Chapter Text
[Veras que soy realmente bueno en engañar, hacer sufrir y hacer llorar a quien más quiero — Ss ]
[yo quería que me amarán nada más. lo vuelvo a hacer, lo quemo todo, Soy experta en el arte de sabotear — Lw ]
Martes 28 de octubre, 1890
La mente de Sebastian procesaba lo sucedido con Lilith. No para soluciones, simplemente para recalcar que así es como él había planeado todo y que si debía culpar o odiar a alguien era así mismo por sus propias acciones y hubiera seguido en esa espiral de auto desprecio si no fuera por los pasos tras él.
limpio rápidamente y con brusquedad su cara tragándose el nudo en la garganta mirando por unos segundos las flamas flu recién usadas antes de girar enfrentando a Ominis
- Anne se despertó... ¿y Lilith? los sanadores de san mungo aparecieron en la casa -
Aviso jadeando por haber corrido. no era un camino largo pero no había dormido bien además de que su cuerpo estaba agotado extremadamente por batallar con tantos inferis dentro de la catacumba protegiéndose ya Anne al mismo tiempo.
- se fue al castillo... dijo que ni tu ni yo le volvemos a hablar -
anuncio con la voz agotada mirando al rubio que abriendo los ojos y labios susurro un - ¿qué? - No podía creer que Lilith hubiera tomado esa decisión. lo veía venir pero no quería creer que así acabaría la amistad que habían formado con ella en tan poco tiempo
- así es como debía acabar ¿no? es lo que debía suceder desde el principio… tu lo dijiste ¿verdad? -
preguntó el castaño oscuro tomando por sorpresa a Ominis qué a pesar de no ver a su amigo podía escuchar la voz cortada y temblorosa qué dejaba en claro lo destrozado que estaba Sebastian ante el final de sus mentiras y engaños. apretando los labios tomó el brazo de su amigo
- Vamos con Anne... luego arreglaremos lo de Lilith -
susurro escuchando como Sallow sorbió la nariz quitando la mano en su brazo - si - murmuró agitado dando un último vistazo a la flama flu. Deseando que Lilith apareciera en ellas para poder arreglar todo, pero sabía que no sería así así que simplemente caminó con Ominis hacia la casa.
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Lilith podría haber regresado de inmediato a la sala común de Slytherin pero por la hora sabía que los estudiantes estarían saliendo para desayunar y en su estado físico solo llamaría la atención volviéndose la comidilla del mes o del año.
Así que siendo consciente de que a esas horas ninguna clase estaba habitada además del profesorado decidió ir con el único adulto que conoce bastante y confiaba a ciegas. el profesor higo
Mismo que salía de su oficina para ir a desayunar esperando ver como primera imagen del día un buen sándwich de huevo con salchichas como desayuno pero el destino le dio otra primera imagen que fue a una Lilith con la ropa ensangrentada y claramente débil.
- Oh Merlín -
jadeo sorprendido acercándose rápidamente a la estudiante que al ver al anciano sollozo dejando que su cuerpo se rindiera cayendo en los brazos de su mentor quien con suavidad la acercó a una de las mesas de la clase ayudándole a sentarse para que descansara
- ¿Qué sucedió? ¿Quién te atacó? -
pregunto preocupado buscando dentro de su túnica una poción herbovitalizante. al encontrarla se la ofreció a la Slytherin que sin dudar la bebió entre lágrimas y sorbidos de nariz, al terminar el liquido verde miró al anciano cabizbaja
- estoy bien... Fue una discusión entre amigos, nada grave. el problema es que no podía llegar así a la sala común de Slytherin - explico mirando sus manos - asustaría a los de primer año y me volvería el chisme del año -
Agregó suspirando temblorosamente. Fig apretando los labios se sentó a su lado acariciando su espalda - ¿puedo saber cuál fue el problema?. no quiero ser chismoso pero los amigos no discuten hasta verse de esta forma - explicó mirando la camisa con cortes horizontales en la espalda y brazos además de ensangrentada aunque no había ninguna herida abierta
Suspirando agotada negó pasando las manos por sus mejillas para limpiarlas - preferiría no hablar de eso. de igual modo ya se soluciono todo… pero agradeceria que me ayudara con mi apariencia - susurro mirando al anciano que asintió disconforme aún sin creer que las heridas sanadas de Lilith fueran solo por una discusión entre amigos.
De igual modo no volvió a preguntar confiando en las palabras de su estudiante y moviendo la varita para arreglar así la ropa de esta con un simple hechizo de transformación
- gracias profesor Fig -
susurro Lilith respirando hondo por la nariz lista para irse a su sala común. tomarse un baño y empezar las clases aunque el anciano la detuvo - si necesitas el día libre puedes tomarlo, yo hablare con tus maestros para avisar de tu situación - propuso con voz cálida y caricias en la espalda, Lilith sonriendo negó con suavidad poniéndose de pie
- quiero ir a clases, así pensaré en algo más que no sea lo sucedido. gracias otra vez, por el hechizo y la poción -
Fig no quería dejarla ir pero no la retuvo más. la acompañó hasta el vestíbulo principal donde ella fue a la puerta que guiaba a la sala común de Slytherin y el camino por el patio del viaducto hacia el gran comedor intentando adivinar en qué situación había estado Lilith como para llegar de ese modo más no se permitió pensar demasiado.
La Slytherin era fuerte e inteligente sabía que si se encontraba en graves problemas ella buscaría ayuda. ya sea en amistades o profesores así que con más calma fue a por su desayuno
el agua tibia más el jabón con aroma a coco ayudaron bastante a Lilith quien luego del baño se sentía más relajada de mente y de cuerpo, además de que al fin pudo vestirse con un uniforme limpio y completo.
al estar lista se miro al espejo ajustando su corbata y alisando con ambas manos su falda verde olivo con líneas a lo largo y ancho que llegaba a sus tobillos
- que bien te ves -
dijo el espejo con tono coqueto. Mirando la cara en la punta del espejo alzó una ceja con seriedad antes de negar, dejándose caer en su cama mirando el techo de madera.
su primera clase debía comenzar en diez minutos y probablemente ambos Slytherins no estarían en ella por cuidar a Anne así que era el momento para tratar de concentrar todas sus energías en calmar sus emociones - ¡yo puedo! - se animó a sí misma sentándose de golpe dando un fuerte aplauso. Ni con eso podía convencerse pero fingió que si
tomando sus guantes y delantal camino hacia la zona en común de la sala esperando que no hubiera nadie. Tal vez algún estudiante olvidadizo que se devolvió para buscar algún material de clase, por eso mismo su cuerpo se detuvo por la sorpresa de encontrarse con Sebastian y Ominis. Ambos yendo a los cuartos de chicos pero al igual que ella, los dos se detuvieron al notarla
Sebastian parecía haber llorado por la piel enrojecida junto a sus ojos además de que sus mejillas aun sucias por el polvo marcaban el camino de lágrimas y Ominis no era distinto. También sucio con los caminos de lágrimas marcados en las mejillas aunque él se veía más de pie qué el pecoso
Ominis dio un paso hacia ella abriendo su boca listo para pedirle que hablaran - Lili.. - ella fue más rápida caminando hacia la escalera de caracol que la liberaría de hablar con ambos chicos
subiendo la escalera mordió su labio inferior apretando sus guantes de piel de dragón. no quería ser una maleducada pero realmente lo último que quería hacer en ese día era hablar con ambos Slytherin o con uno solo. por eso mismo había decidido ignorarlos y escapar como una cobarde
al llegar a la sala de herbología se calzó su delantal y sus guantes acomodándose junto a Poppy sin notar que Leander estaba de su lado derecho
Sin decir nada comenzó a trenzar su cabello sobre su hombro mientras miraba la maceta frente a ella. De pronto su concentración se vio en su cabello que había desaparecido de sus manos
- ¿te cortaste el cabello? -
preguntó Poppy sorprendida mirando el cabello castaño claro que antes era tan largo llegando hasta la cintura pero que ahora llegaba cuatro dedos bajo sus hombros. y aunque su amiga no respondió pudo ver claramente que ella no se había percatado del nuevo corte de cabello
principalmente fue la sorpresa en los grandes ojos miel que miraban el cabello resbalar por su hombro yendo hacia su espalda gracias al largo, luego fueron los labios temblorosos y las lagrimas acumulandose en sus ojos lo que alertó no sólo a Poppy si no que a Leander quien rápidamente invoco un pañuelo ofreciendolo a Lilith quien tapó su boca tratando de tragarse el llanto
no era su cabello. bueno, si lo era, lo había cuidado con tanto esmero y le causaba tanta ira como tristeza no haberse dado cuenta de cuando se lo cortaron, pero también era el doloroso recuerdo de haber dado todo no solo por Anne si no que también por Sebastian. que era el causante de sus lágrimas
porque manipulada o no hubiera salvado a Anne, sin embargo el hecho de que él chico le hubiera traicionado de ese modo la hacía sufrir de un modo que no conocía ni entendía
la maestra Garlick no se tardó en notar que una de sus estudiantes lloraba sin poder controlarse así que llevándola al invernadero continuo permitió que Poppy y Leander la acompañaran para ayudarla a calmarse evitando volverse un show para los otros estudiantes que buscaban el chisme del porque la Slytherin lloraba
- esta bien Lilith. solo es cabello, crecerá de nuevo -
le intento animar Leander acariciando la espalda de la castaño claro sintiendo su pecho apretado al no poder ayudarla porque no entendía que le causaba tanto llanto, era obvió que no era solo el cabello pero por más que preguntaban la Slytherin no les decía
mordiendo su labio inferior frotó sus ojos tratando de detener las lágrimas pero no podía, simplemente salían sin que ella pudiera controlarlas. Poppy lo notó así que tomó sus mejillas obligándola a mirarla - deja de intentar contenerlo, no estás sola, Lilith. si no nos quieres decir qué sucede entonces no lo hagas pero llora todo lo que necesites, no te juzgaremos - regaño con suavidad mirándola con tanta intensidad que Lilith solo pudo soltar un sollozo quebrado antes de abrazar a su amiga llorando contra su hombro
Poppy sonriendo con lástima acaricio su espalda en un gesto compasivo susurrando - estamos aquí - mientras miraba a Leander qué apretando los labios la miró de vuelta en silencio igual de preocupado que la Hufflepuff
Rápidamente se levantó cuando la puerta del invernadero fue abierta dejando ver a un estudiante de Ravenclaw que muy nervioso excuso con que le habían enviado a buscar harina de huevos para hacer un fertilizante
- la harina de huevo esta en el otro invernadero, vete -
bramo Leander cerrando la puerta sin decir más palabras y como un guardián se quedó en la puerta evitando que cualquier otro estudiante chismoso intentara entrar para ver a Lilith llorando siendo reconfortada por la Hufflepuff de pelo corto
Fueron casi 20 minutos en los que Lilith estaba llorando en el hombro de Poppy y hubiera seguido si no fuera porque sus ojos comenzaban a doler por el esfuerzo de llorar. recién entonces logró controlarse limpiando su nariz con el pañuelo que le había dado Leander, suspirando tembloroso miro a ambos estudiantes sintiendo la vergüenza golpearla
- perdón por esta escena. es que han pasado algunas cosas y estoy sensible -
explicó bajando sus manos frotando las sobre su regazo - no importa, no tienes que explicar nada ¿te sientes mejor? - pregunto Leander sonriendo cuando la Slytherin asintió acomodando algunos mechones de su cabello
- gracias a los dos por estar aqui conmigo, les recompensare el tiempo perdido en clases -
prometió haciendo sonreír a ambos estudiantes que se negaban a la idea de que Lilith pagará por veinte simples minutos de una clase que duraba una hora y media. así que luego de no convencer a Windsor volvieron al invernadero siendo recibidos por miradas nada discretas que buscaban ver si Lilith seguía llorando
Ella trató de actuar con la mayor normalidad posible. no solo para no volverse un chisme si no porque Sebastian y Ominis ya estaban en sus lugares además de al tanto sobre que su compañera había rompido a llorar antes de empezar la clase
- ¿te sientes mejor joven? -
preguntó con voz suave y baja la maestra tomando su hombro recibiendo un asentimiento junto a un - gracias profesora - luego siguió la clase, la cual no tenía nada que ver con harina de huevo algo que no pasó desapercibido por Leander quien le dio una mirada fugaz pero dura al estudiante de Ravenclaw que se vio descubierto en su mentira
Lilith intentó concentrarse en la clase y tarea que tenía frente a ella aunque tener la mirada de Sebastian sobre ella la hacía desconcentrarse. ya sea porque era una mirada muy pesada o porque quería voltear para mirarlo. pero no lo hizo, en vez de eso se obligó a ignorar al chico que parecía mirarla con más intensidad cuando se acercaba a Leander para preguntar o pedir ayuda
no porque Prewett fuera un buen compañero de herbología, si no porque era el compañero de trabajo que le había impuesto Garlick. hubiera preferido a Poppy pero ella acabó emparejada con Samantha Dale
al acabar la clase no dudo en salir casi de las primeras evitando a sus dos compañeros que no le quitaban los ojos de encima. Sosteniendo en un brazo su delantal y guantes pudo escuchar pasos apresurado detrás de ella
- ¡Lilith! -
Al escuchar a Ominis apretó los labios y decidió ignorarlo entrando al vestíbulo principal lleno de estudiantes. Aprovechando eso logró perder a ambos Slytherin llegando a las mazmorras donde no bajó la velocidad pero sí se sintió más tranquila
Lilith esperaba que con el pasar de las horas ambos se rindieran y aceptarán no volver a buscarla. No fue así, Ominis era testarudo y no se rendía incluso si era obvio que ella se escapaba y Sebastian lo agradecía pues el no se sentía con ánimos de insistir
Incluso si se sentía hervir en vida al verla cerca de Leander o cualquier otro chico que usará como excusa. Como ahora en el almuerzo donde Ominis esperaba para interceptarla
Lilith no tardó en aparecer con su cabello cortado un poco más abajo de los hombros. Algo que noto en herbología y que ahora estaba agregado a sus culpas internas que repetía constantemente incluso en medio de las clases
- ¿A dónde va? -
Preguntó Ominis confundido al notar por su varita qué ella no iba a la mesa de Slytherin con Grace o cualquier otra compañera. En vez de eso iba al otro extremo del gran comedor - con Leander - respondió Sebastian con disgusto al ver como el pelirrojo sorprendido pero feliz se movía dándole espacio entre él y Natty
Apretando su mandíbula observó su plato de comida vacío sintiendo que su estómago estaba demasiado apretado como para comer - ¿cuál es nuestra próxima clase con Lilith? - pregunto Ominis desesperado por hablar con ella e intentar solucionar un poco la relación que tenían
- pociones después de almuerzo -
Respondió sin mucho interés volviendo su mirada a Lilith apretando los labios al ver como Leander tomaba unos mechones de su cabello probablemente halagandola por el nuevo corte, tratando de animarla. Mordiendo su lengua tapó su boca con una mano rebotando su pie con estrés
- ¿Podrías poner algo de empeño en esto? Actúas como si no quisieras arreglar las cosas -
se quejó Ominis mirándolo con el ceño fruncido - ella nos pidió no volver a hablarle - murmuró mirándola a lo lejos sintiendo el nudo en la garganta y la rabia en las venas por como Leander usaba estos momentos para su beneficio
- ¿Desde cuándo haces caso a lo que piden? Que yo sepa siempre haces lo que se venga en gana -
- ¡Y mira cómo terminó todo! -
Se quejó enojado mirando a su amigo sintiendo su respiración agitada pero se obligó a calmarse - dejemos a Lilith en paz. Ambos lo arruinamos y no merece que sigamos haciéndole mal - explicó su punto volvió sus ojos a Lilith quien ahora hablaba con Natty mientras jugaba con la comida en su plato
- ¿Hablas en serio? ¿Te vas a rendir así de rápido con ella? La usas y luego la desechas como si nada, aun cuando ella fue quien salvó a Anne. Eres despreciable -
Sebastian apretó sus dientes mirando de reojo a Ominis qué fruncía el ceño y lo miraba enfadado - ya lo sé - murmuró levantándose dejando el plato vacío para ir a su cuarto negándose a ver cómo sus acciones habían afectado todo, suficiente con sus propios pensamientos como para agregar a Ominis y los intentos de escape de Lilith
- ¿Ya lo sé? ¿Es todo lo que vas a decir? Lo arruinas todo, lloras y ahora dejas que Lilith abandone nuestras vidas ¿qué le dirás a Anne cuando pregunté el porqué la chica que la salvó ya no quiere hablarnos? -
Preguntó Ominis enojado entrando al cuarto detrás de él dando un portazo a la puerta - que soy despreciable. Eso le diré - respondió agotado quitándose su túnica lanzandola a la silla de su escritorio
- ¿Puedes dejar de ser un idiota lastimero por un segundo? Lo arruinaste y todos lo sabemos así que ahora vas a arreglarlo -
- ¡Lilith dijo que no la buscaramos! -
Insistió Sebastian con molestia tirando de su corbata queriendo simplemente lanzarse a su cama y pudrirse allí mismo - ¿y eso que? Me estás diciendo que dentro tuyo no quieres luchar por Lilith ¿es eso? - preguntó con la voz retenida tratando de no gritar sin poder creer que Sebastian estuviera tan calmado aceptando la nueva realidad
- ¡NO QUIERO HACERLE MÁS DAÑO! -
Sebastian explotó en un grito desesperado. Agitado miro a su mejor amigo que se había quedado en silencio, apretando sus labios se desplomó sentado a la orilla de su cama llevando las manos a su cara - tu no la escuchaste… No viste su rostro cuando me pidió alejarme, maldita sea… Lo arruine y no se como arreglarlo - jadeo pasando los dedos por su cabello agarrándolo con fuerza por cómo su estómago se apretaba y su garganta dolía al retener el nudo
- Si hablamos con ella… -
- Por Merlín. No eres idiota Ominis, sabes que un par de disculpas no solucionaran esto ¡mucho menos esto! La bese, se enamoró de mí y le rompí el corazón -
Levantó la voz enojado consigo mismo pero no más de lo que Ominis estaba enojado con él - entonces decidiste que lo mejor es dejarla irse así. Eres un genio, si las palabras no sirven entonces arrodíllate y súplica pero no dejaré que por tu culpa Anne pierda a su mejor amiga, no me importa si tienes que arrastrarte por su perdón o llorar pero vas a arreglar esto si o si - le exigió caminando hacia él a pasos pesados y largos agarrando sus hombros
- Así que deja de estar revolcandote en tu miseria y ayúdame a hablar con ella. Tu mismo lo has dicho, no podrá escapar por siempre -
Sebastian apretó sus labios mirando a Ominis procesando sus palabras. El no quería dejarla ir y tampoco quería dejar que Leander aprovechará esta situación, pero no quería hacerle más daño a Lilith. No podría soportar escucharla llorar o verla desmoronarse de ese modo por su culpa
- No me perdonará… Le hice demasiado daño y no fue mi intención pero… -
- Entonces demuéstralo. Sentado aquí le dejas en claro que no te importa sus sentimientos, buscala y pídele perdón como corresponde. Hazle saber que en verdad te importa -
Esas palabras lo dejaron en silencio pensando demasiado rápido en qué posición tomar. Sus pensamientos fueron cortados cuando la puerta se abrió dejando ver a un compañero de cuarto que congelado los miró - yo… Volveré después - murmuró cerrando la puerta con rapidez escapando. Sebastian suspirando se levantó tomando su túnica
- Vamos por Lilith -
Murmuró colocando la prenda sobre su uniforme dejando la corbata en la cama. Ominis tenía razón, no podía permitir que Lilith pensara que no era importante para él, porqué era importante y se lo haría saber cada día. Se iba a esforzar por sanar lo que rompió en ella
No tardaron en encontrarla junto a Poppy en los corrales alimentando a la pareja de mooncalfs - parece que Sebastian te busca - comentó la Hufflepuff haciendo que su amiga se girara mirando a ambos chicos que estaban esperándola apoyados en uno de los corrales vacíos
Apretando los labios volvió con la pareja de mooncalfs sintiendo su corazón pesar por saber que ambos estaban esperándola específicamente a ella - ¿Lilith? - confundida miro a Sweeting qué preocupada sostuvo su hombro
- Esto que te hizo llorar… ¿fue por Sebastian y Ominis? -
Preguntó con cautela notando como los ojos de Lilith se cristalizaron al tocar el punto sensible - no quiero hablar de eso - susurro a Poppy qué mirando a ambos chicos frunció el ceño antes de asentir volviendo a ella
- No tienes que hablar de eso si no quieres -
- ¿Te molesta si te usó de excusa? Creo que ellos no dejarán de seguirme -
preguntó suavemente terminando de darle la comida a la hembra de mooncalf qué corrió su nido junto a su pareja - claro que no me molesta, ahora debo hacer una tarea de astronomía podrías hasta ayudarme - propuso sonriendo haciendo sonreír también a la Slytherin que asintió animada
Ambas recogieron sus libros caminando hacia la entrada al campanario. Pero como Lilith esperaba ambas fueron interceptadas por los Slytherins - Lilith. ¿Podemos hablar? - pidió Ominis con la voz más calmada qué pudo poner pero no recibió respuesta. En vez de eso Poppy cubrió a su amiga sonriendo a ambos chicos
- Lilith está ocupada, será para otro momento -
Comentó cubriendo su espalda con un brazo para ambas caminar rápidamente - solo serán unos minutos, por favor - pidió Sebastian siguiendo a ambas chicas deteniéndose cuando los ojos miel lo observaron con el ceño fruncido antes de darle la espalda otra vez caminando con más rapidez
- No nos dejara fácil esto -
Murmuró Ominis de brazos cruzados agitando su varita con molestia - No comparte todas sus clases con Poppy… En algún momento estará a solas - ánimo con el ceño fruncido y el pecho pesado pero dispuesto a seguirla todo el maldito día con tal de que así pudiera arreglar las cosas
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Miércoles 29 de octubre, 1890
Las calabazas flotaban en la sala común de Slytherin y había un dulce aroma a canela con caramelo dando ese gusto a Halloween qué era lo que celebraban todos en el castillo siendo específicamente los de último año los que estaban más emocionados por estar planeando una fiesta
Lilith en cambio no podía estar menos interesada en la festividad. No cuando Ominis y Sebastian tenían el papel de acosadores pegados en sus frentes, y sí que habían bien el maldito papel porqué ante el toque de queda tuvo qué encerrarse en su cuarto ya que ellos estuvieron frente a la escalera esperando a que saliera.
El inicio del día fue lo mismo. Al salir de su cuarto con Grace los vio a ambos sentados en los sofás esperando a que saliera, respirando hondo agarro la muñeca de su amiga
- Grace ¿me haces un favor? -
Pidió a la chica que curiosa asintió mirando a Violet qué salía del cuarto. Luego de entender lo que sucedía se dispuso a salir de la zona femenina junto a la perfecta del quinto año
- ¡Sallow y Gaunt! Que lindo es verlos aquí ¿cómo han estado? -
Preguntó Grace con emoción tapando la visión de ambos chicos junto a Violet qué con calma lustraba su insignia de prefecto mientras Lilith con rapidez iba directo a la escalera de caracol
- ¿Cómo hemos…? ¡Lilith! -
Sebastian se levantó con rapidez al notar a la chica escapar pero Grace con rapidez se interpuso - ¿Lilith? Soy Grace Pinch. Es un poco cruel qué no sepas mi nombre cuando llevamos cinco años… - sebastian la corrió a un lado al igual que Ominis con Violet
- No me interesa. Muévete -
Se quejó corriendo a las escaleras pero al subir la chica ya no estaba - maldición - jadeo agitado girando al escuchar la puerta abrirse. Grace y Violet salían muy sonrientes
- Le diremos a Lilith qué la buscan -
Bromeó la prefecta rodeando el brazo de Pinch carcajeandose al ver la cara de incredulidad en ambos Slytherins - eso fue una clara venganza por las veces que hizo papeleo por tu culpa - murmuró Ominis escuchando el quejido de Sebastian
- Vamos a clases. Le toca pociones con nosotros -
No vieron a Lilith en la primera clase ni en el receso. Probablemente por estar escondiéndose, pero Sebastian no estaba preocupado pues sabía que la segunda clase antes de almuerzo era pociones y Lilith asistía con ellos
Así que ambos la esperaron en sus respectivos lugares atentos a la entrada donde apareció Lilith junto a Poppy. Ambas riendo por quien sabe que
- ¿Con quién te vas a sentar? -
Preguntó Sweeting al notar en cuanto entró al aula que Sebastian y Ominis miraban a su amiga esperando a que se uniera con ellos en la mesa algo que Lilith también noto - ni idea - murmuró evitando la mirada de ambos chicos buscando algún puesto libre lejos de los dos
- Lo lamento -
Confundida miró a Poppy qué le miraba con lástima por no poder darle un lugar en su mesa - no lo lamentes. Se que no podré usarte de excusa todos los días - comentó con calma dando caricias en la espalda de la chica antes de que ella alzara las cejas en una idea repentina
- Conozco a alguien que podrías usar de excusa a diario y esta persona no tendrá problemas en sacar a algún compañero para tenerte cerca -
Lilith frunció el ceño y se giró cuando la Hufflepuff apuntó con su cabeza detrás de ella. Leander Prewett, alzando las cejas giró otra vez a la joven dudando de esa decisión - no se si sea buena idea - murmuró escuchando a Leander y sus amigos bromear sobre unos dulces que habían salido a venta
- Es eso o las dos serpientes de allá -
Lilith frunció el ceño mirando en dirección a sus dos compañeros que la miraban con seriedad esperando muy pacientemente a que se rindiera y fuera con ellos. Suspirando asintió con seguridad
Leander no era un mal compañero, en realidad a él le iba bien en pociones y la había consolado el día anterior. El problema era Sebastian y el recuerdo de cómo admitió no gustarle verla cerca de Leander o de cualquier otro chico
Despidiéndose de Poppy camino hacia el Gryffindor repitiendo en su mente qué esas palabras de Sebastian eran una completa mentira y no tenía porque preocuparse por él pero incluso si lo pensaba no podía estar preocupada
- Leander -
Llamó con suavidad tomando por sorpresa al pelirrojo qué la miró de pies a cabeza antes de asentir - Leander si, digo… Lilith ¿necesitas algo? - preguntó tosiendo nervioso pero recomponiendose de inmediato atento a cómo Lilith dejó escapar una risita
- Si… En realidad quería preguntarte si puedo estar contigo en esta clase - explicó mirando al pelirrojo y luego a sus amigos en la mesa - pero creo que ya están todos los puestos. Mejor iré a preguntarle a alguien más… -
Leander rápidamente negó estirando un brazo agarrando el hombro de uno de sus compañeros sacándolo de su puesto - hay justo un puesto libre ahora. George solía estudiar con Sallow y Gaunt el año pasado y hoy tiene ganas de rememorar los viejos tiempos - informó sonriente sorprendiendo a su amigo que confundido lo miró y luego a Lilith mostrado una sonrisa
- ¡Claro! Amo trabajar con Slytherin. Ya sabes, somos de los que no se dejan llevar por las diferencias de casas -
Comentó riendo para luego buscar sus cosas despidiéndose de su amigo y Lilith quien confundida agradeció al chico que caminaba directo a Sebastian dejándole su lugar
- ¿Qué haces tú aquí? Largo -
Se quejó Sebastian al ver no solo como ese Gryffindor se acomodaba en la mesa si no que Lilith se estaba sentando junto a Leander. Por un momento pensó que saltaría la clase pero no espero que decidiera unirse a ese pelirrojo
- Ayudando a mi mejor amigo para que conquiste a Lilith. No se que habran hecho pero gracias, con esto Leander tiene el camino libre -
Bromeó George dando un paso atrás cuando Sebastian lo miró como si quisiera cortarle el cuello con el cuchillo en su mano, quería y tenía varias razones para cometer ese asesinato pero no lo hizo. En vez de eso observó tenso como Leander reía con Lilith, odiaba verla con él. No por celos ya que sabía que el pelirrojo no tenía oportunidad o al menos eso esperaba, simplemente era rabia porque escapaba de él y se Refugiaba a consciencia con el Gryffindor que más odiaba
Suspirando se regañó mentalmente por sus sentimientos. No tenía derecho a estar enojado por eso cuando le había roto el corazón el Lilith, más que roto lo había hecho pedazo y por ende se merecía verla reír con Prewett
Aun así. El sentimiento de odio que le hervía la sangre no se esfumo en toda la clase mientras los veía trabajar juntos y él mismo se desconcentraba de su caldero. Por suerte no lo había hecho explotar a diferencia de Garreth qué otra vez había vuelto un desastre su poción
Al acabar la clase los alumnos comenzaron a salir para ir directo a almorzar. Entre ellos Lilith y Prewett quienes con calma tomaban sus cosas - Lilith - llamó rápidamente sebastian dejando sus cosas en la mesa empujando a George que se había cruzado en su camino para atrasarlo
Pero incluso con eso Lilith fue más rápida agarrando sus cosas y caminando como si la persiguiera un graphorn endurecido. Suspirando pasó la mano por su cabello - ¿que le hiciste? - preguntó Leander girando hacia el Slytherin que lo miró alzando una mirándolo de pies a cabeza con disgusto
- No te involucres en donde no te llaman, Prewett -
- ¿Dónde no me llaman? -
Preguntó con molestia mirando a su alrededor notando qué solo estaban sus amigos pues los demás habían corrido a comer incluso el maestro - Lilith ayer estuvo llorando por veinte minutos y ahora me pidió ayuda para evitarlos. Lilith me llamo así que estoy involucrado ¿qué fue lo que le hiciste? - Exigió la respuesta de brazos viendo como ambos Slytherin tomaron sus cosas con fingida calma pues ambos querían romperle la cara al chico
- No te llamo y no estás involucrado, solo eres una excusa de lo más patética. Pregúntale a Lilith, pero apuesto a que no te dirá nada porque no eres nadie -
Respondió con desinterés saliendo del salón para buscar otra vez a Lilith dejando al Gryffindor a solas con sus amigos. molestó apretó los puños mirando en dirección a la puerta, no se iba a quedar de brazos así que agarrando sus cosas les siguió avisando a sus amigos que lo esperarán en el gran comedor
- ¡Lilith! Espera -
Jadeo Sebastian mientras corría bajando las escaleras qué llevaban a la sala común de Slytherin. Lilith apresuró el paso notando qué las mazmorras estaban vacías y por la hora también la sala común, sintiendo su corazón agitado se pasó de largo la puerta escondida dispuesta a escabullirse en el gran comedor - ¡detente! - su brazo fue agarrado por Ominis y detenida de golpe para ponerla contra una muralla acorralada por ambos
- ¡Suéltame! -
Se quejó tirando de su brazo consiguiendo liberarse del agarre intentando retomar el camino pero Sebastian se interpuso como una enorme muralla
- No hasta que arreglemos esto - explicó Ominis sintiendo su corazón ir a mil por segundo - no hay nada que arreglar, déjenme -
Insistió sin mirarlos sintiendo ese nudo formarse en su garganta temiendo romper en llanto por tener que estar frente a ambos, por lo insistentes que eran mientras que ella solo quería olvidarlos
- Se que estas enojada pero esto se puede… - Sebastian fue interrumpido de golpe cuando Lilith con su libro golpeó su pecho obligándolo a retroceder - ¡no estoy enojada!¡Estoy dolida! -
Recrimino con la voz más dura que pudo poner pero el temblor fue notado por ambos. Sebastian agitó sintió su pecho doler al ver sus ojos miel llorosos y su labio inferior temblar - estoy dolida porque se supone que ustedes dos eran mis amigos y me mintieron. Me hicieron ver como una estúpida creyendo que yo en verdad tenía… - se detuvo sintiendo el nudo apretado robarle todas sus palabras. Ominis negando se acercó dudando en tocar su hombro o incluso dar más pasos para abrazarla
- No es así, nosotros no intentamos hacerte sentir de ese modo. Se que actuamos mal pero podemos explicarlo -
La risa de Lilith lo hizo sentir congelado, como si un enorme balde de agua le hubiera caído encima - no van a arreglar nada. No quiero arreglar nada con ustedes - declaró sintiendo sus lágrimas caer. Mismas que limpio con rapidez al menos hasta que Sebastian le extendió un mano
- Dejanos intentarlo al menos… Por favor, déjame intentar arreglar lo que arruine -
Suplico con la voz algo temblorosa que intentó ocultar al igual que su mano haciéndola estar quieta cuando en verdad se sentía temblar. Lilith mirando la mano apretó las suyas dudando, no quería caer en sus engaños otra vez, no quería ser usada y ridiculizada otra vez
- ¿Lilith? -
Sus ojos pasaron de la mano a Leander qué agitado miraba a ambos chicos reteniendo a la Slytherin contra la muralla. Frunciendo el ceño se acercó mirando a Sebastian qué lo ignoraba totalmente enfocado en Lilith esperando que le diera la oportunidad de solucionar todo
- Vamos a almorzar -
Murmuró Leander extendiendo su mano dándole la opción de escapar de esa situación con él. Tragando saliva observó la mano y luego a Sebastian que la miraba con paciencia pero desesperación esperando que lo eligiera
- No soy tan estúpida como crees -
Susurro pasando por entre ambos Slytherin ignorando la mano de Leander para caminar hacia el gran comedor escuchando como el Gryffindor la siguió con rapidez. El silencio se hizo en la mazmorra mientras los ojos de Sebastian estaban posados en su mano aún aquí extendida
- Vamos. La vamos a perder -
- Detengámonos por hoy -
Ominis confundido miró a su compañero frunciendo el ceño al procesar sus palabras. Iba a recriminarle pero Sebastian apretando el puño se giró hacia él - Lilith ya tuvo suficiente de nosotros por hoy… no la haré llorar otra vez - declaró mirando su mano hecha un puño sintiendo el pecho comprimido por recordar las lágrimas y la forma en que le declaró no ser estúpida
Él era él estúpido por haberse hundido en sus mentiras, ella solo era una víctima más de sus mierdas pero jamás sería estúpida o incrédulo - ¿y que planeas? Dejar que… - se detuvo cuando Sebastian camino hacia el gran comedor entonces lo siguió
- No voy a dejar que se aleje así de nosotros… pero tampoco voy a acorralarla otra vez, intentemos algo más calmado -
Ominis suspirando asintió entendiendo el punto de su idea antes de murmurar
- los aviones de papel son calmados -
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La habitación estaba en silencio pues sus compañeras dormían. Ella en cambio estaba sentada en su escritorio mirando las distintas hojas que le habían llegado en forma de aviones durante la tarde, todas por parte de Sebastian y Ominis
“por favor hablemos no me quedan más hojas para hacer aviones"
Fue el último avión que recibió en la última clase de la tarde antes de que se encerrara en su cuarto. Suspirando observó los otros aviones “dejame defenderme. Sebastian no habla por mí” claramente ese era de Ominis quien no había podido defender o excusar sus mentiras, habia recibido al menos veinte de esos aviones y los tenía todos en su escritorio
- Ridículo -
Murmuró con lástima apretando sus labios al leer uno de los primeros “si me dejas arreglar esto haré todas tus tareas de historia de la magia” era una gran propuesta de parte de Sebastian y quería reír pero estaba tan dolida que la diversión se esfumó al recordar la traición
Dejando escapar un suspiro hondo guardo las cartas en un archivero sacando un nuevo papel y su tintero acomodando lo todo antes de abrir la última carta que había recibido
“Querida Lilith.
He estado durmiendo bastante y por eso no te he escrito hasta ahora que el tío Solomon al fin me dejó levantarme de la cama. La exageración es una herencia familiar sin duda alguna, Sebastian estaba igual de alterado cuando me salvaste
Con respecto a eso, no quiero saber como lo lograste ya que no es de importancia pero quiero agradecerte. No en una carta, Sebastian dijo que tuviste que irte de casa por temas escolares relacionados con Fig y voy a fingir que le creo porque no me voy a calentar la cabeza tratando de descubrir la verdad… Pero sea lo que sea que haya pasado te pido que los dejes a un lado y me visites
Sebastian y Ominis pueden haber hecho algo tonto pero ellos no hablan por mi o mis acciones así que visitame. Esperare tu próxima carta con ansias para agendar un día de visita, tengo demasiadas cosas que decirte y muchas ansias de abrazarte
Con amor, Anne”
Sonriendo con lástima miro la carta acariciando la textura de la carta. Quería ir con Anne y verificar que estuviera a salvo pero la idea de tener que encontrarse con ambos Slytherin le quitaba todas las energías además de no querer ver ni en pintura a Solomon. Causante de su casi muerte y corte de cabello
Dejándose recostar en la silla intentó pensar en una respuesta que no fuera directa pero tampoco tan lógica en que no quería hablar de los problemas con su gemelo y mejor amigo. Luego de mucho pensar se dispuso a escribir
“estimada Anne,
Me alegra saber que estás bien y lamento no haber estado cuando despertaste. No sabía si iba o no funcionar el hechizo de sanación pero es un alivio leer qué salió a la perfección
Yo también quiero visitarte pero he estado muy ocupada con el profesor Fig y algunas tareas extras para ponerme al día en los estudios. De igual modo, cuando tenga libre te visitaré sin dudar y no. No he tenido problemas con tu hermano ni Ominis
Sin duda son algo difícil de tratar sola pero ya espero que vuelvas a Hogwarts para que me ayudes a que no se metan en más problemas. Porque Ominis se ve muy tranquilo pero es un chismoso certificado
En fin, espero que tu tío pronto baje sus cuidados porque estoy segura de que esa maldición ya no existe y estarás completamente sana.
Con amor y un fuerte abrazo, Lilith”
Mirando su carta acercándose con gusto antes de ponerla en su sobre. Mañana por la mañana tendría que visitar la torre de lechuzas así que junto al sobre dejo algunos dulces para su Luna
Metiéndose a su cama cerró las cortinas y con su varita invoco un espacio de silencio dejando la madera debajo de la almohada donde se acomodó cubriéndose con las mantas.
Ella no solía hacer ruidos al dormir pero la noche anterior había despertado a sus compañeras al gritar de dolor por una activación de la maldición, no sabía exactamente cómo funcionaba la misma pero suponía. por lo que le había dicho Sebastián, que los dolores eran repentinos y sin una causante lógica
La noche anterior había usado la excusa de tener cólicos por su ciclo y sabía que no podría usar esa excusa por siempre, por eso esperaba que la invocación funcionara para no despertar a nadie en caso de tener otro brote de dolor. Lo que menos quería era que la escuela se enterara de la maldición y la obligaran a dejar el castillo o peor, que Anne se enterara de cómo la había salvado.
No quería ni imaginar que tan terrible se sentiría por saber que solo había transferido la maldición… No quería ni pensar en cómo sufriría Sebastian al saber que la maldición seguía rondando su vida pero en el cuerpo de otra persona.
Apretando los labios frunció el ceño ante un solo pensamiento "como si le importará verme sufrir. Probablemente esperaba este final con tal de tener a Anne a salvo" negando giró y se encogió aún más tratando de no pensar mal de Sebastian porque él jamás le desearía el mal a alguien más o al menos eso intentaba convencerse.
