro ¿quieres?” ordena Pansy “Vamos, Draco. Si quieres, puedo poner en su lugar a esa sangre sucia. Vamos, no te pongas triste. Esos idiotas no merecen ni tu atención”

“Tienes razón. Soy mucho mejor que esto” termina por decir Draco, ignorando la presión en su pecho al ver a esa sangre sucia apuntar varias veces un libro gigante, siendo escuchada por Potter “Ellos morirán en la inmundicia, mientras yo seré un Alfa poderoso igual a mi padre. Me volveré ministro y Potter dejará de ser importante, así las cosas deben de ser”

Pansy aplaude emocionada, como la tonta niña que siempre lo sigue. Theo en cambio rueda los ojos. Blaise aparece con un libro gigante de historia de la magia y una crisis por haberse dormido en la clase del aburrido fantasma.

¿Por qué es que Draco no se ha quejado de eso? ¡Deberían de contratar gente viva para educar! ¡Merlín sangriento!

El año en Hogwarts continua como debe. Draco se encargó de acosar cada que podía a Potter para ponerlo en su lugar. No podía decir lo mismo de Weasley, porque ya con ese olor y ese horrible cabello de zanahoria era suficiente castigo. Oh, no olvidemos de lo pobre que era su familia, bueno, con esos horribles harapos que el pelirrojo vestía ya aclaraban eso. No mencionaba a la sangre sucia, porque no quería lavarse la boca después.

Pero al parecer nada de eso sirve, porque de manera injusta, el último día de clases deciden regalarle a los Gryffindor la copa que ellos tanto lucharon por ganar.

¡Trampa! ¡Robo! ¡Su padre se enterará de esto!

Con las vacaciones de verano, Draco contó todos los atropellos que sufrió a sus padres mientras comía galletas y evitaba ponerse a llorar por el rechazo de Potter. Fue consentido por su adorable madre, ya que, el año tan horrible que tuvo necesitaba ser recompensado.

“Mi dragón no puede sentirse insultado” fue lo que su madre dijo para convencer a su padre de dejarlos viajar a un santuario de dragones. Bueno, ella solo informó.

Draco adoraba los dragones. No pedía uno para él porque no era un descerebrado como Weasley. Además, a esas majestuosas criaturas las debía de respetar.

Así que llegó a Rumania, a una de las fincas de los Malfoy. Solo tenían a un elfo que los atienda, el de su madre, porque Dobby, el inservible elfo que lo cuidó de niño, se quedó con su padre. Mejor, no toleraba sus estúpidos temblores.

“Solo no avances muy rápido, dragón” pide la hermosa alfa rubia.

Draco patea a la elfina cuando esta termina de atarle los cordones. No le gustaba que esas desagradables criaturas lo tocaran demasiado.

“Está bien, madre. No haré nada que cause tu sufrimiento” dice Draco con tranquilidad.

Ambos rubios se aparecen a la entrada del hermoso santuario. Draco tuvo que apretar los puños para no mostrar emociones en su rostro. Aun le costaba perfeccionar la máscara que necesitaba tener para que nadie pudiera ver sus emociones.

Ser un perfecto heredero requería mostrar que no tienes debilidades. Ser uno de los niños sangre pura más importantes de Reino Unido requería de ese perfecto comportamiento. Además, solo los Omegas son así de expresivos.

Su madre toma de su mano y ambos entran para presentar sus pases exclusivos. Draco pasa su mirada crítica por el lugar. Estaba algo sucio y le quemaba los ojos ver el rojo Gryffindor en algunos lugares de allí.

“Lady Malfoy, ¿quieren la experiencia más directa o…” la bruja de recepción es interrumpida por Draco.

“Algo que me haga acercarme más a los dragones” ordena altiva.

“Y que sea seguro” añade Narcissa alzando una ceja “Porque haré que cierren este lugar si algo le pasa a mi hijo”

Draco sonríe orgulloso de su madre. Ella era tan intimidante. Claro, era hijo de dos Alfas.

“Claro” responde la bruja mucho más nerviosa “Entonces irán con Williams”

“Quiero que nos atienda otro sangre pura” dice directa Narcissa “no pondré mi vida y la de mi hijo en manos de alguien que no sea un sangre pura”

Draco sonríe mucho más ¡no lo había pensado!

“Bueno, pero el único… que es capaz de cuidarlos como Williams ya va a iniciar la guía con otra familia… ¡pero son sangre pura!” añade mucho más nerviosa al ver el rostro serio junto a las feromonas de la alfa rubia.

Draco se sintió tan consentido. Tan querido que casi lo hace reír e ir corriendo a buscar mimos de su mamá.

“Lo tomamos”

Draco terminó de colocarse la capa con piel de dragón que le protegería en caso de accidentes. Salió para toparse con una niña un poco más pequeña que él con unos ojos azules saltones y el cabello rubio casi del mismo tono que él, pero enredado y hasta sucio.

Que asco.

“Hola” saluda la niña sonando dulce “Que bonita capa tienes”

Draco arruga la nariz.

“Lo sé” responde para volver a retomar su camino.

“Veo muchos torsoplos alrededor tuyo, lo cual es extraño. Eres el primer omega que veo que le pase” ríe la niña “Fascinante”

Draco se detiene. ¿Qué. Carajos. Dijo. Esa. Niña?

“¿Disculpe?” pregunta incrédulo.

“¿Qué?” dice Luna dejando de ver el cielo “Mira, parece una cabeza de dragón. Eso significa nuevos inicios y la capacidad de cortar cosas para comenzar de nuevo” tararea contenta “Que bueno que no es una cola” ríe “También con comienzos también se refiere a relaciones. Amorosas o de cualquier tipo ¿qué dices?”

“Que estoy perdiendo mi tiempo escuchando a una chiflada” gruñe Draco “Y no soy omega. Soy hijo de dos alfas, seré uno y puro ¿qué tal te quedó el ojo?”

“¿Alfa? Yo no veo eso” La bruja le toma la mano “veamos la línea de las castas” comienza a juguetear con los pliegues de la mano de Draco “Oh, lo siento tanto”

“¿Qué?” pregunta Draco irritado.

“Tienes una línea de vida algo turbulenta y la del amor está muy cerca del dedo medio, eso implica que tendrás problemas con el romance. Deberías intentar ser menos egoísta” sigue tarareando “Sí, la línea de tu casta indica que eres omega”

Draco mira incrédulo a esa chiflada.

No había manera que la quiromancia diga a que casta pertenecía. Eso solo se hacía con rituales cuando llegas a los trece, cuando te vuelves un mago o bruja adolescente, porque la fisiología de cada casta comienza a manifestarse usualmente a esa edad para preparar al cuerpo para su futuro celo en caso si eres alfa y omega.

¡La quiromancia solo es una rama de adivinación! ¡¿Cómo esa mocosa sabe quiromancia y él no?!

Draco vuelve a mirar su mano y la arrebata agresivamente.

“No me toques, tu locura puede ser contagiosa” comienza a limpiarse la mano con su capa.

“Sí, eres un omega que produce muchos torsoplos” La niña mira alrededor de Draco luciendo asombrada.

“Allí estás, hijo” aparece Narcissa usando también una capa y el cabello completamente recogido “Andando”

Draco mira a la niña rara, suprime la necesidad de decirle cosas más hirientes por ese insulto y mejor camina con su madre.

¡¿por qué merlín parecía querer verlo infeliz?!

Draco no solo tendría que seguir a un Weasley por el lugar, tenía a la chiflada a su lado, porque su padre y ella eran la otra familia de la que habló esa mujer.

¡Su padre se enterará de esto!

“¿Sabías qué los dragones suelen ser menos agresivos con omegas? Como tienen un mejor olfato, pueden distinguir nuestras castas” habla emocionada la bruja.

Narcissa mira escandalizada a la niña y luego le dirige una mirada dura al Weasley.

“¿Eso es cierto?”

“Bueno, realmente no se sabe” explica el Weasley con una sonrisa tranquila “no nos hemos atrevido a arriesgar a alguien para corroborar esto, pero en textos antiguos de antiguos jinetes de dragones de la edad media, cuando era legal tenerlos, dicen que era una posibilidad. Se hablaba de la mayor facilidad para los omegas de lograr el respeto de los dragones. Una lástima que esas prácticas ya no sean comunes en civilizaciones mágicas ¿no? Igual no se acercarán demasiado, señora Malfoy”

Draco no creía eso justo ¡Quería estar mucho más cerca de un dragón!

“Es verdad” le susurra la bruja para luego reír.

Draco rueda los ojos.

“Y llegamos a la mejor parte” dice Weasley “Los bebés dragón. Usualmente los que tenemos aquí en esta zona son los dragones que eclosionan de huevos que logramos salvar del tráfico ilegal de huevos de dragón, porque de otra manera, jamás separaríamos a las crías de su madre o este santuario no sobreviviría” bromea.

El único en reír es el mago raro y de aseo dudoso que acompañaba a la chiflada bruja.

Que alguien le hubiera advertido a Draco que su paseo al santuario iba a ser un desastre, ahora tenía ganas de regresar a Hogwarts para tirarse de la torre de Astronomía.

“no se preocupen, los dragones tienen hechizos para que el fuego que lance no llegue a ser peligroso. No hacen daño a los bebés, porque al ser recién nacidos, los hechizos de control de fuego son funcionales. Cuando cumplen el mes, se vuelve ya imposible, así que pueden acercarse”

Narcissa no parece segura, pero tiene que hacerlo cuando ve a su cachorro ser el primero en entrar. Frunce el ceño al ver a esa bruja rubia seguirlo. Bueno, no puede culparla. Su hijo era tan guapo y caballeroso como para que una clara futura omeguita no haya quedado cautivada.

“¿Por qué me sigues?” gruñe Draco ya cansado.

“Oh, es solo interesante ver como los torsoplos ya han tapado tus oídos. Creo que se debe a que no quieres aceptar tu casta. Yo ocasioné esto, así que pensé”

“Soy alfa, joder” corta Draco “Una niña chiflada que no tiene nada de respeto por su cabello no me va a venir a mentir. Sé lo que soy”

Luna parpadea, ladea la cabeza y sonríe.

“Soy Luna” se presenta. Draco se queda completamente desencajado.

Esa niña… ¿creía que le llamaba chiflada porque no sabe su nombre? ¡¿Qué clase de familia estaba compartiendo espacio con él?

Mira a su madre y la nota mirando de lejos a los recién nacidos. ¡Él debería estar haciendo lo mismo!

Vuelve a ver a los dragones. Una parte de él se derritió al ver a esas hermosas crías de dragón. Eran tan pequeñitas, tan traviesas y seguían conservado la majestuosidad de los dragones adultos.

“Los dragones bebés también son muy blandos con omegas, podremos acercarnos sin ser mordidos” dice Luna feliz “¿No es eso increíble?”

“Que no soy omega. Escucha, niña. No juegues con mi paciencia, no sabes con quien estás hablando”

“Con alguien que adora a los dragones como yo” Luna sonríe.

Draco parpadea. Suspira buscando paciencia. Ella había tocado un punto sensible. Su amor por los dragones y al declararse fan de los dragones como él, no pudo evitar emocionarse un poco ¡Solo un poco! Y eso se debe más que todo a que ninguno de sus amigos era tan inteligente como él como para saber que los dragones son mucho mejores que otras criaturas.

¡Por algo tenía el nombre Draco!

“No adoras tanto a los dragones como yo, niña. Mi nombre es Draco”

“Como la constelación del dragón” dice la rubia sonando tan maravillada, cosa que hizo inflar el pecho de Draco “sabías que para acercarte a un dragón”

“Debes hacer pasos especiales. Sí. Mira esto” se acerca a un dragón que mordisqueaba su propia cola. Hizo una adecuada reverencia con la criatura. No tuvo problemas con eso, ya que, claramente un dragón era mucho más importante que cualquier cosa existente. Miró al animal a los ojos y comenzó a menear la cabeza en un saludo adecuado y respetuoso.

El dragón al ser tan pequeño no comprendió mucho, pero dejó de mordisquear su cola.

“Joven Malfoy, aléjese. Vamos” dice el insulso Weasley al otro lado del lugar “El dragón va a saltar”

Draco no escuchó. Quedó tan maravillado con esos ojos verdes que tenía la criatura.

“¡Draco!” chilla su madre a la vez que la pequeña criatura salta moviendo las alas a la cara del niño rubio.

Draco siente las garritas del animal aferrarse a sus mejillas. Dolía, pero no sentía que lo herían. El glorioso dragón escaló la cara de Draco hasta llegar a su rubio cabello donde comenzó a restregarse, moverse como si de un gato buscando ablandar un cojín se tratase y, para fascinación de Draco al desconocer eso, un leve ronroneo se escuchó claro.

“¡Draco! ¡Te adora!” chilla Luna feliz, siendo la única en llegar a Draco para también ver al dragón, ya que Weasley, su madre y el padre de Luna se quedaron observando todo completamente incrédulos.

Draco era tan jodidamente feliz.

“¿Ves?” dice Luna sin sonar altiva “Los dragones adoran a los omegas”

Draco se queda congelado. La felicidad por tener un dragón en la cabeza desaparece por un momento, dejando que el terror y la ansiedad lo consuman como una llama ardiente.

“No es cierto”

“No te alteres” dice Luna preocupada “O el dragón en tu cabeza se pondrá sobreprotector”

Draco no pudo tranquilizarse.

No podía ser omega ¡Era alfa! ¡Iba a ser el mejor alfa sangre pura! ¡no quería que sus padres le organicen una boda para ser servible!

Ese miedo hizo que el dragón dejara de acurrucarse para ponerse tenso. Weasley pareció notar y quiso acerarse, pero pequeño dragón volvió a saltar y comenzó a volar por primera vez, solo para poder lanzarle llamas al pobre mago pelirrojo, quien con su experiencia logró controlar la situación, pero recibió un corte profundo en el brazo cuando tomó al dragón para meterlo en su jaula.

“Bien, sigamos” dice Weasley curándose “joven Malfoy, ¿no has pensado en dedicarte a ser domador de dragones? Esa conexión con los dragones ha sido increíble”

Draco no respondió. Pidió ir al baño y terminó vomitando la sopa que se comió antes de salir de la finca y se miró en el espejo.

Un omega. ¡Maldita sea!

El resto de las vacaciones comenzó a recibir correos de Luna Lovegood. La ansiedad por saber que más cosas podrían corroborar su casta hizo que le diera la dirección de su mansión para recibir cartas de la niña extraña.

No podía ser omega, se negaba a aceptarlo sin corroborar la información. No era un Gryffindor idiota.

“Querido Draco.

Acabo de llegar a casa, alimenté a la manada de thestral que vive cerca de aquí y me apresuré a hacer lo que me pediste. En la lectura de mamá encontré los libros sobre reconocimiento de castas. Es muy curioso como la quiromancia es lo más seguro para adivinar antes del celo o la elaboración de los rituales de reconocimiento ¿puedes creerlo?

No temas, Draco. Está bien si eres omega. Los omegas tienen mucha más fortaleza que un alfa, eso es seguro.

Encontré viejos amuletos de la abuela, sería interesante volver a activarlos ¿sabes cómo hacerlos todos a la vez? Papá dijo que son una familia sangre pura muy antigua, supongo que deben de tener mucha información y amuletos, eso es increíble.

Encontré algo para que veas mejor tu casta. Si necesitas hablar con alguien de esto, puedes hacerlo conmigo. No está mal ser omega, Draco. Los omegas son maravillosos. Solo tienes que conocerte mejor ¿okey?

Los animales suelen ser muy mansos con los omega, eso explica lo de los dragones ¿viste? Todo se relaciona, ¿ocurrirá lo mismo con hipogrifos? Porque los Thestrals son muy amables y bonitos.

Con amor, Luna”

Draco terminó con una migraña. Esa niña era terrible redactando cartas ¡y lo dice alguien que tiene que leer las cartas de Greg y Vincent!

Con esa idea de que los animales son amables con los omegas, terminó en la zona del jardín de su madre que preparó especialmente para mantener alejados a los pavos reales de sus flores.

¡Lo que tiene que hacer para desmentir una tontería!

“Esto es ridículo ¿por qué le estoy creyendo a la chiflada de Luna?” dice acercándose a Bartolomeo, el pavo favorito de su padre y uno de los más agresivos y dominantes del grupo… por algo tenía un espacio especial para él o terminaría matando a los demás pavos reales albinos “Hola pajarraco del mal” Se acerca a él con comida en su mano y cierra los ojos para extenderlo a él.

Si termina sin un dedo, demandaría a los Lovegood ¡arruinaría tanto su reputación que para sobrevivir se tendrán que mudar!

Abre los ojos al ver como Bartolomeo come tranquilo la comida. El disgusto por tener que hacer esta tontería queda atrás, para que de nuevo el miedo le llegara.

No puede ser un omega.

“Querido Draco:

Otra cosa que ayuda a reconocer a los omegas es su conexión con la magia de la naturaleza. Como dije, los omegas han tenido papeles muy importantes en la humidad desde sus inicios. Cuando los humanos se volvieron sedentarios, los omegas eran perfectos para cultivar, porque todo lo que cultivaban crecía rápido y fuerte.

Creo que es hermoso como nuestra magia está tan ligada a cosas positivas y hermosas, que somos capaces de desarrollar este tipo de magia.

Estoy nerviosa por ir a buscar mi varita, ¿tienes concejos? Si no te molesta, claro. Me causa curiosidad el testimonio de alguien que ya tiene varita.

No me cuentes nada de Hogwarts, me gustaría descubrirlo por mi cuenta. Suerte con esto y no te sientas mal, por favor.

Con amor, Luna”

Draco miró la carta, incrédulo. Tuvo que ir a su propia biblioteca y sacar un libro de historia para corroborar eso. Pasó toda la tarde leyendo sobre el hombre de las cavernas, su evolución y cuando llegó a las costumbres del hombre sedentario y el descubriendo de la magia de fuego.

Cuando llegó a la parte de los omegas encargándose al cultivo, mientras los alfas iban a hacer la caza y la construcción. No pudo evitar golpearse la cara en su libro y quiso llorar.

No puede ser un omega.

“¿Dragón?” la voz de su madre lo hizo sacar la cara del libro para respirar profundo.

“Madre” saluda poniéndose su mascara.

“Ya casi es hora de la cena” dice Narcissa “Tu padre aun no regresa, ¿quieres acompañarme?” la bruja se detiene al ver los ojos de su hijo “¿Qué sucede, hijo?”

“Nada, solo estuve leyendo y creo que me dio sueño, madre. Nada importante” responde Draco sonriendo.

“Draco, puedo entender de que no me digas algunas cosas, pero ¿mentirme?”

Draco deja de sonreír. Cierra el libro.

“Lo siento, madre” Narcissa se sienta a su lado “Es solo que, es absurdo”

“Nada de lo que mi adorado hijo se interese será absurdo. Vamos, cariño. No te voy a juzgar”

“¿Crees que seré omega? El asunto del dragón, que esa niña haya dicho que los dragones adoran a los omegas, no he dejado de pensar en eso”

Narcissa parpadea. Abre la boca, pero parece pensarlo bien por un momento.

“¿Eso es lo que ha atormentado la mente de mi preciado dragón?” Draco asiente avergonzado “Escucha, Draco. No hay nada que temer. Tu padre y yo somos alfas, en muchas generaciones los Malfoy no han tenido herederos a omegas, así que esas posibilidades son casi imposibles” Eso no ayuda a Draco para nada, sino lo hace sentir más miserable “Pero si en ese caso, eres omega, eso te hace mucho más preciado, porque mi hijo es tan único que no sigue lo natural”

“madre” dice Draco sonrojado.

“y estará bien” Draco parpadea incrédulo “Tienes doce años, pero siempre serás mi bebé” Draco se hace pequeñito entre los brazos de su madre, aspirando el aroma alfa que tanto amaba en ella: narcisos con damasquinas, vino y café negro “Pero estás creciendo, así que te seré honesta. Los omegas con sangre Black siempre terminan mal, pero eso no va a pasar contigo. Así que no temas, sea lo que te toque como casta, seguirás siendo el mismo para nosotros”

“¿no me van a casar con alguien para alianzas?” pregunta Draco asustado.

Narcissa se queda callada.

“Los matrimonios arreglados no importa que casta tengas, siempre se van a dar, hijo” Narcissa arregla el cabello de su hijo “Pero no contigo. Críe muy bien a mi hijo como para saber que sabrás escoger a la persona correcta. Una persona igual de extraordinaria que tu”

Draco sonríe y abraza a su madre. Ella era extraordinaria.

Esa noche termina plantando una semilla en una taza de plata y la deja en su balcón. A la mañana siguiente, una pequeña plantita se revelaba.

Draco terminó arrojando la planta. Las palabras de su madre lo habían calmado en ese momento, pero igual le costaba.

¡Era tan injusto!

Terminó mirando la taza que destacaba entre el camino de piedra pulida del jardín.

“Querida Luna:

Ve a comprar tu varita el último día, podría acompañarte. Dime más cosas para averiguar mi casa

Mis respetos, D.L.M, heredero de la familia Malfoy”

“Querido Draco:

Que gentil de tu parte querer acompañarte, ya pedí permiso y padre dijo que sí.

Acabo de nombrar a la cría de thestral con el nombre de Altair, ya debes de saber de dónde me inspiré.

Otras cosas que puedes hacer para ver si eres omega es magia curativa sin varita. La magia de los omegas por naturaleza suele manifestarse sin problemas. Sería interesante abrir una investigación al respecto ¿no?

No encuentro muchas cosas más, pero podremos ver que se nos ocurre, no te preocupes. No estás solo en esto. Solo recuerda, si necesitas hablar con alguien, aquí estoy.

Con amor, Luna”

Draco no podía creer que estaba a punto de hacer esto, pero tomó el abridor de cartas que tenía en su mesa y contó hasta tres para hacerse un corte en el dedo.

¡Eso era tortura! ¡nunca antes había sentido algo así!

Tuvo que suprimir las lágrimas ¡Era un Malfoy!

“Ay, duele” termina por lloriquear.

Se llevó el dedo lastimado a la boca. Cerró los ojos tratando de ignora el dolor, pero no podía.

“¡Nixie! ¡Criatura tonta, ven aquí!” termina por llamar a la elfina de su madre.

La criatura asustadiza apareció.

“Amito Draco, ¿qué pasa?” pregunta la pobre elfina temblando de miedo.

“Cúrame esta herida ¡No ves que estoy herido y me desangro!” saca su dedo de los labios para mostrarle a la elfina.

Esta tiembla. Mira el dedo, pero comienza a temblar.

“Nixie lo siente tanto, amito Draco. Nixie no ve nada, perdone a Nixie por ser tan despistada” la elfina comienza a jalarse de las orejas “¡Nixie es una mala elfina!”

Draco mira su dedo incrédulo.

“¡Cállate y vete!” gruñe Draco “Y quémate las manos con el horno” la elfina asiente asustada y desaparece.

Mira su dedo en silencio.

Bueno. Está jodido.

“Me cago en Godric Gryffindor, soy un maldito omega” se sienta en la cama, comienza a jalarse los cabellos “Ahora Theo y Blaise se van a reír de mí. Si Pansy se atreve a ser alfa, la mato” siente que el pecho se le cierra “Si todos ellos se atreven a ser alfas… si ¡Si Harry Potter se atreve a ser un alfa, juro que…. Qué” la imagen de Harry Potter dejando de ser ese escuálido niño de ojos grandes como su cabezota para tener el cuerpo de un auror entrenado con un aroma dominante hace que se sonroje, antes de que nuevamente su orgullo herido tome posesión de su mente “Jodido Potter. Con su jodida suerte, seguro termina siendo un alfa ¡lo odio tanto! ¡siempre buscando humillarme!”

Abraza su almohada y comienza a llorar toda la tarde.

No era justo. Él iba a ser un alfa puro. Iba a ser la envidia de todos los alfas sangre pura de su círculo social, no el objeto por el cual se van a pelear para ganar poder. No quería ser reducido a solo un accesorio de un alfa. No quería perder la libertad ni el respeto.

Era tan injusto.

Había nacido para la grandeza. Era lo mejor que Hogwarts había tenido desde que su padre se graduó.

Mira su mano, los pliegues que Luna leyó.

No quería ser omega. Que se jodan todos.

Termina agarrando el abre cartas y comienza a cortarse la mano del coraje. La sangre sale, pero no le importa.

Termina perdiendo el conocimiento. Cuando despierta, nota su mano completamente curada. Se maldice por haberse comportado como un Gryffindor llorón, agarra las sábanas de su cama y las arroja a la chimenea de su cuarto para que nadie viera la sangre.

El día para ir de compras llega.

Le había pedido a su padre usar túnicas parecidas. Iba a comportarse como un alfa.

¡Disfrutaría de ser un alfa lo poco que le queda!

Así que se peina como su padre y usa esas túnicas, se coloca el perfume más fuerte que tiene y se mira al espejo con dureza.

“No eres un omega, Draco Malfoy. Eres un alfa fuerte como tu padre”

Baja las escaleras imitando el andar de su padre y en el camino al callejón, suplica acompañar a su padre a vender objetos malditos, porque le habían informado a su padre que personas del ministerio revisarían la mansión.

“No toques nada, Draco” ordena su padre.

Draco obedece, como un alfa haría con su líder. Explora el lugar en silencio, cuando siente un tiró en su vientre al acercarse a este armario grande.

“Andando, Draco ¿no ibas a reunirte con amigos?” dice Lucius con seriedad antes de que Draco se acerque.

“Sí, padre” Draco toca el armario “Joder, Luna. Espero que no digas nada de omegas con mi padre cerca o me condenas” termina por suplicar antes de alejarse del armario.

Camina con su padre para salir del callejón Knockturn.

“Tu madre y yo haremos las siguientes compras. Nos reuniremos en la librería para regresar” Lucius aprieta el hombro de Draco “Compórtate como te hemos educado, si alguien se atreve a tocarte, dímelo ¿entiendes?”

“Sí, padre” Draco sonríe orgulloso de tener a Lucius Malfoy como padre.

 Lucius asiente y comienza a caminar. Draco se va a la zona donde está la tienda de Ollivanders, para ver a Luna allí esperando.

“¡Draco!” saluda la chica emocionada.

Draco le devuelve el saludo. Era tan rara esa bruja, pero le había logrado cautivar.

“vamos, chicos” dice el hombre rubio abriendo la puerta.

Luna comienza a describir una buena varita. Draco la escucha con paciencia, acariciando su confiable varita de madera de espino y núcleo de unicornio junto a unos buenos 25 cm de largo.

“Oh, Señor Malfoy ¿problemas con la varita que le di el año pasado?” pregunta Ollivander desde su escaparate.

“No” responde Draco aburrido “Acompaño a esta bruja” se muerde la lengua para no decir nada mordaz en contra del anciano o una amenaza para que tratara bien a Luna.

“Ya veo”

Luna y Ollivander comienzan a hablar. Draco ignora todo y juega con su propia varita. Solo vuelve a ver cuándo Luna chilla feliz mostrando una varita que mostraba un orgulloso Lumus.

“Como suponía, es perfecta para ti” Ollivander luce orgulloso “Una buena varita de madera de cedro con núcleo de corazón de dragón y alta flexibilidad. Es tan excepcional que haya obtenido una varita con una longitud de 30 cm, así que no subestime su potencial, señorita”

Draco mira la varita de Luna con una sonrisa. Realmente era hermosa.

Ambos salen. Draco le cuenta de la composición de su varita, así exploran del lugar, Draco tratando de no decir nada a las elecciones de material de Luna, lo cual era difícil, porque algunas cosas para él parecían baratijas.

Pero la sonrisa de Luna le ablandó el corazón.

Así llegó la hora de ir a la librería. El pobre padre de Luna parecía aliviado de acabar con las compras, nuevamente Draco luchó por no decir nada. Al menos no eran los Weasley que seguro rebuscan en la basura para obtener algo decente.

Ignora la cola que tenía el lugar, toma el brazo de Luna para avanzar. Nadie se atrevió a decirle nada en cuanto notaron su cabello y el escudo que tenía en su pecho brillando al ser de oro. Abrió la puerta de la librería y arrugó la cara al ver a Potter junto a un guapo hombre rubio.

Claro, Potter siempre queriendo destacar. Ser mejor que él. Vaya imbécil.

“noto que los torsoplos de los que te habías librado un poco volvieron” ríe Luna.

Draco desvía la mirada molesto.

Nunca entendería a Luna.

“¿ves a ese niño feo de cicatriz? Es Potter. El niño más insulso, odioso y desagradable del mundo. No te atrevas ni a hablarle si quieres que nuestra amistad funcione”

“¿Somos amigos?” pregunta Luna sorprendida.

“Merlín” suplica Draco “no acompaño a personas que no son mis amigos a hacer las compras, Lovegood. Así que compórtate a la altura de un amigo de Draco Malfoy”

Luna sonríe tan dulce que Draco se siente mal de usar su amistad para hacer que Luna le obedezca, pero Potter sacaba lo peor de él.

Potter se apresura a huir de allí para volver son su insecto pelirrojo y su sucia sabelotodo insufrible. Draco suprime un gemido molesto cuando nota a una pequeña niña pelirroja alrededor del idiota que vivió.

¡Los Weasley sin duda son una plaga de reproducción peligrosa!

Cuando nota que Harry Potter estaba lo suficiente cerca como para que lo escuche, habla sin pensar.

“¿A qué te gusta, eh, Potter?” escupe como siempre el apellido del troglodita que vivió “El famoso Harry Potter. Ni siquiera en una librería puedes dejar de ser el protagonista”

“¡Déjalo en paz, él no lo ha buscado!” grita Ginny enfadada.

Draco deja de sonreír altivo para mirar a la mosca pelirroja que se atrevió a hablarle como si fueran igual. Draco tenía dinero, la garrapata pelirroja apenas y tenía salud.

“¡Vaya, Potter, tienes novia!” se burla con maldad.

“Que creativo eres, Draco” ríe Luna.

Draco infla el pecho. No importa que tan rara era Luna, parecía que lo iba a apoyar en eso. Espera que termine en Slytherin, así tendrá una sucesora cuando termine Hogwarts y ella se quede a cursar su último año.

“Creo que el que tiene novia es otro, Malfoy” responde Harry con el mismo rencor.

“¡Ah, eres tú!” la voz de Weasley se escucha “¿A qué te sorprende ver aquí a Harry, eh?”

Draco pondría en su lugar a ese traidor de sangre.

“No me sorprende tanto como verte a ti en una tienda, Weasley. Supongo que tus padres pasarán hambre durante un mes para pagarte esos libros” tuvo que suprimir su impulso a retroceder cuando notó que Weasley quiso acercarse a golpearlo.

¡Pobre y salvaje! ¿Qué más defectos tiene Weasley?

“la violencia no es una salida” dice Luna poniéndose delante de Draco “No me gusta como eres con ellos cerca, detente también tú” pide.

Draco deja de mirar a Weasley para ablandarse con Luna.

“perdón, Luna” toma su mano “Por esta bella dama que tienen la suerte de tener delante, me detendré” alza la cabeza.

“Ron” la voz de un hombre desconocido hace que Draco se detuviera “¿Qué haces? Vamos afuera. Que aquí no se puede estar”

“vaya, vaya… ¡sí es el mismísimo Arthur Weasley!”

Draco amplió su sonrisa. Ahora esos tontos conocerían lo que es un verdadero alfa, no la versión pelirroja y demacrada que se hacía llamar mago.

No se esperó que ese tal Arthur tuviera la osadía de iniciar una pelea con su padre. El caldero que esa garrapata pelirroja lanzó cayó sobre Luna, provocando que algo dentro de él se despertara ¡no con su niña!

“¡Luna!” cubre a la niña que se llevó la mano a la cabeza, retrocediendo de la zona de violencia.

Comenzaron a volar hechizos. Draco comenzó a ponerse nervioso que no notó cuando resbaló con un libro que uno de los hombres lanzó, provocando que su espalda golpee un estante y libros amenazaron con golpearlo. Abrazó mejor a Luna para prepararse a recibir los golpes, cuando siente como alguien lo cubre.

“¿Potter?” alcanza a preguntar antes que una lluvia de libros se diera, abrazando mejor a Luna.

El escándalo termina de suceder, porque el jardinero logra separar a su padre y ese intento de hombre pelirrojo. Draco deja de sentir que era cubierto por Potter y antes de cualquier cosa, se asegura que Luna esté bien.

“Luna” empuja a Potter para tener mejor espacio “¿Dónde te cayó ese caldero? ¿Te duele algo? Merlín sangriento, mira tú frente ¡Esto es el colmo!” mira con rabia a esa garrapata “¡mira lo que hiciste! ¡Ella no te hizo nada!”

“Malfoy, Harry te cubrió ¿qué más quieres?” dice Weasley saltando a defender “y fue un accidente, no como tú que vienes a molestarnos de a gratis”

“Porque no podrías pagar mi presencia” gruñe Draco “Si el golpe que recibió Luna termina llevándola a San Mungo, dejaré a tu familia peor de lo que está Weasley. Me importa un carajo si Potter nos cubrió, ella no hizo nada. Si quieres, golpéame todo lo que quieras, pero con ella no”

Toma la mano de Luna para salir de allí molesto.

“Esto es increíble” gruñe Draco “¿Tú padre dónde está? Tenemos que decirle lo que te hicieron”

Luna en cambio solo estaba sonriendo.

“¿Qué te pasa? Oh merlín, el golpe ya te dejó más chiflada de lo que ya eras” maldice Draco.

“no, es gracioso” dice Luna “No fue nada, solo la sorpresa, Draco. Las caídas que tuve de mi cama han dolido más” ríe como si fuera un buen chiste “y acabo de ver como los instintos alfas de protección a veces pueden tomar control del cuerpo”

Draco deja de pensar en cómo tendría que cargar a Luna para llevarla a San Mungo para mirar a la bruja extrañado.

“¿Qué?”

“Harry Potter es alfa” dice Luna tarareando “Y te protegió, porque su instinto alfa reaccionó y nos protegió, porque éramos omegas en apuros” hace mímicas graciosas “¡Puro instinto natural! ¿Hasta dónde crees que puede llegar el instinto? Muchos dicen que actuar por instinto es un problema que deberíamos controlar y tienen razón, pero luego pasan cosas como estas y te replanteas todo ¿no?”

Draco simplemente dejó de entender todo. Por supuesto que el jodido Harry Potter sería alfa.

¡perfecto! ¡grandioso! ¡Notase el jodido sarcasmo!

Simplemente Draco no podía ser más miserable. No solo era él un omega, sino la persona que más buscaba superar luego de aquel rechazo de su amistad era alfa.

Joder. Ahora los deseos de tirarse de la torre de Astronomía no eran una broma, sino una realidad.